lunes, 23 de septiembre de 2013

La etapa del patito feo

M aría estaba preocupada porque los dientes de su pequeño hijo, Pablito, comenzaron a crecer en diferentes tamaños y separados. Preocupada por este problema, decidió llevar a Pablito al dentista, en donde le informaron que solo se trataba de la etapa del patito feo.

¿De qué se trata?. Según la dentista, María Elena Arias, de Arias Ortodoncia, la etapa del patito feo se caracteriza por presentar dientes unos más grandes que otros, separados y un poco amarillentos. El porqué radica en que se debe al crecimiento cráneo facial en esta etapa de la niñez. “Los dientes tienen una función de estimulación del crecimiento de la cara, el desarrollo del cráneo se vuelve lento y se pierde la relación lo cual hace que los dientes salgan grandes”, dijo la especialista.

Un proceso normal. Arias indicó que esto es un proceso normal, por lo cual aconseja a los padres no alarmarse, pero que dentro de las previsiones tendría que hacerse un control con el dentista u ortodoncista para ver si el crecimiento cráneo facial está en relación al crecimiento dentario. Es necesario hacer estos controles para evitar más adelante malformaciones, como por ejemplo que el maxilar superior sea más grande que el superior o viceversa.

Cuidados necesarios. Como cuidados principales, más que todo Arias, resaltó llevar a un control a los niños cada 6 meses. Asimismo, aconsejó a los progenitores, enseñarles buenos hábitos de higiene dental, enseñándoles a cepillares los dientes tres veces al día Indicó también que en las edades de 6 a 14 años, los niños no deben dejar de visitar al dentista, ya que, es cuando le salen los primeros molares, al menos cuando a los seis años sale el primer molar, que es denominado la llave de oclusión y que no es una muela de “leche” , es la primera en carearse y extraerse , luego pasa lo mismo con la segunda y es ahí cuando comienzan las deformaciones.

Consejos para que los niños tengan actitudes positivas

Para aquellos padres que quieren inculcar en sus hijos buenas actitudes, la Asociación Americana de Psicología (APA) publica consejos basados en investigaciones que prometen ayudar. Para empezar, debe tener en cuenta, los niños prestan atención a todo lo que hacen los progenitores, es por ello, que si usted tiene comportamientos negativos con otras personas es posible que su hijo se centre en ello. En este sentido, evite reaccionar de manera negativa y más por el contrario aliente a su pequeño con actividades positivas . Los especialistas recomendaron, que cuando los niños comentan que hicieron travesuras si bien es necesario llamarles la atención esto no debe ser en forma excesiva, ya que podría generar problemas en el comportamiento en un futuro. Por último, no olvide que la convivencia con su pequeño es de suma importancia para su crecimiento y desarrollo

Nueva temporada Primavera, ¿la estación del amor?

Metas primaverales

CONSEJOS PRÁCTICOS

Queremos vernos mejor y los días soleados estimulan nuestros sentidos y nos vuelven más positivas. Es el momento en que estamos más motivados.

Si confías en que el amor tocará a tu puerta, ¡así será!

La primavera ejerce un poder muy especial en todas las personas. La influencia de la naturaleza es indudable: comienzan a florecer las plantas, cambian los colores de lo que nos rodea y, como todo lo externo repercute en nuestro interior, esto estimula nuestro deseo de alcanzar la plenitud emocional.

Y, si estás sola, esto implica la posibilidad de encontrar una pareja.

Venimos de un período de aletargamiento. El frío nos da pocas ganas de salir a la calle, el usar tanta cantidad de ropa y esas comidas pesadas y calientes incitan a esta reclusión.

Con la llegada de esta estación llega el momento de poner fin al período de hibernación y hay más disposición y esperanzas para conocer a ese alguien especial.

Sin lugar a dudas, es la época del año en que las personas están más motivadas. Se quieren ver mejor: si no hacen ejercicio físico durante el año, seguro que ya están pensando en buscar un gimnasio o un parque para volver a ponernos en forma.

También es el momento en que comenzar a planear seriamente alguna dieta y la vestimenta cambia y lógicamente estamos ansiosos de atraer más miradas.

¿Por qué “la primavera”

altera la sangre”?

En este sentido, muchos psicólogos y sociólogos coinciden en señalar que la primavera no sólo trae nuevas relaciones de pareja, euforia, alegría e incluso las conocidas como alergias primaverales.

Debido al aumento de la radiación solar y los cambios que se producen en la propia meteorología en sí, éstos provocan un efecto en nuestro organismo que se traduce en la afectación de producción de ciertas hormonas, como ocurre con la melatonina, la cual afecta en las emociones, el apetito, las frecuencias del sueño y la sexualidad, por citar sólo algunas de ellas.

Como indicó hace algún tiempo el médico Daniel Cardinali, experto en ritmos biológicos, la especie humana tiene un calendario biológico que va variando con las estaciones del año, el cual funciona con estímulos hormonales.

Dado que en primavera existe un número menor de horas nocturnas, varía la producción de melatonina, lo que conlleva cambios en las respuestas tanto físicas como emocionales de la propia persona.

Se conoce que en primavera aumentan las relaciones sexuales, principalmente porque otra hormona, la feromona, también se ve afectada por el aumento de las horas de luz.

Además, como demostró en su momento el doctor Szent-Gyorgyi (descubridor de la vitamina C), diversas funciones fisiológicas como el estrés, el buen o mal humor, y la fertilidad están relacionadas con la cantidad de luz solar que recibimos.

Principalmente por estas cuestiones también muchos historiadores afirman que, por ello, muchos pueblos antiguos daban una importancia sumamente especial a esta estación del año.

Al producirse estos cambios hormonales, la persona por regla general tiende a sentirse más alegre y extrovertida, y sus relaciones pueden llegar a cambiar de manera positiva.

Con todo, se observa que en primavera si algo hay característico son los cambios que requieren una adaptación por nuestra parte.

LA IMPORTANCIA DE ENSEÑAR A NUESTROS HIJOS A SALUDAR

*No sé si por descuido o por no dar importancia a un acto tan simple y tan sencillo como es el de expresar un saludo a nuestros semejantes, algunos papás ya no conversan ni enseñan a sus hijos la importancia del saludo en el desarrollo y realización de la vida de toda persona.

Cuando algunas personas comienzan a sentirse muy seguras se van olvidando del acto de saludar a sus semejantes que en términos espirituales significa: ama a tu prójimo como a ti mismo.

Hay muchachos que piensan que el saludo no es necesario ni indispensable y lo que van haciendo es aislarse más y más, pues nadie querrá ayudar a una persona que no saluda ni sonríe.

La relación positiva y el camino al éxito comienzan por un reconocimiento sincero de la otra persona.

Quien no aprendió a saludar vive en estado de inarmonía y su camino del triunfo va acortándose más y más.

Cualquier forma de inarmonía genera una vida con semillas de autodestrucción y esta forma de vivir y de comunicar genera tarde o temprano efectos de dolor, de fracaso relacional y tendencias muy marcadas a caer esclavos de cualquier vicio o adicción y llegar al fracaso más doloroso que se pueda tener en esta vida: el fracaso en la tarea de crear y forjar una verdadera familia.

*Convendría enseñar a nuestros hijos aunque ya tengan más edad, que el acto de saludar a nuestros semejantes muestra calidad humana y sinceridad en el corazón y si aprendiéramos a saludar aún a personas que no conocemos directamente, la amabilidad podría comenzar a extenderse en nuestra ciudad y aun en nuestro país.

Sería interesante que se enseñara en colegios y escuelas y aún enuniversidades este acto tan sencillo y tan simbólico que muestra cómo es cada uno en el espacio profundo de su corazón; las actitudes perversas o negativa podrían disminuir con la práctica de un acto comunicativo tan sencillo, tan necesario y tan vital para el bienestar del alma y para la alegría del corazón.

Cada que saludamos a un semejante reconocemos su divinidad y la muestra también y de esa manera vamos expandiendo el amor y disminuyendo la carga de odios que van contaminando al mundo y a los países en general.

*Usted querido amigo o usted querida amiga, puede previsualizar y ensayar nuevas formas de saludar que sean agradables, sinceras, risueñas y con carga de buen humor y ensáyelas en el ámbito familiar y de sus amigos y los cambios y reacciones que obtendrá le sorprenderán. Nos vemos en el artículo de mañana.*

*Pensamiento creador para memorizar: “Cada herramienta directamente aprendida tiene poder superior en nuestra vida".

*Si desea tener una conversación con el autor o una consulta gratuita acerca de cualquier problema, llame a los teléfonos del encabezado (2488284 – 72513317), los problemas sólo se resuelven cuando se los afronta con seguridad.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Novios ¿por siempre?

Ni tan cortos ni tan largos... no es que haya un tiempo perfecto para el noviazgo, lo primordial es que la etapa del enamoramiento sea sana

Mariela y Roberto enamoraron 15 años. Durante ese tiempo su relación tuvo muchos altibajos y problemas. Entre idas y venidas, ella quedó embarazada y se vieron obligados a casarse. El matrimonio duró poco más de cuatro años y finalmente se divorciaron.

“Una vez casados nos dimos cuenta de que lo que sentíamos era más costumbre que amor. Estuvimos tantos años juntos que prácticamente no nos veíamos ya separados, pero ya viviendo juntos y compartiendo todo fue otra cosa. Había hábitos de él que me molestaban y viceversa. Yo pensaba que al casarnos todo iba a ser diferente, pero no fue así y lamentablemente pusimos fin a nuestro matrimonio”, relata Mariela.

Mitos y creencias de los noviazgos largos

La sicóloga Mónica Rivero dice que existen muchos mitos y creencias respecto a que llevar un noviazgo largo garantiza un matrimonio feliz porque, aparentemente, se conocen mejor; sin embargo, agrega, hay parejas que llevan décadas de novios y nunca llegan a dar el paso y se han acomodado a vivir así, cada uno con su espacio privado y otros momentos en común.

Explica que estas son relaciones que se eternizan en una etapa y no avanzan más allá. Generalmente no hay ambición de tener hijos o de compartir un proyecto en común, ya sea por ninguno de los dos lados o por uno de ellos.

Se casan, pero muchas veces ya no es por amor

Por su parte, la sicóloga Mónica Castedo señala que uno de los riesgos de los enamoramientos que duran años es precisamente que al llegar a casarse se den cuenta de que lo hicieron por costumbre, no por amor y romper la relación.

Asimismo, puede suceder que uno de los dos decida dejar al otro y la persona que ha sido dejada no pueda abrirse a una nueva relación por costumbre o por temor a que le vuelva a suceder lo mismo y pierda de nuevo su tiempo.

Cuando estas parejas llegan al matrimonio, apunta Rivero, a veces lo hacen obligados por el mandato social de terminar la relación, como se espera, en boda. Pueden ser las familias las que presionen o la simple incomodidad de que se les pregunten continuamente cuándo van a dar el paso. Si la relación empieza a enfriarse, fantasean con la idea de que al casarse van a renovar y fortificar el lazo afectivo, lo que no es cierto.

Similar criterio es el de la sicóloga Marisel Córdoba. Afirma que por exigencia del entorno la pareja decide casarse, pero como ya se ha apagado el fuego y la pasión, en menos de dos años ya están separados, debido a que si fueron novios por muchos años ya pasaron el ciclo de un matrimonio y viene la monotonía. Se conocen tanto que no les queda mucho por hacer juntos.

Empero también hay excepciones y se pueden ver parejas que se casan después de muchos años, aunque por lo general es la mujer la que debe ponerse firme y casi obligar al hombre, ya que si por él fuera, viviría en un éxtasis de tranquilidad y confort dentro de su relación.

Un tiempo prudencial

En criterio de Castedo, los noviazgos, como todo en la vida, no deben ser ni tan largos ni tan cortos, sino lo suficiente como para conocerse mutuamente en todos los ambientes en los que se mueven el uno y el otro, planificar los objetivos de ambos, juntos e independientes, para ver si son compatibles y que se pueden poner de acuerdo con los esfuerzos que se requiere para llegar a dar un paso más serio.

Al final de cuentas los noviazgos cortos o largos, dice la especialista, son una lotería, pues en ambos casos existen las mismas probabilidades de permacer juntos, si llegan a formalizar.

Según Rivero, no hay un tiempo perfecto de noviazgo, porque cada pareja tiene un funcionamiento muy particular, una manera de relacionarse única, con tiempos y códigos propios. Si la pareja realmente evoluciona en la relación, no hace falta marcar desde fuera los tiempos. También, remarca, es importante la edad de la pareja, no es lo mismo mantener un noviazgo largo desde los 17 años, que hacerlo desde los 30.

El enamoramiento es de ciclo corto

La sicóloga Claudia Tórrez explica que no hay un tiempo establecido para los noviazgos; sin embargo, desde el punto de vista sicológico se cree que las relaciones de enamoramiento largo no son muy recomendables.

Según la terapeuta, la etapa del enamoramiento es de ciclo corto, por lo que los especialistas señalan que debe durar máximo dos años, porque justamente se activan ciertas hormonas que son las que participan en la atracción, la pasión y la ilusión. Cuando dura más de eso, esto va desapareciendo a tal punto que la pareja empieza a sentir ya casi una relación entre dos conocidos dentro de una familia.

Ello explica que las parejas atraviesen por etapas de frivolidad que a ratos se tornan en costumbre. El riesgo de llevar muchos años de cortejos es que se pasa a instancias más íntimas, como las relaciones sexuales y la convivencia, pero sin asumir un compromiso, razón por la que la motivación por formalizar o casarse disminuye.

Una relación sana

Sin embargo, para la terapeuta familiar Liliana Zabala lo que garantiza que, luego de llevar cinco, siete, nueve o hasta más años de relación amorosa, esta tenga un final feliz es haber tenido un noviazgo sano, que puede llevar a que el matrimonio sea igual.

“Considero que el éxito de una relación está en la sinceridad y la apertura que tenga con el otro para decirle las cosas como las piensan, las desea y las necesita. Así ambos pueden elegir”, asegura.

Subraya que no existen fórmulas fijas o intocables, ni finales perfectos ni mucho menos recetas exitosas. No significa que los noviazgos largos terminen en matrimonios cortos ni que se tenga la seguridad de un matrimonio perfecto luego de muchos años en pareja, con un final de cuento. Todo depende de la dupla en sí, de su relación, del contexto y de su universo íntimo, afirma Zabala.

Relaciones ambivalentes

La sicóloga Marisel Córdoba indica que estudios recientes han comprobado que el amor no solo nace sino que las personas buscan a las parejas que más se asemejan a ellas y, además, que se parezcan a sus antepasados, sin darse cuenta de que, por lo general, están tratando de repetir su misma historia.

“En el caso de las parejas que mantienen relaciones de mucho tiempo y no toman la decisión de unir sus vidas, se puede decir que son ambivalentes: demasiado buenas para salir de ellas y demasiado malas para casarse”, manifiesta.

Miedo al compromiso

Añade que en este tipo de relaciones se crean lazos de dependencia y por lo general la mujer siempre espera que el hombre decida hacer la propuesta, pero esta nunca llega, ya que él no tiene ninguna intención de salir de su zona de confort.

El miedo al compromiso y a perder su libertad produce en el hombre grandes indecisiones, remarca Córdoba. A ello ayuda la tolerancia de la mujer, lo que también produce en ella la comodidad de estar en una relación de matrimonio simbólico, porque entre ellos los lazos de dependencia son muy fuertes.

“No hay que olvidar que se sacrifica la pasión, ya que casi se ven como hermanos, o madre e hijo o padre e hija, y no hay pasión desbordada. Lógicamente alguno de ellos o ambos buscarán a otra persona que les haga sentir el amor perdido y muchas veces en poco tiempo se llegan a casar con alguien desconocido”, resalta.

Con ventajas y desventajas

Quizá una de las ventajas del noviazgo prolongado es que los contrayentes se conocen muy bien y en muchos planos, y es un preámbulo a lo que será la vida juntos. Saben lo que desean y qué planes tienen a futuro. Claro, concluye Rivero, si ambos miembros de la pareja son maduros.

Zabala cita entre las desventajas que del noviazgo se pasa al compañerismo y luego al concubinato. Además que se pierde el encanto del matrimonio y todo lo relacionado con el acto que conlleva este paso

Razones para no casarte con él

Las especialistas coinciden en que existen varias razones para pensar en no casarse. Mencionan algunas:

Una relación en la que las pasiones son desbordadas y solo se construye con esa base, no será duradera.

Si de novios fue infiel, de casados, puede reincidir.

Sus defectos son innumerables y tienen la esperanza de que cambie o de moldearlo para que sea el hombre perfecto ¡no se equivoquen!

Un hombre agresivo no merece segundas oportunidades, no caigan en el error de casarse con él.

Una persona que nunca ha dicho un te amo o un te quiero, ni ha demostrado su amor, no merece la pena.

Si quieren formar una familia con alguien solo porque les encanta su atractivo, estarán cometiendo uno de los errores más graves de su vida.

Si es tacaño y no gasta ni en él, no será buen esposo.

Si como novios tienen tantos momentos de pasión, felicidad y amor como de reclamos, celos y peleas, ese matrimonio no durará para toda la vida.

La costumbre, la dependencia y, sobre todo, la manipulación y el engaño pueden hacer una relación eterna, pero infeliz.

Fuente: Marisel Córdoba, Mónica Rivero y Liliana Zabala


viernes, 20 de septiembre de 2013

Día del Amor trae estrés extra para solteros y enamorados

Las jovencitas se agolpan bajo la pequeña sombrilla de un puesto de peluches y flores de todo tipo, para preguntar los precios. Los varones las miran de reojo, patean sin ganas una pelota de fútbol, saben que el sábado comienza la primavera y que, por tanto, se celebra el Día del Amor.
No muy lejos, las parejas caminan tomadas de la mano, observan los escaparates y consultan los precios de las tarjetas y de pequeños regalos . Las miradas vienen y van entre los grupos de adolescentes, quienes son los que esperan con más expectativa el día consagrado al amor.
La psicóloga Katia Oporto señala que la fecha tiene gran importancia para los adolescentes y jóvenes, ya que les permite sentirse integrados plenamente a la sociedad al celebrar ya sea el Día del Amor, de la primavera o de la amistad.
Sin embargo, la fecha también conlleva la presión de grupo y el sentimiento de exclusión social si no se tiene una pareja con quien celebrarla. "Existe una presión social por tener (pareja), que puede llevar a los jóvenes a la depresión si no se satisface esa expectativa”, explica Oporto.
Los jóvenes que no tienen a su "media naranja” en la fecha se sienten despreciados y sufren de una melancolía profunda, pero que no suele durar mucho, de acuerdo con la especialista.
En cambio, aquellos que sí tienen con quien festejar sufren cierto estrés pues aspiran a dar el mejor regalo a sus parejas.
"Vendo tarjetas y peluches mayormente; hay algunos chicos que vienen todos los días, desde el lunes, y cada día compran algo nuevo”, comenta María Juárez, quien tiene un puesto de regalos en la calle 21 de Calacoto.
Juárez señala que la semana previa a la celebración del inicio de la primavera es la de mayor venta; se parece a los días previos a las fiestas de fin de año.
"Estos últimos años también he vendido bien para San Valentín, en febrero”, revela.
Oporto señala que, al igual que el 21 de septiembre, San Valentín representa un momento importante para los adolescentes y jóvenes, aunque de manera diferente al Día de la Primavera.
"Los jóvenes aún no han terminado de asimilar esta nueva celebración; sin embargo, son bombardeados por mensajes en las redes sociales”, explica.
Esto hace que la fecha tenga un efecto similar al del 21 de septiembre; no obstante, no es tan notorio en las calles, sino en el ilimitado espacio virtual de las redes sociales.
Testimonios

Jorge Silva, de 16 años, se sienta a ver cómo sus amigos compran regalos para sus novias. Su rostro refleja aburrimiento.
"Me parece aburrido y cursi eso de celebrar el Día del Amor”, dice. Él no tiene pareja.
Jackeline Tórrez, de 15 años, se emociona cuando habla de su novio, con quien el 21 cumplirá un año de relación."Es una fecha muy romántica y hermosa, hace más calor, los pájaros cantan, las plantas...”, dice. Es notorio que está enamorada.

Miguel Astorga comenta que el contar o no con pareja no tiene importancia para él, ya que aprovecha el día para estar con sus amigos y compartir.

Volvemos al puesto de los peluches. Las jovencitas se alejaron y quienes pateaban la pelota ahora preguntan los precios, revisan sus bolsillos, parece que no pueden resistirse a la fecha.

Ahora se busca
la perfección
De acuerdo con la psicóloga Katia Oporto, las relaciones entre jóvenes han cambiado con el paso de los años y la introducción de nuevas tecnologías.
"Actualmente rige el inmediatismo a través del Facebook y otras redes sociales, lo que hace que las percepciones de los jóvenes y sus expectativas hayan cambiado”, afirma.
Lo que un adolescente percibe o siente hoy en día es completamente diferente de lo emocional de sus pares de generaciones pasadas, según la profesional, quien destaca que actualmente hay una tendencia a buscar en la pareja una perfección que no existe. Atribuye esto a que "a través de las redes sólo vemos lo bueno de las personas y olvidamos completamente el lado negativo de ellas”.
Este fenómeno puede llevar en muchos casos a la decepción, al conocer a la persona y observar sus defectos; sin embargo, superada esa etapa, una relación puede prosperar.

"Poliamor", la tendencia de tener varias relaciones paralelas consensuadas

¿Te atreverías a tener dos relaciones simultáneas y abiertas? ¿Crees que es una opción para evitar infidelidades? ¿Es posible disfrutar del amor libre? ¿Sí o no?
Es que en el amor y las relaciones, al parecer, no hay límites. Se dice que es el lugar más fértil y creativo para desplegar todos nuestros gustos, placeres y la identidad de quienes somos a la hora del amor.
Sin embargo, para algunos el ser monógamo es una condición poco natural y muy estricta. Y, para no serlo, la opción que encontraron, sin ser infieles ni vivir bajo el engaño, es el poliamor.
Una manera de amar famosa en Estados Unidos durante los ’60, pero que también fue la forma de amar de las escritoras Anaïs Nin y Simone de Beauvoir, el filósofo Bertrand Russell y el poeta inglés Shelley.
Lo “antiguo” hoy vuelve a renacer pero está vez es en España, según anunció el periódico La Vanguardia. No es una tendencia generalizada pero si una opción de vivir en “pareja” para una minoría.
“El poliamor se basa más en el amor que en el sexo y sus partidarios consideran que este sentimiento no tiene que estar restringido. Porque si quieres a alguien deseas lo mejor para esa persona, y eso incluye permitirle ampliar su vida amorosa y sentimental”, explicó María Pérez Conchillo, presidenta de la Academia Española de Sexología y Medicina Sexual al diario.
Sostiene que este tipo de relaciones acepta mantener vínculos emocionales con otras personas, de forma duradera y con más de una. Pero, aunque suene extraño, la relación no pasa necesariamente por la sexualidad, porque lo peculiar del poliamor, es que no se trata de una orgía, ni intercambio de parejas. Es “amor”.
“No importa su identidad sexual. Puede darse entre mujeres, hombres o transexuales. La única condición es el amor entre ellos y la aceptación de la relación por parte de todos. Lo sexual, si bien está presente, pasa a un segundo plano, lo que se busca es la intimidad”, detalla.
A juicio de la especialista, es un amor “normal”, más socializado, donde no hay engaños sino simplemente sinceridad y permiso para compartir con otra persona desde el amor, la confianza y la entrega. No son aventuras express.
¿Es normal?
El poliamor, por tanto, es la capacidad de elegir de vivir el amor de un modo distinto, múltiple y libre. Tal vez, uno que es menos aceptado y muy cuestionado por los conservadores defensores de la monogamia o la poligamia, donde los contratos son sociales y establecidos.
“Claro, acá no hay obligaciones legales, pero para nosotros el peligro del poliamor es que es una respuesta infantil a la dinámica de una familia infantilizadora”, explican los terapeutas de pareja y familia,Michelle Cordovero y Camilo Estay.
Es decir, comentan que habría una carencia afectiva tal, en cada uno de los integrantes de esta relación, que por eso aman en varios niveles y roles.
“Todo lo que no me dieron en mi núcleo familiar lo repito con esta gente como padres, hermanos y amantes, y con una identidad sexual indefinida. Diríamos que es una respuesta a la precaria exploración de lo que significa ser pareja”, definen.
Por lo tanto, para ellos es la búsqueda de una familia ideal, en respuesta a una familia de origen inoperante que los llevó a buscar una contención emocional incondicional de una forma “diferente”.
¿Es amor?
Los terapeutas lo dudan porque este tipo de relaciones libres se experimentan cuando se viven crisis personales e inmadurez afectiva y sobre todo, porque una relación de pareja se vive de a dos, en respeto, exclusividad, fidelidad y en conciencia.
“Cuando aparece un tercero que sostiene las carencias que los otros dos no pudieron resolver y ninguno de los integrantes podrá crecer con vínculos seguros, completos y amorosos”, alertan.
Al contrario, de lo que se usa en el poliamor donde no hay celos ni sentimientos posesivos frente a la persona amada. Se deja libre, para que haya un diálogo abierto, sincero y honesto con el acuerdo establecido.
Diversos tipos
A pesar de la libertad de este amor y las bondades que pudiera tener, La Vanguardia precisa que no hay estadísticas aún de la práctica de relaciones poliamorosas. Sin embargo, sostiene que éstas tienden a durar menos, ya que el poliamor es una corriente contracultural.
Como si no fuera suficiente, encontramos que el amor libre también tiene otras variantes. ¿Cuál te gustaría practicar?
Poligamia: Una persona se casa con varias esposas (poliginia) o varios esposos (poliandria).
Polifidelidad: Existe una fidelidad establecida entre los miembros del grupo de poliamor.
Relación monopoliamorosa: Cuando un miembro de la pareja es monógamo y los demás no.
Relación grupal: Los miembros se relacionan abiertamente unos con otros. No hay acuerdo en cuanto a la exclusividad.
Relaciones conexas: Cada persona puede tener varias relaciones con diversos grados de importancia. Amor libre, libre.
Clan o tribu: El amor se da mediante redes complejas entre sus miembros, en base a una cuestión de identidad y cultural.