jueves, 21 de diciembre de 2017

¿Cenamos en navidad con tu familia o la mía?

Juan Antonio y Marta no saben dónde van a cenar en Nochebuena y en Nochevieja. Tienen claro que quieren cenar juntos, pero no saben si acudirán a casa de los padres de él o de los padres de ella. “Cenen cada noche en un sitio”, dicen sus amigos, como si a la pareja no se le hubiera ocurrido esa solución tan sencilla. Pero no es tan fácil.

La familia de Juan Antonio, primos, tíos y abuelos incluidos, se junta en Nochebuena. Nochevieja apenas tiene importancia. La dinámica se repite en casa de Marta. Y es el primer año que están juntos, así que no se puede recurrir al “este año toca en mi casa que el pasado fuimos a la tuya”. “Es un rollo”, dicen Juan Antonio y Marta. Con circunstancias diferentes y dilemas parecidos, miles de parejas afrontan la Nochevieja y la Nochebuena como un posible problema.

Hemos consultado a psicólogos expertos en terapia de pareja y relaciones para saber cómo salir de este enredo. No hay una fórmula mágica, pero en mayor o menor medida la solución que nos plantean siempre es parecida: ser generosos. “Tenemos que ser capaces de relativizar las cosas. De salir de nuestros intereses y analizar la situación fríamente”, dice el psicólogo experto en relaciones Raúl Padilla.

Es normal que lo que quieras hacer en Navidad no coincida con lo que quiere tu pareja. Hay tantas posibilidades de que no encajen sus tradiciones que lo raro es que ninguno tenga que ceder. Volvemos a Juan Antonio y Marta: Nochebuena es la gran cena para las dos familias y, además, la de él es de Sucre y la de ella, de La Paz, lo que les dificulta pasar las fiestas juntos.

EMPATIZAR CON EL OTRO

Si para cada familia es importante una fecha, pues se reparte así sin tener que turnarse. Y todos contentos. Si el día navideño central para cada familia de la pareja coincide, un año en tu casa y otro en la mía. “Es lo más habitual”, dice Padilla, pero, ojo, llevar la cuenta sin pensar en las circunstancias de cada año puede ser un problema: “Hay que valorar cada situación en el presente. Tenemos que ser capaces de empatizar con el otro”, dice la psicóloga especialista en conflictos emocionales, Sheila Estévez: “Si hay un familiar que podría faltar pronto, sería razonable acudir a esa casa”.

Otro escenario habitual es que la Navidad sea importante para un miembro de la pareja y que al otro le dé completamente igual. En ese caso, no pasa nada por repetir con la misma familia cada año. “Es una solución para el problema. Todas las navidades con una familia y, para la otra, ya se encontrará otra tradición”, opina Padilla, mientras que Estévez destaca la importancia de “valorar la importancia de las fiestas si le importan a nuestra pareja”.

También es importante dejar el tema hablado con tiempo. Según la psicóloga, no es una conversación que haya que dejar para el 23 de diciembre: “Hay que pactar con antelación qué tiempo pasar con cada familia, cómo organizarse, qué eventos haremos en casa de la propia familia y cuáles en casa de la familia de nuestra pareja”. Estévez apuesta por encontrar “el desencuentro más positivo”.

La psicóloga experta en relaciones Margarita Torra cree que este acuerdo debe resultar “sencillo” y que los posibles cambios de año en año “no tienen por qué ser dramáticos; todo depende del grado de flexibilidad de las personas”.

NO HAY MANERA DE ENCAJAR. ¿QUÉ HACEMOS?

“Si las tradiciones no nos sirven como queremos, son inútiles. Mejor evitar una tradición que nos imponga un conflicto en vez de un refuerzo de la pareja”, dice Padilla. Si juntarse en Nochebuena o Nochevieja es un problema, no pasa nada por celebrarlo separados, cada uno con su familia. “Es una posibilidad dentro de todas las existentes. No hay problema si ambos miembros de la pareja piensan igual”, añade Estévez.

“La Nochebuena y la Nochevieja (o la Navidad, año nuevo y Reyes) no tienen por qué ser la tradición compartida con tu pareja. Ya lo es con el resto de tu familia, pero tu tradición navideña con tu novio o novia puede ser otra”, indica Padilla. Procura que no coincida con otra tradición familiar. Si vuelve a pasar, ya es culpa tuya.

La Navidad tensa las emociones y crea problemas de pareja durante estos días. La Navidad, según Padilla, es “un acto político; se revisa todo el régimen familiar. Puede ser una fecha para el encuentro o el desencuentro. Mejor optar por lo primero”. “A ver, si nos cuesta ponernos de acuerdo en nuestro día a día, cómo no nos va a pasar en Navidad. Son días de mucho estrés en los que cuesta encajarlo todo”, indica Estévez.

En todo momento hemos abordado cómo repartir la agenda familiar de la pareja en Navidad, pero hay otra opción con muchos adeptos: pasar estos días en pareja sin la familia. “Una pareja puede organizarse unas vacaciones navideñas que impidan asistir a las fiestas familiares sin tener que sentirse culpables. ¿Tienen la obligación de sentir el mismo deseo de juntarse todos los miembros de una familia?”, se pregunta Torra. Pues no.

Vacaciones provechosas Grandes ideas para los pequeños emprendedores

El emprendedor nace o se hace? El exitoso escritor Stephen King suele decir que “lo que separa el talento individual del éxito es la cantidad de trabajo esforzado y difícil que la persona pone”. Algunos niños nacen con una mente brillante para los negocios como el británico Henry Patterson, que a sus nueve años de edad ya tenía tres negocios. Otros niños desarrollan habilidades relacionadas con los negocios como la inversión y el ahorro a lo largo del tiempo. Sin importar en cuál de estas dos categorías entre tu hijo(a), sobrino(a) o alumno(a), es recomendable enseñar herramientas de administración y organización en la infancia para que las apliquen tanto en su vida personal o en un negocio.

La primera aclaración que debes hacerle es la siguiente: ¡No hay que ser un adulto para emprender! Todos conocemos el puesto de limonadas de las películas estadounidenses o del bazar improvisado de objetos de segunda mano en el garaje de nuestro vecino para generar un poco de dinero. Hay casos asombrosos de genios que nos recuerdan a Jimmy Neutron. Uno de ellos es el de la mexicana Vania Rodríguez Montes, que inventó un cinturón que alerta a ciegos de posibles obstáculos, y otro es el mexicano Ángel de Jesús Martínez Baldazo que, a sus once años de edad, desarrolló el “ElectroCel” (una funda de celular antirrobo).

Hay muchísimas ideas que resultan atractivas para los niños y aquí te dejamos unas cuantas para que lo intenten:

PERSONALIDAD DE INTERNET

Los niños nadan como pez en el agua en Internet. Para los más grandes que tienen habilidades comunicativas, tener un blog puede ser altamente rentable (un botón de muestra: Pequeño Cerdo Capitalista de Sofía Macías). Para los que son carismáticos, es una buena opción tener un vlog (video blog) en servicios como Youtube, Vimeo o Dailymotion. Cualquier tema puede tener cientos de miles de suscriptores como el caso del youtuber de los 10 millones de seguidores . También los tutoriales, los reviews y los gameplays tienen el potencial de ser un negocio cotizado. No en vano tenemos YouTube Stars como Jenna Marbles o PewDiePie, que ganan más que las personalidades del mundo del espectáculo. Claro, todo con supervisión y atención de un adulto.

REGALOS HAND-MADE

Si tu niño(a) tiene un interés en las artesanías y las manualidades, entonces puede realizar un emprendimiento creativo: los regalos originales, personalizados y hechos a mano. ¡Puede ser desde una tarjeta pintada por él o ella!

JOYERÍA

Si notas que tiene un ojo para la moda, entonces motívale a hacer accesorios como aretes, pulseras, collares, entre otros. No tienen que usar piedras semipreciosas de alto costo. Tampoco tienen que ser piezas complejísimas. Hay diseños sencillos e increíbles hechos con madera, cáñamo y otros materiales que son vendibles y de bajo costo.

MINICHEF

Siempre se puede lucrar con la comida. Hay recetas que pueden ser elaboradas por los niños como las galletas, por ejemplo. Estos productos hornedos son fáciles de elaborar y de transportar con una inversión mínima.

PINTACARITAS Y GLOBERO

Estos servicios son altamente requeridos en fiestas, pero también pueden presentarse en eventos especiales como festivales comunitarios. Con un poco de creatividad y práctica, se hacen obras de arte en la piel de los clientes.

MÚSICO(A), CANTANTE

Si cuenta con un talento especial para la música y/o el canto, puede tocar o cantar en fiestas o reuniones familiare. Si quieres mejoría y tiene interés, inscríbelo(a) a clases particulares. ¿Ubicas a Taylor Swift? Ella comenzó a cantar y componer a temprana edad y fue la celebridad mejor pagada el 2016.

SERVICIO DE LIMPIEZA

Desde pequeños, los niños pueden involucrarse en las actividades de limpieza. Con una mano extra puede generar una fuente de ingresos, no solamente en su propia casa, sino con personas de confianza que requieran este servicio.

Nunca es demasiado pronto. Todos tenemos talentos ocultos y todos podemos desarrollar habilidades. No tienen que ir muy lejos para encontrar clientes, comiencen a ofrecer sus servicios con los parientes, los vecinos, los compañeros de trabajo, los conocidos… Emprender les enseña a los niños el valor del trabajo y del dinero. También les proporciona un sentido invaluable de responsabilidad y uso productivo del tiempo. Recuerda que siempre requieren supervisión y apoyo.

Es muy importante compartir en Navidad

El mes de diciembre es uno de los más esperados para los niños, la Navidad es una época del año llena de experiencias e ilusión, conllevan diferentes sensaciones y emociones. Muchas de las personas asocian la Navidad con emociones positivas o negativas según sea el caso, por eso es importante la primera navidad en los niños.

Nuestra memoria da prioridad a recuerdos emocionales, ya que almacena de manera preferente los recuerdos positivos y los que nos han cautivado emocionalmente por diversos motivos.

Como adultos es nuestra responsabilidad inculcar a nuestros hijos todo el tiempo valores y más aún en estas épocas navideñas ya que la Navidad tiene el increíble poder de sensibilizar los corazones y de hacernos reflexionar. Estas fiestas son un momento propicio para proponernos enseñar los valores de la Navidad en los niños, ser mejores personas y ayudar a quienes más lo necesitan.

Si mal acostumbramos al niño a los regalos, lo afectivo se pondrá en segundo plano. Pese a que esta fiesta va perdiendo cada vez más su esencia y razón de ser para convertirse en una celebración de “compra de regalos”. Ya que el manejo y comportamiento del comercio en nuestro medio lo propicia y fomenta, haciendo que los niños tengan las siguientes actitudes:

- Los niños creen que deben recibir muchos regalos y que es casi un derecho, una obligación que motiva una alta exigencia en ellos.

- Los padres creen que para ser buenos padres deben comprar muchos regalos y más aún regalos caros y trascendentes.

- La competencia con otros niños y con otros padres es un factor que también influye.

- Se crea la falsa idea de creer que el afecto está asociado a la cantidad y al valor de las cosas.

El niño acostumbrado a recibir muchos regalos se coloca en una posición de dominio innecesario.

Se afecta psicológicamente a los niños:

- Desarrolla actitudes de sobre exigencia y terquedad que llevan al descontrol.

- Fomenta la intolerancia y la frustración.

- Interfiere con los roles de autoridad que representan los padres.

- Incremente la impulsividad.

- Fomenta la no valoración por el esfuerzo.

- Interfieren con el desarrollo de valores como la solidaridad, esfuerzo, generosidad, austeridad.

- Fomenta una dinámica sin límites que se va trasladar a otros contextos de la vida del niño.

SE PUEDE JUGAR… SIN JUGUETES

Un hecho incuestionable es que los niños necesitan jugar. Sin embargo, los padres deben pensar: ¿piden los niños algo más allá de los juguetes? ¿Qué es lo que están reemplazando los juguetes? Aparte del tiempo que los niños pasan jugando con juguetes, existe un interés por otras cosas que sólo requieren de la imaginación. Por ejemplo, a los niños les puede estimular otras cosas no solo los juguetes y, según la edad que tengan, les satisface mucho dibujar, construir con sus propias manos cosas, ya sea un circuito de coches, una casa , ropa para su muñeca, o confeccionar con cartón y objetos reciclados una nave espacial entre otras cosas.

Se trata de cambiar el consumismo por el tiempo compartido en familia, de elegir menos regalos, menos juguetes y que los niños aprendan a valorarlos, de darles cosas más gratificantes. Por ejemplo: un paseo, una excursión o un juego de mesa. Se trata de seguir regalando a los niños, pero regalarles tiempo, algo que no cuesta nada, pero que supone más esfuerzo. Porque, aunque es posible malacostumbrar a los hijos regalándoles demasiadas cosas, no es posible echarlos a perder con demasiado amor, cariño y tiempo compartido. Hazles saber que te sientes feliz con ellos y que te importan, préstales tanta atención como puedas, y que ese sea tu regalo para ellos, el más valioso de todos.

La Navidad es una celebración de unión, familia y afecto, que bien manejada puede desarrollar en el niño buenos valores y ser una ocasión para seguir formándolo; compartiendo y enlazando vínculos, desarrollando sensibilidad y tolerancia.

Trabajemos como adultos para que nuestros niños tengan lindos recuerdos de sus primeras navidades y de esa forma crezcan con significados positivos ya que la Navidad es una época de oportunidades para la expresión de afectos, el fortalecimiento de nuestras relaciones interpersonales y el afianzamiento de nuestros valores.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

La purpurina es muy peligrosa para los niños

La purpurina (o brillantina) es un producto de venta libre y está presente en nuestro día a día, y sobre todo, en el de nuestros pequeños. Se utiliza para maquillajes, disfraces, cotillón y también para hacer manualidades, siendo un artículo muy habitual en casas con niños, colegios y guarderías. Y por cierto, muy difícil de limpiar.

Los científicos piden que se prohíba la purpurina, por ser un grave problema para el medio ambiente, ya que al ser microplásticos de menos de cinco milímetros, estos atraviesan los sistemas de filtración del agua llegando al mar y afectando a la población de peces. Pero el riesgo no es solo medioambiental, sino que también es un grave peligro para la salud nuestros hijos que pueden inhalarla accidentalmente.

La purpurina contiene componentes metálicos muy tóxicos, entre ellos plomo, cobre, zinc, aluminio y estaño. Al ser aspirada, estas micropartículas pueden penetrar en los glóbulos rojos causando una neumonitis química, una irritación de los pulmones causada por la inhalación de sustancias tóxicas.

Al aspirarla, entra por la vía respiratoria, llega al pulmón y genera una reacción inflamatoria que impide que los alveolos realicen el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono. Esto puede causar insuficiencia respiratoria en pocos minutos y provocar un cuadro de asfixia.

La purpurina contiene sustancias muy irritantes que pueden desencadenar un cuadro de vómitos, diarrea y dolor abdominal.

Si entra en contacto con los ojos puede causar desde una irritación o conjuntivitis hasta daños más graves como úlceras de la córnea. Hay purpurinas aptas para uso cosmético, pero en personas sensibles puede provocar lesiones como irritación y ampollas. Si las micropartículas penetran en la piel a través de una pequeña herida, podrían absorberse los componentes tóxicos por vía cutánea.

Video Transtorno por déficit de atención e hiperactividad

martes, 12 de diciembre de 2017

Un tiempo a solas con papá o mamá

Planeas viajar con tus hijos, sin tu ex... Tal vez son unos días para cimentar la relación padre o madre e hijos y esto puede ser beneficioso siempre que no signifique que tus pequeños paguen los platos rotos de una relación que no funcionó. Solo así este tipo de vacaciones servirá para sanar una herida emocional. Recuerda que dejaron de ser pareja, pero no padres.

Por lo general es la madre la que tiene la custodia, lo que le facilita el viaje con los hijos, pero esto no quiere decir que el padre no pueda viajar con ellos, dice el psicólogo clínico Juan José Vargas. Esto tiene que ver con acuerdos previamente establecidos entre los progenitores.

El especialista también menciona que para no generar preocupación en el o la ex, ni angustia en los niños o adolescentes, quien viaja debe comunicar —independientemente de permisos y documentos— la ciudad o país de destino, días de estadía, actividades y fecha de retorno.

Pero, esto sería imposible si la relación entre los padres está llena de enojos y resentimientos, y la comunicación es pésima, pues esto anticipa una maleta cargada de malestar cuando la idea es que ese viaje o esas vacaciones sean un aliento para que los hijos satisfagan sus necesidades de tiempo y afecto con su papá o mamá, aclara la psicóloga Tatiana Jáuregui. Ambos padres, el que viaja y el que se queda, tienen la tarea de hacer de esa vacación una época de paz para los chicos. “Lo que se espera del progenitor que lleva a los hijos es que les dé seguridad y les quite esa sensación de separación, pena o culpa porque su madre o padre se queda solo”, resalta Jáuregui.

Del otro lado, quien se queda debe confiar en que su ex cuidará a los niños, resalta Vargas. Por otro lado, debe dar a los hijos la tranquilidad de que se quedará bien, al final ese bienestar físico y emocional es responsabilidad del adulto, no del niño.

El padre o la madre que se queda debe evitar victimizarse por tal situación, ya que el hijo siempre tendrá un proceso de identificación con el que se muestre más vulnerable, y esto puede generarle culpas que no le corresponden, dice la psicóloga.

También se debe tomar en cuenta que pueden ocurrir imprevistos, menciona el especialista, los cuales también se deben informar. Por ejemplo, demoras en el regreso, alguna enfermedad o accidente, entre otros.

Pueden haber situaciones más complicadas como cuando hay otra pareja después de la separación o divorcio, reconoce Vargas, pero enfatiza que en todo caso se debe llegar a un acuerdo y ponderar el bienestar integral de los hijos. “Ambos padres deben coadyuvar para que ellos no sientan que traicionan a uno o que solapan al otro”. Los temas de pareja son de adultos y no deben involucrar a los chicos, quienes tienen necesidad y derecho de ser hijos, de papá y de mamá.