sábado, 30 de abril de 2016

Así pueden ayudar los padres a sus hijos con preocupaciones



No sólo los adultos tienen problemas, los más pequeños y jóvenes de la casa, también se preocupan por sus cosas y pasan, como todos, por baches en su día a día. Su forma de manifestar que algo les preocupa es fundamentalmente, con cambios de actitud y de comportamiento. De modo que si nota que su hijo tiene algún cambio de conducta, probablemente esté disgustado o inquieto por algo.

Muchas veces los padres se preguntan cómo ayudar a sus hijos, cómo saber si les pasa algo, el porqué, por ejemplo, están tan tristes o irascibles: si es por porque están enfadados con algún compañero de clase, porque no han aprobado el control que esperaban etc. Preocupaciones propias de la niñez y adolescencia que pueden inquietar mucho a los chicos.

La solución, en cambio, es mucho más fácil de lo que parece:sólo hay que estar atentos a los que les pasa, hay que estar presentes en su día a día, conocerles, realmente. Saber cómo son.

Según explica a El Mundo Montserrat Dolz, jefa del servicio de Psiquiatría y Psicología infantil y juvenil del Hospital Sant Joan de Déu (Barcelona), los padres deben establecer una relación de proximidad y confianza con sus hijos, pues si tú como padre fomentas una relación de confianza, promoverás una relación de confianza con tu hijo: "Es importante estar atento a lo que le pasa, y para ello hay que conocerle bien, saber qué le gusta, qué le pone triste o con qué cosas disfruta", asegura esta especialista.

Dialogar y compartir la cotidianidad

Para conocer a los hijos y mantener con ellos esa relación próxima y de confianza, es fundamental hablar de lo que sucede en el día a día y comentar en familia esas pequeñas cosas que ocurren a diario. Los padres suelen preguntarse por qué sus hijos no le cuentan las cosas, pero es que los hijos también quieren saber de sus padres: si tienen problemas, si se han enfadado con algún compañero en el trabajo, si se lo han pasado bien con sus amigos etc. No sólo son los padres quienes quieren saber de sus hijos.

"Si tú no le cuentas nada a tu hijo, no esperes que él te cuente nada", asegura Dolz. Por supuesto, ese diálogo hay que adaptarlo a la edad del niño. Por ejemplo, un niño de seis años no entenderá que su padre ha tenido algún problema en el trabajo pero un joven de 14 años sí lo hará. Se trata por tanto de hablar, de dialogar acorde a la edad del niño, todos los días mientras se cena o mientras se ve la televisión, la clave es comentar la cotidianidad: "Compartir es la base de la relación, es importante fomentar esa cultura de proximidad", asiente la facultativa.

Es fundamental además propiciar esa relación desde que son pequeños, que vean y que vivan en ese ambiente de diálogo y confianza, es muy bueno generar un buen ambiente familiar. "Así, cuando el niño crezca como un joven adulto habrá interiorizado un modelo positivo de relación", asegura Rosa Collado Carrascosa, especialista en psicoterapia integradora del centro Álava Reyes de Madrid.

Es cierto que por el ritmo de vida que la sociedad demanda muchos padres no pueden estar con sus hijos todo lo que les gustaría, incluso muchos de ellos se sienten culpablespor ello. Sin embargo, no se trata de pasar cuánto más tiempo mejor sino de "hacerles saber que son importantes para sus padres, que estos les respetan y que están cuando se les necesita, aunque sea en pequeños momentos del día a día. La base está en potenciar la comunicación y establecer un nivel óptimo de confianza", insiste Collado.Se trata por tanto, de calidad y no tanto de cantidad: "El tiempo de calidad adaptado a las actividades de cada edad. Un niño tendrá más necesidad de jugar o tener la atención de los progenitores, un adolescente buscará más su apoyo y su valoración", añade.

Por otro lado, es importante también educar a los hijos en la cooperación y solidaridad.Según la opiniónFelix Notario, miembro de la Asociación de Medicina del Adolescente,uno de los errores más frecuentes de las actuales generaciones de padres, compartido desde la generaciónde los ahora abuelos, es darse por satisfechos con los hijos, si estos van bien en sus estudios y no tiene conductas problemáticas. "Trabajar la importancia de la cooperacióny la solidaridad en la escuelay la comunidades también central si queremos tener ciudadanos responsables y solidarios que, además serán también más felices", señala este experto.

Atentos a los cambios de conducta

Bajo esa base de confianza y conocimiento, es importante estar atento a cambios. Si por ejemplo, señala Dolz "tu hijo llega siempre silbando a casa y de repente no lo hace, probablemente le pase algo". Es necesario captar los cambios de comportamientos: "Los niños más pequeños no expresan la tristeza como lo expresan los adultos, los pequeños pueden estar tristes y preocupados por algo y en general, no lo manifiestan", añade. Suelen expresarlo, por ejemplo, con el mal humor, irritabilidad o con el enfado.

En el caso de los adolescentes, a ellos lo que más les importa y les preocupan son, entre otros aspectos los relacionados con los cambios físicos y su imagen corporal (que tiene que ver con su identidad y su autoestima); con el despertar sexual y las relaciones amorosas (sentirse queridos y no rechazados; miedo a los embarazos no deseados etc); y con sentirse aceptados en un grupo. "Sentir que no cumplen las expectativas que se tienen sobre ellos(a nivel individual, intelectual o social) o sentirse sumamente exigidos o fuera de lugar o sobreprotegidos o abandonadosy poco atendidos, puede generarles mucha tristeza y preocupación en ellos, hasta el punto de afectarles en sus relaciones interpersonales y su cotidianidad", afirma Collado.

Los adolescentes ya sí suelen expresar sus emociones, más parecidas a las de un adulto, pero también en ellos suelen estar muy presentes otros aspectos como por ejemplo, la irritabilidad o la apatía. En este sentido hay que estar más atentos a los cambios de conducta que puedan tener, pues la adolescencia en sí ya es una etapa de cambios, por tanto, algo nos tiene que alertar más de lo común.

Sin embargo, "hay padres que por el hecho de estar en la adolescencia lo excusan todo, y en parte es cierto porque los chicos en la adolescencia cambian su forma y estilo habitual, pero también tenemos que dejar un margen o observar. Es decir, no hay que ponerlo todo en el 'saco' de la adolescencia, porque es una época en la que les pueden pasar muchas cosas: desde preocupaciones cotidianas que les pueden generar malestar y preocupación hasta problemas más serios como por ejemplo, enfermedades mentales. No debemos olvidar que la gran mayoría de las enfermedades mentales empiezan en la adolescenciaaunque la mayoría se diagnostica en la edad adulta", expone Dolz.

Cómo ayudarle en sus problemas

Una vez que sabemos que el chico está preocupado por algo, lo primero que hay que hacer es dejar que lo solucione él sólo, especialmente en el caso de los adolescentes, con la ayuda y el consejo de sus padres, pero sin que sean los padres quienes le solucionen el problema, sobre todo en los adolescentes. "Hay que estar ahí, pero tampoco los padres lo tienen que solucionar siempre todo", aclara Dolz.

Por ejemplo, si tu hijo adolescente tiene un problema escolar con las notas o algún enfado puntual con algún amigo y tú le ves que lo está pasando mal, que no está como siempre, primero él tiene que encontrar sus herramientas para solucionar su problema. Es decir, "no hay que buscar la ayuda profesional para todo porque si no creamos adolescentes inválidos. Eso sí, debemos como padres, acompañarlo y aconsejarle", insiste.

En segundo lugar, si ha pasado un tiempo razonable y el problema aún no se ha solucionado, y el adolescente sigue teniendo mucho malestar (la clave está sobre todo en el nivel de malestar) es recomendable buscar ayuda profesional. Por ejemplo, si el chico no puede dormir o está angustiado, si está cambiando hábitos de su vida cotidiana porque es una situación que le puede, entonces merece la pena consultar a un especialista para ver qué está ocurriendo.

Pero sin duda, "el mejor enfoque es darle soluciones a su nivel, es decir, sin 'psicologizar' todo, buscar la solución a lo que sucede, y si la cosa no va bien y se prolonga en el tiempo, entonces es mejor acudir a un profesional con toda libertad y confianza", concluye Dolz.

viernes, 29 de abril de 2016

Cuál es la hora para la fecundación, operarse, bajar de peso y otras

Si te vas a vacunar contra la gripe lo mejor es que lo hagas por la mañana.

Esto es lo que sugiere un nuevo estudio de la Universidad de Birmingham, en Inglaterra, que mostró que las vacunas contra la gripe son más efectivas si se administran durante la primera mitad del día.

Los científicos hallaron que un mes después de ser vacunados, las personas que fueron inminizadas por la mañana tenían una concentración de anticuerpos contra el virus más alta que aquellas que lo fueron por la tarde.

Pero este no es el único caso que muestra el impacto que tiene el reloj biológico sobre la salud.

En realidad el reloj biológico afecta a muchos aspectos de nuestra salud y bienestar.

Por la mañana

Por ejemplo, las posibilidades de sufrir un ataque al corazón entre las seis de la mañana y el mediodía es 49% más grande que en otro momento del día, según Russell Foster, un experto sobre de la Universidad de Oxford, en Inglaterra.

Esto es debido a que a esas horas la sangre es más espesa y tiende más a coagularse, la presión arterial se incrementa rápidamente cuando nos estamos despertando y las venas son menos flexibles.

Por eso si se está tomando medicación para aligerar la sangre, es mejor tomarla cuando uno se despierta.

Mientras descansa una hora a la espera de que el medicamento haga efecto, reduce los riesgos de sufrir un ataque.

Las horas matutinas también son las mejores si quiere procrear ya que el nivel de espermatozoides se encuentra en su punto álgido.

Lo mismo ocurre si quiere perder peso. Foster recomienda hacer ejercicio antes del desayuno. Es más efectivo para quitarse esos kilos de sobra.

También por la mañana es el mejor momento para que a uno le operen.

Un estudio estadounidense que investigó 90.000 cirugías concluyó que las probabilidades de que algo salga más son menores si la operación se realiza entre las nueve de la mañana y el mediodía, mientras que los riesgos son mayores entre las tres de la tarde y las cinco.

Según los investigadores esto se debe a que los empleados del hospital están más cansados y el nivel de estrés del paciente es más alto.

Por la tarde

En cambio, es mejor hacer ejercicios aeróbicos por la tarde.

Un estudio en EE.UU. que analizó la función pulmonar de casi 5.000 pacientes en diferentes momentos del día durante cinco años, halló que la respiración se encuentra en su momento álgido entre las cuatro y las cinco de la tarde.

Boris Medarov, el científico que dirigió el estudio dijo: "A menudo asociamos el fin del día con estar cansados y menos motivados para hacer ejercicio, sin embargo, es cuando la capacidad pulmonar es mejor".

También es mejor realizar trabajos pesados y levantar pesas por la tarde ya que entre las seis y las ocho la fuerza muscular, la flexibilidad y la eficacia cardiovascular son óptimas.

Ahora bien, en cuanto a ingerir alimentos se refiere, es mejor abstenerse de hacerlo hasta las seis de la mañana.

Investigadores de la Universidad Brigham Young, en EE.UU., mostraron que evitando la comida durante este periodo es una estrategia simple y efectiva de perder peso.

Por la noche

Si sufre de asma ahora es el mejor momento para utilizar su inhalador.

Sufrir de ataques de asma durante la noche es algo común y los estudios indican que entre las dos y las cuatro de la mañana es cuando más se sufren.

Utilizar un inhalador preventivo antes de ir a la cama puede ayudar a prevenir episodios de asma.

Los médicos aconsejan que se utilice el inhalador preventivo dos veces al día, pero administrar la segunda dosis lo más tarde posible asegurará un máximo beneficio mientras duerme.

Por otro lado si sufre de acidez, lo mejor es que tome una pastilla antes de acostarse.

La acidez estomacal alcanza su máximo nivel entre las ocho de la tarde y las dos de la mañana, pero los síntomas muchas veces empeoran cuando se está tumbado en la cama.

Esto se debe a que es más fácil para el ácido gástrico llegar al esófago cuando el cuerpo está en posición horizontal.

Conoce las maneras de poner límites a tus hijos sin castigar

Tener hijos en una ciencia. Más que una frase hecha, es uno de los pilares que dan sentido al libro ‘El cerebro del niño explicado a los padres’ (Plataforma Actual, 2015), del neuropsicólogo Álvaro Bilbao, con el que pretende ayudar a los progenitores a estimular la inteligencia de sus hijos.

Con citas de la educadora María Montessori, el psicólogo Abraham Maslow o Daniel Goleman ('padre' de la concepto de la inteligencia emocional) encabezando los capítulos, Bilbao trata de explicar de manera sencilla cómo funciona el cerebro de los más pequeños. Pero no es un tratado científico, es una guía educativa: habla del desarrollo cerebral, cómo motivar la conducta del niño o cómo ponerle límites sin dramas.

Pero sin duda uno de los capítulos más útiles para los lectores es el referente a los castigos, que el autor considera "una estrategia torpe y poco evolucionada de educar a los hijos". El psicólogo asegura que privar a un niño de su bicicleta o prohibirle salir de su cuarto como represalia a un mal comportamiento puede tener el efecto adverso con tres consecuencias posibles. "La primera de ellas es la de enseñar al niño a utilizar el castigo contra los demás como forma válida de relación", explica Bilbao en el libro. La segunda consecuencia inmediata es la aparición del sentimiento de culpa, que hace que la reprimenda finalice: "En el momento en el que el niño llora o su dignidad se rompe y pide perdón, el papá o la mamá suelen levantar el castigo".

Pero sin duda hay una consecuencia a la que el autor apunta con más gravedad: el niño se define así mismo a través del castigo, lo que puede afectar a su autoestima: "Cada vez que decimos al niño cualquier frase que empiece por 'eres', su cerebro guarda esos datos en una estructura llamada 'hipocampo' que está encargada de almacenar todos los conocimientos, sobre el mundo y sobre sí mismo, que van a permitirle tomar decisiones en la vida", señala el autor.

Para evitar esta senda, Álvaro Bilbao desgrana cinco claves para poner límites a los niños sin necesidad de castigarles.

Ayudar a conseguir sus metas. El experto recomienda adelantarse al fracaso que desencadenará la discusión y darle herramientas a los niños para resolver sus problemas. El autor pone un ejemplo práctico: "Si sabes que tu hijo Santiago tiende a morder a su hermana cuando se frustra, no esperes a la pelea, ayuda a Santiago a no morderla. Siéntate cerca de él y cuando lo notes frustrado, ayúdale a controlarse".
Establece consecuencias. Antes de enfadarse, el experto aconseja crear una relación causa-consecuencia con el niño: "Imaginemos que en casa de Martín siempre hay discusiones y enfados porque este deja todo el cuarto de los juguetes patas arriba. Sus padres pueden establecer la norma de que no se puede sacar otro juguete hasta que no recoja el que Martín no está usando".
Cambia la perspectiva. Se trata simplemente de dar un giro positivo a la acción de corregir al niño."La norma puede ser: ' Los niños que se portan bien en la merienda pueden ver los dibujos. De esta manera, la atención se enfoca en el buen comportamiento y el cumplimento de la norma se asocia con un sentimiento de satisfacción".
Repara las acciones. Enseñar a los niños que sus acciones tienen consecuencias y que hay que repararlas es fundamental. "Cuando un niño pega a su hermano, corregir el daño significa pedirle perdón y darle un beso", recomienda el doctor Bilbao.
Recuerda. El experto también pone 'deberes' para los padres: "Todos los niños necesitan mucho tiempo de juego y atención por parte de sus padres".

¿Cuál es la edad idónea para usar el primer sujetador?

La adolescencia es una etapa llena de cambios que las niñas comienzan a experimentar cuando su cuerpo pasa de la niñez a la edad adulta. Se desarrollan los pechos, la cintura y las caderas toman forma y sale el vello en axilas, pubis y piernas.

Cada niña comienza a experimentar estos cambios a edades distintas y aunque la edad más frecuente es sobre los 9 o 10 años, cada chica es un mundo y no todos los cambios llegan de golpe. Un buen punto de partida para determinar el comienzo del desarrollo suele ser la primera menstruación.

Sin embargo hay muchas niñas que comienzan a experimentar algunos de esos cambios mucho antes de comenzar su desarrollo como es el caso del crecimiento de los senos que además de estar ligados al desarrollo hormonal también dependen de la constitución y la genética.

No existe una edad concreta para comenzar a usar sujetador, sin embargo sí que hay signos que se observan durante este periodo que pueden ayudar tanto a los padres como a las chicas a dar el primer paso para elegir el primer sujetador. La doctora Elisa Fernández, inventora del sujetador antiarrugas NihtBra, apunta que «la edad idónea a la que se empieza a usar suele ser de los12 a 14 años».

«El primer sujetador para una niña adolescente - explica la doctora Elisa Fernández- significa el primer paso de niña a mujer, no es solo una pieza de ropa sino que representa el comienzo de una nueva etapa en su vida, en general, es bastante aceptado y viene acompañado de cierta madurez mental».

Durante esta etapa, los adolescentes comienza a tener consciencia de su cuerpo y empiezan a preocuparse por su aspecto físico, elegir el sujetador adecuado es un primer paso importante en el fomento de una autoimagen saludable y un desarrollo de la autoconfianza de una adolescente.

La doctora Elisa Fernández da una serie de pautas a la hora de elegir el primer sujetador para una joven. «Preferiblemente debe ser de algodón, con un tacto suave y sin costuras, actualmente existen una gran variedad de modelos y tipos de sujetadores para cubrir las distintas necesidades de cada adolescente», destaca la doctora.

Camisola de algodón

El bralette de algodón, conocido también como el clásico top, es, quizás, el modelo escogido por las niñas ya que proporciona sujeción y además oculta los senos que empiezan a transparentarse bajo la ropa. Otra opción sería una camisola de algodón, utilizada como modelo de transición cuando todavía no están listas para usar un sostén.

El sujetador deportivo es otra de las opciones más escogidas dada la necesidad de una sujeción a la hora de hacer deporte. Como última opción está el sujetador con aro, suelen escogerlo chicas ya más conscientes de su desarrollo y que se preocupan más de su imagen corporal, aunque este tipo de sujetador puede tener sus contras a una edad tan temprana, es perfecto para aquellas niñas que han tenido un desarrollo más prematuro.

«Es muy importante que se escoja la talla de sostén adecuada para evitar que se convierta en una incomodidad para la niña, no hay que olvidar que el objetivo de un sujetador es en primer lugar que las jóvenes adolescentes se vayan acostumbrando a una prenda más para vestir cada día y mantener sujetas las mamas y así cuidar la salud del pecho» advierte la doctora Elisa Fernández.

«Durante el desarrollo hay algunas niñas que tienen más reparos y se muestran más tímidas en relación al crecimiento del pecho y tienden a esconder el pecho echando hacia delante los hombros». Esa postura, advierte la doctora Elisa, «puede influir en el desarrollo del cuerpo provocando problemas de cifosis que le acompañaran toda su vida». La doctora aconseja utilizar el sujetador NightBra junto con el convencional encima, para que actúe de corrector postural y evite futuros problemas de columna.

jueves, 28 de abril de 2016

Tres claves para estar bien después de los 60

Lo “único que no cambia es lo que cambia”, dice una frase que resume el camino del tiempo que las personas recorren en su vida. Llegar o pasar los 60 años supone muchos cambios porque el cuerpo no es el mismo que a los 20, pero sentirse bien no es una misión imposible.

Especialistas de diferentes disciplinas médicas en Argentina, según el suplemento Buena Vida de el clarin.com, coinciden en que en esta etapa de la vida es esencial atender tres aspectos: los factores de riesgo cardiovascular, el tratamiento del dolor y la depresión.

A esas conclusiones arribaron destacados profesionales de la salud reunidos en el Tercer Foro Argentino para la Tercera Edad, encuentro en el que se brindaron consejos de prevención y tratamiento sobre las principales afecciones que impactan en la calidad de vida de los adultos mayores.

Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en Bolivia existen 932.000 personas mayores de 60 años, de las cuales la mayoría, el 30.8 por ciento , vive en La Paz, 20.7 por ciento en Santa Cruz y 18.4 por ciento en Cochabamba.

1.- Presión

Para un envejecimiento saludable, el control de la presión arterial es clave, ya que la hipertensión es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular que puede derivar en infartos, ACV o insuficiencia cardíaca.

Por tratarse de una enfermedad que no da síntomas, muchas veces el diagnóstico se demora y llega recién cuando aparecen daños en estructuras y órganos como las arterias, el corazón, los riñones y el cerebro.

Más allá de los genes, en este punto es clave el “historial” de la persona en cuanto a hábitos alimentarios y patrones de actividad física. Para el cardiólogo Pablo Rodríguez, un envejecimiento activo tiene que ver con haber tomado buenas decisiones de salud durante toda la vida. “Una de ellas es haberse hecho un control frecuente de los factores de riesgo cardiovascular, adonde la presión arterial es uno de los más importantes”, afirmó.

2.- Dolor

Si bien el dolor no es exclusivo de la tercera edad, afecta particularmente en esta etapa de la vida y, muchas veces, lleva a quienes lo sufren a aislarse para no sentirse una carga para sus familias.

Los procesos degenerativos como la artrosis de rodilla, en la columna lumbar y cervical o dolor en articulaciones de manos y hombros son los que más afectan a las personas de 60 en adelante. Es que las zonas más exigidas del cuerpo durante la vida empiezan a “quejarse”.

El dolor en las personas de edad avanzada requiere un tratamiento especial porque muchas veces aparece acompañado de condiciones diversas como trastornos digestivos, diabetes, hipertensión, infarto previo, osteoporosis, Parkinson, algún tipo de demencia y enfermedades oftalmológicas, entre otras. Por lo tanto, el abordaje terapéutico del dolor se vuelve una situación compleja.

3.- Depresión

La depresión en esta etapa de la vida es otro tema que debe tomarse en cuenta porque existe un escenario de vulnerabilidad.

Existen factores que pueden desencadenar un estado de depresión, como por ejemplo los elementos relacionados a jubilación, la caída en el poder adquisitivo o la partida de los hijos del hogar.

Según el especialista, la depresión genera un impacto muy severo en la calidad de vida, por lo que es necesario recibir atención adecuada y oportuna.

Mucho arroz en etapa de la niñez es peligroso para la salud

Aunque el arroz y sus productos son los primeros alimentos típicos que se dan a los niños, un nuevo estudio encontró que los niños que comían más arroz y sus productos tenían concentraciones de arsénico urinario más elevadas que aquellos que no consumen ningún tipo de arroz, según se refleja en un artículo sobre este trabajo publicado en la edición digital de JAMA Pediatrics, informó El Heraldo.

Los cereales de arroz para bebés pueden contener concentraciones de arsénico inorgánico que superan la recomendación de la Comisión del Código Alimentario de la Organización Mundial de la Salud y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación de 200 ng/g de arroz blanco pulido, las nuevas regulaciones de la Unión Europea de 100 ng/g para los productos destinados a los niños y el límite de la agencia norteamericana del medicamento y la alimentación (FDA, por sus siglas en inglés) para los cereales de arroz infantiles.

Cierta evidencia epidemiológica sugiere que la exposición al arsénico en el útero y temprano en la vida puede estar vinculada con efectos adversos en el crecimiento del feto y en los resultados inmunes y el desarrollo neurológico del lactante y del niño.

Intoxicación



Un estudio reveló una alarmante cifra de niños afectados por la ingesta accidental de detergente en Estados Unidos.

"Durante dos años de este estudio hemos visto un aumento en el número de casos derivados del contacto con detergentes, pero sobre todo con los paquetes de detergente de lavandería. De hecho, en este país cada 45 minutos un niño es reportado al centro de control de envenenamiento", dijo a Today Show el coautor del estudio, el doctor Gary Smith, director del Center for Injury Research and Policy en el Nationwide Children´s Hospital, informó Telemundo.

Smith y sus colegas analizaron los datos de 62.254 llamadas realizadas en 2013 y 2014 a los centros de control de intoxicaciones de EEUU notificando la exposición no intencional a detergente de ropa o para lavavajillas entre niños menores de 6 años.

Golpear no es igual a disciplina



Un análisis de más de 50 años de investigación encontró que dar nalgadas o utilizar otro tipo de castigo corporal podría aumentar el riesgo de agresión, problemas de salud mental y dificultades cognitivas entre los niños, según un estudio divulgado por miamidiario.com

Expertos de la Universidad de Michigan y de la Universidad de Texas analizaron décadas de investigación, con más de 75 estudios de 160.000 niños.

"Nuestro análisis se centra en lo que la mayoría de los estadounidenses reconocería nalgadas", dijo Elizabeth Gershoff, profesora asociada a la Universidad de Texas.

"Encontramos que las nalgadas se asociaron con resultados perjudiciales no deseados y no se asociaron con un mayor cumplimiento inmediato o a largo plazo, que son los resultados esperados de los padres cuando disciplinan a sus hijos”.

Vacunación



Casi dos tercios de los niños que no han recibido las vacunas básicas viven en países que están parcial o totalmente afectados por conflictos, según informó Unicef en el marco de la Semana Mundial de la Vacunación.

De estos países en conflicto, Sudán del Sur tiene el porcentaje más alto de niños no vacunados, ya que un 61 por ciento no recibe las vacunas básicas, seguido por Somalia (58 por ciento ) y Siria (57 por ciento ).

“Los conflictos crean las condiciones propicias para que se produzcan brotes de enfermedades”, dijo el director de vacunación de Unicef, Robin Nandy. “Los niños dejan de recibir las vacunas básicas a causa de la interrupción –y a veces la destrucción deliberada– de los servicios básicos de salud. Incluso cuando hay servicios médicos, la inseguridad impide a menudo que lleguen a los niños”.

El sarampión, la diarrea, las infecciones respiratorias son las causas principales de las enfermedades y muertes infantiles.


Síntomas de que un niño sufre bullying

Psicólogas de la Defensoría de la Niñez de Quillacollo recomendaron a padres estar atentos si:

Sus niños inventan excusas para no ir a la escuela como un dolor de estómago, de cabeza. Si pierden sus útiles escolares. Si hurtan dinero (que les exige su acosador). Si andan jorobados, deprimidos, si bajan en su rendimiento escolar. Los niños agredidos por sus padres en la casa, son agresores en la escuela.

martes, 26 de abril de 2016

Descubren por qué a los ancianos les cuesta seguir aprendiendo



Imaginen a un anciano que quiere saber el pronóstico del tiempo para toda la semana (es su objetivo) y para ello cada domingo compra el periódico y consulta el parte meteorológico.

Con el tiempo descubre que es más cómodo verlo por televisión. El anciano se adapta: compra un televisor, aprende a encenderlo y a buscar el canal del tiempo, su objetivo no cambia.

Pero los tiempos avanzan. Llega internet, con información mucho más precisa. Lo más probable es que, con el tiempo, el anciano acabe aprendiendo a encender el ordenador y acceda a la web del tiempo. Se ha adaptado.

Pero todavía hay una manera más avanzada y rápida de conocer el pronóstico: la aplicación de un teléfono móvil; el objetivo se mantiene pero el camino es mucho más exigente, hay que descargar la aplicación, explorarla y averiguar cómo funciona. Demasiado difícil, pero ¿por qué es tan complicado continuar aprendiendo en la vejez?.

Ahora, un estudio realizado con ratones y publicado en la revista científica Neuron, demostró que este declive mental asociado a la edad es resultado del deterioro de las interneuronas colinérgicas gigantes del estriado, unas células nerviosas que están directamente implicadas en la renovación del aprendizaje, y cuyo deterioro reduce la capacidad de adaptación.

Y es que "aunque las personas con más estimulación y una elevada actividad cerebral (viajar, leer, hacer crucigramas...) lo tienen más fácil, por lo general, la capacidad de adaptación se deteriora con la edad", explica el coordinador del estudio, Jesús Bertran-González, investigador en la Universidad de Queensland.

Durante el estudio, los investigadores se plantearon de qué forma la motivación (que es un aspecto cognitivo más del cerebro) afecta a este órgano durante el envejecimiento y para ello recurrieron a un ejercicio de motivación básico con ratones de edad avanzada.

En una primera fase, los animales fueron entrenados para activar una palanca y obtener una recompensa (comida), es decir, "aprendieron a generar una acción para lograr un premio", puntualiza el científico.

Pero, una vez adquirido este aprendizaje, ¿hasta qué punto eran capaces de modificar su comportamiento ante un cambio de condiciones?. Para responder a esta pregunta, los animales fueron entrenados para ejecutar dos acciones y lograr dos recompensas.

"Los ratones jóvenes entendieron que la acción 1 daba un premio 1 y la acción 2, un premio 2. Los animales mayores no tuvieron ningún problema en aprender esto tampoco" pero después "invertimos la prueba. La acción 1 daba el premio 2 y la acción 2, el premio 1", explica el investigador.

Tras unos días de entrenamiento de los animales con esta regla invertida, se puso a prueba a los ratones: "vimos que los animales eran incapaces de otorgar el nuevo valor y saber qué recompensa daba cada acción. Estaban completamente confundidos".

El estudio probaba así que los ratones viejos no tienen problemas de aprendizaje para un primer objetivo, "el problema llega cuando tienen que adaptarse a información nueva, a las nuevas formas de alcanzar ese objetivo".

lunes, 25 de abril de 2016

Relación parental Madres e hijas: un vínculo de fortaleza

Pocos vínculos pueden ser tan intensos y complejos como es el sentimiento de esa mujer que educa a su niña deseando ser su pilar cotidiano, su refugio, su cómplice, pero a la vez, esa figura capaz de ofrecerle libertad para que encuentre su propio camino, el que ella desee.

Existe un libro muy interesante sobre el tema titulado ” I’m Not Mad, I Just Hate You!” (Yo no estoy enfadada, solo te odio) de la doctora Cohen-Sandler, donde se habla precisamente de las complejidades y bellezas de la relación entre madres e hijas.

Según la propia autora, este vínculo es como una danza que oscila entre la dependencia e independencia, y en ocasiones entre instantes de odio y el amor más absoluto.

A menudo suele decirse que cuando una mujer da a luz a una niña decide que no cometerá los mismos errores que su propia madre cometió con ella en el pasado.

Todos, de algún modo, disponemos de ese legado afectivo un tanto complejo que no deseamos proyectar en nuestros hijos. No obstante, en ocasiones, lo más adecuado es dejarnos llevar por el instinto y por la sabiduría de esas emociones que nos indican qué es lo mejor para nuestros hijos.

Madres e hijas, la inercia de un vínculo complejo

Hay muchos tipos de crianza y todas ellos se basan casi siempre en el estilo educativo de las propias madres.

Las hay controladoras, narcisistas, asfixiantes, hiperprotectoras pero también maravillosas, de las que favorecen el adecuado crecimiento emocional de esas niñas que pueden ver en sus madres a todo un referente al que imitar, en el que apoyarse para ser parte del mundo el día de mañana. Hijas de la vida que avanzan en libertad.

Ahora bien, un aspecto que siempre suele estar presente es ese “baile de interdependencia” que señalábamos al inicio.

Las hijas desean disponer cuánto antes de su propia libertad, de sus espacios privados, sin embargo, en ocasiones, la propia inercia de la relación hace que vuelvan en busca de aprobación, de afecto, de esa complicidad tan habitual entre madres e hijas.

Es pues un vínculo complejo donde la fuerza siempre es intensa, ya sea hacia el lado enriquecedor o hacia el aspecto algo más traumático.

La parte más compleja suele deberse al hecho de que hay madres que ven a sus hijas como a esos reflejos propios a los que hay que proteger y dirigir para que alcancen aquello que ellas mismas no lograron. Pretenden que las niñas llenen los vacíos de sus propias heridas no sanadas como mujer.

Madres que educan niñas felices y mujeres sabias

Hay de dejar claro en primer lugar que la educación debe llevarse de igual modo ante un hijo o una hija,

sin discriminaciones, sin estereotipos de género, con los mismos derechos y las mismas responsabilidades.

Ahora bien, también sabemos que en ocasiones, cada hijo presenta un tipo de necesidades emocionales,

y es ahí donde deberemos estar más atentos para ofrecer la mejor respuesta.

Cómo fortalecer el vínculo madre-hija



Es pues adecuado conocer qué tipo de estrategias debe llevar a cabo una madre con sus hijas para hacer de ellas mujeres independientes, sabias y felices, pero con raíces lo bastante fuertes para que se sientan orgullosas de ese vínculo construido con sus madres. Te invitamos a reflexionar sobre estas claves.

* Una niña no está obligada a ser

la cómplice cotidiana de su madre

o esa persona con la que compartir

de forma temprana los problemas, miedos o ansiedades de un adulto.

* Una hija necesita a una madre que lleve a cabo dicho rol, alguien que le muestre fortaleza y seguridad, además de cercanía.

* Una hija no es la copia de una madre. Tiene sus propios gustos, sus propias necesidades que en ocasiones, nada tendrán que ver con las que la madre tuvo a su edad porque los tiempos son diferentes. Porque la persona

es también diferente. Es pues necesario aceptar la individualidad y la personalidad de la niña para guiarla en el camino que ella misma elija.

* La maternidad exitosa es aquella donde se da la oportunidad a los hijos de valerse por sí mismos sintiéndose seguros y capaces.

* Una madre comparte su experiencia con su hija, le ofrece consejos, apoyo y afecto, pero también confianza para que sea ella por sí misma, quien se abra camino en la vida para convertirse en la mujer que desea ser.

Para concluir, a pesar de las dificultades y de esas épocas de conflicto

y diferencias que toda joven suele

experimentar con su madre, siempre llega un momento en que esa mirada deja a un lado sus años de infancia para llegar a la madurez.

Es entonces cuando la hija, que posiblemente ya es madre también, ve cara a cara a otra mujer, a esa dama de ojos cansados y cariño inmenso que lo ha intentado hacer lo mejor posible. En ese momento el vínculo adquiere una nueva y maravillosa trascendencia.

martes, 19 de abril de 2016

Cómo cuidar mejor a los padres ancianos



Su papá o mamá están mayores, sufren alguna discapacidad y hay dificultad para organizarse entre todos los miembros de la familia a la hora de brindarle cuidado y atención. La revista Para Ellas habló con especialistas que te darán algunas pautas para enfrentar de mejor manera esta situación.

Sergio Lema, facilitador de Constelaciones Familiares y Visualizaciones Sistémicas, sostiene que, de acuerdo con la mirada de Bert Hellinger, creador de esa sicoterapia, a los padres se les debe devolver lo que ellos han dado cuando han sido padres de sus hijos. Incluso, agrega Lema si no estuvieron presentes durante la infancia de sus vástagos.

“No es un compromiso, ni obligación; es un acto de amor y de agradecimiento por la vida. Se les debe devolver en atenciones al dador de la vida; es decir, se debe honrar al padre y a la madre por más que se considere que estos no fueron lo mejor, incluso hay un mandamiento bíblico que así lo establece y es al padre que te tocó no al que lo ves maravilloso”, afirma.

Según Lema, ese agradecimiento por la vida va a motivar a los hijos cuidar a sus progenitores cuando estos se encuentren en una situación de carencia, enfrenten una enfermedad, discapacidad y necesiten atención. Espere mañana el reportaje completo en su revista Para Ellas del diario EL DEBER.

lunes, 18 de abril de 2016

La importancia de los primeros mil días de vida de un niñ@



El Estado ha hecho grandes inversiones para asegurar que los niños y niñas nazcan en condiciones que aseguren su buen comienzo en la vida (…) Sin embargo, la mortalidad infantil de 0 a 5 años es de 49 por 1.000 nacidos vivos, situando a Bolivia muy por encima del promedio regional (18 por 1.000).

Los primeros mil días de la vida de un niño o niña son esenciales para desarrollar sus potencialidades, lo cual depende de las oportunidades que tengan para crecer saludables, bien nutridos, predispuestos al aprendizaje, mentalmente alertas, emocionalmente seguros y siendo escuchados, y del acceso que tengan a servicios adecuados de salud, nutrición, educación y protección.

Durante este período de vida, los niños y niñas crecen más que el resto de su vida, su peso se triplica desde el nacimiento hasta el primer año de edad y crecen dos centímetros cada mes, y desarrollan hasta el 80% de su cerebro.

En este período se establecen las bases de la salud y de las capacidades que permitirán a las personas tener éxito en los estudios, participar en sus comunidades constructivamente y ser productivos en la vida adulta.

Las oportunidades de desarrollo de los niños dependen de tres pilares fundamentales: el ambiente de relaciones, en entorno afectivo y receptivo favorece el desarrollo del cerebro y de las potencialidades de aprendizaje; el entorno físico saludable y seguro que promueve el crecimiento protegido de enfermedades, riesgos y violencia; y la buena nutrición que garantiza el crecimiento y el adecuado funcionamiento de todos los sistemas incluyendo el desarrollo del cerebro.

Primera infancia boliviana?
El Estado boliviano ha hecho grandes inversiones para asegurar que los niños y niñas nazcan en condiciones que aseguren su buen comienzo en la vida, como es el caso del Programa Bono Juana Azurduy, el Subsidio Universal Prenatal por la Vida, y el Seguro Integral de Salud (SIS). Sin embargo, la mortalidad infantil de 0 a 5 años es de 49 por 1.000 nacidos vivos (UDAPE, 2013), situando a Bolivia muy por encima del promedio regional (18 por 1.000). La mortalidad neonatal (primer mes de vida) representa el 54% de los casos de mortalidad infantil (ENDSA, 2008).

Sumado a la persistencia de estas brechas en mortalidad infantil, muchos de los niños y niñas que sobrevivan no alcanzarán nunca su total potencial. Esto debido a que el 18.5% de ellos sufren desnutrición crónica (UDAPE, 2013) y 8 de cada 10 son víctimas de violencia (ENDSA, 2008), y muchos pierden oportunidades de contar con experiencias enriquecedoras para su aprendizaje por negligencia en el cuidado y por falta de interacciones de los adultos con los niños y niñas.

Los niños y niñas menores de cinco años también pueden ser víctimas silenciosas de la negligencia, el maltrato físico y psicológico, o la violencia intrafamiliar, situaciones que afectan su desarrollo e incluso pueden llevarlos a la muerte. En consecuencia, garantizar su salud, seguridad y bienestar es vital, no solo por su protección durante estos años, sino para asegurar su crecimiento y desarrollo, y evitar que se conviertan en adultos violentos.

Compromiso del Estado y la sociedad
Para que los niños y niñas, desde el inicio de sus vidas, tengan todas las oportunidades de desarrollar su potencial, requieren crecer en entornos saludables, educativos, protectores y con pleno goce de sus derechos. Para ello existe una corresponsabilidad entre el Estado, las comunidades y las familias.

El Estado, como responsable de generar condiciones para el “vivir bien” de todas las ciudadanas y ciudadanos, es el responsable de garantizar las inversiones destinadas a la primera infancia, así como la delimitación de competencias y mecanismos de coordinación que posibiliten que las niñas y niños, tengan todas las oportunidades para su pleno desarrollo desde el principio de sus vidas.

La comunidad es el entorno en que las niñas y niños se conectan con su cultura, su lengua, y construyen su identidad. Esto implica que la comunidad apoye a las familias en las tareas de cuidado integral y se movilice para procurar que el Estado asegure la oferta de los servicios de protección, salud, educación, saneamiento, agua y alumbrado, así como que cuenten con espacios de recreación e interacción entre familias que sean seguros y saludables.

La familia, es el primer ambiente socializador de niñas y niños y, por lo tanto, la encargada de darles protección, desarrollar interacciones positivas con ellos, así como generar condiciones óptimas de salud, nutrición, buen trato y estimulación para favorecer su desarrollo integral.

Con tanta evidencia sobre la importancia de los primeros años en el desarrollo humano, cabe preguntarnos ¿por qué los niños y las niñas pequeños son aún los grandes ausentes en las políticas públicas?, ¿cómo sobreviven los que sobreviven y cuantos en el camino van perdiendo oportunidades para su pleno desarrollo?

UNICEF Bolivia reconoce los avances de las políticas sociales en Bolivia, ahora es crucial fortalecer la articulación de las mismas a favor de la primera infancia, orientadas a las poblaciones más vulnerables, con un enfoque integral que más allá de salud y nutrición aborde la educación inicial y la protección de la niñez con una adecuada asignación recursos y fortalecimiento de las capacidades de las entidades que prestan servicios.

De cara a los nuevos desafíos de la agenda patriótica 2025 y las nuevas metas del desarrollo 2030 se puede afirmar que en Bolivia solamente es posible “vivir bien”, si se asegura el “empezar bien en la vida” de los bolivianos y las bolivianas

"Sumado a la persistencia de estas brechas en mortalidad infantil, muchos de los niños y niñas que sobrevivan no alcanzarán nunca su total potencial. Esto debido a que el 18.5% de ellos sufren desnutrición crónica y 8 de cada 10 son víctimas de violencia.

domingo, 17 de abril de 2016

Tía y sobrino, una buena dupla



Las que tienen el gusto de ser tías saben perfectamente el sentimiento que un sobrino les genera. “Siento un amor profundo por Emma. Es mi luz”, cuenta orgullosa María Reneé, quien para el primer cumpleaños de la niña no dudó en disfrazarse de payaso y animar la fiesta.

Ese cariño inmenso se asemeja al de una madre. Las tías, esas que son geniales, pueden ser buenas amigas y sabias consejeras, además de excelentes aliadas de la madre y el padre —en especial cuando necesitan una buena nana—, pero hay límites y deben respetarlos.

La terapeuta familiar Sherezada Exeni destaca que ellas son una referencia para los niños, inculcan valores y pueden ser mediadoras, pues comparten tiempos importantes con los más pequeños de la casa.

Un factor casi recurrente es que, entre las hermanas de los padres, siempre hay una que resulta la predilecta del niño. “Aunque no parezca, esa tía tiene una importante participación en su vida y en su desarrollo personal”, asegura el psicólogo Juan José Vargas. En ese vínculo se debe considerar la diferencia de edades: si es una tía joven, la relación será más amistosa, casi horizontal, pero si es mayor, tenderá a ser vertical, es decir más estricta.

Si eres una de esas tías querendonas de tu sobrino, recuerda que tus actividades y las charlas con él o ella deben ser acordes a su edad.

La información y hasta las experiencias que compartan tienen que ser las apropiadas según su madurez. Así, en una pijamada con tu sobrina de 16 años, con pizzas y guerra de almohadas de por medio, puedes darle un consejo sobre citas, pero no harás lo mismo con la de nueve.

Tanto mimo y cariño es maravilloso para un pequeño. “Una tía es parte importante en su vida. Mientras más gente lo quiera, será mejor para subdesarrollo emocional, afectivo y psicológico”, explica Exeni.

Pero, hay límites. Y es vital respetar la forma de crianza de los padres. “Las reglas son diferentes en cada hogar, y para una relación armoniosa entre todos se debe cumplir con las normas de educación que ponen los progenitores. Por ejemplo, si la mamá recomienda a la tía no darle caramelos, ella debe cumplir con el pedido”.

Especialistas en familia aconsejan a través del portal ehow.com que se reafirmen las enseñanzas de los papás y no se le dé al chico una guía sobre cómo esquivarlas. Aunque parece divertido, puede generar confusión en el niño y un problema de roles.

Por si acaso, los castigos son tarea de los padres, puntualiza Vargas. “A no ser que como tía estés a cargo del niño por un tiempo largo o quedes en el rol de madre sustituta por la ausencia de la imagen materna”.

Seguro quieres ser una tía fuera de serie, pero no deseas dañar la autoridad de tu hermano o hermana. Entonces, ¿cómo no cruzar esa delgada línea? Siempre habla con los papás de tus sobrinos, cuéntales tus planes, las actividades que planeas y conoce su opinión. Si no están de acuerdo, cambia tu agenda.

No olvides que ellos son los padres y tienen una relación diferente a la tuya, que une responsabilidad y diversión con tu amado sobrino.

Respetuosa

La tía no es la mamá ni el papá, no tiene las mismas responsabilidades ni obligaciones, y por tanto tampoco las atribuciones.

Mediadora

Es natural que asuma un rol protector, que cree lazos afectivos fuertes. Además, puede ser una mediadora entre el niño y sus padres, sin interferir en la forma de crianza.

Disponible

Estimula al pequeño con métodos diferentes a los paternales, aplica una dosis de complicidad y siempre está dispuesta a escucharlo y a darle un buen consejo.

1. Diálogo. Tu sobrino puede conversar contigo temas que no toca con sus padres, cosas de la escuela o los amigos. Tu disponibilidad crea un vínculo de confianza entre ambos.

2. Presencia. Si no puedes estar cerca físicamente, es importante que cultives la relación con llamadas frecuentes. No únicamente en su cumpleaños.

3. Dedicación. A los niños les encanta pasar tiempo de calidad con los adultos de referencia. Por eso, de vez en cuando cuida de ellos y pasen un momento juntos. De paso, le darás un descanso a los padres, quienes te lo agradecerán.

4. Equilibrio. Fomenta que te respeten. Sé una figura flexible, pero también adulta, una persona grande a la cual seguir y admirar.

5. Educación. Sus padres se preocupan por su educación, valores, modales. En tu rol de tía puedes ayudarlos a reforzar esas enseñanzas, aunque los malcríes un poquito.

Mesada, una valiosa experiencia



Es común que los padres se encuentren frente a la disyuntiva de dar o no una mesada a sus hijos a partir de cierta edad. Pues bien, de acuerdo con los especialistas, puede resultar muy provechoso a partir de los 12 años y si se es muy riguroso en el control del destino de esos recursos.

Según la experiencia del psicólogo Alexis Olivarez, hay familias que se organizan para proporcionar al adolescente o joven un monto determinado de dinero que cubra sus gastos del mes. “Lo importante es que sepa administrarlo y tenga claro cuál es el destino de estos recursos y el tiempo que deben durarle”, reflexiona.

Su colega Mónica Soliz explica los beneficios que trae al joven esta nueva y valiosa experiencia: “A partir de los 12 años los muchachos ya son capaces de conocer el valor del dinero y de administrarlo. Por lo que es aconsejable que dispongan de él. El poder contar con su propio dinero les crea independencia y promueve la madurez. Además les enseña a valorar las cosas que compra, les permite tener autonomía y responsabilidad”.

Planifica

Si decides darle una mensualidad a tu adolescente, debes especificarle el monto y el destino del dinero; elaboren juntos un presupuesto para lo que requerirá en cuatro semanas.

No hay plan B

Si gasta la mesada antes de tiempo no le des más, sino no aprenderá a ser responsable y a administrar sus recursos.

Aprendizaje

Esta experiencia en los menores les ayuda a aprender sobre la autorregulación, autonomía y sobre todo a tomar pequeñas decisiones.

Objetivos

Si tu hijo tiene una larga lista de cosas que quiere, esta nueva experiencia podría ayudarlo a obtener sus objetos deseados. Para ello debe decidir cuál es su prioridad: la salida al cine o ahorrar para su nuevo teléfono celular.

Fuente: Alexis Olivarez y Mónica soliz, psicólogos.


Dolores del crecimiento



Si de pronto tu niño se queja porque le duelen las piernas, rodillas, tobillos o pies considera que puede tratarse de los denominados dolores del crecimiento.

Por lo general, estos malestares se hacen presentes en la primera infancia, entre los tres y cinco años, y después, entre los ocho y 12 años, cuando están en pleno desarrollo físico.

“Al crecer también los huesos se estiran, los músculos y con ellos los vasos sanguíneos y nervios. Por eso el niño tiene molestias en diferentes puntos de las piernas y, a veces, en los brazos. El dolor se localiza principalmente en las extremidades porque es en ellas donde se encuentran los huesos más largos, que son los que tienen un mayor crecimiento”, se lee en el portal de notas de salud crecerfeliz.es.

La fisioterapeuta Maggi Ríos indica que es importante la elongación muscular para hacer más llevadero este proceso. “Es fundamental hacer elongaciones ya que los huesos tienden a incrementar su tamaño y, si el niño no tiene la elasticidad suficiente en la musculatura sufrirá con dolores en las extremidades”. Estas molestias siempre se concentran en los músculos y no en las articulaciones. “La mayoría de los niños se quejan de dolor en la parte delantera de los muslos, en las pantorrillas o detrás de las rodillas”, describe Salete Quiroz, pediatra.

La especialista en salud infantil indica que en ocasiones se confunde este dolor con un proceso de un mal congénito, por lo que aconseja consultar con el pediatra de confianza o traumatólogo. “Su diagnóstico servirá para descartar problemas como reumatismo, artritis u otros males”.

Para evitar las dolencias, Ríos recomienda la fisioterapia. “Se podría realizar una rutina de ejercicios de estiramiento o practicar pilates, yoga y esferokinesis, este último es un entrenamiento con esferas de diferentes tamaños y ayuda a mantener la elasticidad de los músculos”.

Si tu pequeño padece de estos dolores puedes ayudarlo con otras actividades como baile, gimnasia y aquellas que requieren practicar la flexibilidad.

“También beneficia un masaje en la zona adolorida con cremas o ungüentos que puedan generar calor en el área. Además brindan alivio si contienen en su fórmula algún analgésico. Si el médico de cabecera lo recomienda, puede ingerir paracetamol o ibuprofeno en dosis designadas de acuerdo con la edad de tu hijo” recomienda Quiroz.

Por su parte, Ríos aconseja el colocar paños calientes en la zona afectada y darle un suave masaje además de muchos mimos.

Elongaciones

Se entiende por elongación a la actividad mediante la cual una persona estira y relaja los diferentes músculos de su cuerpo a fin de prepararlos para el ejercicio o para permitirles descansar después del mismo.

Masajes

Estira firmemente la extremidad que tu hijo tiene adolorida y mantenla así durante 20 segundos. Deja que la doble y que descanse un momento y vuelve a repetir el ejercicio, tres o cuatro veces, aliviando de esta manera la incomodidad de estos dolores.

Calor

Aplica compresas calientes o una bolsa de agua caliente, con cuidado de no quemarlo, sobre el área de incomodidad. También puedes usar una almohadilla de semillas. Hazlo en intervalos de 10 a 15 minutos para relajar los músculos.

Descanso

Limita la actividad del niño. Los dolores pueden volver a presentarse luego de un período de actividad intensa. Si los síntomas persisten, trata de que no haga mucho ejercicio.

Fuentes: Maggi Ríos (maggiriorsi@gmail.com / Fisiosalud, Centro de Fisioterapia, kinesiología y estética corporal), Salete Quiroz (Pediatra / saletejerina@gmail.com) y los portales crecerfeliz.es y http://www.livestrong.com.

Que sea la mejor fiesta infantil



Los niños disfrutan de las fiestas infantiles, que no solo pueden ser un buen regalo de cumpleaños, sino una forma de festejarlos en fechas importantes. Pero, para que sea un éxito es importante cada detalle. De eso saben dos expertas organizadoras de eventos que comparten con Mía los secretos para hacer de una fiesta de niños, un encuentro a lo grande.

La organización es fundamental para Valeria Tello, de la empresa de eventos Emmporio.

Dónde

¿En casa? ¿En un local? Esto está en función a la cantidad de invitados que tienes.

Tema

Elige una temática o un personaje. Por ejemplo, el circo o Mickey Mouse. También puedes recurrir a algo genérico, como flores, helados, animales. Se trata de crear un mundo de fantasía.

Animación

Es imprescindible reservar el show o los animadores por lo menos con un mes de anticipación. Cada vez son más las empresas de animación que se dedican a organizar toda la fiesta, lo cual puede ser una opción atractiva para alivianarte el trabajo. Puedes contratar un payaso, magos, un castillo inflable, títeres o un cuentacuentos.

Merienda

La comida es parte de la fiesta y se puede preparar un menú sano y rico. Es importante que sean bocados para comer con las manos. Algunas ideas son:

Minipizzas

Minihamburguesas

Muffins o cupcakes decorados (también muy de moda)

Frutas cortadas y bañadas en chocolate para comer con palillos

Pipocas en bolsitas individuales

Golosinas y dulces dentro de jarrones, frascos o botes forrados con papel de regalo.

Unas galletas caseras y papitas fritas.

Jugos

No hace falta planificar un menú para los papás por si quieren quedarse en la reunión, en la mayoría de los casos estarán encantados picando lo mismo que los niños.

Decoración

Globos, banderines y guirnaldas son una excelente opción para decorar con poco y crear un ambiente festivo. Puedes utilizar telas, adornos de papel hechos a mano. Una buena idea es colgar del techo, lámparas de papel.

Previsión

El día de la fiesta, procura tener todo listo, una hora antes del inicio. Decora el ambiente, infla los globos, pon la mesa…Los detalles no pueden ser descuidados para el éxito de un encuentro infantil, recalca María Teresa Pacheco de la empresa de eventos Mi abuela no lo entiende.Lugar. Para elegir el sitio adecuado, además de considerar la cantidad de invitados, toma en cuenta si hay juegos, mesas, sillas y otros. También la distancia y el costo.

Colores

La decoración puede ser con globos y papeles. Formar objetos sin recargar el ambiente.

Distribución

Es recomendable asignar un área para que los niños jueguen y otra para la merienda.

Porciones

Puedes servir la comida en cantidades pequeñas, pues lo niños comen poco, aunque les gusta la variedad. Así que prepara en casa un menú variado.

Actividades

En este tipo de fiestas puedes tener áreas para actividades manuales. Los niños pueden pintar cuadros, hacer muñecos de goma eva, plastilina o marionetas, etc. Estos elementos los distraen y al mismo tiempo incentivan su imaginación. Si el presupuesto lo permite, contrata un show para la distracción. Pero, si no, es aconsejable organizar concursos.

Participación

Si también van a asistir los padres de familia organiza juegos y concursos. Por ejemplo, para los adultos una mesa de lota y para compartir, tirar la cuerda, pesca de manzanas, llevar papas en cuchara, etc. Todo dependerá de los espacios.

Recuerdo

La mejor fiesta de niños se logra cuando se llevan un recuerdo sobre todo si es realizado por ellos, como un títere, sembrar una planta o algún regalo.

Fuente: Valeria Tello (Emmporio) María Teresa Pacheco (Mi abuela no lo entiende)

Niños, un sube y baja de emociones



Alegría, tristeza, inquietud, rabia, apego... son algunas de las emociones que invaden a los niños y no siempre lo manifiestan, o si lo hacen usan sus propias palabras y ciertas actitudes que no son comprendidas por los adultos. La clave es que no repriman nada y si se exceden en sus reacciones, ayudarlos a manejar cada situación.

En esta edición, chiquitines entre tres y seis años le cuentan a Mía cómo reaccionar frente a determinados hechos que despiertan en ellos diversos sentimientos. Pero antes, el psicólogo Carlos Velásquez explica que a esa edad “los pequeños no tienen un filtro emocional, es decir que no racionalizan ni controlan lo que sienten y solo actúan”. Por ejemplo, cuando un niño está enojado puede golpear a alguien o algo, lanzar alguna cosa, dar gritos, tirarse al piso o iniciar un berrinche en plena calle. Lo hace porque no tiene la capacidad de razonar sobre lo que está bien o mal en su conducta. “Para eso están los padres, que deben enseñarle a controlarse y, sin necesidad de inhibir sus manifestaciones, conducirle por el camino de la tolerancia” y hacerle saber también que debe actuar de manera racional, afirma el especialista. En caso de que un niño esté enojado, Velásquez recomienda decirle: “Está bien que hagas conocer tu rabia, pero no por eso puedes romper cosas, ni golpear a nadie, conversemos para ver cómo lo solucionamos”.

Sea cual sea el motivo de la reacción, el menor debe responder a reglas y normas de conducta. El psicoterapeuta Javier Elías comparte el criterio de Velásquez. Ambos coinciden en que los padres deben orientar y corregir a tiempo cualquier mal hábito.

“Las manifestaciones son el resultado de las emociones, cuando éstas se exceden hay que indagar qué otros factores intervienen”, dice Elías.

Así, una acción violenta puede esconder, además de enojo, tristeza o miedo. Como papá es importante que averigües qué le inquieta a tu hijo, así se sentirá protegido y se abrirá a contarte todo lo que le aqueja; recuerda que la confianza es clave.

Una herramienta para descubrir sentimientos es el juego. Puedes darle unos muñecos y esperar o incentivar que inicie una historia para ver qué siente, qué quiere decir y por qué le cuesta hacerlo.

De ese mundo interior hablaron a Mía los invitados especiales para esta edición. Ane y Mathias lloraron un poco en la producción. Ella cuando su globo con helio se fue volando al cielo y él porque ya no quería más fotos. Camila, Maitane, Wara y Matías hicieron “llorar” al equipo de la revista, pues no se cansaron de saltar y posar, su energía era inagotable.

Cuando un niño te expresa su amor...

Muchos padres no saben cómo recibir el amor de sus hijos ni cómo hacerlo sentir amado. Una buena idea es usar el mismo lenguaje: palabras o abrazos. Jamás le digas: ‘deja de molestar o duerme ya’.

Qué son los sentimientos

Son la nominación que se le da a las emociones, las que a la vez son una alteración de tipo psicofisiológico que se presentan en la persona, señala el psicólogo Carlos Velásquez.

Canalizar emociones

No se debe inhibir a los niños cuando quieren expresar algo, pero sí se les debe poner límites y normar algunas conductas para que aprendan, primero a reconocer lo que sienten, y luego a controlar la reacción.

Fuentes: Carlos Velásquez psicólogo y Javier Elías psicoterapeuta. En las fotos: Camila Cuiza, Wara Quispe, Matías Jordán, Mathías Jové, Maitane Ayala y Ane Busto.

martes, 12 de abril de 2016

Mi hijo se distrae fácilmente

Es muy común escuchar a la maestra decir: "Su hijo se distrae mucho" "no presta atención" "distrae a otros niños". La falta de atención en clase trae consecuencias catastróficas como que el niño repruebe año. En casa se puede quedar horas viendo el televisor pero es frustrante que en el colegio no atienda ni una sola clase.

No es que tengan un bajo coeficiente intelectual o no estén aptos para los contenidos del colegio pero ¿Cómo ayudarlos a que comiencen a concentrarse?, acá les brindamos algunos concejos



En el Colegio

La maduración cerebral en cada niño es diferente. El control de conductas e impulsos tienen a darse alrededor de los 6 años, obviamente no todos los niños van a comenzar a madurar a esa edad. Mientras hay un niño de 7 años súper impulsivo e inmaduro, hay uno de 6 que tiene un mayor dominio para controlar sus emociones, el carácter de cada uno influirá en la atención, hay personas más distraídas que otras, por lo tanto no esperemos que un niño de 7 años esté dos horas atendiendo la charla sin pestañear

En el salón lo mejor es sentar al pequeño en la primera fila junto a niños tranquilos para que así no tenga con quién distraerse y preste atención a las clases. La forma de dar la clase es determinante para mantener la atención del alumnado. Un profesor que sepa modular la voz, que dé ritmo, que evite distracciones, que mantenga el interés en la clase, ayudará a que los alumnos distraídos estén suficientemente motivados.



En casa

Al comenzar a hacer las tareas hay que recordar que los deberes son del niño, no de los padres. La función de los papás a la hora de ayudarlos en los deberes, es explicarles y cerciorarnos que hayan entendido. Debemos dejar que el niño encuentre sólo la respuesta, nuestra función es guiarlos, hay que evitar que el niño se levante. Los materiales deben estar a mano y las necesidades cubiertas.

La organización de las tareas es muy importante, hay que comenzar desde lo más difícil hasta lo más fácil. Hay actividades que desarrollan la atención como la sopa de letras, buscar diferencias entre dos dibujos, hacer un dibujo copiando un modelo al natural, fijarse en los detalles, parece un juego y es divertido. Estas dinámicas requieren trabajar la concentración, que es lo que se pretende.

Por último tienen que mantener la calma. Es difícil enfrentarse con un niño distraído pero gritar o pegarles no solucionará nada, solo hará que el niño le tenga miedo. Un clima adecuado de tranquilidad y trabajo favorece lo que queremos conseguir. La atención va a mejorar así que tenga paciencia y sea constante.

viernes, 8 de abril de 2016

10 maneras para educar a nuestros hijos sobre el medio ambiente

Desde hace ya varios años buscamos soluciones al problema ambiental sin encontrar respuesta alguna. Muchas veces estas soluciones parecen inalcanzables al ciudadano común. Sin embargo, subestimamos una valiosa herramienta que está al alcance de todos.

Actualmente, se observa el deterioro del medio ambiente, esto se hace evidente en situaciones, tales como, el medio climático, sequías, inundaciones o la excesiva generación de basura que daña el paisajismo de nuestras ciudades.

Es por eso, que debemos tomar conciencia de este problema para dejar un mejor planeta a nuestros hijos y las futuras generaciones. Hace ya cuantos años la cultura de separar la basura orgánica e inorgánica se ha convertido en un beneficio pero, no es suficiente.

Entonces, ¿cómo enseñar a los hijos a respetar el medio ambiente? La asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI), ofrece un decálogo para niños con concejos de cómo pueden cuidar el medio ambiente. Son 10 reglas "de gran importancia" para que los niños pongan en práctica y puedan contribuir para la protección del medio ambiente.

1- Reciclar es un juego muy divertido, es colocar cada cosa en el cubo del color adecuado. Existen contenedores diferentes para cada tipo de basura, según su material. Separar la basura puede ser muy entretenido para los niños.

2- El agua es un bien escaso. Cuando te laves los dientes después de comer o las manos antes de cada comida, no debes olvidar de cerrar el grifo. El mundo te agradecerá por ahorrar agua.

3- No tires papeles al suelo, para eso unos niños muy listos han inventado las papeleras. Si vas de paseo por la calle y no ves ninguna papelera, guarda en el bolsillo lo que quieras tirar y lo tiras en casa, en el cubo del color que le corresponde. Debes ser cómplice de las personas que trabajan por el bien de nuestro entorno.

4- Apaga la luz de la habitación (cuarto, cocina, salón, etc.), cada vez que salgas. Y no tardes demasiado con la luz encendida. Ahorra energía eléctrica.

5- Como los recursos son limitados, comparte tus juguetes y tu material escolar con otros niños. Cuando no los uses más, pásalos a otros niños.

6- Cuando quieras dibujar, aprovecha la parte trasera de un folio ya usado, así estarás reciclando papel.

7- Las plantas son seres vivos, por tanto no hay que pisarlas ni arrancarlas y hay que regarlas a diario. Ellas dependen del cuidado humano.

8- Las mascotas son animales de compañía que están a tu cuidado. Por ello tienes que darles de comer, de beber, llevarlas al veterinario frecuentemente y no solo cuando se ponen malas, jugar con ellas, sacarles a pasear para que vayan al baño, darles cariño… Y sobre todo, no hacerles cosas que les puedan molestar, doler o hacer sufrir.

9- Las cosas que hay en la calle son de todos y no hay que dañarlas, romperlas o ensuciarlas.

10- Hay que cuidar y respetar el medio ambiente, pero también hay que respetar y cuidar a las personas que te rodean.

Con estos consejos sencillos y prácticos seguro tú y tu familia habrán contribuido con su granito de arena para poder mejorar nuestro medio ambiente. Ten en cuenta que estas acciones deberán convertirse en una costumbre para que, en un futuro, tus hijos enseñen a las siguientes generaciones. Cuidar el medio ambiente es un valor que comienza desde el seno familiar, actúa y enseña a tus hijos de una forma divertida.



miércoles, 6 de abril de 2016

Aprender a escuchar es la clave para niños hiperactivos

Niños movidos y desatentos en relación con los aprendizajes ha habido siempre y los habrá.

La novedad ahora radica en la mentalidad contemporánea, ligada a la prisa y a una noción del tiempo que no contempla la espera ni la pausa necesaria para comprender qué hacemos o qué queremos hacer.

Por eso, el aumento de niños diagnosticados de hiperactividad, y en muchos casos medicados con psicoestimulantes, no sería pensable sin esa idea tan actual de que hay que ir corriendo, sin parar, para poder evitarnos la pérdida del tiempo.

Así cultivamos la ilusión que sumando actividades extraescolares o extralaborales llenaremos todos los vacíos de nuestras vidas en un estado de apresuramiento tan aceptado socialmente en nuestra época, destaca el diario La Vanguardia.

El paradigma de internet

La hiperactividad es pues el signo de nuestra época. Nos habla de la sustitución de una noción del tiempo que incluía la espera y el medio plazo como momentos ineludibles en la consecución de objetivos, por un tiempo de lo instantáneo, del just in time (¡¡consíguelo ya!!), cuyo paradigma es internet, donde los límites del espacio y del tiempo, coordenadas clásicas de la modernidad, desaparecen. Podemos estar en cualquier lugar y a cualquier momento.

En este nuevo territorio del multitasking (múltiples actividades) el niño y el adolescente se hallan dispersos en múltiples tareas (iPod, computadora, teléfono móvil, televisión) como si corrieran desesperados para que nada se les escape.

Es por ello que la inquietud que presentan los niños en la escuela no es necesariamente signo de una enfermedad o de un problema grave.

Un cierto nivel de agitación está presente en muchas situaciones reactivas a pérdidas o sufrimientos temporales.
Es el caso de niños que han perdido a un familiar o que sus padres se han separado, y más si lo han hecho de malas maneras (violencia verbal o física).

O niños que se han visto obligados a emigrar y dejar su país, su ciudad o su barrio con lo que eso conlleva de nueva adaptación al entorno nuevo.

También pasa en momentos vitales como el nacimiento de un hermano/a, o bien problemas físicos (asma, operaciones) que requieren de un tiempo de ajuste o por dificultades del propio centro escolar (ratio alta, docentes con problemas, clase problemática etcétera).

La educación, lo primero

Por eso, antes de emitir un diagnóstico y prescribir un tratamiento (farmacológico o psicológico) conviene hablar con la escuela, conocer la evolución de esa inquietud, tratar de entender qué nos quiere decir ese cuerpo que se agita.

Lo primero debe ser entonces la educación, la que puede proporcionar la escuela, adaptando definitivamente algunos aprendizajes o métodos y la que deben proveer los padres estando atentos al malestar del hijo/a.

Cuando todo eso no funciona, es el momento de consultar a un profesional externo para que valore otros factores psicológicos y recomiende otras valoraciones (neurológicas o psiquiátricas si hay indicios serios) o bien aconseje una intervención complementaria a la educativa.

Según José R. Ubieto autor de TDAH. Hablar con el cuerpo (EdiUoc, 2014), "de lo que se trata es de que los padres desarrollemos la capacidad de escuchar a nuestros hijos. Parece muy sencillo, evidentemente, pero la cuestión es si oímos o escuchamos. Por regla general, oímos, dejamos que las palabras del hijo fluyan, impregnen el ambiente, pero no somos capaces de escucharlos. Escuchar implica resolver sus problemas, o al menos tener la capacidad de atenderlos y darles las herramientas para que ellos puedan hallar una solución. Esa es la clave”.

Noticias del mundo de la psicología

Alerta La reciente ola de suicidios entre estudiantes de secundaria y universitarios de Hong Kong, después de que se registraran cuatro sucesos en cinco días, que las autoridades locales educativas achacan a la presión escolar, está poniendo en cuestión el sistema educativo chino.
Trastorno El término "sexsomnia”, con "-xs-" y acabado en "-a”, es el preferido para hacer referencia al trastorno del sueño que consiste en tener actividad sexual mientras se está dormido, señala la Fundación del Español Urgente, promovida por la Agencia EFE y BBVA.
OMS Tras los resultados arrojados por un estudio realizado con alumnos de primaria y secundaria en España, el organismo estableció que las tareas causan daños físicos y trastornos psicológicos.

martes, 5 de abril de 2016

¿Reprimir el llanto en los niños porqué es nocivo?



Dentro de la sociedad reprimir el llanto de los niños es algo que todos los padres tratan de hacer cada vez que el menor tiene un episodio de este tipo; sin embargo, los especialistas han señalado que evitar el llanto puede traer complicaciones en la vida emocional del menor.

Silvia Rubín de Celis, psicóloga y directora del Centro Integral de Educación Especial, indicó que reprimir el llanto de los niños pueden traer consecuencias que pueden afectar al menor cuando sea adulto.

Cosas que no debes decirle a un niño cuando llora

- 'No llores': se recomienda preguntar al menor ¿cuál es el motivo de su llanto?.

- 'Te voy a dar un motivo para llorar': en lugar de esta advertencia es aconsejable ayudar al niño a identificar lo que siente, así será más fácil expresar y calmar el llanto.

- 'No es para tanto': es importante valorar los sentimientos del menor , porque desmerecerlos provocaría inseguridades a futuro.

lunes, 4 de abril de 2016

Imagen paterna, edifica a tu niño

Todos hablan de la importancia de la figura paterna en la formación y el desarrollo integral de un niño. Pero, ¿por qué es esa tan crucial su imagen?

“Es la construcción mental-emocional que nos hacemos de nuestro padre. Esta imagen está teñida con nuestras experiencias, comentarios de otros y de cómo elaboramos las vivencias y, en especial, cómo la madre mira al padre, lo que crea o no un acceso a los hijos o hijas”, explica el psicólogo chileno Patricio Asenjo, en una entrevista con Mía.

Esa concepción, por lo general, varía de un hermano a otro y puede ser o no cercana a lo que realmente es el padre, recalca el también facilitador en Constelaciones Familiares.

En publicaciones como Mamá natural, aparece un texto que Asenjo también hace referencia para explicar, en seis hechos científicos, la influencia de la figura paterna en los niños:

1. Interactúa dinámicamente a través del juego, ya que hace que el pequeño explore y aprenda.

2. Esas actividades incentivan a tomar riesgos que ayuda a los niños a controlar, tanto su cuerpo como sus emociones. De ese modo desarrolla habilidades para lidiar con situaciones de crisis, estrés y para la resolución de problemas, así como el sentido de seguridad. “Es darles el mensaje de que el mundo es seguro aunque incierto, pero que se necesita ir y explorarlo”.

3. El tiempo de juego con la figura paterna influye en el compromiso a los vínculos interpersonales, así como a la sensibilidad del padre; es decir que él debe distinguir cuándo es necesario desafiar al menor y cuándo dejarlo disfrutar del juego; a diferenciar entre tiempo y tiempo de calidad para demostrar el amor que le tiene.

4. El rechazo de la figura paterna puede lastimar profundamente al niño, publica el portal. Según Ronald Rohner, del Ronald & Nancy Rohner Center of the Study of Interpersonal Acceptance and Rejection, la figura paterna contribuye a edificar al niño. En caso de que lo rechace, el menor podría generar sentimientos de inseguridad, ansiedad, hostilidad, conductas de abuso de sustancias o problemas de comportamiento. Además, el rechazo paterno altera la habilidad de confiar en otros (en especial en relaciones amorosas).

5. Una relación negativa entre figura paterna y niño desencadena una personalidad regida por el estrés.

6. Las figuras paternas sienten amor gracias a los vínculos y a la oxitocina, hormona del apego. Estudios sugieren que los padres incrementan su nivel de oxitocina durante la crianza. La manera de demostrarlo es a través del juego, cuando los levantan por el aire o consiguen que el bebé ría.

Cabe destacar que la representación paterna influye de forma diferente en la niña que en el niño. “Para el hombrecito es importante tener una buena relación con su padre, ya que de él puede aprender a ser hombre. En cambio, la niña está primero en el círculo de la madre, al igual que su hermano varón, luego los dos se acercan al padre, quien les brinda su visión del mundo y los apoya para que puedan desenvolverse en él. Finalmente, la hija debe retornar al círculo de su madre, ya que de ella puede aprender a ser mujer”, explica la visitadora social chilena María de la Luz Krebes, facilitadora en Constelaciones Familiares Sistémicas.

... y cuando no está el papá...

- En caso de que el padre no esté presente en la crianza de los niños, es fundamental la buena mirada y los buenos comentarios que la madre y los cercanos al niño puedan hacer, aún cuando el papá haya hecho un daño a la familia.

- ¿Por qué? Porque el niño lleva y ama a su padre a través de sus genes y su historia. Tener una buena imagen de él, aunque no esté, lo ayuda a confiar en sí mismo. También forma en él una imagen paterna que servirá en su futura relación con sus hijos.

- Un niño necesita mirar a su progenitor de buena forma. A pesar de todas las dificultades, el padre, junto con la madre, le dieron el mayor regalo… la vida.

- Un ejemplo de cómo crear una buena imagen paterna no quiere decir mentir al niño, pero sí la madre puede hacer comentarios positivos, por ejemplo: “A tu papá le hubiera encantado verte jugar fútbol como lo hiciste hoy”. O bien, “tienes los mismos ojos que tu papá”.

Papá soltero, llena de amor el vacío



Nadie dijo que la crianza de los hijos sería fácil, menos cuando uno de los progenitores está ausente y esa tarea recae exclusivamente sobre el otro. Se cree que en ese reto, las mujeres son las únicas que lo pueden lograr, pero lo cierto es que cada vez son más los hombres a cargo de sus pequeños, desempeñándose bien como padres solteros.

Franklin (39), forma parte de ese segmento hace cuatro años. “No fue fácil, pero con el tiempo, mi hijo y yo nos adecuamos el uno al otro. Confieso que aún no se cerró la herida emocional que ella, mi expareja, dejó. Se perdió un año sin siquiera preguntar por nuestro hijo. Pero ahora él y yo estamos felices”, dice.

Los padres solteros ya no son una excepción a la regla, pues esta situación latente presenta un nuevo estilo de vida, explica el psicólogo Marcelo Pacheco.Para la terapeuta familiar Sherezada Exeni, el concepto social supone que esta situación es más difícil para un hombre que para una mujer. “Pero no es así, él puede. Debe dedicar, como cualquier progenitor, amor, protección, tiempo de calidad y atención a las necesidades básicas y emocionales de su hijo, ya que este último aspecto definirá la salud psicológica en el futuro del menor”, detalla.

Otro punto que favorece al niño en este tipo de conformación familiar es la claridad y fortaleza del padre frente al abandono o la pérdida. Como Franklin, otros padres son cuestionados constantemente por sus niños, sea con dolor o con enojo: “¿qué pasó con mamá?”.

Es conveniente hablar con el menor, “explicarle los cambios que se han producido en el hogar y compartir los sentimientos y opiniones al respecto, pero sin transmitirle las frustraciones”, sugiere Terra.com.

Esa recomendación también la hace Pacheco. “Cuando el hijo pregunta sobre su madre, respóndele con la verdad, en especial si ya es grande, porque sino, el muchacho puede sufrir al enterarse de que le mentiste sobre un tema tan sensible para él”. Sobre este punto, Exeni advierte que “peor que no decir la verdad es crear en el menor un fantasma dentro de una familia que hace referencia a un pasado idealizado y a un presente que no puede ser”.

En la crianza, no hay una fórmula infalible, ni hay una mejor que otra, asumiendo que quieres lo mejor para tu hijo o hija. Algunos jefes de hogar optan por el silencio o por prohibir a los chicos hablar de su madre. Sin embargo, “abordar el tema le permite construir su familia monoparental y esto a su vez le da la posibilidad de crecimiento”, complementa Pacheco.

El psicólogo sugiere que no le cuentes la versión políticamente correcta, “sino tu propia historia, tu vivencia desde la forma que tienes de ser”, sin entrar a la creación de falsas imágenes y afectos ni denigrar la figura materna. Así el niño podrá desarrollarse de manera integral y desempeñar sus roles de hijo sin sentir culpa por la partida de la madre ni pena por el padre. En este punto, el pequeño podría sentir la necesidad y responsabilidad de cuidar a su papá. Sin embargo, no olvides delimitar los roles y el de protector es únicamente del adulto

Claves para hacerlo bien:

Sanar

El padre soltero debe curar la herida emocional de la circunstancia que lo alejó de la madre entendiendo que es un problema de él y no así del niño.

Duelo

El papá soltero tiene que pasar por la etapa de duelo o pérdida de su pareja, para luego superar el abandono. Con salud emocional será más fácil formar al hijo.

Fortaleza

El padre debe tener claro que no es una víctima y asumir la crianza del hijo, solo, pero con firmeza.

Autoestima

Transmite a tu hijo la fuerza y seguridad sin asumir lo que la gente piense de la situación. Siéntete valiente y valioso.

Organización

Con tanto ajetreo, entre el trabajo y la casa es fundamental que crees y mantengas una rutina; establece horarios de estudio, comidas, etc.

Fuente: Marcelo Pacheco (Psicólogo), Sherezada Exeni (Terapeuta familiar).


7 frases que reafirman a tus hijos



No se trata de repetir a diario y literalmente cada una de estas siete frases sugeridas por especialistas a través de la página de Camila Canabal. La idea de esta selección de expresiones busca sembrar en el niño una autoestima alta, además de seguridad en sí mimo. Úsalas y adáptalas de acuerdo con la situación, pero sobre todo con ellas demuéstrale a tu hijo el amor que le tienes. Hazlo con tus palabras, sentimientos y también con tus actos. 1. ‘Creo en ti’

Una mujer compartió su dulce y curiosa historia relacionada a este tema. Ella le dijo “creo en ti” a su hijo de tres años y poco tiempo después, sus palabras volvieron a ella, como un bumerán.

Un día, luego de buscar las llaves de su casa durante al menos una hora, ella se tendió triste y desesperada en el sofá. De repente sintió que algo le agarraba del pantalón: “Mami, yo sé que tú puedes encontrar tus llaves, creo en ti”, le dijo el pequeño.

Fue como si esas palabras le hubieran dado nuevo aliento. Siguió la búsqueda y a los pocos minutos encontró las dichosas llaves.

En realidad la frase “creo en ti” tiene el poder de motivar a quien la escucha.

2. ‘Nunca te rindas’

Esta aseveración alienta y cambia la actitud del niño si se pronuncia con un tono alegre y hasta un poco juguetón. Debes tener en mente que tu objetivo es darle un empujoncito para que encuentre la salida a la situación que lo atribula.

Como ejemplo, una mamá y su niña armaban juntas un rompecabezas. La pequeña intentaba hacer coincidir una pieza en el lugar que no le correspondía, diciendo: “¡Nunca te rindas, nunca te rindas!”.

Su mamá la corrigió: “Es verdad, no debes rendirte. Pero es posible que estés haciendo algo mal, en ese caso lo mejor es detenerse y pensar, desarrollar una estrategia. Si nada cambia a pesar de tus esfuerzos, debes buscar otra salida, inventar otro plan hasta que puedas lograr lo que quieres”. Hay que explicarle al niño que es tan importante no rendirse como estar abierto a nuevas soluciones.

3. ‘De los errores se aprende’

Tu hijo debe entender que encontrar dificultades y cometer errores es algo normal. Intenta enseñarle a no perder la moral al tropezar con obstáculos en su camino. Es muy importante recordárselo no solo en los momentos de angustia, sino antes de eventos que demanden su responsabilidad y decisiones importantes en su vida. Cualquier experiencia enriquece. 4. ‘Todos los profesionale fueron también estudiantes'

Es importante recordar a tus hijos de vez en cuando que cada persona que sobresale en un campo u otro no se encontraba en esa posición al iniciar su recorrido.

Permite que tus niños crezcan sabiendo que cometer errores es normal, que perder es algo inevitable en algunas situaciones, que luchar es algo necesario y que lo anormal sería pensar que los errores, las angustias y las dificultades duran para siempre. El menor debe entender que esos contratiempos son solo un puente para alcanzar su objetivo, realizarse como persona y sobresalir si así lo desea.

Hazle saber a tu hijo que la paciencia, la perseverancia y el esfuerzo son más importantes que la perfección en sí misma. Y que la perfección es diferente para todos.

5. ‘La derrota no es una elección’

Habla con tu pequeño o con tu adolescente acerca del significado de esta afirmación. Explícale que debe afrontar cada una de las experiencias de su vida como una lección y que eso hace que la derrota no sea sino un escalón en su desarrollo, además de una herramienta para idear nuevas estrategias.

La derrota no se elige, se aprovecha.

Lo que sí es una elección es aprender a crecer y dejar atrás los malos momentos, ser perseverante y creer en sí mismo.

6. ‘Aprende de cada moretón y caída’

Cada vez que tu retoño haga algo de forma incorrecta o se vea en una situación desagradable, pregúntale qué aprendió de eso. Habla con él al respecto, explícale que todos aprendemos de nuestros errores, raspaduras, golpes y vergüenzas.Enséñale a sacar conclusiones de cada situación.

7. ‘Estás en un lugar seguro, rodeado de amor y cuidado’

¿Puedes recordar un momento de tu infancia en el que te hayas sentido seguro, hayas experimentado el amor y el cuidado? Esos momentos de tranquilidad, cobijo y armonía estarán en tu mente para siempre.

Es importantísimo que tu hijo crezca rodeado de cariño y atención para que se sienta seguro. Eso tiene una influencia positiva en su autoestima y le ayuda a ser fuerte y valiente.

Cada noche, cuando lleves a tu pequeño tesoro a dormir, dile: “Estás seguro aquí, te amamos”. Pronuncia esas palabras con ternura y tranquilidad para que se queden grabadas en su mente y hagan eco aun en su vida adulta, así le darán calma en momentos de estrés y dificultades.


Estás ahogando a tu hijo (Y NO TE DAS CUENTA)

“Siempre serás mi bebé”. Esa es una de las frases que toda madre ha dicho alguna vez mientras acunaba a su hijo. La cuestión es que esa frase suena diferente cuando el “bebé” en cuestión tiene un año, siete o catorce. Como en un extraño síndrome de Peter Pan, nos negamos a que nuestros hijos crezcan, y eso tiene sus consecuencias.

Muchos medios se han hecho eco del mensaje de la nueva película de Pixar “Inside Out”, respecto a la importancia que tiene la tristeza en nuestra vida. Poco se ha hablado, en cambio, de otro de sus mensajes claves: la necesidad de dejar que nuestros hijos crezcan. Aceptar sus cambios, sus decisiones y dejarles que sufran y se equivoquen para permitir que maduren. Algo que parece obvio, pero no lo es tanto. Volviendo a un ejemplo estadounidense, la revista digital Slate realizaba una encuesta entre 6.000 lectores, para comparar qué cosas habían hecho ellos de pequeños, y cuáles de esas cosas permitían hacer a sus hijos. La conclusión era clara, los chavales de antes tenían más libertad y hoy en día se sobreprotege mucho más a los niños.

“La sobreprotección es una moneda de dos caras: fomento de la dependencia con respecto a los padres y freno de la autonomía infantil”, esta es la principal reflexión que lanza a la sociedad Francisco Javier Méndez Carrillo, catedrático de la Universidad de Murcia y creador del Método Fortius para el fomento de la fortaleza psicológica en niños. Incide asimismo en que “es una trampa”, ya que a corto plazo es una solución cómoda para la familia, porque el niño está encantado de que los padres le sacan las castañas del fuego, y los padres están tranquilos y satisfechos porque evitan o le solucionan los problemas al niño, pero “a largo plazo educar al niño entre algodones no le prepara para afrontar las dificultades que le planteará la vida”.



Las consecuencias de la sobreprotección

Está claro que todo padre quiere hacer lo mejor para su hijo, pero muchas veces no sabe cómo hacerlo, y en la vorágine del día a día, toma las decisiones más fáciles y más rápidas, en vez de pensar en uno de los dichos populares que encierra más sabiduría: “es mejor enseñarle a pescar, que darle los peces”.

Méndez Carrillo insiste además en que “la sobreprotección es una chaqueta con dos mangas. Una ancha, permisiva o para el comportamiento infantil dependiente, y otra estrecha, estricta, autoritaria o para el funcionamiento autónomo”. De esta manera explica que suele darse el caso de “los padres de los niños con mamitis o papitis, es decir, los que tienen miedo de separarse de sus papás y de estar lejos del hogar, de modo que se convierten en su sombra y les persiguen por toda la casa. Son padres muy indulgentes con la ansiedad del hijo y ceden rápidamente a sus exigencias”. Por ejemplo, con comportamientos como acompañarle al baño, o cuando le apaciguan asegurándole que no se marchan hasta que se tranquilice, o le consienten quedarse en casa y no ir al colegio. Esos mismos padres, para otras cosas, son extremadamente restrictivos, con las situaciones que consideran inconvenientes o arriesgadas. “Así, no le dejan ver el telediario para evitarle las malas noticias, no le permiten patinar para que no se caiga y se haga daño, o no le informan de la enfermedad del abuelito para que no sufra. También son renuentes a las actividades que escapan a su vigilancia, como dormir fuera de casa o ir de acampada”. Todo ello tiene consecuencias en el desarrollo de la personalidad y en el crecimiento del niño, como que se vuelvan más inseguros, incapaces de tomar decisiones propias, con un carácter más débil y con miedo a los cambios. Cuestiones que le pasarán factura en su vida como adulto.



Cómo evitar esta situación

El catedrático en Psicología Francisco Javier Méndez Carrillo, explica en su libro Programa Fortius (Ediciones Pirámide) unas claves básicas para reforzar la personalidad de nuestros hijos. Entre las mismas, una de las ideas más destacas es seguir una línea de actuación a la hora de reforzar estos comportamientos. Así, a la hora de afrontar un reto, el experto insiste en que lo primero que hay que hacer es escoger un momento oportuno y preparar la situación. Por ejemplo, si el reto consiste en dejar que aprenda a comer solo, Mendéz Carrillo apunta a reservar el fin de semana, dónde tiene más tiempo para la tarea, y eliminar distracciones como la televisión y los juguetes, además de buscar un momento en el que nos aseguremos que nuestro hijo tiene hambre. Para otras tareas más generales, lo siguiente a tener en cuenta es el proceder de lo fácil a lo difícil; explicar cómo debe de hacerlo, no sólo de palabra, sino mostrándoselo; además de animarle y resaltarle los haciendo cuándo lo haga bien. Todo ello sin dejar de corregir los errores.

“Desde una perspectiva educativa, la protección es un fenómeno beneficioso en la primera infancia, pero se debe retirar gradualmente de forma natural a medida que el niño crece, madura y se desarrolla biológica, psicológica y socialmente, adquiriendo hábitos de higiene, habilidades sociales o aprendizajes escolares, que posibilitan y favorecen la independencia y autonomía personal”. Todo ello además aplicando un poco la lógica en las situaciones que van dándose día a día. “Los padres deben valorar en cada situación qué es lo prioritario, por ejemplo, si el niño interrumpe una llamada telefónica sobre un asunto de trabajo importante exigiendo que le preparen la merienda para irse a jugar, hay que enseñarle a que espere su turno”.



Reforzar la autosuficiencia en el colegio

Si bien el papel de los padres es importante, no hay que olvidar nuestros hijos reciben gran parte de su educación en el colegio. Nuria Sánchez, profesora de Primaria en un colegio privado de Alcalá de Henares, explica que en sus clases se encuentra este tipo de alumnos sobreprotegidos, “una sobreprotección que deriva en debilidad y desconfianza en sí mismos a la hora de afrontar retos y derrotas”, tan simples como un examen suspenso. Desde su perspectiva de maestra, “la clave está en darles responsabilidad. Tendemos a pensar que por ser pequeños no van a ser capaces de hacer ciertas cosas, o a hacerlas nosotros porque lo hacemos más rápido y además nos ahorramos una pataleta, y es un error ya que esto les hace inútiles”.

Estas ideas también se trabajan cada día en sus clases, donde, tal y como expone, “a medida que subimos de curso vamos sacando a nuestros alumnos de la zona de confort, retándoles a, por ejemplo, exponer un trabajo en clase”. En estos casos, reconoce que puede pasar que el alumno, de primeras, se agobie pensando que no será capaz, y acuda a casa en busca de la ayuda de sus padres, para que estos les protejan y les “salven” de esa situación. Ante estas circunstancias su consejo es tajante: “Hay que quitarle importancia, conseguir que sientan que pueden con todo, que eso no debe ser un motivo de rabieta o bloqueo”. Otra de las herramientas que suelen utilizar es la figura del helper, es decir, que cada semana un alumno es nombrado ayudante de la profesora. “Nombrar cada lunes al ayudante delante de todos sus compañeros, ponerle una estrella que le distinga, hacerle sentir importante, responsable y sobre todo, darle confianza de que es ‘mayor’ y puede”.



La implicación de los padres

Pero ninguna de estas medidas resulta efectiva si no hay una complicidad con los padres. Así, la profesora explica que “es muy importante la relación profesor-familia”, que exista una comunicación directa y que el alumno sea consciente de que no puede arreglar los conflictos de clase en las faldas de mamá. “Es importante que la relación entre colegio y familia sea una relación de equipo”.

Ese es otro de los problemas, sobreproteger a nuestros hijos y enfrentarnos con el profesor, aun cuando este tenga razón. En este sentido, Nuria Sánchez apunta que “todos los padres sienten mucha responsabilidad a la hora de sentirse buenos padres, que tenga unos buenos estudios, que crezca feliz, que no sufra… es entendible y no hay que olvidar que se hace desde el amor, pero a veces también desde el miedo”. Por ello, también en el caso de pasarnos al otro extremo, que es presionar demasiado al niño con los asuntos de clase, Sánchez recomienda “controlar esa ansiedad por que sea perfecto”.

domingo, 3 de abril de 2016

Los problemas de ser una madre o padre presente, pero ausente

PROBLEMÁTICA FAMILIAR

ESTUDIO LO CONFIRMA

Hay padres y madres que a pesar de estar presentes junto a sus hijos son emocionalmente inaccesibles.

Enfundados en sus preocupaciones cotidianas y mundos particulares, no se dan cuenta que los niños tienen un radar de autenticidad con el que perciben esa descuidada y fría lejanía, ese estar ausente, ese vacío que lo queramos o no, puede dejar huella en ellos.

Según un curioso estudio dirigido por la Universidad de Boston (Estados Unidos) y llevado a cabo en diversos restaurantes de comida rápida, se descubrió que una de las causas más comunes por las que los padres dejan de estar presentes se debe al uso excesivo de los teléfonos móviles. Un claro reflejo de la sociedad actual y por la que, posiblemente, esos niños se convertirán también el día de mañana en “adolescentes ausentes”.

El tema de los padres ausentes se alza como un aspecto que preocupa mucho a psicólogos y pedagogos de todo el mundo.

Tanto es así, que el mercado editorial empieza ya a ser sensible a este tipo de crianza con la cual, aprender a

estar presente en cuerpo, alma y corazón para nuestros hijos.

Un ejemplo de esto es el libro “Parenting in the present moment” de la doctora Carla Naumburg.

NECESIDADES EMOCIONALES

Los niños pueden llegar a aceptar nuestras mentiras con lealtad.

Cuando les decimos aquello de “sí, claro que te escucho cariño, claro,

tu dibujo es muy bonito”, asentirán con el rostro, pero sus miradas sabias y sus corazones hambrientos sabrán que su padre, que su madre no está con ellos, que sus palabras no son del todo sinceras porque sus mentes están muy, muy lejos.

Sabemos que nuestros trabajos, los problemas cotidianos y las presiones a las que debemos hacer frente son una prioridad para mantener el equilibrio familiar.

Ahora bien, para educar a un menor no basta con darle un techo, sustento, calor, alimento y plaza en un colegio. Los niños tienen necesidades emocionales que deben ser satisfechas para que su desarrollo psíquico, emocional y neurológico se constituya con normalidad.

CONSECUENCIAS DE LA AUSENCIA

Algunos de los efectos que pueden originarse de ese estar presente pero ausente de los padres son:

* Los niños nunca van a cuestionar al adulto. Si perciben que su madre y su padre están con ellos pero no les ofrecen afecto o atención porque están ausentes pensarán que la culpa es suya. Interiorizarán un rechazo, un dolor emocional que va a dejar huella en su cerebro.

* Los niños anhelan atención para sentirse reafirmados, para construir su identidad. Si no sienten la fuerza de ese vínculo tendrán problemas en su autoestima. A corto plazo, pueden reaccionar de dos formas:

o reaccionando con rabia o con conductas desafiantes.

* En ocasiones, puede ocurrir que los padres solo estén presentes de cara a pautar determinadas órdenes como “cuando ir a dormir, cuando lavarse los dientes, levantarse, vestirse, hacer los deberes…”.

Nadie escucha a los pequeños de la casa, nadie consuela sus miedos, ríe sus ocurrencias o da alas a sus sueños. Los niños, poco a poco, caen en el triste abismo de la soledad parental.

CÓMO ESTAR PRESENTES

Ahora, ya sabemos que no basta con estar físicamente, que debemos limitar el uso del móvil y que nuestros niños disponen de un perspicaz e intuitivo radar emocional con el que van a percibir al instante si estamos con ellos de forma auténtica y plena.

Ahora bien, ¿qué más nos faltaría? ¿Qué estrategias debemos poner en práctica para satisfacer todas

las necesidades de nuestros hijos?

Toma en cuenta los siguientes aspectos básicos y reflexiona:

* Escucha a tus hijos. Parece obvio, pero no todos los padres lo hacen de forma efectiva. Escuchar es mirar a los ojos y dar auténtica importancia a cada palabra que nos digan los niños, por muy ingenuo o estrambótico que sea su razonamiento. No importa, el mejor momento para educar y hacer feliz a tu hijo es ahora.

* Sí, esos momentos de complicidad cotidiana. Hay momentos que deben convertirse en rituales obligados con el que compartir tiempo con tus hijos, pero tiempo de calidad.

Esas charlas mientras comemos, esos cuentos y conversaciones antes de dormir... son instantes mágicos con los que estar presente, instantes que crean marcas emocionales en los niños.

* Enséñales a ser pacientes. Para ser un padre o madre presente también es necesario enseñar a nuestros hijos que en ocasiones, hay esperar

y saber gestionar la frustración.

Queda claro que no vamos a poder estar con ellos a cada hora del día, todos tenemos responsabilidades. Hay que ser pacientes para poder conseguir lo que uno desea.

* Potencia su imaginación, juega con ellos. Si quieres que tus hijos sean personas felices, enséñales

cómo es un adulto feliz a través de ti.

Juega con ellos, trasmíteles entusiasmo, desarrolla su imaginación a través del juego, de ese modo, darás alas a sus sueños, reforzarás su autoestima regalándoles reconocimiento, y ese cariño sincero que edifica mentes más libres y corazones más fuertes.

Superando las heridas

Has crecido, mantienes tu vida, llevas con orgullo tu armadura inexpugnable, y tienes muy claro qué debes hacer ahora para no cometer los mismos errores que tus padres cometieron contigo.

Sin embargo, el vacío del padre ausente sigue ahí, y no importa si en el presente mantienes trato con él, o si ya lo perdiste, o si callas en las reuniones familiares y finges como si el pasado nunca hubiera existido.

Lo primero que deberíamos hacer

es “entender”. Comprender que el padre ausente es un hombre que no supo ejercer su rol de padre, porque nunca entendió su papel como persona.

Es posible que no dispusiera de adecuadas habilidades personales, de una buena autoestima, de un equilibrio interno que le permitiera ver sus errores, miedos y sus propias carencias.

Ahora bien, ¿justifica esto lo que nos hizo? En absoluto, pero la comprensión, en ocasiones, nos ayuda a evitar almacenar más emociones negativas.