jueves, 13 de julio de 2017

Cuidar a los hijos agota más que trabajar

A los padres no nos hace falta ningún estudio que lo confirme y, sin embargo, varias investigaciones corroboran esta queja eterna: el cuidado de los hijos es mucho más agotador que el trabajo.

Los padres sufrimos muchos de estos síntomas: agotamiento físico y emocional, falta de sueño, fatiga, estrés, abatimiento, frustración... Y es que criar a los niños requiere un esfuerzo como para correr un maratón... ¡y no es exageración!

El cuidado de los hijos nos deja más agotados que el trabajo

He vivido épocas de trabajo agotador, jornadas en las que comenzaba a las 9 de la mañana y terminaba a las 3 de la madrugada, para volver a mi puesto a las 9 de la mañana. Jornadas eternas en las que el reloj parecía avanzar revolucionado mientras el trabajo seguía encima de la mesa. Y, sin embargo, nunca he estado tan cansada como cuando me convertí en madre. Las jornadas no son de 8 horas, ni siquiera de 16, las jornadas de los padres duran 24 horas, 7 días a la semana, 365 días al año. Sin un día de vacaciones, no hay días de descanso, puentes o festivos. Es una labor reconfortante, dura y difícil en ocasiones, reconfortante y llena de sentido todo el tiempo. Un estudio realizado por la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, reveló que el cuidado de los niños deja más cansados a los padres que realizar ejercicio físico de alto impacto. El estudio analizó a 2000 padres, el resultado fue que:

1 de cada 10 padres afirmaba que el cuidado de los niños genera agotamiento físico y emocional.

13% de los encuestados sufrió los síntomas clásicos del agotamiento.

Un 12,9% de las madres afirmó que el cuidado de los hijos es mucho más agotador que el trabajo, frente al 11,6% de los padres.

Este no es el único estudio al respecto, el Pew Studies Center Analysis obtuvo los mismos resultados. Un 12% de los encuestados afirmó que el cuidado y educación de los hijos es una actividad muy agotadora, mientras que el trabajo remunerado lo es sólo para el 5% de los encuestados. Sin embargo, a pesar del cansancio, la fatiga y la falta de sueño, es una actividad que llena de sentido para el 62%, mientras que el trabajo sólo lo es para el 36%.

CÓMO COMBATIR EL AGOTAMIENTO Y EL ESTRÉS

El estrés nos acompaña durante gran parte de nuestra vida, sobre todo en nuestra vida como padres. Ese agotamiento físico y mental, esa sensación de no poder más y, sin embargo, seguir levantándote todos los días para poner toda la energía que tenemos en el cuidado de nuestros hijos puede ser menor.. sí, sí... Podemos vivir la maternidad y la paternidad sin esa sensación de estar corriendo un maratón, para ello necesitamos poner en práctica estos trucos caseros:

Hacer respiraciones: las respiraciones profundas y relajadas combaten el estrés y descienden el ritmo cardíaco.

Música: la musicoterapia funciona ya que consigue relajarnos y bajar la presión arterial.

Tiempo fuera: concedernos a la semana un tiempo sin niños, por pequeño que sea, para dar un paseo, tomar un café con una amiga y reirnos, ir al cine o a clases de pilates.

Masajes: el estrés y el agotamiento físico tienen un impacto sobre los músculos, que se van agarrotando y acabamos sufriendo contracturas, lumbalgias o dolores cervicales. Concederte un masaje tanto terapéutico como relajante de vez en cuando te ayudará descargar la tensión sobre tus músculos.

Y, sobre todo, dejar de flagelarnos porque no llegamos a todo, en realidad, lo importante es que nuestros hijos crezcan felices, lo demás, podemos pasarlo a un segundo plano.

martes, 11 de julio de 2017

Ceberio: ‘Poné límites a tus hijos con amor, no con enojo’


El sicólogo argentino autor de libros con títulos sugestivos como También los superhéroes van a terapia y Cenicientas y patitos feos, que trata sobre la desvalorización personal a la buena autoestima, habló con EL DEBER.

¿Cómo se deben relacionar los padres con sus hijos adolescentes?
Los padres deben tener un voto de autoridad y eso tiene que ver con una posición donde puedan poner límites, pero bajo una relación de amor, no a través del enojo. En determinados momentos hay que explicar por qué se coloca un límite, pero en otros hay que ponerlos sin dar explicaciones. Por ejemplo, puedo decirle a mi hijo: ‘mirá puedes tomar una cerveza pero no más de esa porque estás formándote y el alcohol no es saludable’.
Pero supongamos que el hijo se excede con el alochol, ahí uno debe decir: ‘sabés qué, no vas a salir por dos semanas, ¿por qué?, porque soy tu padre y te digo que no’. Así, porque ya se le explicó y se extralimitó. La primera es una puesta de límites explicada y la segunda es enérgica, es una orden y las órdenes no se discuten. Ojo, esto es diferente al padre autoritario que dice ‘no’ de entrada y nunca explica el por qué.
Hay que poner los límites y sostenerlos, si uno dice que no, es no, pero si cede, ya está perdiendo autoridad.

¿Qué deben modificar los padres que buscan un cambio en sus hijos?
Uno de los grandes temas son los intentos de solución que fracasan, de los padres sobre los hijos. Si quiero mejorar a mi hijo en algo pero intento lo mismo varias veces sin resultado, por ejemplo si le explico diez veces que no debe beber alcohol pero igual lo hace, entonces soy cómplice de ese comportamiento.
Cómo pueden esperar un cambio en los hijos si ellos no varían la forma de su estrategia. Yo recibo a padres que me dicen “nuestro hijo es un vago, no se levanta temprano, tiene 21 años y no quiere trabajar”, pero me cuentan que le regalaron un auto, le daban gasolina, le pagaban un ‘sueldo de hijo’, le dieron cuarto con wifi y tele pantalla plana... yo les digo en broma: ¿ustedes no me quieren adoptar? Se mueren de la risa y luego se quedan congelados; se dan cuenta que estos chicos estarían locos si abandonan semejante comodidad. El deseo se instaura cuando hay falta, si no, no hay deseo.

¿Es un error eso de ‘quiero darles todo lo que yo no tuve’?
Siempre hay que dejar que algo falte para que los chicos puedan generar ese deseo y se puedan independizar, si no, siempre estarán bajo el ala de los padres.

¿Cómo estimular la comunicación con chicos ensimismados ?
Hay que usar cierto grado de estrategia, no encararlo de frente, sino ir con una ganzúa y entrar por la puerta trasera. Primero identificar sus gustos de música, deportes u otros temas, que a lo mejor no nos interesan, pero podemos entrar a internet y asesorarnos para poder hablar sobre eso. Una vez se entabla cierto grado de conversación, se puede hablar de otros temas.

¿Se puede usar la tecnología para relacionarse con los hijos?
Mucha gente que no es nativa tecnológica ha satanizado la tecnología y vanagloriado el contacto cara a cara; no podemos ir contra los avances tecnológicos; podemos utilizarlos como uno de los temas con ellos, preguntarles sobre Snapchat, Twitter, Youtube, Facebook. Puede ser una puerta de entrada para interrelacionarnos con ellos, así como valorarlos por lo que saben. Hay que capitalizar la tecnología.

lunes, 10 de julio de 2017

Impulsividad entre padres e hijos

La impulsividad es un estilo cognitivo, siendo la expresión o predisposición a reaccionar de forma inesperada, rápida y desmedida, ante una situación externa que puede resultar amenazante o ante un estímulo interno propio del individuo y no disponer de una reflexión previa ni tomar en cuenta las consecuencias que puedan provocar sus actos. ¿Porque se analiza este término que se aplica en la psicología en la relación padres e hijos?, porque hoy en día con la conflictividad existencial y los peligros latentes y acuciantes que generan las drogas, el alcohol, el delito y la propia estabilidad emocional, los diálogos entre ellos se tornan difíciles y con proclividad a la impulsividad.

En la impulsividad predomina la baja tolerancia que es un requisito fundamental y sine qua non (condición imprescindible), para el diálogo fructífero, entonces, se da presencia activa a la falta de control de impulsos, a comportamientos agresivos. Padres e hijos impulsivos ingresan a un marco en el cual sus reacciones son imprudentes, arriesgadas, poco reflexivas, insensatas, inconscientes, rápidas e irresponsables. Otra pregunta insoslayable seria: ¿Cuáles son las características de la impulsividad que frustra los diálogos necesarios para componer estados y situaciones del diario vivir?, entonces, se decanta en: personas que hacen exclamaciones constantemente y responden antes que se culmine el planteamiento de la pregunta; personas que no pueden guardar su turno para hablar y son intolerantes a la espera; personas que interrumpen o se entrometen en los asuntos de otros, personas que hablan en exceso sin contenerse en situaciones sociales.

Todas las características precitadas deben relacionarse al origen de las mismas, encontrando su raíz genética o por déficit de serotonina, que es una sustancia presente en las neuronas y realiza funciones neurotransmisoras, los síndromes psicopatológicos, el trastorno de definición atencional con o sin hiperactividad, el trastorno bipolar, el trastorno por control de impulsos, los comportamientos antisociales y el trastorno por dependencia a las drogas o al alcohol.

La impulsividad y la búsqueda de sensaciones novedosas son, generalmente, altas o frecuentes en la adolescencia y bajas o infrecuentes en el transito adultez-vejez. Los padres deben estar exhaustivamente atentos cuando se producen estos desbordes para extraer conclusiones y ayudar sus hijos o ayudarse a sí mismos, identificando si aquellos desbordes son disfuncionales o funcionales, porque la disfuncionalidad en los jóvenes afecta a su potencial intelectual innato y por ello con su impulsividad acumulan problemas en el aprendizaje, el cual les permite desarrollar a su potencial, siendo afectadas las competencias vinculadas a su inteligencia consolidada pero no a las de inteligencia fluida. Los padres deben identificar que los resultados académicos, la desconfianza por los demás y los sentimientos de ira son variables por la acción de la impulsividad disfuncional, aunque ambas, la disfuncional y la funcional, propician en los adolescentes respuesta agresivas, empero, la primera está vinculada con el aspecto cognitivo (hostilidad) de la agresividad y la segunda con aspectos emocionales. Si padres atentos visualizan el síntoma pueden ayudar fehacientemente a sus hijos pues conocen el origen y pueden hablar de ello con diáfana franqueza y seguridad creando en los adolescentes una confianza emergente que no se la esperaba, empero, se insiste que requiere trabajo por parte de los padres.

En las situaciones de incertidumbre o ambigüedad, el individuo proclive a la impulsividad debe elegir entre actuar, aunque cometa errores, o solo dar los pasos que considere y evalué como correctos, minimizando los errores. Por ejemplo la ansiedad es una emoción que se presenta en todas las edades y actúa como un sistema de protección que ayuda a reaccionar ante estímulos de peligro. Los niveles de ansiedad en la etapa de adolescente se elevan constantemente por lo que se explican los cambios biológicos, anatómicos y psicológicos, entonces, los padres que conocen este proceso natural obtendrán éxito en sus diálogos, tomando en cuenta que un estilo de padres autoritarios se asocia ineluctablemente con niveles de impulsividad en los hijos.

jueves, 15 de junio de 2017

Abandono a ancianos es una forma de maltrato

Según adultos mayores, entre los hechos más comunes de maltrato que reciben se encuentran el abuso económico y la violencia psicológica y en la mayoría de los casos no son denunciados porque se trata de sus propios familiares. Asímismo, establecieron como un tipo de maltrato el abandono, que según mencionan, es cada vez más recurrente.

Manifestaron que cuando se habla de maltrato hacia los adultos mayores no sólo se hace referencia a situaciones violentas, sino que también uno de los aspectos más frecuentes es el “abandono”, tal como lo refleja el Hogar del Adulto Mayor “María Esther Quevedo”, situado en la calle Indaburu, colindante con la calle Jaen, al norte de la ciudad, en sentido de que en su mayoría los ancianos son abandonados.

Según el relato del personal del Hogar Quevedo, en muchas ocasiones, los propios hijos de los ancianos llevan a sus padres al albergue, como si los hubieran encontrado en la calle en situación de abandono y cuando se inicia la investigación pertinente se establece que se trata del accionar de sus familiares.

ABANDONADOS EN EL HOGAR

Una vez que los ancianos llegan al Hogar Quevedo, prácticamente son abandonados, no reciben visitas de sus familiares, no les llevan regalo alguno ni siquiera para sus propios padres; más, por el contrario, si alguna vez visitan a los abuelitos es para venir a quitarles su renta, argumentando que será depositado al banco.

Al momento, el hogar cuenta con 59 adultos mayores, quienes constantemente reciben capacitaciones sobre sus derechos, las leyes que los protegen, además de cumplir con actividades de recreación, excursiones, actividades deportivas, momentos de esparcimiento, entre otros.

El personal del Hogar Quevedo señaló que el hogar necesita de un mayor presupuesto para poder brindar mayores comodidades a los ancianos. El hecho de que un hogar no tenga una infraestructura adecuada es incurrir en un tipo de maltrato, por no dar las comodidades necesarias.

DATOS

Según datos de septiembre de la gestión pasada, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las tasas de maltrato pueden ser mayores entre los ancianos residentes en instituciones que en los que están en la comunidad, así también se detalla que la población mundial de adultos, mayores de 60 años, se duplicará con creces, de 900 millones en 2015 a unos 2.000 millones en 2050.

CAMPAÑA

Por otra parte, de acuerdo con el Ministerio de Justicia y Transparencia Institucional, a través del Viceministerio de Igualdad de Oportunidades, se logró importantes avances en el trato preferente, el acceso a la justicia, a la asistencia jurídica preferencial, a los centros de acogida, entre otros actos en favor de las personas adultas mayores.

El Viceministerio de Oportunidades realizará una serie de actos en conmemoración del “Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez”, mediante la sensibilización a servidores públicos de instituciones que brindan servicios a la población adulta mayor y la concientización a través de medios de comunicación masivo.

En el marco de esta celebración, la viceministra de Igualdad de Oportunidades, Estefanía Morales Laura, encabezó ayer un acto en instalaciones de la Cinemateca Boliviana, donde se indujo a adoptar acciones en favor de ese grupo vulnerable de la sociedad; en el mismo acto participaron el secretario ejecutivo de la Pastoral Social Caritas La Paz, Raúl Frías, y personas representativas de la tercera edad.

RESOLUCIÓN

En el marco de la resolución 6/127 del 19 de diciembre de 2011, de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que designó cada 15 de junio como el “Día Mundial de Toma de Conciencia de Abusos y Maltrato en la Vejez”.

El Gobierno nacional promulgó el 1 de mayo de 2013 la Ley 369, que es la Ley General de las Personas Adultas Mayores, cuyo objetivo es regular los derechos, garantías y deberes de las personas adultas mayores, así como la institucionalidad para su protección.

¿30 años y con tus padres? Un modus vivendi habitual en Tarija



Tener 30 años de edad y aún vivir en casa de los padres es una realidad por la que atraviesan un considerable número de ciudadanos en Tarija.

Esta situación tiene dos caras: por un lado los efectos de la crisis económica y todos los factores que conlleva; y por el otro, la comodidad y el apego que prefieren tener los hijos al vivir al lado de sus progenitores.
En muchos casos, las y los dependientes no están solos, es decir, ya no son solteros, sino que llevan a su esposa o esposo e hijos a vivir al inmueble de sus padres. Contexto que tiene como resultado más familias en lotes más “pequeños”, ya que los padres otorgan un espacio de la propiedad para que los hijos construyan ahí sus nuevas unidades habitacionales, dejando así sus casas sin patios.
Tras una serie de entrevistas realizadas a diferentes tarijeños y tarijeñas, El País eN constató que la mayoría coincide en que no pudo independizarse por los elevados costos de los alquileres o anticréticos de un cuarto, departamento o casa.

Experiencias
Daniela Rodríguez, quien tiene su esposo e hijo, se independizó a los 18 años de edad, sin embargo, una dura crisis económica y emocional por la que atravesó le obligó a mudarse a vivir a casa de su madre.
“A partir del 2013 (cuando aún vivía sola) ya empezaron a subir los alquileres y quisieron cobrarme más, también se dio que falleció mi papá y como mi mamá se quedó sola, decidimos invertir recursos en un departamento dentro de su casa. La parte del garaje la convertimos en un departamento, para alivianar el alquiler”, sostuvo.
Daniela indicó que para construir su departamento se prestó dinero de su madre y así se evitó pagar elevados intereses a un banco. “Ahora sin pagar el alquiler, el sueldo me alcanza cabal”, añadió.
Por otro lado, Alejandro C. contó la situación de su hermano, quien con más de 30 años de edad, casado con dos hijos, vive con sus padres y ocupa un espacio en la misma casa. Hasta cierto punto es independiente con el pago de la alimentación de su familia, sin embargo no aporta con el pago de los servicios básicos.
De igual manera, Ernesto Prado, de 30 años de edad, expresó que la economía es un factor fundamental a la hora de decidir salir de la casa de los padres o no. Señaló que a pesar de que él cuenta con un trabajo estable y sueldo relativamente “bueno”, aún así no le alcanzaría para vivir de forma independiente, pues tendría que destinar la mitad de su salario para el alquiler y servicios. “Yo ya he vivido solo bajo otras circunstancias y por motivos familiares decidí volver a vivir con mis papás, pero ahora es difícil irme otra ve”, agregó.
Pero al margen de ello, reconoció que el hecho de quedarse en la casa de los progenitores es cuestión de comodidad. “El hecho de vivir solo no sólo implica ser responsable económicamente, sino de todos los pequeños detalles que no valoramos mientras que estamos en casa, como ropa limpia y comida principalmente. Llegar a casa y tener la ropa planchada, comida en la heladera y la cama tendida no pasa cuando vives solo”, sostuvo.
Finalmente, aseveró que “nos acostumbramos tanto a la comodidad de nuestro hogar que a pesar de tener los medios económicos para hacerlo, decidimos no hacerlo simplemente para seguir disfrutando de esas comodidades”.
Roberto Carlos Chuquimia, de 30 años, indicó que vive con sus padres, pero nunca intentó dejar su seno familiar pues los precios de los alquileres y anticréticos son “caros” en el centro de la ciudad. Sumado a ello, los trabajos no son estables y en caso de quedar desempleado no tendría de dónde sacar dinero para pagar su vivienda, servicios y demás gastos.

Agentes: Crisis económica vs. Apego a los padres

El presidente de la Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve) de Tarija, Edwin Rosas, expresó que “la vida está muy difícil”, sobre todo para los jóvenes que salen profesionales porque a pesar de contar con un título eso no les garantiza que encontrarán un trabajo con el cual puedan sustentarse fuera de la casa de sus padres.
“Eso hace que sea muy difícil desligarse del núcleo familiar. Generalmente lo que hacemos las familias es comprar un espacio grande y ahí tratar de ubicarse todos los hijos para hacer cada uno su clan familiar”, dijo.
Indicó que si en la época de auge económico en el departamento fue complejo superar esta problemática, ahora será casi imposible, pues con la crisis hay menos trabajo para la gente.
En su perspectiva, Rosas considera que 6 de cada 10 tarijeños deciden establecer su propia familia dentro de la casa de sus progenitores.

Por otro lado, el psicólogo Vasile Plesa explicó que en el fondo el factor determinante en este contexto es el no querer dejar “la zona de confort”. No obstante, dijo que “se paga muy caro" por ello, pues por los conflictos de pareja, en los que intervienen los padres, todo termina en un divorcio.

“Aunque no pagas dinero por el alquiler, lo pagas con conflictos”, remarcó. Reiteró que lo que prima en estas circunstancias es el miedo a vivir solo, la pereza, el no querer dejar la sobreprotección de los padres, apegos de los hijos a los tutores y viceversa.

En este marco dijo que, a su juicio, la economía no es el factor definitivo, porque si alguien se propone algo, podrá cumplirlo. En este caso, las personas en primera instancia quizá no vivirán de la mejor manera, sin embargo con el tiempo mejorará su situación.

miércoles, 14 de junio de 2017

Una de cada 6 personas mayores sufre abuso


Aproximadamente una de cada seis personas mayores experimenta algún tipo de abuso, ya sea psicológico, físico o financiero, una cifra más elevada de lo estimado previamente y que se prevé aumentará a medida que el mundo envejece cada vez más, indicó este miércoles la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Un estudio apoyado por la OMS y publicado en la revista "Lancet Global Health" revela que casi el 16 % de las personas de 60 años o más sufrió abusos psicológicos (11,6 %), financieros (6,8 %), de abandono (4,2 %), físicos (2,6 %) o sexuales (0,9 %), informó la organización con sede en Ginebra.

La investigación se basa en la mejor información disponible de 52 estudios en 28 países de diferentes regiones, entre ellos doce Estados de ingresos bajos y medios.

"El abuso a personas mayores está aumentando (...) Esto tiene graves consecuencias individuales y sociales", señaló en un comunicado la asesora sénior en materia de salud del Departamento de Envejecimiento y Ciclo de Vida de la OMS, Alana Officer.

"Tenemos que hacer mucho más para prevenir y responder a la creciente frecuencia de las diferentes formas de abuso", añadió. La concienciación sobre los abusos a personas mayores, que aún es un tema tabú, según la OMS, ha comenzado a aumentar en el mundo.

La organización recuerda que cualquier tipo de abusos a personas mayores puede tener un impacto sobre su salud y bienestar.

El abuso psicológico es el más generalizado e incluye comportamientos que dañan la autoestima o el bienestar del mayor, como pueden ser avergonzarle, asustarle o aterrorizarle, prohibir que vea a sus amigos y familiares o destruir su propiedad, entre otros.

El abuso financiero incluye la enajenación del dinero de la persona, de su propiedad o de activos, en tanto que el abandono se refiere a la ausencia de ayuda para cubrir sus necesidades básicas como la alimentación, la vivienda, la ropa y el cuidado médico.

Los efectos en la salud de los abusos son dolor, depresión, estrés y ansiedad, entre otros.

"Pese a la frecuencia y las graves consecuencias para la salud, el abuso de personas mayores sigue siendo uno de los tipos de violencia menos investigados en encuestas nacionales y uno de los menos mencionados en planes nacionales de prevención de la violencia", sostuvo Officer.

Se calcula que hasta 2050 el número de personas de 60 años o más se duplicará hasta los 2.000 millones globalmente, de los que la mayoría vivirá en países de ingresos bajos y medio-bajos.

Si la proporción del abuso a personas mayores permanece constante, el número de afectados aumentará rápidamente debido al envejecimiento de la población y alcanzará los 320 millones de víctimas en 2050, sostiene la OMS.

lunes, 12 de junio de 2017

La necesaria educación menstrual

Lo primero que quiero dejar bien claro es que las mujeres de nuestra cultura no hemos recibido educación menstrual. Y no estoy hablando solo de las que a día de hoy son abuelas o bisabuelas y recuerdan con amargura el día en que empezaron a sangrar y no sabían qué les pasaba porque nadie les había explicado lo necesario sobre el ciclo menstrual. También me refiero a las que ahora somos chicas y madres y que tan solo hemos recibido instrucciones sobre cómo utilizar toallas menstruales pero seguimos sin entender algo de lo que vivimos durante los aproximadamente 35 años que dura la etapa fértil.



La menstruación es más que una compresa

La educación menstrual es mucho más que enseñar a colocarse la compresa. Es entender el ciclo menstrual en todas sus dimensiones con el fin de que nos sintamos seguras y empoderadas mientras lo transitamos. Es comprenderlo e interiorizar su naturaleza cíclica. Es aprender a escuchar el ritmo menstrual para bailar como queramos en cada momento.

Concretamente, quiere decir conocer las etapas vitales de las mujeres y sus características: infancia, adolescencia, etapa fértil

(en la que se alternan ciclos menstruales y ciclos reproductivos), menopausia y madurez. También significa entender qué ocurre en cada fase del ciclo a nivel del aparato sexual, el pensamiento, las emociones, la intuición, la sexualidad, el cuerpo, la espiritualidad y las relaciones sociales, y aprender a cooperar con el potencial que tenemos en cada una de ellas.

Es imprescindible saber leer en nuestro cuerpo cuándo ovulamos para poder detectar los dos polos: el de máxima apertura (ovulación) y el de máximo recogimiento (menstruación). Al mismo tiempo, necesitamos tener un conocimiento detallado del proceso de ovulación con tal de saber cuándo y cómo nos podemos quedar embarazadas y cómo podemos evitar, propiciar y detectar el embarazo.

Finalmente, también quiere decir mostrar las diferentes maneras en que se puede gestionar el sangrado: empezando por explicar que las mujeres tenemos la capacidad de controlar la expulsión de la menstruación y decidir dónde hacerlo sin utilizar toallas menstruales ni manchar (lo que se conoce como sangrado libre), y siguiendo por mostrar las diferentes opciones de paños/toallas menstruales que existen: compresas de tela, compresas de un solo uso, copas menstruales y tampones.



El poder de las madres: romper la cadena

La mayoría de las madres sabemos muy poquito sobre estas cuestiones, así que seguimos legando a nuestras hijas lo que en su momento mamamos de nuestras madres: el silencio, el desprecio y la vergüenza hacia el ciclo menstrual, abocándolas a una absurda y dolorosa lucha en contra de su naturaleza cíclica.

Para romper esta cadena de desinformación e infravaloración del propio potencial, hace falta que las mujeres conozcamos nuestro ciclo menstrual y aprendamos a cooperar con él. Una vez que hayamos digerido e interiorizado estos conocimientos, los transmitiremos espontáneamente a nuestras hijas e hijos y a nuestra pareja.



El poder de los padres: valorar y acompañar

Pertenecemos a un momento histórico en el que prevalece la idea de que la menstruación hace que las mujeres tengamos reacciones incontrolables y destructivas que dañan a nuestros seres queridos y minan nuestras relaciones de pareja. Y de hecho, a menudo es así cuando no se entiende el ciclo menstrual ni se sabe cooperar con el potencial que ofrece cada una de sus fases. Sin embargo, una vez que se comprende el ciclo, este se transforma en un gran regalo para la relación de pareja y en vez de destruirla, la fortalece y la hace crecer.

La tarea de los padres es la de aprender a escuchar las necesidades de su pareja en cada fase del ciclo y acompañarlas con amor y respeto. Es aprender a valorar el momento premenstrual en que su compañera pone encima de la mesa todo lo que no funciona en la relación y a no tener miedo a la intensidad emocional e intuitiva de las fases premenstrual y menstrual. Su modelo es el legado que dejarán a sus hijos e hijas.



La mejor edad para la educación menstrual

Las niñas y niños de 0-2 años sienten una gran fascinación por mirar qué expulsa el cuerpo de la madre cuando se sienta en el inodoro: aún no tienen ningún prejuicio hacia la caca, el pipi, el flujo vaginal o la menstruación. Esta curiosidad libre de manías es un preciado tesoro para poder educar un ámbito de la vida que más adelante quedará vetado por el tabú cultural.

El hecho de que las hijas e hijos se familiaricen con la regla y el flujo vaginal facilita que la madre pueda hablar del ciclo menstrual in situ, en el momento en que la vivencia despierta su curiosidad y no desde lo abstracto, de forma desvinculada de la experiencia directa. También permite normalizar el ciclo e integrarlo en la vida de la pequeña o el pequeño. Finalmente, contribuye quizás a algo aún más importante: que las hijas e hijos cataloguen la sexualidad como un tema del que se puede hablar con sus madres.



Preparar a las niñas para la primera regla

Por tanto, la preparación para la primera regla de las hijas empieza en su nacimiento y no a los ocho o diez años, como solemos imaginar, edad en la que llegaríamos terriblemente tarde. Dicho lo anterior, cuando la niña empieza a experimentar los primeros cambios de la pubertad hay que actualizar estos conocimientos y hablar de ello a menudo para que pueda vivir con seguridad y confianza su transformación en mujer cíclica.

El día de la primera regla es importante hacer una celebración del inicio del ciclo menstrual en la que la acompañaremos y le daremos recursos para que se sienta bien en su paso a esta nueva etapa. Puede ser simplemente ir a tomar un chocolate caliente con la madre o hacer una gran fiesta invitando a todas las mujeres que son importantes para ella. Eso sí, hay que organizarlo con ella para que se sienta cómoda e ilusionada.



¿Y los niños?

Los niños también necesitan educación menstrual para saber acompañar y entenderse con todas las mujeres cíclicas que forman y formarán parte de su vida. Necesitan exactamente lo mismo que las niñas pero, evidentemente, sin la celebración de la primera regla. Si en cada fase del ciclo la madre comparte cómo se siente y cómo necesita ser acompañada, a la vez que el padre (o referentes masculinos) sabe escuchar y acompañar sus necesidades, el niño tendrá unos valiosos recursos para tratar con las mujeres.



LOS PELIGROS DE LA IGNORANCIA

De acuerdo a un reportaje del períodico español El País, la adolescencia con todos los cambios físicos y emocionales, es un tiempo tumultuoso en la vida de las niñas aun en las mejores circunstancias y, para muchas, la primera regla es de por sí una experiencia nada fácil. Pero, para demasiadas es algo completamente terrorífico. Una de las chicas con la que la organización WASH United trabajó en una zona rural de la India tuvo su primera regla cuando iba camino de la escuela. Convencida de que tenía cáncer y se iba a morir, se apresuró a regresar a casa, en estado de pánico y desesperada por llegar a tiempo para despedirse de sus padres. No se trata ni mucho menos un caso aislado: en la India, cerca del 50 por ciento de las niñas ignoran por completo lo que les está ocurriendo cuando sangran por primera vez.

Además de evitar a las niñas un comienzo tan traumático de su condición de mujer, la educación acerca de la menstruación es fundamental para ayudarles a gestionar el periodo de forma higiénica, con confianza y dignidad. Para tomar decisiones fundadas sobre cómo gestionar su menstruación, las niñas deben al menos comprender básicamente los procesos físicos que acompañan a la regla, así como conocer los pros y los contras de los distintos productos de higiene menstrual que le ofrece el mercado. Si no, es posible que mujeres y niñas empleen productos insalubres (como trapos viejos, hojas secas, hierba, cenizas, arena o periódicos) que pueden provocar infecciones del tracto reproductivo y otros trastornos de la salud, en especial la infertilidad. Por ejemplo, la mala higiene menstrual es una de las principales razones para la alta prevalencia de infecciones del tracto reproductivo en la India, lo cual contribuye de manera significativa a la morbilidad femenina.

Los pepinillos que se pudren, los embarazos por arte de magia y las vacas que enferman nos pueden parecer ridiculeces, pero para los 800 millones de niñas y mujeres de todo el mundo que viven oprimidas por estos tabúes y estigmas, no tienen ninguna gracia. Es hora de que pongamos manos a la obra y ayudemos a liberar el poder transformador inherente a las mujeres y las niñas con la educación.





“La educación menstrual es entender el ciclo menstrual para sentirnos seguras y empoderadas”

Anna Salvia





“La preparación para la primera regla de las hijas empieza en su nacimiento”

Anna Salvia





“Para romper la cadena las mujeres debemos aprender a cooperar con nuestro ciclo”

Anna Salvia