jueves, 15 de junio de 2017

Abandono a ancianos es una forma de maltrato

Según adultos mayores, entre los hechos más comunes de maltrato que reciben se encuentran el abuso económico y la violencia psicológica y en la mayoría de los casos no son denunciados porque se trata de sus propios familiares. Asímismo, establecieron como un tipo de maltrato el abandono, que según mencionan, es cada vez más recurrente.

Manifestaron que cuando se habla de maltrato hacia los adultos mayores no sólo se hace referencia a situaciones violentas, sino que también uno de los aspectos más frecuentes es el “abandono”, tal como lo refleja el Hogar del Adulto Mayor “María Esther Quevedo”, situado en la calle Indaburu, colindante con la calle Jaen, al norte de la ciudad, en sentido de que en su mayoría los ancianos son abandonados.

Según el relato del personal del Hogar Quevedo, en muchas ocasiones, los propios hijos de los ancianos llevan a sus padres al albergue, como si los hubieran encontrado en la calle en situación de abandono y cuando se inicia la investigación pertinente se establece que se trata del accionar de sus familiares.

ABANDONADOS EN EL HOGAR

Una vez que los ancianos llegan al Hogar Quevedo, prácticamente son abandonados, no reciben visitas de sus familiares, no les llevan regalo alguno ni siquiera para sus propios padres; más, por el contrario, si alguna vez visitan a los abuelitos es para venir a quitarles su renta, argumentando que será depositado al banco.

Al momento, el hogar cuenta con 59 adultos mayores, quienes constantemente reciben capacitaciones sobre sus derechos, las leyes que los protegen, además de cumplir con actividades de recreación, excursiones, actividades deportivas, momentos de esparcimiento, entre otros.

El personal del Hogar Quevedo señaló que el hogar necesita de un mayor presupuesto para poder brindar mayores comodidades a los ancianos. El hecho de que un hogar no tenga una infraestructura adecuada es incurrir en un tipo de maltrato, por no dar las comodidades necesarias.

DATOS

Según datos de septiembre de la gestión pasada, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las tasas de maltrato pueden ser mayores entre los ancianos residentes en instituciones que en los que están en la comunidad, así también se detalla que la población mundial de adultos, mayores de 60 años, se duplicará con creces, de 900 millones en 2015 a unos 2.000 millones en 2050.

CAMPAÑA

Por otra parte, de acuerdo con el Ministerio de Justicia y Transparencia Institucional, a través del Viceministerio de Igualdad de Oportunidades, se logró importantes avances en el trato preferente, el acceso a la justicia, a la asistencia jurídica preferencial, a los centros de acogida, entre otros actos en favor de las personas adultas mayores.

El Viceministerio de Oportunidades realizará una serie de actos en conmemoración del “Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez”, mediante la sensibilización a servidores públicos de instituciones que brindan servicios a la población adulta mayor y la concientización a través de medios de comunicación masivo.

En el marco de esta celebración, la viceministra de Igualdad de Oportunidades, Estefanía Morales Laura, encabezó ayer un acto en instalaciones de la Cinemateca Boliviana, donde se indujo a adoptar acciones en favor de ese grupo vulnerable de la sociedad; en el mismo acto participaron el secretario ejecutivo de la Pastoral Social Caritas La Paz, Raúl Frías, y personas representativas de la tercera edad.

RESOLUCIÓN

En el marco de la resolución 6/127 del 19 de diciembre de 2011, de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que designó cada 15 de junio como el “Día Mundial de Toma de Conciencia de Abusos y Maltrato en la Vejez”.

El Gobierno nacional promulgó el 1 de mayo de 2013 la Ley 369, que es la Ley General de las Personas Adultas Mayores, cuyo objetivo es regular los derechos, garantías y deberes de las personas adultas mayores, así como la institucionalidad para su protección.

¿30 años y con tus padres? Un modus vivendi habitual en Tarija



Tener 30 años de edad y aún vivir en casa de los padres es una realidad por la que atraviesan un considerable número de ciudadanos en Tarija.

Esta situación tiene dos caras: por un lado los efectos de la crisis económica y todos los factores que conlleva; y por el otro, la comodidad y el apego que prefieren tener los hijos al vivir al lado de sus progenitores.
En muchos casos, las y los dependientes no están solos, es decir, ya no son solteros, sino que llevan a su esposa o esposo e hijos a vivir al inmueble de sus padres. Contexto que tiene como resultado más familias en lotes más “pequeños”, ya que los padres otorgan un espacio de la propiedad para que los hijos construyan ahí sus nuevas unidades habitacionales, dejando así sus casas sin patios.
Tras una serie de entrevistas realizadas a diferentes tarijeños y tarijeñas, El País eN constató que la mayoría coincide en que no pudo independizarse por los elevados costos de los alquileres o anticréticos de un cuarto, departamento o casa.

Experiencias
Daniela Rodríguez, quien tiene su esposo e hijo, se independizó a los 18 años de edad, sin embargo, una dura crisis económica y emocional por la que atravesó le obligó a mudarse a vivir a casa de su madre.
“A partir del 2013 (cuando aún vivía sola) ya empezaron a subir los alquileres y quisieron cobrarme más, también se dio que falleció mi papá y como mi mamá se quedó sola, decidimos invertir recursos en un departamento dentro de su casa. La parte del garaje la convertimos en un departamento, para alivianar el alquiler”, sostuvo.
Daniela indicó que para construir su departamento se prestó dinero de su madre y así se evitó pagar elevados intereses a un banco. “Ahora sin pagar el alquiler, el sueldo me alcanza cabal”, añadió.
Por otro lado, Alejandro C. contó la situación de su hermano, quien con más de 30 años de edad, casado con dos hijos, vive con sus padres y ocupa un espacio en la misma casa. Hasta cierto punto es independiente con el pago de la alimentación de su familia, sin embargo no aporta con el pago de los servicios básicos.
De igual manera, Ernesto Prado, de 30 años de edad, expresó que la economía es un factor fundamental a la hora de decidir salir de la casa de los padres o no. Señaló que a pesar de que él cuenta con un trabajo estable y sueldo relativamente “bueno”, aún así no le alcanzaría para vivir de forma independiente, pues tendría que destinar la mitad de su salario para el alquiler y servicios. “Yo ya he vivido solo bajo otras circunstancias y por motivos familiares decidí volver a vivir con mis papás, pero ahora es difícil irme otra ve”, agregó.
Pero al margen de ello, reconoció que el hecho de quedarse en la casa de los progenitores es cuestión de comodidad. “El hecho de vivir solo no sólo implica ser responsable económicamente, sino de todos los pequeños detalles que no valoramos mientras que estamos en casa, como ropa limpia y comida principalmente. Llegar a casa y tener la ropa planchada, comida en la heladera y la cama tendida no pasa cuando vives solo”, sostuvo.
Finalmente, aseveró que “nos acostumbramos tanto a la comodidad de nuestro hogar que a pesar de tener los medios económicos para hacerlo, decidimos no hacerlo simplemente para seguir disfrutando de esas comodidades”.
Roberto Carlos Chuquimia, de 30 años, indicó que vive con sus padres, pero nunca intentó dejar su seno familiar pues los precios de los alquileres y anticréticos son “caros” en el centro de la ciudad. Sumado a ello, los trabajos no son estables y en caso de quedar desempleado no tendría de dónde sacar dinero para pagar su vivienda, servicios y demás gastos.

Agentes: Crisis económica vs. Apego a los padres

El presidente de la Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve) de Tarija, Edwin Rosas, expresó que “la vida está muy difícil”, sobre todo para los jóvenes que salen profesionales porque a pesar de contar con un título eso no les garantiza que encontrarán un trabajo con el cual puedan sustentarse fuera de la casa de sus padres.
“Eso hace que sea muy difícil desligarse del núcleo familiar. Generalmente lo que hacemos las familias es comprar un espacio grande y ahí tratar de ubicarse todos los hijos para hacer cada uno su clan familiar”, dijo.
Indicó que si en la época de auge económico en el departamento fue complejo superar esta problemática, ahora será casi imposible, pues con la crisis hay menos trabajo para la gente.
En su perspectiva, Rosas considera que 6 de cada 10 tarijeños deciden establecer su propia familia dentro de la casa de sus progenitores.

Por otro lado, el psicólogo Vasile Plesa explicó que en el fondo el factor determinante en este contexto es el no querer dejar “la zona de confort”. No obstante, dijo que “se paga muy caro" por ello, pues por los conflictos de pareja, en los que intervienen los padres, todo termina en un divorcio.

“Aunque no pagas dinero por el alquiler, lo pagas con conflictos”, remarcó. Reiteró que lo que prima en estas circunstancias es el miedo a vivir solo, la pereza, el no querer dejar la sobreprotección de los padres, apegos de los hijos a los tutores y viceversa.

En este marco dijo que, a su juicio, la economía no es el factor definitivo, porque si alguien se propone algo, podrá cumplirlo. En este caso, las personas en primera instancia quizá no vivirán de la mejor manera, sin embargo con el tiempo mejorará su situación.

miércoles, 14 de junio de 2017

Una de cada 6 personas mayores sufre abuso


Aproximadamente una de cada seis personas mayores experimenta algún tipo de abuso, ya sea psicológico, físico o financiero, una cifra más elevada de lo estimado previamente y que se prevé aumentará a medida que el mundo envejece cada vez más, indicó este miércoles la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Un estudio apoyado por la OMS y publicado en la revista "Lancet Global Health" revela que casi el 16 % de las personas de 60 años o más sufrió abusos psicológicos (11,6 %), financieros (6,8 %), de abandono (4,2 %), físicos (2,6 %) o sexuales (0,9 %), informó la organización con sede en Ginebra.

La investigación se basa en la mejor información disponible de 52 estudios en 28 países de diferentes regiones, entre ellos doce Estados de ingresos bajos y medios.

"El abuso a personas mayores está aumentando (...) Esto tiene graves consecuencias individuales y sociales", señaló en un comunicado la asesora sénior en materia de salud del Departamento de Envejecimiento y Ciclo de Vida de la OMS, Alana Officer.

"Tenemos que hacer mucho más para prevenir y responder a la creciente frecuencia de las diferentes formas de abuso", añadió. La concienciación sobre los abusos a personas mayores, que aún es un tema tabú, según la OMS, ha comenzado a aumentar en el mundo.

La organización recuerda que cualquier tipo de abusos a personas mayores puede tener un impacto sobre su salud y bienestar.

El abuso psicológico es el más generalizado e incluye comportamientos que dañan la autoestima o el bienestar del mayor, como pueden ser avergonzarle, asustarle o aterrorizarle, prohibir que vea a sus amigos y familiares o destruir su propiedad, entre otros.

El abuso financiero incluye la enajenación del dinero de la persona, de su propiedad o de activos, en tanto que el abandono se refiere a la ausencia de ayuda para cubrir sus necesidades básicas como la alimentación, la vivienda, la ropa y el cuidado médico.

Los efectos en la salud de los abusos son dolor, depresión, estrés y ansiedad, entre otros.

"Pese a la frecuencia y las graves consecuencias para la salud, el abuso de personas mayores sigue siendo uno de los tipos de violencia menos investigados en encuestas nacionales y uno de los menos mencionados en planes nacionales de prevención de la violencia", sostuvo Officer.

Se calcula que hasta 2050 el número de personas de 60 años o más se duplicará hasta los 2.000 millones globalmente, de los que la mayoría vivirá en países de ingresos bajos y medio-bajos.

Si la proporción del abuso a personas mayores permanece constante, el número de afectados aumentará rápidamente debido al envejecimiento de la población y alcanzará los 320 millones de víctimas en 2050, sostiene la OMS.

lunes, 12 de junio de 2017

La necesaria educación menstrual

Lo primero que quiero dejar bien claro es que las mujeres de nuestra cultura no hemos recibido educación menstrual. Y no estoy hablando solo de las que a día de hoy son abuelas o bisabuelas y recuerdan con amargura el día en que empezaron a sangrar y no sabían qué les pasaba porque nadie les había explicado lo necesario sobre el ciclo menstrual. También me refiero a las que ahora somos chicas y madres y que tan solo hemos recibido instrucciones sobre cómo utilizar toallas menstruales pero seguimos sin entender algo de lo que vivimos durante los aproximadamente 35 años que dura la etapa fértil.



La menstruación es más que una compresa

La educación menstrual es mucho más que enseñar a colocarse la compresa. Es entender el ciclo menstrual en todas sus dimensiones con el fin de que nos sintamos seguras y empoderadas mientras lo transitamos. Es comprenderlo e interiorizar su naturaleza cíclica. Es aprender a escuchar el ritmo menstrual para bailar como queramos en cada momento.

Concretamente, quiere decir conocer las etapas vitales de las mujeres y sus características: infancia, adolescencia, etapa fértil

(en la que se alternan ciclos menstruales y ciclos reproductivos), menopausia y madurez. También significa entender qué ocurre en cada fase del ciclo a nivel del aparato sexual, el pensamiento, las emociones, la intuición, la sexualidad, el cuerpo, la espiritualidad y las relaciones sociales, y aprender a cooperar con el potencial que tenemos en cada una de ellas.

Es imprescindible saber leer en nuestro cuerpo cuándo ovulamos para poder detectar los dos polos: el de máxima apertura (ovulación) y el de máximo recogimiento (menstruación). Al mismo tiempo, necesitamos tener un conocimiento detallado del proceso de ovulación con tal de saber cuándo y cómo nos podemos quedar embarazadas y cómo podemos evitar, propiciar y detectar el embarazo.

Finalmente, también quiere decir mostrar las diferentes maneras en que se puede gestionar el sangrado: empezando por explicar que las mujeres tenemos la capacidad de controlar la expulsión de la menstruación y decidir dónde hacerlo sin utilizar toallas menstruales ni manchar (lo que se conoce como sangrado libre), y siguiendo por mostrar las diferentes opciones de paños/toallas menstruales que existen: compresas de tela, compresas de un solo uso, copas menstruales y tampones.



El poder de las madres: romper la cadena

La mayoría de las madres sabemos muy poquito sobre estas cuestiones, así que seguimos legando a nuestras hijas lo que en su momento mamamos de nuestras madres: el silencio, el desprecio y la vergüenza hacia el ciclo menstrual, abocándolas a una absurda y dolorosa lucha en contra de su naturaleza cíclica.

Para romper esta cadena de desinformación e infravaloración del propio potencial, hace falta que las mujeres conozcamos nuestro ciclo menstrual y aprendamos a cooperar con él. Una vez que hayamos digerido e interiorizado estos conocimientos, los transmitiremos espontáneamente a nuestras hijas e hijos y a nuestra pareja.



El poder de los padres: valorar y acompañar

Pertenecemos a un momento histórico en el que prevalece la idea de que la menstruación hace que las mujeres tengamos reacciones incontrolables y destructivas que dañan a nuestros seres queridos y minan nuestras relaciones de pareja. Y de hecho, a menudo es así cuando no se entiende el ciclo menstrual ni se sabe cooperar con el potencial que ofrece cada una de sus fases. Sin embargo, una vez que se comprende el ciclo, este se transforma en un gran regalo para la relación de pareja y en vez de destruirla, la fortalece y la hace crecer.

La tarea de los padres es la de aprender a escuchar las necesidades de su pareja en cada fase del ciclo y acompañarlas con amor y respeto. Es aprender a valorar el momento premenstrual en que su compañera pone encima de la mesa todo lo que no funciona en la relación y a no tener miedo a la intensidad emocional e intuitiva de las fases premenstrual y menstrual. Su modelo es el legado que dejarán a sus hijos e hijas.



La mejor edad para la educación menstrual

Las niñas y niños de 0-2 años sienten una gran fascinación por mirar qué expulsa el cuerpo de la madre cuando se sienta en el inodoro: aún no tienen ningún prejuicio hacia la caca, el pipi, el flujo vaginal o la menstruación. Esta curiosidad libre de manías es un preciado tesoro para poder educar un ámbito de la vida que más adelante quedará vetado por el tabú cultural.

El hecho de que las hijas e hijos se familiaricen con la regla y el flujo vaginal facilita que la madre pueda hablar del ciclo menstrual in situ, en el momento en que la vivencia despierta su curiosidad y no desde lo abstracto, de forma desvinculada de la experiencia directa. También permite normalizar el ciclo e integrarlo en la vida de la pequeña o el pequeño. Finalmente, contribuye quizás a algo aún más importante: que las hijas e hijos cataloguen la sexualidad como un tema del que se puede hablar con sus madres.



Preparar a las niñas para la primera regla

Por tanto, la preparación para la primera regla de las hijas empieza en su nacimiento y no a los ocho o diez años, como solemos imaginar, edad en la que llegaríamos terriblemente tarde. Dicho lo anterior, cuando la niña empieza a experimentar los primeros cambios de la pubertad hay que actualizar estos conocimientos y hablar de ello a menudo para que pueda vivir con seguridad y confianza su transformación en mujer cíclica.

El día de la primera regla es importante hacer una celebración del inicio del ciclo menstrual en la que la acompañaremos y le daremos recursos para que se sienta bien en su paso a esta nueva etapa. Puede ser simplemente ir a tomar un chocolate caliente con la madre o hacer una gran fiesta invitando a todas las mujeres que son importantes para ella. Eso sí, hay que organizarlo con ella para que se sienta cómoda e ilusionada.



¿Y los niños?

Los niños también necesitan educación menstrual para saber acompañar y entenderse con todas las mujeres cíclicas que forman y formarán parte de su vida. Necesitan exactamente lo mismo que las niñas pero, evidentemente, sin la celebración de la primera regla. Si en cada fase del ciclo la madre comparte cómo se siente y cómo necesita ser acompañada, a la vez que el padre (o referentes masculinos) sabe escuchar y acompañar sus necesidades, el niño tendrá unos valiosos recursos para tratar con las mujeres.



LOS PELIGROS DE LA IGNORANCIA

De acuerdo a un reportaje del períodico español El País, la adolescencia con todos los cambios físicos y emocionales, es un tiempo tumultuoso en la vida de las niñas aun en las mejores circunstancias y, para muchas, la primera regla es de por sí una experiencia nada fácil. Pero, para demasiadas es algo completamente terrorífico. Una de las chicas con la que la organización WASH United trabajó en una zona rural de la India tuvo su primera regla cuando iba camino de la escuela. Convencida de que tenía cáncer y se iba a morir, se apresuró a regresar a casa, en estado de pánico y desesperada por llegar a tiempo para despedirse de sus padres. No se trata ni mucho menos un caso aislado: en la India, cerca del 50 por ciento de las niñas ignoran por completo lo que les está ocurriendo cuando sangran por primera vez.

Además de evitar a las niñas un comienzo tan traumático de su condición de mujer, la educación acerca de la menstruación es fundamental para ayudarles a gestionar el periodo de forma higiénica, con confianza y dignidad. Para tomar decisiones fundadas sobre cómo gestionar su menstruación, las niñas deben al menos comprender básicamente los procesos físicos que acompañan a la regla, así como conocer los pros y los contras de los distintos productos de higiene menstrual que le ofrece el mercado. Si no, es posible que mujeres y niñas empleen productos insalubres (como trapos viejos, hojas secas, hierba, cenizas, arena o periódicos) que pueden provocar infecciones del tracto reproductivo y otros trastornos de la salud, en especial la infertilidad. Por ejemplo, la mala higiene menstrual es una de las principales razones para la alta prevalencia de infecciones del tracto reproductivo en la India, lo cual contribuye de manera significativa a la morbilidad femenina.

Los pepinillos que se pudren, los embarazos por arte de magia y las vacas que enferman nos pueden parecer ridiculeces, pero para los 800 millones de niñas y mujeres de todo el mundo que viven oprimidas por estos tabúes y estigmas, no tienen ninguna gracia. Es hora de que pongamos manos a la obra y ayudemos a liberar el poder transformador inherente a las mujeres y las niñas con la educación.





“La educación menstrual es entender el ciclo menstrual para sentirnos seguras y empoderadas”

Anna Salvia





“La preparación para la primera regla de las hijas empieza en su nacimiento”

Anna Salvia





“Para romper la cadena las mujeres debemos aprender a cooperar con nuestro ciclo”

Anna Salvia

domingo, 11 de junio de 2017

Urge conocer los amigos virtuales de los hijos


Un grupo de muchachos toma la fotografía de una compañera de colegio y la publica a través de Facebook ofreciéndola como dama de compañía; como ese, hay muchos casos de perfiles falsos entre compañeros, varones y mujeres para desprestigiarse.

El ciberbullying es una realidad que puede darse de dos formas: con nombre y apellido del acosador (porque es plenamente identificado), o con el rostro cubierto (desde el anonimato), utilizando perfiles falsos en las redes sociales. Es ciberbullying cuando alguien recibe mensajes vulgares, amenazas, denigración, por suplantación o cuando se publica información privada.

¿Qué hacer?
No hay una ‘fórmula’ para el abordaje de este tema, por lo que los expertos hacen recomendaciones basadas en experiencias propias y las que conocen de otros países.

Orietta Nogales, capacitadora pedagógica, el escritor Alfredo Rodríguez y el sicopedagogo Víctor Enríquez coinciden en que el abordaje de esta problemática debe ser integral, con todos los actores: agresores, víctimas, los testigos, padres de familia, profesores y la escuela. Esto cuando el agresor está identificado, pero qué hacer cuando el agresor está escudado en un perfil falso.

Aquí los especialistas enfatizan que para prevenir esa situación los padres deben saber qué amigos ‘virtuales’, contactos o grupos tienen sus hijos en las redes sociales igual que en la vida real. Aunque, aclaran, se debe hacer en términos acordados con ellos y no ‘espiarlos’.
También observan que faltan protocolos de intervención de los colegios para abordar este tema adecuadamente.

Desde la casa
Es clave la participación de los progenitores para prevenir el ciberbullying, considerando que los niños y jóvenes tienen un acelerado manejo de la tecnología, aunque aquí aparece el primer escollo, pues muchos padres son ‘analfabetos digitales’.

Aun así los padres deben ponerse al día porque son quienes proveen el aparato tecnológico, por lo tanto, les toca asumir su responsabilidad. “Un niño no puede tener miles de amigos virtuales”, es lo primero que advierte el sicopedagogo Enríquez y propone como alternativa conocer sus contraseñas y explicarles que no es para vigilarlos, sino por seguridad.

Como buen comunicador, Rodríguez aconseja no espiar a los hijos en las redes sociales, sino dialogar sobre sus contactos y grupos sin que sea una supervisión ‘policial’, sino una interacción familiar. Además, se los debe concienciar de que si se sienten agredidos, deben pedir ayuda y no tratar de resolver el problema ellos mismos.


Enríquez también sugiere a los papás, denunciar el hecho ante el colegio y dejar constancia de que están dispuestos a tomar medidas legales, para lo cual hay que guardar la prueba del acoso.

El rol del colegio

No hay protocolos establecidos para abordar este tema y la forma de proceder queda a merced de lo que determine cada colegio. Enríquez cuestiona que el Ministerio de Educación instruya la intervención del centro educativo pero que “eso no alcanza porque hay colegios que deciden expulsar al agresor o tomar otras medidas que no necesariamente son una solución”.

Al no haber una norma precisa para esto, la capacitadora pedagógica Nogales comparte la experiencia de otros países que están aplicando la creación de tribunales de aula, compuestos por docentes y padres previamente capacitados para intervenir, estableciendo un programa de control hacia el agresor con un monitoreo en redes sociales y con seguimiento sobre sus actitudes y comportamiento. “El tribunal se encarga de emitir una disculpa pública a la víctima” y agrega que la editorial Bienaventuranzas promueve un plan integral de capacitación sobre ciberbullyng a padres y maestros, para identificar víctimas y tener pautas para intervenir oportuna y adecuadamente.

Qué hacer como testigo

“Si los testigos de ciberbullying agregan un comentario o comparten una publicación agresiva, pasan a ser cómplices. Ahí ya tenemos una red o comunidad de agresores que están realizando un ‘linchamiento virtual’ de la víctima”, dice Enríquez, que recomienda concienciar a los testigos y promover la empatía.
Por ejemplo en Finlandia hay un programa denominado Kiva desde el cual se trabaja con los testigos en el tema del acoso escolar y ha tenido buenos resultados, pero no se conocen experiencias en redes sociales.
Instituciones

“La Defensoría de la Niñez hace ferias, pero no hay políticas que se trabajen en el aula, en base a competencias”, lamenta Enríquez.
EL DEBER solicitó información a la Defensoría insistentemente, pero no hubo respuesta sobre el tema bullying.

El director departamental de educación, Salomón Morales, dijo que “el año pasado hubo cinco casos de bullying, algunos fueron ciberbullying”, pero no precisó más.

jueves, 8 de junio de 2017

Firmeza y amor frente al berrinche

  Cuando tienes un niño pequeño, los berrinches forman parte de su vida.  Aunque las rabietas son normales durante sus primeros años, se hacen más difíciles de manejar a medida que crecen, y más aún si suceden en público.
Una de las formas simples de frenarlas es no dándole importancia, dice el psicólogo Juan José Vargas. “La pataleta cesará siempre y cuando los padres o cuidadores sean constantes con esa actitud sin caer en la manipulación del niño”.
Ese tipo de conductas de ninguna forma deben ser negociadas con el pequeño. “Por el contrario, deben ser creadas como límites y reglas. Por ejemplo, decirle: ‘Vamos a salir, pero tú no puedes hacer un berrinche’, caso contrario, se puede llegar a un castigo no físico”, explica el especialista.
Otra solución que da Vargas es llevar al menor a un lugar menos público y explicarle que no se puede cumplir sus demandas, y cuando éste se calme recién entrar al lugar, nunca regañarlo enfrente de la gente, pues se lo avergüenza o se lo victimiza, y ningún patrón es saludable.
Para la psicóloga Tatiana Jáuregui, lo mejor ante una rabieta es dejarla sin efecto porque al no prestar la importancia a esa conducta negativa con la que el niño está buscando atención, el escándalo pasa. “Los padres deben hacerle ver que él no va a conseguir su objetivo a través de esa actitud y, conforme el adulto es constante y consecuente en eso, el niño se irá cansando y verá que esa estrategia no tiene efecto”.
Los berrinches no solo se dan por capricho, como creen muchos padres, sino por diferentes factores como los biológicos, emocionales, de aprendizaje, de relación familiar y ambientales, advierte el psicólogo. “Los primeros están vinculados a la formación del cerebro, y una disfunción puede hacer que el menor no controle sus emociones, esto va con la capacidad de aprendizaje, aún corta en esa etapa. Por tanto, en los primeros años hay poca experiencia de cómo manejar un disgusto”.
Si no se contiene al niño y se le enseña a identificar y manejar sus emociones, el berrinche puede llegar al desborde, sin límites ni reglas en un ambiente descontrolado”.
Las pataletas, además de un mal hábito que los niños adquieren en sus primeros años, son parte de su aprendizaje y sociabilización en la relación con los padres, según resalta Jáuregui. Esto se da por “la forma que tiene el niño de comunicarse y de satisfacer sus necesidades básicas, las que son atendidas inmediatamente”.
Posteriormente ya no son necesidades básicas, sino demandas secundarias, como las lúdicas, que tienen que ver con la sociabilización y los gustos. En ese escenario, los padres, que están acostumbrados a atender las primeras demandas, van con la misma inmediatez a satisfacer las peticiones, pero lo que no saben es que el niño se acostumbra a pedir de la misma manera. Entonces, ese llanto inicial que era por una necesidad básica se traduce en gritos, en una solicitud imperativa y en un chillido forzado que desemboca en berrinche”, señala la psicóloga.
Sin duda, las rabietas son comunes en los niños, pero para tu tranquilidad, y la del entorno, hay formas de ponerles un alto. Jáuregui dice que el primer paso es “tomar conciencia de que los menores crecen y que ni tú ni ellos deben quedarse estancados en las etapas. El segundo paso es ser consecuente y constante en las consignas y en las formas de comunicarse con ellos”. Si ignoras el escándalo, hazlo repetidas veces, por ejemplo si dices ‘no’ a algo, siempre di ‘no’ al mismo tema o acción.
Una vez que el berrinche pasa, es recomendable que le hables de las causas y los efectos de su conducta y de lo que puede ocasionar. Explícale, de buena manera, que no tiene necesidad de pataletas y hazle sentir que igual lo amas. El remedio efectivo es un silenciosos abrazo.
Crea una distracción
Cuando veas que el berrinche está a punto de desatarse, trata de distraer a tu hijo mostrándole algo que le guste. Los niños pequeños tienen una corta capacidad de atención, así que es fácil distraerlos.
Barriga llena, corazón contento
No hay nada que haga más que un niño tenga berrinches como el tener hambre o sueño. Los expertos confirman que si come a sus horas y duerme el tiempo que debe, según su edad, es mucho menos susceptible a tener rabietas.
La magia del tiempo fuera
Deja solo a tu hijo por unos minutos en un lugar seguro (que no haya nada con lo que pueda lastimarse) para que se calme por sí mismo. Dile que en cuanto esté listo y tranquilo podrá regresar contigo. Esto le ayudará al autocontrol.
El poder del abrazo
Quizás sea lo último que quieras hacer en el momento en que tu hijo se transforma y grita sin control, pero un abrazo fuerte, firme y sin hablar, lo calmará rápidamente. Los abrazos lo hacen sentir seguro, y esto ayuda a que vuelva la calma.
Nunca cedas ante un berrinche
Es importante que muestres a tu hijo que no logrará nada con berrinches. Si por ejemplo, llora y grita porque no lo dejas comer un dulce, no cambies de opinión y le des el caramelo para que se calle, tampoco cuando se haya calmado.

martes, 6 de junio de 2017

Papás deben darse tiempo para jugar con sus hijos

Cuando los hijos están aburridos, los padres tienen que hacer hasta lo imposible para que no se pierda la magia de los momentos libres. Muchos han tenido que enfrentarse al aburrimiento de los niños. Frases como “ya pasé todos mis juegos”, “estoy fastidiado” o “no tengo nada que hacer” proponen un desafío a los adultos, quienes tienen que ingeniárselas para resolver este grave problema.

Los videojuegos, la televisión y las aplicaciones en los dispositivos móviles no siempre son suficientes para entretener a los más pequeños de la casa. Estas actividades también se convierten en una rutina, sobre todo, si no se involucran con ellos.

Indudablemente, no se debe dejar de atender las obligaciones y los quehaceres del hogar, pero vale la pena apartar las responsabilidades y dedicar tiempo a los niños sin esperar a que demuestren ese vacío.

A veces, no es fácil crear un plan que sirva para distraer a los hijos, en especial, si ya están grandes y los intereses son diferentes. No obstante, se debe considerar los gustos de cada uno, para poder integrarlos a las iniciativas que se lleven a cabo en esta misión.

De acuerdo al portal lamenteesmaravillosa.com, hay siete ideas para divertirse con ellos:



1. Desempolva los juegos de mesa:

Esta dinámica permite que se descubran las destrezas y habilidades mentales que poseen con opciones diferentes. Además, la interacción que implican estas alternativas fortalece el vínculo entre padres, la comunicación y el afecto.



2. Manualidades:

Aprender y jugar son dos factores que van de la mano cuando se realizan trabajos creativos. La realización de manualidades es perfecta para los días lluviosos o muy fríos en los que no se puede salir de la vivienda, para evitar que se resfríen. Busquen papel, colores, témperas, pinturas, plastilina, goma de pegar, crayones, marcadores y cualquier material de reciclaje.



3. En el piso:

Es aconsejable atreverse a pasar un buen rato con los hijos. Es posible realizar un dibujo de la familia. También es recomendable usar sus juguetes preferidos o armar un rompecabezas interesante que sea apto para la edad.



4. Un día de piscina o en el parque:

Todo niño sueña con pasar un día mágico en estos ambientes. Pero, la experiencia debe ser vivida en familia. Es un espacio para enseñarles a nadar o practicar algo distinto en el agua. Si demuestran que quieren un instante para compartir con otros amigos, hay que darles espacio y hacerles sentir su presencia.



5. Disfrazarse o crear looks nuevos:

Es posible crear historias con personajes imaginarios, hacerles una sesión de fotos como recuerdo de la experiencia.



6. Cine en casa:

Una maratón de películas es fantástica para los hijos. El repertorio debe ser planificado de acuerdo a la edad de los niños. Se puede acompañar el momento con palomitas y golosinas.



7. Cocinar con los mini chef:

Se puede buscar recetas fáciles, comprar todos los ingredientes y enseñarles los secretos del mundo culinario. Se debe aprovechar para indicarles los riesgos de la cocina y entrenarlos a manipular ciertos objetos con precisión.