Prepararnos tanto física como psicológica y emocionalmente para la llegada de nuestro bebé, puede hacer una diferencia importante. Citlalli Moctezuma, profesional del Centro Matterni, coach de salud en el embarazo y educadora prenatal, nos explica por qué es aconsejable tomar clases prenatales.
Información: para llevar un embarazo sano, desde nutrición, actividad física, y qué esperar durante tu embarazo, como los cambios físicos y emocionales por lo que atraviesa la embarazada.
Confianza: las clases prenatales te ayudan a entender lo que es normal y no es normal durante tu embarazo, y te enseña a estar atenta a las señales por las que debes acudir al médico o a emergencias médicas.
Empoderamiento: te arma de recursos para tomar decisiones durante el embarazo y alumbramiento. Te transforman en una mamá informada y empoderada a cargo de su gestación.
Cuidados al recién nacido: los cursos de sicoprofilaxis no solo se centran en el embarazo y también te educan sobre la lactancia materna y los primeros cuidados del bebé, de gran utilidad para la madre primeriza.
Fortalece el vínculo de pareja: ayuda a entendernos mejor y estar involucrados en los 9 meses de espera y ayuda a fortalecer el vínculo de pareja, preparándolos para recibir al nuevo integrante de la familia.
Puedes encontrar el taller y clases de gimnasia prenatal en el Centro Matterni, ubicado en Torre Alas II del Centro Empresarial de Equipetrol.Hacé contacto al 78498609.
sábado, 20 de abril de 2019
La familia
Las instituciones de salud, los consejos, las ONG, programas de los adolescentes y jóvenes, toman en cuenta el tema con el fin de brindar un aporte a la solución que se busca para mejorar los problemas de la adolescencia.
La familia es el pilar fundamental donde debe nacer la comunicación. Sin embargo, viendo la realidad, éste es el mayor problema, no hay comunicación, y los adolescentes buscan dónde recibir ayuda.
Los centros de salud promueven una atención referenciada, mediante las unidades exclusivas de atención, con el objetivo de busca una comunicación de bienestar y confianza.
Se tiene que investigar, qué sucede con las familias, la poca información, el mucho trabajo o la falta de responsabilidad por parte de los padres. La fatiga aumenta en la mujer cuando sufre el abandono de la pareja, que muchas veces no sabe cómo sobrellevar los problemas.
En el hombre se percibe la poca tolerancia a los problemas de la familia, huye buscando mayores oportunidades y mejorar su propio bienestar. Unos de afuera apoyando a los hijos y otros simplemente los abandonan a su suerte, olvidando qué se construyó en familia.
En los aspectos que mencionamos, son los hijos los que llevan la peor parte, se sienten abandonados, su autoestima es baja, no quieren reconocerse como seres valiosos ante la sociedad y ellos mismos; otros pierden los valores, sin saber que un día habrá la oportunidad de surgir.
Estas actitudes dentro de la familia, rompen la esperanza de todas las personas afectadas. Tiene que haber un cambio en las personas que sufren, pero también ante todo el drama, tiene que existir el orgullo propio de ser lo que uno sueña, consiguiendo elevar la autoestima, respetar los valores dentro la sociedad y autoformarse en aspectos de salud.
Tener una sexualidad responsable que no arrastre lo que ha sufrido y pretenda ser una magnífica persona, para el bienestar propio y de su nueva familia. El cambio buscado será como muestra de que se puede.
Contacto: 771 - 59946
La familia es el pilar fundamental donde debe nacer la comunicación. Sin embargo, viendo la realidad, éste es el mayor problema, no hay comunicación, y los adolescentes buscan dónde recibir ayuda.
Los centros de salud promueven una atención referenciada, mediante las unidades exclusivas de atención, con el objetivo de busca una comunicación de bienestar y confianza.
Se tiene que investigar, qué sucede con las familias, la poca información, el mucho trabajo o la falta de responsabilidad por parte de los padres. La fatiga aumenta en la mujer cuando sufre el abandono de la pareja, que muchas veces no sabe cómo sobrellevar los problemas.
En el hombre se percibe la poca tolerancia a los problemas de la familia, huye buscando mayores oportunidades y mejorar su propio bienestar. Unos de afuera apoyando a los hijos y otros simplemente los abandonan a su suerte, olvidando qué se construyó en familia.
En los aspectos que mencionamos, son los hijos los que llevan la peor parte, se sienten abandonados, su autoestima es baja, no quieren reconocerse como seres valiosos ante la sociedad y ellos mismos; otros pierden los valores, sin saber que un día habrá la oportunidad de surgir.
Estas actitudes dentro de la familia, rompen la esperanza de todas las personas afectadas. Tiene que haber un cambio en las personas que sufren, pero también ante todo el drama, tiene que existir el orgullo propio de ser lo que uno sueña, consiguiendo elevar la autoestima, respetar los valores dentro la sociedad y autoformarse en aspectos de salud.
Tener una sexualidad responsable que no arrastre lo que ha sufrido y pretenda ser una magnífica persona, para el bienestar propio y de su nueva familia. El cambio buscado será como muestra de que se puede.
Contacto: 771 - 59946
¡Al mal tiempo, buena cara!
Es estupendo hacer planes en familia para los días libres y fines de semana, los niños se imaginan a sí mismos haciendo todo aquello que no pueden hacer a diario y, al llegar el viernes, nos preguntan entusiasmados: ¿qué vamos a hacer mañana? ¿Por qué no vamos a montar en bici, o vamos de excursión...?
Pero muchas veces ocurre que tenemos que cambiar todos nuestros planes a última hora, no sin algún disgusto de nuestros hijos. La vida con niños es muchas veces imprevisible y, por motivos de última hora, pueden verse frustradas nuestras salidas. Hay que decir adiós a ir al cumpleaños del amigo, a la excursión a la montaña o al partido con papá hasta otra ocasión en que los hados sean más favorables.
PLANES DE JUEGO PARA LOS DÍAS DE MAL TIEMPO CON LOS NIÑOS
La pasada semana teníamos planeado mi marido y yo un estupendo fin de semana con los niños, en los que el pronóstico del tiempo auguraba un maravilloso sol y temperaturas suaves..., pero el viernes por la noche, mi hijo pequeño empezó a verse afectado por un virus gastrointestinal. “Bueno, de hoy a mañana, pensé, seguro que se encuentra mejor y tendremos un sábado estupendo”. Pues no, me equivocaba. A las pocas horas vino mi cuñada y para el domingo yo estaba imposibilitada de moverme cinco metros del cuarto de baño.
Así que lo que se prometía como un hermoso fin de semana bajo el sol con la familia, se convirtió en dos días de poner lavadoras de continuo, de molestias estomacales, de dietas blandas y de descanso forzado en el hogar.
A todos nos ha pasado alguna vez que tenemos que renunciar a los planes de nuestra agenda debido a las inclemencias del tiempo o imprevistos de todo tipo. Pero, por otra parte, tener un fin de semana para hacer cosas en casa es casi una excepción para los que tenemos niños pequeños. Ellos parecen tener siempre una imperiosa necesidad de salir a la calle. Saltan por el sofá, se pelean por todo, se cansan o se aburren, así, hasta que determinamos salir, aún sin ganas de ello.
Actualmente, disponemos de pocos ratos en el día para estar juntos en casa, disfrutando de una buena conversación, de una película juntos, de pasar un rato en la cocina, de jugar algún juego de mesa, o de simplemente vaguear en la cama, todos juntos, sin las prisas de llegar tarde a ninguna parte..., momentos de “aburrimiento” en los que no tengamos nada urgente que hacer, si no simplemente ver las horas pasar, mientras hacemos actividades sencillas y cotidianas.
Papá aprovechará para poner el toallero que siempre se cae, mamá en ponerse al día con el álbum fotográfico familiar, los niños jugarán a aquellos juegos de mesa que les regalaron por Navidad con sus padres o inventando cosas o trastadas que hacer. Así que, como dice el refrán: “Al mal tiempo, buena cara”.
Pero muchas veces ocurre que tenemos que cambiar todos nuestros planes a última hora, no sin algún disgusto de nuestros hijos. La vida con niños es muchas veces imprevisible y, por motivos de última hora, pueden verse frustradas nuestras salidas. Hay que decir adiós a ir al cumpleaños del amigo, a la excursión a la montaña o al partido con papá hasta otra ocasión en que los hados sean más favorables.
PLANES DE JUEGO PARA LOS DÍAS DE MAL TIEMPO CON LOS NIÑOS
La pasada semana teníamos planeado mi marido y yo un estupendo fin de semana con los niños, en los que el pronóstico del tiempo auguraba un maravilloso sol y temperaturas suaves..., pero el viernes por la noche, mi hijo pequeño empezó a verse afectado por un virus gastrointestinal. “Bueno, de hoy a mañana, pensé, seguro que se encuentra mejor y tendremos un sábado estupendo”. Pues no, me equivocaba. A las pocas horas vino mi cuñada y para el domingo yo estaba imposibilitada de moverme cinco metros del cuarto de baño.
Así que lo que se prometía como un hermoso fin de semana bajo el sol con la familia, se convirtió en dos días de poner lavadoras de continuo, de molestias estomacales, de dietas blandas y de descanso forzado en el hogar.
A todos nos ha pasado alguna vez que tenemos que renunciar a los planes de nuestra agenda debido a las inclemencias del tiempo o imprevistos de todo tipo. Pero, por otra parte, tener un fin de semana para hacer cosas en casa es casi una excepción para los que tenemos niños pequeños. Ellos parecen tener siempre una imperiosa necesidad de salir a la calle. Saltan por el sofá, se pelean por todo, se cansan o se aburren, así, hasta que determinamos salir, aún sin ganas de ello.
Actualmente, disponemos de pocos ratos en el día para estar juntos en casa, disfrutando de una buena conversación, de una película juntos, de pasar un rato en la cocina, de jugar algún juego de mesa, o de simplemente vaguear en la cama, todos juntos, sin las prisas de llegar tarde a ninguna parte..., momentos de “aburrimiento” en los que no tengamos nada urgente que hacer, si no simplemente ver las horas pasar, mientras hacemos actividades sencillas y cotidianas.
Papá aprovechará para poner el toallero que siempre se cae, mamá en ponerse al día con el álbum fotográfico familiar, los niños jugarán a aquellos juegos de mesa que les regalaron por Navidad con sus padres o inventando cosas o trastadas que hacer. Así que, como dice el refrán: “Al mal tiempo, buena cara”.
Valores que podemos reforzar en Semana Santa
El valor de la amistad: Este vínculo que elegimos formar con ciertas personas es muy especial y debe ser respetado y nutrido. La actitud del apóstol Juan es un gran ejemplo de este valor. Es cierto que Pedro cortó la oreja de un guardia cuando se llevaban a Jesús, pero durante la Crucifixión, el único que estuvo presente, apoyando a la madre de Cristo mientras él moría, fue Juan. Fue justamente a él a quien Jesús le dijo “hijo, ahí tienes a tu madre”.
El valor de la valentía: Valentía no es la ausencia de miedo. Es más bien tomar decisiones, pese al miedo. Jesús fue también un ser humano y debe haber estado aterrado por su destino. No escapó, ni buscó disminuir su sufrimiento, ya que para él valía la pena su muerte. Muchos le dijeron “si eres el Mesías, sálvate a ti mismo, baja de la cruz”. Y él no lo hizo.
El valor de la justicia: Poncio Pilato sabía que los sacerdotes habían entregado a Jesús por envidia. Él sabía que no había delito alguno. Y, como autoridad, en vez de hacer cumplir la justicia, se lavó las manos. La crucifixión fue consecuencia de esta injusticia.
El valor de la lealtad: De acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española, lealtad significa “el cumplimiento de lo que exigen las leyes de la fidelidad y las del honor y hombría de bien”. Es decir, aquello que Judas no respetó cuando vendió a Jesús a los sacerdotes fue su compromiso con Jesús. Su amistad con Cristo lo obligaba a protegerlo y, sin embargo, lo entregó.
El valor del amor: La razón de la muerte de Jesús es el amor. Su gran sacrificio significó nuestra salvación; es decir, nos abrió las puertas del cielo. “Mas Dios muestra su amor con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”. (Romanos 5:8)
Como ejercicio, les puedes preguntar a tus hijos cómo practican ellos estos valores en su día a día. Y puedes además de estos valores recalcar otros que quieras inculcarles.
Fuente: Valores familiares
El valor de la valentía: Valentía no es la ausencia de miedo. Es más bien tomar decisiones, pese al miedo. Jesús fue también un ser humano y debe haber estado aterrado por su destino. No escapó, ni buscó disminuir su sufrimiento, ya que para él valía la pena su muerte. Muchos le dijeron “si eres el Mesías, sálvate a ti mismo, baja de la cruz”. Y él no lo hizo.
El valor de la justicia: Poncio Pilato sabía que los sacerdotes habían entregado a Jesús por envidia. Él sabía que no había delito alguno. Y, como autoridad, en vez de hacer cumplir la justicia, se lavó las manos. La crucifixión fue consecuencia de esta injusticia.
El valor de la lealtad: De acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española, lealtad significa “el cumplimiento de lo que exigen las leyes de la fidelidad y las del honor y hombría de bien”. Es decir, aquello que Judas no respetó cuando vendió a Jesús a los sacerdotes fue su compromiso con Jesús. Su amistad con Cristo lo obligaba a protegerlo y, sin embargo, lo entregó.
El valor del amor: La razón de la muerte de Jesús es el amor. Su gran sacrificio significó nuestra salvación; es decir, nos abrió las puertas del cielo. “Mas Dios muestra su amor con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”. (Romanos 5:8)
Como ejercicio, les puedes preguntar a tus hijos cómo practican ellos estos valores en su día a día. Y puedes además de estos valores recalcar otros que quieras inculcarles.
Fuente: Valores familiares
domingo, 30 de diciembre de 2018
¿Cómo le digo que Papá Noel no existe?
Una profesora fue despedida hace días por haberles revelado a niños de seis años que Papá Noel no existe, que los regalos son colocados por los padres, y también les contó la verdad sobre el ratón Pérez, el conejo de Pascua y los elfos.
¿A qué edad y cómo se le dice a un niño que Santa Claus no existe? ¿Realmente podemos dañarle si le contamos la verdad?
Para empezar no hay una edad para revelarle la verdad, el evento simplemente se dará. A los seis o siete años, el pensamiento mágico da paso al pensamiento lógico o abstracto y serán ellos mismos quienes preguntarán al respecto. No hay por qué forzar las cosas.
“Y en la psicología del niño no hay nada que se vaya a dañar si se enteran que Papá Noel, los Reyes Magos o el ratón Pérez no existen. Sí, es bueno mantener la ilusión el mayor tiempo posible, ya que ahora los niños crecen y maduran muy rápidamente y la etapa de fantasía, de magia y de inventar y de vivir historias imaginarias es muy corta”, considera la psicóloga infantil Anneceline Requena.
¿Y si alguien ya se lo dijo? En tal caso —añade la especialista— no es aconsejable mantener la mentira, “ya que perdería la confianza en sus padres, pero la forma de explicárselo debe ser bonita y cariñosa, sobre todo si tienen hermanos pequeños que aún creen en estos personajes”.
Por ejemplo, pregúntale qué cree, él o ella y así sabrás hasta dónde llegan sus sospechas, recomienda el sitio bebesymas.com. “Si ves que lo tiene clarísimo, no le des más vueltas, le explicas que es una tradición que se hace para mostrar a los niños que hay personas buenas que disfrutan haciendo felices a los demás sin pedir nada a cambio (...). Si se enfada, acepta su opinión y su sentimiento, no se lo niegues, y permítele que se exprese y pregunte. Dile que lo último que querías era mentirle y hacerle enfadar, y que todo responde a un juego, a una tradición para que entiendan la época como de amor y felicidad”.
Tips para contárselo
¿A qué edad?
Espera a que tu hijo pregunte si Santa es real. No lo apresures.
¡No en Navidad!
Mejor si se lo dices en otra fecha, para que el impacto emocional sea menor.
¿Cómo?
Habla con claridad y evita dar demasiados rodeos. Así no tendrás que explicárselo varias veces.
Con datos de: anneceline requena, tel: 77223543, the sun y www.etapainfantil.com
Supervivencia emocional para estas fiestas
Durante las fiestas de fin de año tus emociones afloran con más intensidad, porque la influencia del ambiente de euforia y excitación estimula tu sensibilidad, lo que provoca la aparición de recuerdos, nostalgia, ansiedad y angustia.
Hola Mujer. Hablemos un poco de lo que estás sintiendo en estos días.
Durante las fiestas de fin de año tus emociones afloran con más intensidad, porque la influencia del ambiente de euforia y excitación estimula tu sensibilidad, lo que provoca la aparición de recuerdos, nostalgia, ansiedad y angustia.
Existen múltiples factores que pueden perturbarte, como las pérdidas de seres queridos, una separación de pareja, la ausencia de trabajo o conflictos familiares.
Es una época en la que se hacen balances, lo cual te confronta con lo no resuelto, y también con el recuerdo de quienes, por diversas razones, ya no están en tu vida.
Esto hace que todo tenga un sabor agridulce; ya que detrás del pretendido festejo subyace un sutil dejo de melancolía.
En medio de toda esta movilización emocional, las altas expectativas que promueven las fiestas ponen su broche de oro; ya que, debido a que están asociadas a la unión y el encuentro con los otros, la soledad, los conflictos familiares y otros sentimientos negativos provocan un malestar mayor que en otros momentos del año.
El estado emocional y la gran sensibilidad influyen en tus pensamientos, a través de una atención selectiva, con el foco puesto en los recuerdos y vivencias negativas.
Por lo tanto, un balance saludable consiste en rescatar y valorar lo bueno que tienes, planteando como nuevos objetivos lo que no pudiste concretar este año.
Atención querida amiga, ya que la depresión por las fiestas se agrava a medida que se acercan las mismas y continúa después de que pasaron. Este padecimiento es más común en mujeres adultas que en varones, con síntomas como pérdida de interés, sensación de que la vida no tiene sentido, o alteraciones en el sueño.
Es importante que tengas en cuenta que no son las situaciones del exterior las que te perturban y te deprimen, sino el cómo tú interpretas los diferentes hechos que te ocurrieron.
Cuando las emociones negativas impactan sobre tu mente y tu cuerpo es necesario regularlas, ejerciendo control sobre ellas; para sostener tu conducta diaria hacia aquellas metas que te propones, sin que tu ansiedad consuma los recursos necesarios para lidiar con los conflictos y para que puedas hacer lo que debes o quieres.
Esto implica una serie de procesos mediante los cuales tú influyes sobre qué emociones tendrás y cómo las vivirás y expresarás.
Es posible seleccionar las emociones que sentirás y trabajar sobre ellas, a partir de imaginar las situaciones asociadas a las mismas.
Por ejemplo, es posible neutralizar los contactos con personas con las que tengas conflictos y evitar realizar comentarios o acciones que podrían activarlos.
Otra de las posibilidades es hacer un “despliegue atencional”, depositando tu atención en cualquier otra cosa que te pueda otorgar vivencias placenteras, como mirar a tus seres queridos, disfrutar o evocar experiencias más positivas con el mismo grupo de personas.
También recuerda que la manera en la que expresas tus emociones mediante el lenguaje no verbal traduce a los demás cómo te sientes.
Finalmente, ten en cuenta que lo principal es estar a gusto y pasarla bien, del modo que decidas y con quiénes elijas estar.
Para ello, conéctate con tu genuino deseo y trata de llegar a un equilibrio, alineando tus sentimientos y pensamientos.
¡Muy felices fiestas para ti Mujer!
Hola Mujer. Hablemos un poco de lo que estás sintiendo en estos días.
Durante las fiestas de fin de año tus emociones afloran con más intensidad, porque la influencia del ambiente de euforia y excitación estimula tu sensibilidad, lo que provoca la aparición de recuerdos, nostalgia, ansiedad y angustia.
Existen múltiples factores que pueden perturbarte, como las pérdidas de seres queridos, una separación de pareja, la ausencia de trabajo o conflictos familiares.
Es una época en la que se hacen balances, lo cual te confronta con lo no resuelto, y también con el recuerdo de quienes, por diversas razones, ya no están en tu vida.
Esto hace que todo tenga un sabor agridulce; ya que detrás del pretendido festejo subyace un sutil dejo de melancolía.
En medio de toda esta movilización emocional, las altas expectativas que promueven las fiestas ponen su broche de oro; ya que, debido a que están asociadas a la unión y el encuentro con los otros, la soledad, los conflictos familiares y otros sentimientos negativos provocan un malestar mayor que en otros momentos del año.
El estado emocional y la gran sensibilidad influyen en tus pensamientos, a través de una atención selectiva, con el foco puesto en los recuerdos y vivencias negativas.
Por lo tanto, un balance saludable consiste en rescatar y valorar lo bueno que tienes, planteando como nuevos objetivos lo que no pudiste concretar este año.
Atención querida amiga, ya que la depresión por las fiestas se agrava a medida que se acercan las mismas y continúa después de que pasaron. Este padecimiento es más común en mujeres adultas que en varones, con síntomas como pérdida de interés, sensación de que la vida no tiene sentido, o alteraciones en el sueño.
Es importante que tengas en cuenta que no son las situaciones del exterior las que te perturban y te deprimen, sino el cómo tú interpretas los diferentes hechos que te ocurrieron.
Cuando las emociones negativas impactan sobre tu mente y tu cuerpo es necesario regularlas, ejerciendo control sobre ellas; para sostener tu conducta diaria hacia aquellas metas que te propones, sin que tu ansiedad consuma los recursos necesarios para lidiar con los conflictos y para que puedas hacer lo que debes o quieres.
Esto implica una serie de procesos mediante los cuales tú influyes sobre qué emociones tendrás y cómo las vivirás y expresarás.
Es posible seleccionar las emociones que sentirás y trabajar sobre ellas, a partir de imaginar las situaciones asociadas a las mismas.
Por ejemplo, es posible neutralizar los contactos con personas con las que tengas conflictos y evitar realizar comentarios o acciones que podrían activarlos.
Otra de las posibilidades es hacer un “despliegue atencional”, depositando tu atención en cualquier otra cosa que te pueda otorgar vivencias placenteras, como mirar a tus seres queridos, disfrutar o evocar experiencias más positivas con el mismo grupo de personas.
También recuerda que la manera en la que expresas tus emociones mediante el lenguaje no verbal traduce a los demás cómo te sientes.
Finalmente, ten en cuenta que lo principal es estar a gusto y pasarla bien, del modo que decidas y con quiénes elijas estar.
Para ello, conéctate con tu genuino deseo y trata de llegar a un equilibrio, alineando tus sentimientos y pensamientos.
¡Muy felices fiestas para ti Mujer!
jueves, 27 de diciembre de 2018
Cómo aprovechar las vacaciones en familia Yackieline Rodríguez, psicóloga
Llega el tiempo de vacaciones que es un espacio de descanso merecido para los niños y jóvenes. Y los padres muchas veces no encuentran alguna actividad beneficiosa y a la vez divertida para que sus hijos disfruten de esta etapa corta de una manera productiva.
Las dificultades de concentración, desmotivación, cansancio, son sólo algunos de los síntomas físicos y psicológicos que se experimentan en esta época del año. La necesidad de las vacaciones necesarias para poder renovar energía y experimentar el cambio de aire que el cuerpo tanto reclama.
Al igual que alimentarse o dormir, el descanso es una necesidad biológica y mental imprescindible. El cuerpo necesita desconectarse de la rutina y tomar un relajo que no es recomendable postergar.
El período de vacaciones, afecta positivamente el rendimiento escolar, es decir, que mientras más satisfecho se sientan, su disposición para estudiar será positiva, mayor compromiso tendrá con su aprendizaje y su productividad aumentará en beneficio de ambas partes.
Ahora lo más importante es organizar bien el tiempo, las actividades, para que este tiempo no provoquen conflictos ni estrés. Es bueno que como padres conversen, negocien todas las condiciones y tengan en cuenta que este cambio de rutina provoca ciertos desajustes y una etapa de adaptación a una nueva rutina para todos los miembros de la familia.
EL TIEMPO CON LOS HIJOS
Las vacaciones no tienen por qué ser sinónimo de una pérdida de tiempo o con muchas horas pasadas frente a una pantalla; merece la pena buscar actividades para hacer con sus hijos y que permitan potenciar sus habilidades, que sigan aprendiendo o que mejoren la relación familiar.
Para ello, una buena planificación es esencial, para animar a sus hijos a hacer actividades durante una época con tanto tiempo libre, es bueno hacer que participen de la planificación de las vacaciones, ya que así sentirán que son parte de este proyecto y se implicarán más. Acompañarles en este tiempo de ocio requiere conocer sus necesidades y preferencias, pero también es buena idea propiciar que se encuentren con entornos adecuados para que puedan disfrutar y desarrollar su creatividad en este tiempo libre.
Para planear las vacaciones y las actividades de ocio y aprendizaje se puede contar con diversas actividades. Algunas conllevan sólo de ser organizados con ciertas responsabilidades, por ejemplo que duerman más de lo habitual es bueno, pero asimismo deben ser responsables de tender su cama, ayudar en el recojo de su desayuno, o lavar el servicio, de acuerdo a su edad deben tener sus propias responsabilidades ya que son parte de su desarrollo, esta colaboración en casa debe ser habitual no como castigo u obligación, tanto varones como mujeres.
A continuación algunas sugerencias de alguna actividades para hacer con los niños durante el periodo vacacional.
- Cocinar con ellos: Hacer partícipes desde los más pequeños de la casa en la realización de recetas culinarias, sobre todo si se trata de repostería, es siempre recomendable. A través de esta actividad descubrirán que preparar comida puede ser divertido y apreciarán mejor los platos que comen cada día. Además, podrán expresar su creatividad.
- Actividades culturales: Una forma de ayudar al desarrollo cognitivo y emocional de los niños a la vez que se divierten es ir con ellos de visita a exposiciones, parques temáticos o museos. Además, es ideal para crear recuerdos familiares.
- Pintar y dibujar: Una actividad perfecta para que los más pequeños desarrollen su creatividad y dejen volar su imaginación.
- Ir de camping o hacer un picnic: Es una actividad para hacer con los niños muy buena, ya que permite que tomen contacto con la naturaleza mientras se divierten con la familia.
- Realizar manualidades: Otra manera de desarrollar su creatividad y su imaginación, además de que permite que se practiquen habilidades motrices mediante actividades como recortar papeles o moldear plastilinas.
- Jugar con ellos: Unas de las actividades más simples consiste en jugar con ellos a distintos juegos que ayudan a desarrollar su intelecto, como por ejemplo jugar al ahorcado, al “veo veo” o a las películas. Se divierten mientras aprenden a expresarse mejor.
- Cantar en un karaoke: Esta actividad para hacer con los niños es ideal para que tomen contacto con la música y el canto y que a la vez se diviertan de una forma saludable en familia. Además, es una afición de la que muchos niños disfrutan.
- Viajes: Una forma de enseñarles sobre sus raíces familiares consiste en viajar en vacaciones al pueblo natal de los padres, o al país de origen si se reside en tierras extranjeras. Es una buena forma de que aprendan más de la tradición y la cultura de la familia y, por qué no, también pueden conocer a los viejos amigos de sus padres.
- Leer cuentos: Que los niños escuchen cómo lees un cuento es beneficioso para ellos, ya que mejorarán su capacidad de escucha y su comprensión y ejercitarán su potencial imaginativo.
REUNIONES FAMILIARES
Reunirse con los familiares cercanos es una buena actividad para hacer con los niños, ya que les enseña la importancia de la relación en la familia, mejorando también la comunicación con otras personas. Además, conocerán nuevas cosas acerca de sus padres a través de lo que los familiares les cuentan.
Todas estas actividades son simples la idea es que participen toda la familia, así mismo es bueno ponerlos en algún curso pero que no conlleve todas sus vacaciones ya que deben descansar, disfrutar de su tiempo libre y no sentirse tensionados tener aprendizajes que también refuercen sus conductas que mejor juntos en familia.
Las dificultades de concentración, desmotivación, cansancio, son sólo algunos de los síntomas físicos y psicológicos que se experimentan en esta época del año. La necesidad de las vacaciones necesarias para poder renovar energía y experimentar el cambio de aire que el cuerpo tanto reclama.
Al igual que alimentarse o dormir, el descanso es una necesidad biológica y mental imprescindible. El cuerpo necesita desconectarse de la rutina y tomar un relajo que no es recomendable postergar.
El período de vacaciones, afecta positivamente el rendimiento escolar, es decir, que mientras más satisfecho se sientan, su disposición para estudiar será positiva, mayor compromiso tendrá con su aprendizaje y su productividad aumentará en beneficio de ambas partes.
Ahora lo más importante es organizar bien el tiempo, las actividades, para que este tiempo no provoquen conflictos ni estrés. Es bueno que como padres conversen, negocien todas las condiciones y tengan en cuenta que este cambio de rutina provoca ciertos desajustes y una etapa de adaptación a una nueva rutina para todos los miembros de la familia.
EL TIEMPO CON LOS HIJOS
Las vacaciones no tienen por qué ser sinónimo de una pérdida de tiempo o con muchas horas pasadas frente a una pantalla; merece la pena buscar actividades para hacer con sus hijos y que permitan potenciar sus habilidades, que sigan aprendiendo o que mejoren la relación familiar.
Para ello, una buena planificación es esencial, para animar a sus hijos a hacer actividades durante una época con tanto tiempo libre, es bueno hacer que participen de la planificación de las vacaciones, ya que así sentirán que son parte de este proyecto y se implicarán más. Acompañarles en este tiempo de ocio requiere conocer sus necesidades y preferencias, pero también es buena idea propiciar que se encuentren con entornos adecuados para que puedan disfrutar y desarrollar su creatividad en este tiempo libre.
Para planear las vacaciones y las actividades de ocio y aprendizaje se puede contar con diversas actividades. Algunas conllevan sólo de ser organizados con ciertas responsabilidades, por ejemplo que duerman más de lo habitual es bueno, pero asimismo deben ser responsables de tender su cama, ayudar en el recojo de su desayuno, o lavar el servicio, de acuerdo a su edad deben tener sus propias responsabilidades ya que son parte de su desarrollo, esta colaboración en casa debe ser habitual no como castigo u obligación, tanto varones como mujeres.
A continuación algunas sugerencias de alguna actividades para hacer con los niños durante el periodo vacacional.
- Cocinar con ellos: Hacer partícipes desde los más pequeños de la casa en la realización de recetas culinarias, sobre todo si se trata de repostería, es siempre recomendable. A través de esta actividad descubrirán que preparar comida puede ser divertido y apreciarán mejor los platos que comen cada día. Además, podrán expresar su creatividad.
- Actividades culturales: Una forma de ayudar al desarrollo cognitivo y emocional de los niños a la vez que se divierten es ir con ellos de visita a exposiciones, parques temáticos o museos. Además, es ideal para crear recuerdos familiares.
- Pintar y dibujar: Una actividad perfecta para que los más pequeños desarrollen su creatividad y dejen volar su imaginación.
- Ir de camping o hacer un picnic: Es una actividad para hacer con los niños muy buena, ya que permite que tomen contacto con la naturaleza mientras se divierten con la familia.
- Realizar manualidades: Otra manera de desarrollar su creatividad y su imaginación, además de que permite que se practiquen habilidades motrices mediante actividades como recortar papeles o moldear plastilinas.
- Jugar con ellos: Unas de las actividades más simples consiste en jugar con ellos a distintos juegos que ayudan a desarrollar su intelecto, como por ejemplo jugar al ahorcado, al “veo veo” o a las películas. Se divierten mientras aprenden a expresarse mejor.
- Cantar en un karaoke: Esta actividad para hacer con los niños es ideal para que tomen contacto con la música y el canto y que a la vez se diviertan de una forma saludable en familia. Además, es una afición de la que muchos niños disfrutan.
- Viajes: Una forma de enseñarles sobre sus raíces familiares consiste en viajar en vacaciones al pueblo natal de los padres, o al país de origen si se reside en tierras extranjeras. Es una buena forma de que aprendan más de la tradición y la cultura de la familia y, por qué no, también pueden conocer a los viejos amigos de sus padres.
- Leer cuentos: Que los niños escuchen cómo lees un cuento es beneficioso para ellos, ya que mejorarán su capacidad de escucha y su comprensión y ejercitarán su potencial imaginativo.
REUNIONES FAMILIARES
Reunirse con los familiares cercanos es una buena actividad para hacer con los niños, ya que les enseña la importancia de la relación en la familia, mejorando también la comunicación con otras personas. Además, conocerán nuevas cosas acerca de sus padres a través de lo que los familiares les cuentan.
Todas estas actividades son simples la idea es que participen toda la familia, así mismo es bueno ponerlos en algún curso pero que no conlleve todas sus vacaciones ya que deben descansar, disfrutar de su tiempo libre y no sentirse tensionados tener aprendizajes que también refuercen sus conductas que mejor juntos en familia.
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