jueves, 17 de agosto de 2017

Mantenerse activo y con proyectos son las claves para envejecer bien


Envejecer bien. Una cuestión en la que se debería empezar a pensar en la juventud, para tomar medidas que allanen el terreno. Comer bien, tener hábitos saludables y trabajar en las relaciones familiares para tener una red de contención y afecto son las estrategias que recomienda Pilar Sordo, la sicóloga chilena autora del libro No quiero envejecer.

La vejez se puede vivir como una experiencia positiva. “Las personas que tienen proyectos de vida y buscan los mecanismos para llevarlos a cabo, se mantienen activas y con ganas de vivir. La realización de actividades significativas permite relacionarse con otros. Estas prácticas son importantes indicadores de una buena vejez”, concluye la guía titulada Calidad de vida en la vejez, elaborada por la Pontificia Universidad Católica de Chile, que agrega un dato importante más, visibilizado gracias a su investigación: las personas que habitan en su domicilio tienen mayor posibilidad de presentar mayores índices de calidad de vida.

Paradójicamente, abandono, violencia familiar y despojo son las tres amenazas más latentes para las personas adultas mayores en nuestro medio, así lo denunciaron los invitados al Foro EL DEBER centrado en este segmento de la población que el 26 de agosto celebrará el Día de la Dignidad del Adulto Mayor.

Lo negativo
En Bolivia, según datos del Instituto Nacional de Estadística, hay 932.000 adultos mayores, de los cuales el 20% está en Santa Cruz. A la vez, la esperanza de vida ha subido a 72 años. Pero para la sicóloga con diplomado en gerontología (sicología de las etapas del envejecimiento) Mónica Lohse, en el país se está viviendo más, pero sin calidad de vida.

A la par el representante del defensor del pueblo, Jorge Paz dijo que la Gobernación y el municipio tienen competencias para trabajar por los adultos mayores, “pero lo que se hace no alcanza”. Además, basándose en las denuncias que recibe, afirmó que hay muchos abusos en contra de los adultos mayores: “Un señor llegó el otro día desde La Guardia porque sus hijos habían decidido quitarle su terreno y lo habían expulsado de su casa. Otro caso reciente se dio en la zona de La Ramada, cuando la hija de una maestra jubilada vendió su casa falsificando su firma y la dejó en la calle”.

Su apreciación fue corroborada por la cabeza de la Dirección del Adulto Mayor, Danny Cadario, que identificó tres amenazas: abandono, violencia doméstica y despojo.

A la problemática se le suma la falta de recursos. La Gobernación cruceña gasta alrededor de Bs 12.000.000 en programas para adultos mayores (mantenimiento a los asilos de ancianos, becas alimenticias y pago de algún personal). En palabras del director de Políticas Sociales, Duberty Soleto, se atiende a los 56 municipios, a través de casi 100 asociaciones de ancianos, a los que se trata de tener activos y llevarles programas sociales.

En el departamento hay tres asilos, uno en la ciudad (Asilo de Ancianos Santa Cruz, al que se aporta con Bs 1.000.000 al año), el de Comarapa y el de Jorochito. El más grande es el de la capital, con capacidad para 200 personas de la tercera edad, y que ya está al tope. “Al día llegan unas 12 solicitudes y se quedan esperando que alguien deje el espacio para entrar a ocupar”, dijo el funcionario y fue corroborado por la hermana Dorys Mesa, que con 75 años es una de las 12 monjitas que atienden a los ancianos.

La otra mala noticia es que las becas alimenticias que brindaban a las asociaciones fueron suspendidas hace seis meses por los recortes presupuestarios. Solo los tres asilos y seis comedores en provincias están recibiendo prediarios de Bs 15 por cada abuelito. “Solo para becas alimenticias se requieren Bs 5.000.000 para atender casi 15.000 ancianitos”.

Lo positivo

La directora municipal del Adulto Mayor, Danny Cadario, invitó a conocer los nueve centros que se levantaron desde 2012 paulatinamente y que están abiertos y trabajando de lunes a viernes en horario de oficina con atención médica, asesoría legal y actividades recreativas. “Cualquiera puede acudir sin costo, ni requisitos, basta con tener de 60 años para arriba, no necesitan personería jurídica ni nada”, informó además de confirmar la atención de emergencias las 24 horas llamando a la línea gratuita 800121111. “La mayoría se extravían”, dijo, a tiempo de indicar que en Facebook (www.facebook.com/AdultosMayores60/) se suben las fotos de las personas encontradas para que sus familiares las recojan.

EL DEBER visitó la central en el distrito 2 y conoció las nuevas instalaciones, la presencia de una dentista, de habitaciones para dar cobijo transitorio y los salones para actividades varias. En la oportunidad, un grupo de damas de cabellos cenizos bien perfumadas estaban elaborando moñas y vinchas que luego se ponen a la venta. De los programas para beneficiar al adulto mayor destacan la campaña para sacar certificado de nacimiento y cédula de identidad gratuita a quienes no los tienen en coordinación con Seresi y Segip. “Se ha hecho un esfuerzo para recabar por ellos los documentos necesarios y se ha conseguido dar validez a los informes sicológico- social, a visitas al médico y otros en lugar de ciertos papeles que quizá la persona ya no tenga”. Este avance es una gran cosa para los adultos mayores, pues con el documento de identidad ya pueden ser sujetos de derechos, como por ejemplo cobrar la Renta Dignidad.

La otra campaña es la de sensibilización sobre el trato preferente al adulto mayor en los medios de transporte público bautizada como Amigo estás ocupando mi asiento y gracias por ceder el asiento. En palabras de Cadario, se detectó esta necesidad dado que los jóvenes suben a los micros, se ponen audífonos y se hacen los dormidos para no ceder el asiento. Incluso resaltó que los dos primeros asientos del micro por ley pertenecen al adulto mayor.

En sus cifras, los nueve centros atendieron 192 casos legales este mes y más de 23.000 adultos mayores se beneficiaron de sus distintos programas en el primer semestre de este año.

Conclusiones
Culturas como la oriental privilegian el rol de los abuelos. Son vistos como fuente de sabiduría y su palabra es respetada y valorada. Pero en nuestro medio, prevalece la cultura del descarte y los adultos mayores son relegados o abandonados, como denunció el papa Francisco. Hay políticas, pero también mucho por hacer.

“Hay que pensar cómo vamos a llegar a ancianos”
Para Mónica Lohse, directora del Centro de Día para la Tercera Edad, la probablidad de vida ha aumentado en Bolivia, pero no la calidad de vida del adulto mayor. Podemos mejorar este aspecto para que este pueda ser compañía dentro de la casa y no vivir aislado.
“Somos seres humanos y necesitamos del calor familiar y su atención para tener buena calidad de vida. Y la preocupación no debe empezar a partir de los 60 años, sino cuando somos jóvenes, que es cuando nos debemos preguntar qué es lo que queremos llegar a ser cuando seamos ancianos y cómo vamos a llegar a esa edad. Somos curativos, pero no preventivos.
Para ella, cuando se pasa de la vida laboral a la pasiva de jubilado, hay un decaimiento. Por lo tanto, hay que generar otros proyectos para no caer en una vida sedentaria de estar “sentado en un sillón agarrado del control de la ‘tele’ y gastando más las pijamas”.
Lohse cree que a veces se ve más el deterioro cognitivo, físico y emocional en los hombres porque la mujer todavía sigue vital muchos años más, haciendo las cosas de la casa y teniendo estimulación motriz.
Concluye que “A veces los hijos nos equivocamos y pensamos que nuestros padres han llegado a una edad en la que ya no deben hacer nada, eso es un error garrafal. O cuando enferman, creemos que para qué se los va a estimular, y que en su silla de ruedas estarán bien. Hay que estimular al que es todavía un ser humano, que es parte de la familia y que puede hacer muchas actividades productivas, tener sueños y proyectos”.

martes, 8 de agosto de 2017

Analizan nuevo cambio de delito Carmen del Pilar Chacón descansa en paz

“Ha fallecido dignamente y al cuidado de sus amigos que la querían mucho”, informó ayer Scarly Ticona, amiga de Carmen del Pilar Chacón, la mujer que fue velada en vida por sus familiares en la funeraria Los Ángeles.

Tras seis días de permanecer en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) del Hospital del Tórax, cerca de las 10 horas del lunes, un paro cardiaco terminó con su vida luego de que presentara una leve mejoría, informó su hermano Federico Chacón, quien también es uno de los imputados en el caso.

La abogada Scarly Ticona y amiga de Chacón, minutos después de confirmarse la muerte, denunció que los representantes del Ministerio de Justicia nunca se hicieron presentes para coadyuvar con el tratamiento médico como se había comprometido la viceministra de Igualdad de Oportunidades Estefanía Morales.

“Ha fallecido dignamente y al cuidado de sus amigos que la querían mucho (…) nos vamos tranquilos, no como la otra vez que se la llevo aún con vida a una funeraria”, aseveró Ticona.

En la jornada del sábado, se conoció que los médicos del Hospital del Tórax pidieron que la paciente sea evaluada por un hematólogo y se le realice una tomografía para lo cual no se tenía recursos y los amigos de la señora estaban recolectando dinero.

DELITO

Son seis personas imputadas bajo el delito de “feminicidio en grado de tentativa” cinco de ellas están detenidas en diferentes centros penitenciarios de La Paz.

Paola Barriga, abogada de Federico Chacón, hermano de la mujer de 63 años, señaló que la tipificación del delito penal debe ser analizada luego de contar con el informe oficial de la autopsia.

Si se comprueba que el fallecimiento de Chacón fue a causa del maltrato o falta de cuidado por parte de los familiares, el tipo de delito penal puede cambiar y agravarse para los implicados en el caso.

Recordemos que en un inicio, el fiscal departamental minimizó el hecho al instruir que el caso sea investigado bajo la figura del delito de “homicidio piadoso”, que causó el repudio de la sociedad y tras una mejor investigación se modificó el tipo penal.

Karina Cuba, fiscal asignada al caso, reveló que se modificó el tipo penal, tras conocer el informe médico forense que menciona que Chacón presentaba una contusión en la cabeza.

HERMANO

La abogada Barriga informó que ya se tiene una orden de aprehensión en contra de su cliente pero esperan que la misma se active luego de que pase el entierro.

Federico Chacón es imputado debido a que fue uno de los que firmó el alta médica solicitada por los familiares, para sacarla del Hospital del Tórax el anterior miércoles y llevarla a la funeraria aún con vida.

Barriga explica que su cliente firmó dicha solicitud, debido a que una de las hijas de Chacón le aseguró que no había esperanza y el tratamiento por el cual su madre estaba internada desde el 22 de julio era muy caro, por lo que decidieron llevarla a su casa.

Pero no imaginó que su sobrina llevaría a su madre a una funeraria para que termine de agonizar.

Los primeros detenidos del caso fueron hija de Chacón, Claudia B. y su esposo Daniel T., además de Silvia B., tía de ambos.

El sábado por la madrugada corrieron la misma suerte, Joaquín B., hijo de Chacón; el gerente de la funeraria Los Ángeles, Antonio Chirinos, y Alicia Chacón, sobrina de la víctima.

jueves, 3 de agosto de 2017

¿Eres de la generación mimi?

Mi bienestar, mi felicidad. El abuso del pronombre posesivo en cada vez más aspectos de nuestra vida ha dado origen a la generación ‘mimi’. Y es que es una forma (egoísta) de ver la realidad que, sin darnos cuenta, hemos ido adoptando a través de las redes sociales. Es como si, al no compartir un momento especial, este dejase de existir por completo. ¿De verdad necesitamos la continua aceptación de la gente que nos rodea?

“Obsesionados por estar conectados, los ´mimis´ defienden una nueva forma de entender la vida, de expresarla y, también, de consumirla. Porque ahora cualquier recuerdo pasa por el filtro del móvil y toda decisión tiene un único fin: parecer ser feliz y, por supuesto, que todos así lo vean”, explica el psicólogo Jesús Matos.

Dentro de este perfil, el experto sitúa a todos los jóvenes de entre 18 y 31 años que permanecen siempre online.

De hecho, esta obsesión también ha llegado al mundo VIP haciendo que personalidades de la talla de Kendall Jenner o Gigi Hadid decidiesen tomarse unas vacaciones para ‘desintoxicarse’ de las redes sociales. Es más, ambas coincidían en la necesidad de darse un respiro y de recuperar el control de su vida. Al menos, de la que exponen en la red. Uno de los motivos por los que, por ejemplo, la modelo Essena O’Neill, de 18 años abandonase sus exitosas publicaciones, es haberse sentido consumida por las redes sociales. En concreto, ella confesó que para conseguir la foto perfecta hacía cientos de tomas, e incluso dejaba de comer si lo creía necesario. Su vida se basaba en aparentar otra muy distinta. Al final, decidió cortar con todo y promover la Real Life.

NO SABEMOS ABURRIRNOS. LO QUEREMOS TODO YA

“Vivimos en un mundo en el que prima la inmediatez. No nos educan para tolerar la frustración ni la incertidumbre. Queremos todo y lo queremos ya, pero no estamos dispuestos a esforzarnos por ello. No sabemos aburrirnos”, asegura Matos. “Es la época más fácil para estar conectado con cualquier persona desde cualquier lugar y, sin embargo, estamos más solos que nunca”, añade con rotundidad.

¿Y si esa constante búsqueda de felicidad y aceptación se hubiese convertido en nuestro mayor obstáculo? Según Matos, en los últimos años se ha incrementado el interés por el propio bienestar, y ese ansioso deseo de ser feliz se está convirtiendo en una obsesión. “Buscamos resultados inmediatos y nos cuesta tolerar la incertidumbre. Los problemas surgen cuando aparecen la tristeza, la ira o la ansiedad”, añade. Sobre esto, asegura que no somos capaces de aceptar que esas también son emociones necesarias para la supervivencia y que “desde el punto de vista biológico y evolutivo, estar siempre feliz es un gasto innecesario de energía, que se multiplica si, además, necesitas la aprobación de todos”. ¿La solución? Reconectar con nosotros mismos y con el mundo real. Algo que solo conseguirás olvidándote de las pantallas.

miércoles, 2 de agosto de 2017

El grito como daña a muchas familias

El grito sobreexcita nuestro cerebro, nos pone en alerta y atenta contra el sutil equilibrio de nuestras emociones. Lamentablemente, esa forma de comunicación hiriente basada en un tono de voz siempre elevado es algo muy común en el seno de muchas familias. Así, el malestar y las agresiones invisibles impactan en unos y en otros dejando secuelas muy profundas.

Decía el siempre genial Jardiel Poncela que quien no tiene nada que decir, lo dice a gritos. Sin embargo, por curioso que parezca hay quien no entiende otra forma de comunicación más que esa donde el grito le sirve para pedir el cubierto que está en frente, para llamar la atención del hijo que tiene al lado o incluso para comentar el programa de televisión que está viendo en familia. Hay personas que no saben comunicarse sin ansiedad, la de ellas o la que proyectan.

“No lo puedo evitar”, se justifican. Evitar levantar la voz escapa a su control porque es el timbre y es el tono que han escuchado desde la más tierna infancia, porque es el grito quien les ha servido desde siempre para hacerse notar, para marcar territorio para enarbolar la autoridad y también, por qué no, para canalizar rabias, frustraciones y egos contenidos que buscan válvulas de escape.

No por alzar la voz nos van a oír mejor, lo sabemos, pero a menudo se necesita del grito porque es la única frecuencia que conocemos para comunicar, el único canal con el que visualizarnos ante los demás sin saber que si uno grita es muy probable que el otro responda del mismo modo, dando forma así a una dinámica relacional desordenada y coercitiva. Algo que lamentablemente, abunda en muchas familias…

DESTRUYE LAS RELACIONES

El grito, más allá de lo que pueda parecer tiene una finalidad muy concreta en la propia naturaleza, tanto del ser humano como del resto de animales: salvaguardar nuestra supervivencia y la del grupo ante un peligro. Pongamos un sencillo ejemplo. Estamos en medio de la selva, paseando, disfrutando de ese equilibrio natural. De pronto, se escucha un grito, es un mono capuchino que emite un chillido agudo que se clava en nuestro cerebro.

Ahora bien, ese grito no solo sirve de “alarma” de aviso para los suyos. La mayoría de animales de ese entorno, al igual que nosotros reaccionamos con miedo, con expectación. Es un mecanismo de defensa que controla una estructura muy concreta del cerebro: la amígdala. Basta con escuchar un sonido agudo, un tono de voz elevado para que al instante esta pequeña área cerebral lo interprete como una amenaza y active nuestro sistema nervioso simpático para activar la huida.

Sabiendo eso, entendiendo esta base biológica e instintiva, podemos deducir ya lo que supone por ejemplo, crecer en un entorno donde abundan los gritos y donde la comunicación se produce siempre con un tono de voz alto.

El cerebro vive en un estado de alarma constante. La adrenalina siempre está ahí, la sensación de que tenemos que defendernos de “algo” nos sume en un estado de estrés crónico, de angustia permanente, desquiciante.

Por otro lado, lo que intensifica aún más esta realidad, es que ante un estilo de comunicación agresiva es común generar respuestas defensivas con la misma carga emocional, con el mismo componente ofensivo. De este modo, caemos consciente o inconscientemente en un círculo vicioso y en una dinámica tan destructiva donde todos acumulamos secuelas en esta compleja selva de las relaciones humanas donde la calidad de la comunicación lo es todo.

Familias que se comunican con gritos

Laura tiene 18 años y acaba de darse cuenta de algo en lo que no había caído hasta el momento. Habla con un tono de voz muy elevado. Sus compañeros de universidad le señalan a menudo que su voz es la que más se oye en clase

y que cuando están en grupo su forma de comunicar resulta algo amenazante.

Laura quiere controlar ese aspecto de su persona. Sabe que no va a ser fácil, porque en su casa, sus padres

y sus hermanos siempre se comunican de ese modo: con gritos.

No es necesario que exista ninguna discusión, sencillamente, ese es el

tono de voz con el que ha crecido siempre y al que se ha acostumbrado. Sabe también que en su casa, quien grita es quien se hace escuchar,

y que alzar la voz es necesario porque la televisión siempre está abierta,

porque cada cual está en sus cosas

y porque… no hay excesiva armonía.

En este caso, Laura debe entender

que no se puede cambiar una dinámica familiar de un día para otro. No puede cambiar a los demás, ni a sus padres ni a sus hermanos, pero sí a sí misma.

Lo que puede y debe hacer es controlar cognitivamente sus propio estilo verbal para entender que quien grita agrede, que no hace falta alzar la voz para ser escuchada y que a menudo, un tono de voz sereno y calmado sirve para conectar mucho mejor con los demás.

Con este sencillo ejemplo queremos dejar claro algo muy simple: en ocasiones, no podemos cambiar a quienes nos educaron, no podemos editar nuestro pasado o borrar esas dinámicas familiares donde el grito siempre estaba presente aunque fuera solo para preguntarnos la hora o cómo nos había salido el examen.

No podemos cambiar el pasado pero sí impedir que ese estilo de comunicación nos caracterice a nosotros en nuestro presente, en las relaciones de amistad

o pareja, en nuestros propios hogares.

LOS GRITOS DAÑAN

EL CEREBRO INFANTIL

Pedro González Núñez

“Por la ignorancia se desciende a la servidumbre, por la educación se asciende a la libertad”, dijo una vez Diego Luis de Córdoba. Sin embargo, la educación poco tiene que ver con la imposición y nada con el grito. De hecho, este último puede producir daños importantes en el cerebro infantil.

Porque educar gritando es poco útil, o al menos, así lo señalan diferentes estudios. Además, detrás de muchos de estos gritos solo se encuentra la impotencia de los padres para trasmitir la información que desean de otra manera. Así, los gritos son una liberación de energía que no se trasmite necesariamente al contenido que tratan de imponer y más cuando los receptores son los niños.

IMPOTENCIA

Autores, como Aaron James, afirman que gritar más no te hace tener más razón ni te confiere necesariamente una posición de ventaja en una discusión. Así lo ha confirmado en sus estudios, refiriéndose incluso al actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump. De esta manera, si queremos tener la razón, no será gritando como esta nos asistirá. Más bien habrá que razonar los motivos en vez de alzar la voz.

Por lo general, los gritos aparecen cuando alguien pierde el control. De manera que son el mensaje y el esta-do emocional los que se apoderan del control de la expresividad, haciendo que las formas emborronen precisamente el propio mensaje. Además, si con los adultos pasa, el efecto devastador de los gritos se vuelve exponencial cuando los receptores de los mismos son los niños.

SECUELAS IMBORRABLES

Ahora, según un nuevo estudio publicado desde la Universidad de Pittsburgh, se ha descubierto que estos gritos, especialmente cuando son emitidos con regularidad hacia el cerebro infantil, encierran un buen número de riesgos para su desarrollo psicológico.

Es decir, que todos aquellos que opten de manera frecuente por los gritos, con el objetivo de dirigir o regañar, están aumentando este riesgo del que hablábamos. De hecho, como consecuencia de los gritos es fácil que los niños emitan como respuestas conductas agresivas o defensivas.

El estudio fue llevado a cabo entre casi mil familias con niños entre uno y dos años. En él descubrieron que las formas de crianza que recurrían habitualmente a los gritos estaban asociadas con la aparición de síntomas depresivos y problemas conductuales durante su adolescencia, a partir de los 13 y 14 años.

De hecho, también publican que el grito no solo no minimiza los problemas, sino que los agrava. Por ejemplo, en lo referente a la desobediencia. Mientras, los padres más cálidos con sus hijos lograban que el impacto del grito se minimizase en gran medida.

Sin embargo, este no es el único estudio al respecto que se ha llevado a cabo. También, desde la prestigiosa Escuela de Medicina de Harvard, concretamente desde su departamento de psiquiatría, afirman que el maltrato verbal, el grito, la humillación o la combinación de los tres elementos alteran de for- ma permanente la estructura cerebral infantil.

martes, 1 de agosto de 2017

Cómo averiguar si su hijo será un psicópata (Con tan solo 5 años)



Cuando oímos hablar de psicópatas solemos pensar en el cine: Norman Bates, Hannibal Lecter, Jack Torrance. Nos dieron tanto miedo que recordamos sus nombres como si hubieran existido de verdad. Pero no hace falta ponerse delante de una pantalla para cruzarse con alguien capaz de dañar a la sociedad. “Puede ser el jefe, un compañero, la pareja, un vecino…”, dice la psicóloga Alicia Banderas, autora de “Pequeños tiranos” (Libros Cúpula, 2010) y miembro del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid (España).

“Podríamos definir al psicópata como la persona que carece de sentimientos importantes en el ámbito social, como la empatía o el cuidado de los demás. Para él, los otros son un medio para llegar a su fin”, señala Abel Domínguez Llort, psicólogo infanto-juvenil y director del gabinete Domínguez Psicólogos, de Madrid. Alicia Banderas también destaca como rasgo principal del prototipo de psicópata la carencia de empatía, y lo resume como “la imposibilidad de conectar con el dolor ajeno”.

La psicopatía se puede detectar a través de varios tests. Entre ellos están el clásico Test de empatía (Kerr y Speroff, 1954) y el Inventario de dureza e insensibilidad (Frick, 2004). Hasta hace poco se centraban solo en adultos y adolescentes pero, el año pasado, un equipo de investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia) se propuso averiguar si estas pruebas también son válidas para augurar futuras conductas problemáticas en niños de tan solo cinco años. Y resultó que sí, que los pequeños con resultados más alarmantes en los tests también eran los que presentaban más dificultades a la hora de reconocer expresiones faciales, y prestaban menos atención a la angustia ajena, lo que indica una mayor propensión a ser antisociales y agresivos en la adultez.



EL PSICÓPATA... ¿NACE O SE HACE?

Un estudio de 2015, realizado por psicólogos de varias universidades británicas y publicado en Biological Psychiatry, sometió a una curiosa prueba a 213 bebés de cinco semanas: los pusieron frente a un rostro humano y un objeto inanimado (una pelota roja) y anotaron cuál de las dos cosas atraía más su atención. Cuando cumplieron dos años y medio, pidieron a los padres que rellenaran un cuestionario sobre los rasgos emocionales de sus hijos. Tras cruzar los datos, se dieron cuenta de que los niños con mayor índice de rasgos de dureza e insensibilidad eran aquellos que de bebés habían centrado una mayor atención en el objeto inanimado.

“Los psicólogos estimamos que el 50% de este trastorno tiene un origen genético, sobre todo en cuanto a la frialdad, pero luego hay una parte ambiental y educativa, que responde al otro 50%”, sostiene Alicia Banderas. Al margen de los experimentos científicos, hay detalles que se manifiestan en el día a día de los niños. "Los primeros indicadores se dan en torno a los cinco o seis años de edad -señala Banderas-. Puede haber más brotes en la preadolescencia, más o menos a los 10 años, para luego irrumpir hacia los 15".

Estos son algunos de los comportamientos que aparecen más temprano, y pueden estar advirtiendo a los padres de que su hijo es un psicópata en potencia:

Es cruel con los animales: Esa actitud es una clara muestra de su falta de empatía con el dolor ajeno. “También es posible que exprese esa crueldad con otros niños e incluso con bebés”, indica Abel Domínguez Llort.

No tiene remordimientos: Ni se arrepiente de sus malas acciones, ni tiene sentimientos de culpa. “Puede llegar a pensar que la otra persona se merece lo que él le ha hecho”, dice Banderas.

Es insumiso: Desafía los límites, las normas y la autoridad en general. “He visto a muchos niños que dicen: ‘Quién se ha creído que es mi madre para decirme que no vaya a una fiesta’. Someten a los padres y terminan confundiéndose los roles: el hijo es quien acaba mandando”, añade la psicóloga.

Cuando algo no le sale bien, lo destruye: Se frustra con facilidad. Alicia Banderas pone un ejemplo: “Si está jugando con piezas de construcción y lo que quiere hacer no le sale, es capaz de tirarlo todo. No sabe autorregular sus emociones”.

Se cree el centro del mundo: Es muy egocéntrico y exigente: lo quiere todo y lo quiere ya. “Y cuando no lo obtiene, agrede, insulta o escupe", dice la especialista.

Es vengativo: Piensa que merece tener privilegios, y cuando considera que han sido injustos con él, su respuesta es hacer daño. “Tuve un caso en el que el niño había roto unas cartas manuscritas porque sabía que tenían mucho valor sentimental para su madre”, recuerda Banderas.

Miente más que habla: “Como quiere salirse con la suya, utilizará una mentira, pero para taparla tendrá que utilizar cien más”, asegura la experta.

Los castigos le resbalan: “Aunque tenga que estar una semana sin usar la tableta, le da igual. Antepone su objetivo a las posibles represalias, porque ante estas buscará una venganza y hará el mal, que es lo que le mueve”, dice Banderas. "No son niños felices -añade- y cuando les castigan no se sienten peor, porque ya se sentían mal antes de ese momento".

¿Ha reconocido a su hijo en este repertorio de señales? No se asuste, está a tiempo de reconducir la situación. Los expertos sostienen que el componente antisocial de la psicopatía se puede revertir. Domínguez Llort recomienda intensificar el entrenamiento de la empatía (“hacerles ver las consecuencias que han tenido sus acciones”) y de las habilidades sociales (“para que el niño aprenda a decir las cosas de forma asertiva, pidiendo lo que necesita pero sin hacer daño a otros”).

A modo de prevención, “en las casas hay que poner unos límites”, afirma Banderas. “Por ejemplo, mediante lo que llamamos ‘economía de fichas’: para ganar derechos, tienen que cumplir con obligaciones. Hemos visto que esta frialdad y esta tiranía se expanden más en familias muy permisivas y también en el otro extremo, en familias muy autoritarias”.

“Podemos leerles cuentos especialmente creados para inculcar esas habilidades sociales”, aconseja Domínguez Llort, así como "fomentar el trabajo en equipo, ya sea en el ámbito del deporte o haciendo excursiones. Es fundamental dar el ejemplo: que vean que la solidaridad es buena. Hay que pedir a los hijos, por ejemplo, que compartan sus chuches, aunque ellos no vean la necesidad de hacerlo. También debemos ayudarles a enfrentarse a determinados mensajes que nos envía la sociedad y que empujan al individualismo”.

Hacer crucigramas rejuvenece

Las personas mayores aficionadas a los pasatiempos de palabras son mejores en tareas relacionadas con la atención, el razonamiento y la memoria, según un estudio.

Las personas mayores que hacen con regularidad juegos de palabras, como los crucigramas, tienen un cerebro 10 años más joven que lo que corresponde a su edad, según un gran estudio online realizado en Gran Bretaña. Los participantes, personas sanas a partir de 50 años, mostraron ser mejores en tareas relacionadas con la atención, el razonamiento y la memoria.

Expertos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Exeter y del Kings College de Londres analizaron datos de más de 17.000 mayores de 50 años o más, presentados en un gran experimento por Internet para evaluar los aspectos centrales de la función cerebral.

El equipo preguntó a los participantes con qué frecuencia hacían crucigramas, autodefinidos u otros juegos de palabras. A partir de sus resultados, comprobaron que los que tenían estas aficiones respondían con capacidades propias de personas 10 años más jóvenes en las pruebas de velocidad de razonamiento gramatical y precisión de memoria a corto plazo. Así lo anunciaron en la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer 2017, que se celebra en Londres.