lunes, 1 de octubre de 2018

Cómo detectar dificultades de aprendizaje en niños

En Bolivia, 3 de cada 10 niños presentan alguna dificultad de aprendizaje al ingresar a la escolaridad, según un estudio realizado por el Viceministro de Educación Alternativa; muchos de ellos no son detectados por el maestro y en su lugar son motivo de constantes llamadas de atención, pues no cuenta con el apoyo de un psicopedagogo que contribuya con el diagnóstico y solución del mismo.

“La base de estas dificultades de aprendizaje está en los procesos psicológicos como la atención, la memoria, la percepción, el lenguaje, así como de factores emocionales y motivacionales. Estos deberían ser identificados en la niñez, que es cuando hay una inadecuada adquisición y desarrollo de las habilidades importantes del aprendizaje en la escuela”, dice la psicopedagoga Cinthia Luna.

La profesional pone como ejemplo el aprendizaje de la lectura y laescritura que son esenciales para el desarrollo del lenguaje, ya que no solo se aprende a escribir, sino a comunicar un mensaje escrito. Ambas modalidades se ven reflejadas en dos aspectos del lenguaje oral y escrito, que tienen características comunes, pero es el segundo el que presenta mayor grado de dificultad.

“Se debe considerar que dentro de cada proceso evolutivo, existen los ritmos de aprendizaje que son únicos para cada niño, por esta razón es importante estimularlos para que aprendan nuevas capacidades, pero lo es también el no forzar su desarrollo si el niño aún no está preparado para ello”, apunta Luna.

CÓMO IDENTIFICARLOS

Por lo general, son los maestros los que detectan alguna dificultad en los niños y en otros casos los padres quienes notan ciertas actitudes extrañas en sus hijos, siendo necesaria la intervención de un profesional en psicopedagogía el que determine la dificultad y contribuya en la solución.

La psicopedagoga asegura que existen diferentes señales según la edad que nos alertan acerca de las posibles dificultades del aprendizaje en el niño:

1.- NIÑOS DE 2 A 4 AÑOS

a) Hiperactividad: no dejan de moverse y se levantan de su asiento constantemente.

b) Dificultades de atención: se distraen con facilidad y dejan las tareas sin terminar.

c) Dificultad para comprender lo que se les dice: cambian de tema o interrumpen constantemente.

d) Dificultad para expresar lo que quieren decir o comunicar.

e) Problemas para aprender conceptos nuevos: formas o números, etc.

d) Problemas de conducta: molestan o pegan a sus pares y quieren llamar la atención con gritos, llanto o rompiendo cosas.

f) Dificultades sociales: no tienen autonomía, necesitan la presencia de un adulto y juegan con niños más pequeños.

g) Dificultad en el desarrollo motor: falta de coordinación en general, se tropiezan con facilidad, tienen dificultad al colorear, recortar o pegar.

2.- NIÑOS DE 5 A 6 AÑOS

a) Los progresos en relación con sus pares no son iguales y comienzan a surgir sentimientos de inferioridad y falta de interés.

b) Presencia de errores en la lectura y escritura, porque confunde letras y las cambia de posición por letras similares.

c) Le resulta difícil el aprender cálculos sencillos por no mantener un orden correcto en la secuencia de números.

d) Dificultad para recordar la información aprendida

e) Problemas de atención, motivación y conducta.

3.- NIÑOS DE 7 EN ADELANTE

a) Lectura ineficiente: confunde letras, cambia palabras, lee despacio con ritmo entrecortado y con errores.

b) Dificultad en la escritura a la hora de redactar y comprender un texto para responder preguntas relacionadas.

d) No logran comprender los enunciados de matemáticas y por tanto no realiza el ejercicio correctamente.

e) Los factores emociones como la ansiedad, bloqueos, rechazo escolar o baja autoestima están presentes en el niño.

sábado, 8 de septiembre de 2018

¿PROBLEMAS CON SUS HIJOS? Quizá no les esté poniendo límites

Siente que ha perdido autoridad frente a sus hijos? Puede que sea su culpa. El psicólogo argentino Fernando Osorio, un especialista en este campo, dice que si nos les pone límites a sus hijos, podría lamentarlo todavía más en el futuro, si es que ese no es ya su caso.

El profesional, que ofreció en Sucre una conferencia gratuita con el patrocinio de La Casa del Adolescente de La Paz, dependiente de la Fundación Samuel Doria Medina, introduce el tema recordando que hay grandes dificultades en el trato con los adolescentes en este tiempo.

“Los maestros tienen la sensación de que han perdido autoridad, y los padres también. Y eso genera muchos conflictos”, enfatiza a ECOS.

Por eso mismo, Osorio considera que la sociedad debería volverse a hacer esta pregunta: ¿Qué rol cumplen los padres y los maestros, y cómo deben ejercerlo?


¿Cuestión de roles?


Los maestros no cuentan con las herramientas y recursos suficientes para tratar con los adolescentes o los niños de este tiempo, según sea el caso. “Eso genera que el maestro se sienta con mucha incertidumbre frente al aula y, en algunos casos, desarrolla conductas autoritarias”, observa el especialista.

Y en el contexto familiar, señala que “hay falta de autoridad”, los padres temen ponerles límites, frenar las conductas impulsivas de sus hijos. “Les cuesta decir que no”, observa Osorio. Los “chicos quieren hacer todo o quieren tener todos los objetos posibles; quieren hacer cualquier cosa, se sienten con derecho a hacer”.

Y a los padres les cuesta frenar esas conductas.

¿Cuestión de derechos?


En criterio del psicólogo argentino, que se ha especializado en clínica con niños y adolescentes, hay una gran promoción de los derechos individuales. “Los chicos hablan de sus derechos, pero no de que esos derechos se ejercen con obligaciones y responsabilidades. Ahí hay un problema (…), que se traduce dentro del contexto escolar”.

Es decir, “¿cuál es problema de que los hijos protesten?”, cuestiona Osorio. El problema “es que los padres no toleran que sus hijos protesten. Se ha naturalizado que un hijo puede hacer lo que quiera, y eso está mal”, reflexiona a continuación.

Si no se interviene a tiempo, los niveles problemáticos suben, ya no alcanzan los esfuerzos de los padres y tiene que venir el terapeuta.

En otra época, cuando un padre o una madre le “clavaba” la mirada a su hijo, este reconocía enseguida que lo que estaba haciendo en ese momento estaba mal. Casi no había diálogo, pero tenía algo muy importante: certeza. Es decir, había certeza sobre el rol que cumplían los padres, dice Osorio. “Ahora no se sabe exactamente qué rol cumplen en la familia”.

“En esta época te pueden decir: ‘¿quién eres tú?, no te hago caso’”, agrega el especialista.

Él concluye que “lo peor que le puede pasar a un hijo es tener la sensación de que no sabe con quién cuenta. Por un lado pide libertad, pero al mismo tiempo esa libertad lo angustia o lo preocupa. ¿Qué, yo puedo hacer cualquier cosa y nadie me va a decir nada?”.

Por eso, dice que es vital devolverles autoridad a los padres. Y para eso no necesariamente tienen que ser un ejemplo, sino un referente.

¿Cuestión de padres y madres?


A propósito, ¿qué tipo de padre o madre es usted? Hay padres que se desentienden y que confunden autoridad con autoritarismo y que maltratan a sus hijos, explica Osorio. Es decir, son “militaristas autoritarios”.

En cambio otros están tan “imbuidos de los derechos humanos que creen que cualquier cosa que quieran hacer con sus hijos, atenta contra sus derechos”. Pero, “eso es mentira”, rechaza el experto.

Por último, otros padres “resuelven todo con medicación, con llevarlos al médico o al psicólogo”. Y de esa forma se desentienden del problema. “Eso hay que cambiarlo. El camino a la resolución de ese problema está mucho más cerca de lo que pensamos”, enseña el profesional.


¿Qué es poner un límite?


Poner límites tiene que ver con visualizar un proyecto; es decir, con la clase de personas que los padres quieren que sean sus hijos. “Cada persona desarrolla su vida en relación a su propia historia”, afirma Osorio.

No se fija un límite solo para que conseguir que nuestros hijos nos hagan caso. “El límite no tiene que ver con los objetos”, con quitarles algo, un celular, por ejemplo, sino “con translimitarles un valor”. En otras palabras, con “frenar el impulso de la satisfacción inmediata”.

Si no lo hacemos, “transformamos a nuestros hijos en intolerantes”, algo que puede derivar en actitudes violentas u otras de tipo negativo.

Al ponerles límites les “estamos armando la cabeza”, insiste el experto. Por eso este asunto tiene que ver con el proyecto de vida de nuestros hijos.

De tolerancias e intolerancias

En ese sentido resulta clave “ayudarles a soportar la frustración”. Es lo que en psicología se llama ‘baja tolerancia a la frustración’. “Si nuestros hijos no aprenden a soportar la frustración, se transforman en personas intolerantes o violentas o desarrollan una conducta de introspección”.

Algo muy importante: la adolescencia es la segunda oportunidad para ratificar algo que hicimos bien o rectificar lo que hicimos mal en el pasado en la educación de nuestros hijos, dice Osorio. •

Los padres frente al “bullying”


Los adolescentes que practican el “bullying” (acoso escolar), generalmente, son personas que han desarrollado una conducta intolerante y de típico “matón”, según las investigaciones realizadas por el psicólogo entrevistado por ECOS. Son personas que, cuando eran pequeñas, tenían algún grado de intolerancia, una tendencia a “no reconocer la palabra de los adultos”.

En contrapartida, los adolescentes que no se defienden, que son acosados y sometidos, son personas que cuando eran pequeñas sentían “la necesidad de tener siempre la aprobación de sus padres”, ya sea con una mirada o algún gesto. Es decir, personas con baja autoestima. “Incorporan la idea de que para hacer algo hay que tener la aprobación del otro. Y para ser aceptado, tienen que someterse”.

Pero el “bullying” no solo tiene como protagonistas al “matón” y al “acosado”, por decirlo de un modo común. De hecho, el matón es generalmente el autor intelectual, el manipulador, el que arma la escena, explica Osorio.

También están los “colaboradores”. “Cada uno de estos personajes tiene una historia que tiene que ver con cómo los adultos responsables de su crianza manejaron estos temas; cómo enseñaron a que aprendan a soportar la frustración”, advierte el especialista.

Por eso se requieren padres mínimamente atentos para reconocer esas conductas. “Claramente, un padre o una madre tienen responsabilidad por omisión u otra cosa”, agrega.

En el mundo, no siempre uno puede conseguir todo lo que quiera; así es la vida. Por eso, finaliza Osorio, es importante que sus hijos aprendan a soportar la frustración.

En términos del psicólogo


¿Para qué frenar las conductas impulsivas de nuestros hijos? Para conseguir que el psiquismo del niño se constituya en el marco de la salud mental y no de la enfermedad.

Prohibir el despliegue de la impulsividad permite que se instale en el psiquismo del niño un estado de frustración sano y esperable.

Es necesario frustrar a los niños del logro de una satisfacción inmediata y desmedida, porque así aprenden a soportar el displacer con el que tendrán que lidiar a lo largo de su vida. En algunos casos, los prepara para tener que renunciar a ella; en otros, los ayuda a inhibirla completamente, e incluso a postergarla.

La frustración frena la omnipotencia infantil, que lleva al niño a la creencia de poder ser y tener todo lo que quiera.

Fuente: Psicólogo Fernando Osorio

“Las redes sociales son tan peligrosas como cuando los hijos empiezan a salir a la calle”

Fernando Osorio es psicólogo especializado en clínica con niños y adolescentes. Llegó a Sucre la semana pasada para ofrecer una conferencia, gracias al patrocinio de La Casa del Adolescente de La Paz, dependiente de la Fundación Samuel Doria Medina. ECOS le hizo las siguientes preguntas:

ECOS. ¿Cuánto influyen las redes sociales en la conducta de los adolescentes?

Fernando Osorio (FO). Las redes sociales y la tecnología moderna son una gran influencia al momento de sacar a los chicos mentalmente en los contextos en los que tienen que estar, por ejemplo, estudiar; es más fácil agarrar el teléfono y hacer cualquier otra cosa. Ese contexto social no tiene que ver solamente con la influencia de la tecnología; ese es un aspecto. Lo que verdaderamente ocurre es que los padres no entrenan a sus hijos para soportar un límite. Es decir que la computadora debe usarse una cantidad determinada de horas y en determinadas circunstancias (…).

La tecnología se metió en la casa. Las redes sociales se metieron en la casa. Los chicos ya no necesitan salir a la calle. La calle se metió dentro del hogar. Lo que hay que enseñarles a los padres es que las redes sociales son tan peligrosas como cuando los hijos empiezan a salir a la calle. Cuando empiezan a salir a la calle, empiezas a recomendarle cuidado: al cruzar la calle, que se abrigue, que no se junte con cualquiera, que no acepte cosas de extraños… Todas las recomendaciones que un padre o una madre la daría a un hijo cuando empieza a salir a la calle, son las mismas que debe darle en el caso de las redes sociales.

(La tecnología) genera una influencia en algunos casos negativa, pero no depende de la tecnología: depende de la norma, de la autoridad de los padres, de la confianza que un hijo tenga con los padres, de cómo se maneja ese vínculo, de tal manera que los hijos les hagan caso.

ECOS. ¿Cuándo debo preocuparme de que mi hijo adolescente actúe de manera extraña?

FO. Con los adolescentes es muy difícil, porque el adolescente clásico es una persona apasionada, inconstante, ciclotímica… cambia de estado de ánimo permanentemente. Lo que yo recomiendo a los padres es que tengan una mirada atenta y que hagan cierto seguimiento a esas situaciones. Los adolescentes tienen cambios bruscos de ánimo; entonces, hay que observar esos cambios, ver a qué patrón responden.

¿Es simplemente una alteración y con el correr de los días no pasa nada? Lo que los padres tienen que advertir es si ese cambio en el patrón de comportamiento se instala. Cuando pasan varias semanas y una manera de ser (en el adolescente) cambió violentamente y se instaló y permanece, ahí tenemos un problema; ya no es simplemente un adolescente rebelde o cuestionador, que es típico del adolescente. Cuando ves que hay un patrón de comportamiento que se empieza a repetirse y persiste en el tiempo (…), entonces ahí tienes que intervenir de otra manera: amorosamente, con contención, con guía, sentarlo y ver.

Hay poco diálogo entre padres e hijos. Los padres suelen sacarse, un poco, de encima los hijos. En el diálogo se descubre que a ese hijo le está pasando algo, aparece la confianza de ese hijo para contar algo. Un hijo que no confía en su papá o su mamá, difícilmente va a contarles algo de lo que les pasa. Por eso, eso se debe cambiar.

viernes, 27 de julio de 2018

Disciplina a tus hijos positivamente

Muchos padres han tenido que lidiar con una serie de dificultades al momento de ejercer la disciplina con sus hijos, en ocasiones con buenos resultados y en otras no. Frente a esto surge la disciplina positiva como una alternativa que ofrece una serie de herramientas para modificar dichas conductas en niños y adolescentes.

Al respecto, la psicóloga Ángela Hurtado explica que la disciplina positiva es un método no tradicional y respetuoso que incorpora la amabilidad y firmeza en la educación de los hijos. Una ayuda que permite llegar a la causa del mal comportamiento, a conocer los estilos educativos y lograr una comunicación eficaz, entre otras.

“Muchas veces los padres ven el mal comportamiento como la punta de un iceberg, pero no las causas profundas que las generan entre las cuales están: falta de habilidades socioemocionales, rechazo, rabia, dolor, sentimientos de inferioridad, celos, cansancio, hambre, resentimiento, inseguridad, sueño, abandono, tristeza, desilusión, frustración, entre otras”, afirma la psicóloga.

A ellas se suman los diferentes estilos educativos que manejan los padres con sus hijos, es decir, el comportamiento que tienen con ellos, como el estilo autoritario, estilo democrático y estilo permisivo.

Estilo autoritario.- Se caracteriza porque exige y no escucha. Tiene un nivel de exigencia alto, así como un excesivo control, sus normas se basan en pautas restrictivas con un mayor empleo del castigo que del refuerzo positivo, en cuanto a sus metas educativas estás fomentan la obediencia a las normas y la sociabilidad.

Estilo democrático.- Va de la mano con la disciplina positiva, porque utiliza como normas la disciplina inteligente que es inductiva y que va a invitar a los niños y adolescentes a desarrollarse en todo aspecto tomando las decisiones correctas y, en caso de equivocarse, sabrá cómo rectificarlo. Sus metas educativas fomentarán la responsabilidad y la autoconfianza.

Estilo permisivo.- Tiene la particularidad de tener un nivel de exigencia bajo, un control bajo, las normas de las pautas son mínimas e imprecisas. Además de fomentar la autodirección, autonomía e iniciativa. Sin una dirección clara.

TÉCNICAS

La disciplina positiva tiene ciertas técnicas que ayudan a comprender las etapas evolutivas del niño y el adolescente, y como poderlas aplicar a largo plazo. A continuación citaremos algunas de ellas:

1 Ayudar a los niños o adolescente a tener un sentido de conexión (pertenencia).

2 Tiende a ser respetuosa y alentadora (amable y firme a la vez)

3 Tiene su efectividad a largo plazo (el niño piensa, siente, aprende y decide sobre él mismo y sabe qué hará en el futuro para prosperar).

4 Enseña habilidades sociales y de vida (respeto, preocupación por los demás, solución de problemas y cooperación, entre otras).

5 Invita a los niños a descubrir sus capacidades.

HERRAMIENTAS

La idea al aplicar la disciplina positiva es que se entienda que para que un niño se porte bien no se necesita primero hacerle sentir mal. Sino por el contrario cuando este se siente feliz y motivado será capaz de realizar cualquier actividad de la mejor manera. Existen cerca de 50 instrumentos que son muy útiles al momento de aplicar la disciplina positiva entre los cuales están: las reuniones de clase, la rueda de las opciones, tiempos fuera en positivo, enseñarles cómo funciona el cerebro, enfocarse en las soluciones y el error como base del aprendizaje.

a- Las reuniones de clase son ideales para resolver conflictos de manera democrática. Debe ser una vez a la semana y la hora más conveniente. Las decisiones que se tomen deberán ser en consenso. Se debe tener un orden del día para la siguiente reunión y debe concluir con la planeación de una actividad de ocio.

b -La rueda de las opciones permite adelantarse al conflicto y buscar opciones para cuando este sobrevenga. Ser parte de hacer una lluvia de ideas (con los niños) de qué opciones se tienen frente a un conflicto. Se construye una especie de rueda y en cada arista se plantea una solución que puede decorarse con dibujos.

c-Tiempo fuera en positivo (pausa) consiste en aprender a calmarse antes de solucionar un conflicto. Está diseñado para hacer sentir mejor a los niños. Por ello, se debe evitar ordenar al niño cuando está molesto y, en su lugar, invitar a que se relaje para luego conversar.

d- Enseñar cómo funciona el cerebro cuando las personas se enfadan o tienen rabia. Que puede ser apoyado con un video.

e- Enfocarse en las soluciones, es decir, no buscar culpables y en su lugar enseñar a los niños a buscar soluciones. Para ello se debe seguir algunos pasos: identificar el problema, lluvia de ideas, evaluar y elegir, acción y seguimiento.

f- El error como base del aprendizaje, cuyo objetivo será ver que un conflicto es la oportunidad para aprender a resolverlo. Y de esta manera se reducirá drásticamente la frustración. Primero responder con amabilidad, segundo cuando sea apropiado ayuda al niño mediante preguntas curiosas y tercero invite a compartir un error que cometió en la semana y qué aprendió de este.

domingo, 22 de julio de 2018

Verdadero sentido de la maternidad

La maternidad no significa sonreír siempre, sino también llorar. Es decir noches de insomnio con sinfín de preocupaciones; aguantar peleas, tolerar y aprender a tener mucha más paciencia, aunque en ciertas situaciones la pierdan. Cambia la vida, tu tiempo y tu forma de pensar por tus hijos, dando todo de corazón y teniendo fuerzas cada día para sacar a tus hijos adelante y enseñarles a vivir.

A una madre le duele más que a nadie decir NO a sus hijos, retarles, medir sus fuerzas, verlos caer, abandonar sus sueños, pero conoce más que nadie la importancia de los límites y pretende que sus hijos aprendan a tomarla en cuenta.

Pese a que hasta edades maduras de sus hijos, algunas madres viven por ellos, tomando decisiones y aun sobreprotegiéndolos, como niños, una madre no debería vivir sólo por ellos, pero sí compartir al máximo con ellos, dando el mayor esfuerzo, intentando cada día coser unas alas enormes y ligeras que permitan a sus hijos volar muy alto, para que puedan defenderse ante la vida y sus diferentes situaciones.

La función de la madre es importante en la familia, en la formación y educación de sus hijos, siendo la guía fundamental para ayudarlos a ser independientes, transmitiendo amor y respeto. Ser madre es un trabajo que conlleva diferentes multitareas, donde se está de guardia los 365 días del año. Hoy el ser madre conlleva diferentes situaciones, así mismo para aquellas mujeres que deciden serlo por la adopción. Y es fundamental el apoyo de las abuelas en el desarrollo de l@s niñ@s.

Y es que las madres adoptivas llevan tiempo buscando un hij@, recurriendo a diferentes opciones, con intentos fallidos para serlo, pasando por difíciles momentos y esperando incluso muchos años. Cuando lo logran, surgen diferentes preocupaciones y responsabilidades; el proceso para muchas mujeres es difícil y desde el inicio desean ocultarles la verdad, pero se recomienda no hacerlo, ya que más adelante pueden dañar la confianza del adoptad@. La razón de que no se encuentre con su verdadera madre puede deberse a diferentes circunstancias, por lo tanto su sistema afectivo puede ser inseguro e inestable. Sin embargo ahora la madre que adopta establece un vínculo de amor, para que el hijo se sienta protegido por su nueva familia. Es recomendable que durante los primeros meses de adopción, la madre trate de estar el mayor tiempo posible con su hijo, evitar dejarlo solo, con personas desconocidas, todo esto apoyará su área afectiva. Adoptar a un hijo no es tarea sencilla y van a haber momentos desesperantes, pero también muy felices. En la primera circunstancia se debe tomar en cuenta el cómo se encuentra quien está pasando por muchos cambios en su vida: nuevos padres, nueva casa y diferentes costumbres. Su forma de responder a la adopción puede ser variada, ya que depende de su edad e historia personal. Sin embargo no hay que alarmarse si presenta conductas extrañas, hábitos diferentes a los tuyos, dificultad para dormir, miedos o inestabilidad social; no hay que presionarse durante su proceso de adaptación, sino adquirir mucha paciencia. Tal vez el hijo no creció en su vientre, pero de seguro que crecerá en su corazón. Nunca se debe dudar del rol de madre, ya que siempre estará para cuidarlo, educarlo y amarlo. Adoptar no es un acto de caridad, sino que es una manera de dar amor y formar una familia.

EL ROL Y LA FUNCIÓN DEL CUIDADO DE LAS ABUELAS

Hoy no es sencillo ser una madre moderna, trabajar y educar a la vez es una tarea gigantesca, sin embargo a través de estas acciones es posible lograrlo, a pesar de la ausencia. Algunas tienen sentimientos de culpa y en ciertas ocasiones suelen compensar, siendo demasiado permisivas, otorgando regalos sin razón, o en general consintiendo y accediendo a todo lo que el hijo en cuestión solicita. No deben sentirse que son malas madres, al contrario, son mujeres ejemplares que hacen lo necesario para proveer a sus hijos. Tener la oportunidad de que las abuelas ayuden en todo este proceso de desarrollo es importante, sin olvidar las normas de educación que se presentan en la familia, para ello deberá haber una comunicación continua entre ambas.

Este cuidado es importante en el desarrollo de los niños; el apoyo que las abuelas dan a sus hijos en el cuidado de sus nietos, mientras sus hijas salen a trabajar jornadas de tiempo completo. Muchas de las abuelas realizan este apoyo con mucho amor, pero no deben olvidar ni renunciar a su vida propia. La relación con sus amigas, cultivar un hobby, apuntarse en un curso extra, también programar un viaje, estas actividades son necesarias e indispensables, no sólo para mantenerse vitales. Es recomendable que las abuelas marquen ciertos límites hacia los hijos y también ponerlos para sí mismas. Una abuela o suegra debe mantener respeto y objetividad hacia la dinámica que ha adquirido la familia que ha formado su hijo o hija, y a la vez debe ser clara sobre hasta qué punto puede o quiere comprometerse con el cuidado de los nietos, mientras los hijos trabajan. Es muy cierto que como madres cambian su forma de pensar, pero también la de ella cuando fue abuela. Ella no sólo cuida a los hijos, sino que les transmite una ternura especial, incomparable, contando las historias de la familia.

El rol de ser madre en esta y cualquier situación es esencial en la vida de los niños. Muchas mujeres aprenden de a poco a sobrellevar esta función, con amor, respeto, comunicación y muchos más valores. Es importante adquirir mucha paciencia y, sobre todo, actitud positiva, ya que los hijos imitan las actitudes de sus padres. Cuando nuestro cerebro está positivo, libera neuroquímicos llamados aceleradores de éxito, como la dopamina y enciende una parte del cerebro que permite percibir más posibilidades y procesar más información, al contrario de una mentalidad negativa, pues causa que el cerebro se sienta amenazado, cerrándose a nuevas oportunidades.


Educación desde el nacimiento

Cuidar a un recién nacido es una gran responsabilidad para los padres, porque se enfrentan a una situación desconocida. Lo primero que debemos conocer es que no hay dos bebés iguales y es muy probable que las técnicas que usaron con su hijo anterior no les funcionen con el recién llegado.

La psicóloga e investigadora Luz Orihuela señaló que para evitar el descontrol es necesario apelar a la voz de la experiencia de uno mismo y de las personas que nos aman. Sin embargo, también podemos acudir a los libros especializados que tratan este tema o hablar con expertos que conocen de estas circunstancias.

Para los que ya fueron papás y han podido ver crecer e independizarse a sus hijos, no se necesita ser un genio para ayudar a tu niño a desarrollar sus potencialidades, en las diferentes facetas de su vida. Solo se necesita ser una madre o un padre amoroso e involucrado con los deseos de sus hijos.

VÍNCULOS AFECTIVOS

Para una adecuada educación desde el nacimiento –expuso– es importante crear fuertes vínculos con el bebé, que le ayuden a afianzar su seguridad en su nueva forma de vida, porque todas sus experiencias ya no serán iguales a las que vivió en el vientre materno. El cerebro está programado para buscar seguridad y si no tiene un ambiente seguro, no podrá aprender.

“Será importante establecer un contacto piel a piel con el bebé desde el principio. Pasar tiempo frente a frente y dejarlo que observe tu cara y aprenda de tus gestos, será significativo para que él se sienta en un ambiente de confianza”, indicó.

Estas prácticas deben estar acompañadas de mensajes de ternura y amor para con los recién nacidos. Háblale con frecuencia y cargarlo en rebozos será valioso en la relación de los recién nacidos con los padres.

TIEMPO EN LA CUNA

De acuerdo con el doctor Carlos Arancibia, experto en estimulación temprana, algunos niños pasan mucho tiempo en las carriolas o cunas, sin contacto con las personas, lo que le limita conocer otros estímulos y sensaciones de su entorno, razón por la que es necesario reducir el tiempo que el niño pasa en estos espacios.

Es necesario –dijo– ponerlo en contacto con las personas para permitirle a los bebés poder responder a otros estímulos externos y diversos, para ello se necesitan mover libremente y seguir las señales que reciben, a través de los ojos y oídos.

En su opinión, esta es la primera fase del desarrollo del sistema de atención de tu hijo, que se forma a edad muy temprana. Esto establece los cimientos para una mejor capacidad de concentración.

LA COMUNICACIÓN

Explicó que los niños aprenden rápido el lenguaje no verbal, si se le enseña a muy temprana edad. “Inicialmente un bebé mirará cuando señalas algo y en las siguientes semanas empezará a mirar todo lo que señalas con el dedo, notan lo que les señalamos”.

En esta edad –indicó– los bebés comienzan a mostrarte objetos para enseñarte o para obtenerlos. Esta interacción de compartir se llama “atención conjunta”. En esta etapa de su vida el bebé ha desarrollado la habilidad de relacionarse contigo, a través de algo, aparte de su relación directa con los padres.

De inicio la comunicación se desarrolla de esta manera, continúa señalando cosas y hablando de ellas. Tu bebé puede no entender las palabras al principio, pero la comunicación con él se volverá cada vez más próxima.

HÁBLELE CON TERNURA

En su opinión es valioso que se le hable mucho a un bebé. El cerebro es un órgano que busca patrones de comunicación, lo que ayuda al desarrollo temprano del cerebro. En este sentido mientras más patrones de lenguaje escuche el niño o la niña, más fácil le será aprender esta forma de relación con los padres.

La comunicación con tus hijos es importante para mejorar la capacidad cerebral de tu bebé. Debemos transmitirles nuestros sentimientos de ternura y amor, aunque normalmente no lo digamos todo en voz alta.

CONTACTO “CARA A CARA”

“Si tienes ganas de pasar momentos cara a cara con tu bebé hazlo, porque le permitirá mayor proximidad. Recuerda que estarás fomentando su desarrollo cerebral”, explicó.

Esta forma de contacto le permitirá al recién nacido comenzar a reconocer las expresiones faciales de sus padres, lo que profundizará hasta los 3 o 4 meses de edad, lo que continuará por el resto de su vida. Después de sus seis meses de vida los bebés pueden comprender las emociones en caras de personas desconocidas. Entre los 7 y 9 meses, pueden entender los gestos en los animales.

sábado, 14 de julio de 2018

Familia aún convive entre violencia e injusticia

En el primer trimestre del presente año aún los hechos de violencia intrafamiliar o domestica continúan siendo los casos más denunciados por las víctimas o los familiares ante la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcv), instancia que, si bien recaba los casos, muchos de estos no son específicos y carecen de pericia policial.

Una denuncia interpuesta en la instancia policial por familiares de una posible víctima y una valoración psicológica, en el caso de violencia es suficiente para que el hecho sea registrado como una más de los casos, aspecto que puede concluir con la detención del presunto agresor o la remisión del mismo a un centro penitenciario, dependiendo de la valoración judicial que se aplique en cada uno de los hechos.

Esta facilitad permite que los datos denunciados a nivel nacional nuevamente sobresalgan como los casos más atendidos.

Hasta el primer trimestre se atendió 7.794 denuncias en todo el país, siendo Santa Cruz el departamento con más denuncias de 2.690 casos, seguido de La Paz con 1.743 y Cochabamba con 1.387 hechos.

De esta cantidad de denuncias solo el 2% se logra obtener resultados sentenciados en el ámbito del Ministerio Público, mientras que el restante de los hechos ingresa al proceso de apelaciones y procedimientos judiciales que puede concluir en el abandono de caso por parte de la víctima o peor aún en la dilatación del proceso como resultado de procedimientos lentos y costosos.

Martha U, es una de las víctimas de violencia por parte de su concubino, un hombre que pertenece a la institución policial, quien luego de haber sido remitido al penal de San Pedro en la ciudad de La Paz por un tiempo de siete meses, en la pasada gestión, esta persona, retornó a ser parte de la institución del orden y mantenerse destinado en la sede de gobierno, factor que influyó para que la víctima de violencia, abandone el proceso y el caso quede impune favoreciendo al sargento de policía.

En otros casos los supuestos agresores, son denunciados por familiares de sus ex parejas, con la finalidad de lograr algún resultado, ya sea para definir una detención preventiva o resolver algún otro proceso judicial pendiente, sea en el ámbito familiar o civil, como indica el ex fiscal Harold Jarandilla, quien la pasada semana observó que la norma 348 “Ley integral para garantizar a las mujeres una vida libre de violencia”, en algunos casos está siendo utilizada para fines de “chantaje”, donde los casos son habilitados con un simple informe psicológico y la declaración de la denunciante, valoraciones que en el proceso judicial se evidencia que están carentes de pericia policial o los hechos que se hace referencia son demasiados ambiguos.

“Yo tengo un caso que se inició con falsedad y estamos terminando con violencia, del cual en un mes se tiene 11 procesos, desde el mes de octubre del pasado año a la fecha, por lo tanto, la norma deja de ser garantista, no se toma en cuenta la presunción de inocencia y se está vulnerando los derechos humanos de los acusados con evidencias o indicios no probados o creados falsamente”, observó.

Para Jarandilla y otros 10 abogados en materia penal y familiar, consultados por El Diario el 70% de los casos defendidos en la Ley 348 se refiere a que los sindicados, enfrentaban un proceso de índole civil, laboral o deudas económicas con las supuestas víctimas y al no avanzar dichos procesos, estas personas incluso son “orientadas” en oficinas de defensa legal gratuita, que la vía que permite que los acusados sean rápidamente aprendidos y encarcelados en base a la Ley 348, donde no necesariamente se exige la aplicación de un adecuado proceso de investigación científico, antes de la detención del supuesto acusado.

Por lo tanto, para el jurista los hechos de violencia no solo llegan de la mano del hombre o la mujer, sino en algunos casos de la mano de los procedimientos policiales y judiciales no bien definidos, que generan otra agresión mayor a las familias y el incremento de procesos judiciales.

MUNDO

Recordemos que el Compromiso a la Acción: Políticas Públicas para erradicar la violencia contra las mujeres en América Latina y el Caribe a cargo de su representante en Guatemala, Adriana Quiñónez, en la pasada gestión observó que a nivel mundial una de cada tres mujeres es víctima de violencia.

Sin embargo, en América Latina y el Caribe dos de cada cinco féminas sufre violencia doméstica, alrededor del 30 % han sido víctimas de su pareja y 10,7 % sufrieron violencia sexual fuera de la pareja.

Si bien a nivel nacional se tiene avances en la fase de la denuncia, aún se desconoce sobre avances estructurales en los tratamientos posteriores a la denuncia que sean trabajados con la familia o víctimas de la violencia y los posibles agresores, para lograr una reinserción adecuada y legitima ante la sociedad.