lunes, 29 de septiembre de 2014

¿Cómo decirle a mi hijo que tengo un nuevo amor?

¿Cómo empezar una nueva

relación sentimental?

En estas ocasiones, cuando hay descendencia, es necesario no solo llevar a cabo un buen decálogo para un divorcio saludable sino también saber enfrentarse a todo lo viene después. Por ejemplo, cuando la madre o el padre empiezan a salir con otras parejas, ¿cómo y cuándo deben contar a los hijos que se tiene un nuevo amor, una nueva ilusión? La clave está en vivir los cambios de la forma más gradual posible, asegura Patricia Huelves, sexóloga de la Federación de Planificación Familiar Estatal (FPFE).

Pautas antes y después

Durante el divorcio, expone Huelves, los padres deben explicarles a los hijos que la ruptura es definitiva, evitando buscar culpables y no hablando nunca mal de la expareja. Es muy importante que los padres diferencien (tanto en los hijos como en ellos mismos) el rol de pareja de la faceta de padres, y que ambos no tienen nada que ver.

Hay que ayudar a los hijos a expresar lo que sienten y evitarles en todo momento la sensación de culpabilidad, si la tienen, por haber roto la familia. "Solo cuando todo esto está más o menos interiorizado, puede ser un buen momento para presentarles a la nueva pareja", mantiene. Por ejemplo, podemos hablarles previamente de esa nueva persona, explicándoles que no sustituirá nunca a su madre o padre, que es alguien que les hace felices y que es importante que la conozcan.

Por su parte, Rosa Collado, especialista en psicoterapia integradora del centro de psicología Álava Reyes de Madrid, expone algunas claves fundamentales para abordar este tema:

• Es un error presentar a la pareja al niño al poco tiempo de separarse porque les crea confusión.

• Conviene acercar a los hijos a esa persona cuando la relación se convierta en una relación estable con pintas de seguir a largo plazo. Hasta que no haya seguridad en ello es mejor retrasar los encuentros.

• Remarcarles que el hecho de estar con alguien es porque les hace felices, pero que nunca sustituirá a su padre/madre biológico.

• Insistirles que aunque la nueva pareja sea importante, ellos son lo fundamental, lo más grande en su vida.

para los adolescentes

Paulino Castells, doctor en medicina y cirugía, especialista en pediatría, neurología y psiquiatría indica que hay que tratarlo de una forma diferente en la adolescencia porque es una etapa muy sensible para los chicos, y es importante que se sientan en todo momento respaldados y escuchados por sus padres.

Las indicaciones que los padres deben dar a sus hijos adolescentes con respecto a este tema, agrega Huelves, pueden ser las mismas que las indicadas anteriormente en la infancia, pero hay que tener en cuenta que las explicaciones y las conversaciones tienen que ajustarse a las capacidades y edad de los chicos, es decir, usar un lenguaje para jóvenes, no para niños.

En estas ocasiones, es muy importante buscar el momento adecuado y explicarles la situación de forma clara. Tal como explica Collado, "hay que decirlo cuando pueda compartirse algo divertido o que sea un tiempo de ocio para disfrutar de algo que les guste conjuntamente". Es importante también dar un espacio de tiempo razonable para que el adolescente pueda preguntar o rechazar la situación y, aun así, continuar respetando ese espacio y aprovecharlo para mejorar la comunicación y la relación entre ambos. Incluso, "al principio, es mejor no hablar de parejas sino de ´amigos´", sostiene Castells.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Prevensión y Consejos: ¿Cuál es la tarea más difícil que tienen los padres hoy?

Poner límites a los hijos nunca fue ni será una tarea sencilla para ningún padre, pero éstos resultan fundamentales para su crianza y para que en el futuro se inserten sin dificultades en el mundo de los adultos. En los tiempos que corren, poner las cosas en claro y construir reglas que los ayuden a crecer en familia resultan aspectos fundamentales para que los niños se desarrollen sanamente.

“Caja de herramientas para padres” es un libro que saldrá a la venta el mes próximo, escrito por Alejandro Schujman y Walter Ghedin, donde los autores brindan consejos para profundizar y mejorar la relación entre padres e hijos.
Infobae entrevistó a Alejandro Schujman -psicólogo especializado en familias y también autor de los libros “Es NO porque YO lo digo. Padres rehenes de hijos tiranos” y de “Generación NINI, jóvenes sin proyectos que NI trabajan NI estudian”- quien adelantó un extracto de “Caja de herramientas para padres”, donde se brindan todas las instrucciones para que un límite sea realmente efectivo.
“Uno de los mayores motivos de consulta en los últimos años es la dificultad de los padres a la hora de poner los límites a los hijos. Hijos que desafían y confrontan y llevan a la impotencia y resignación en los adultos. Hijos que son nativos digitales y nos ponen en jaque con tecnologías que desconocemos, pero no nos engañemos, por suerte, la esencia sigue siendo la misma, veamos algunas herramientas básicas para sentirnos más seguros en la tarea”, explica Schujman.
1. Firmeza y afecto
No podemos ser precisos a la hora de limitar y educar a nuestros hijos si no regulamos el flujo de intensidad entre nuestro decir y el amor desde el cual el límite debe ser puesto. El grito y el golpe son resultado de la impotencia de los adultos.

2. Límites racionales
Muchas veces intervenimos solo desde nuestros miedos o emociones en general, sin tomar en cuenta lo que los pequeños necesitan. Retrasamos a menudo procesos de crecimiento, salidas, permisos, etc. por temer un mundo objetivamente hostil, pero sobredimensionado a veces por nuestra mirada de padres. Es muy difícil dejar que nuestros hijos despeguen, pero en la sabiduría radica lo esencial del cuidado que el límite implica.

3. Sostenido en el tiempo
Seamos consecuentes, si estamos seguros de que lo que proponemos es bueno para ellos, aunque haya que tensar la cuerda para que lo indicado se cumpla, pues hagámoslo. Un pequeño de diez años me reclamaba que sus padres siempre amenazan pero no cumplen con nada de lo que sostienen, me pedía que interceda. Sí, leyeron bien. Repetimos: un niño pedía que convenciera a sus padres de que sean más firmes, pues no le hacía bien esta fragilidad de la autoridad.

4. “Todos lo hacen”
Es común, sobre todo en la adolescencia, que los padres se vean envueltos en la maraña de “Papá, no me hagas esto, todos van al baile”. Dicho esto, la sensación de los padres suele ser: “Estoy dejándolo solo, lo excluirán, se aislara, sufrirá...; que vaya”. Hecha la ley, la trampa en marcha. Muchos de los padres que acceden a este tipo de permisos lo hacen bajo presión y sin estar convencidos, por lo que, si entre ellos monitorearan lo que cada uno piensa, los permisos no estarían dados, ya que la mayoría no iría a lugares a los que los adultos no están convencidos de dejarlos ir. Hábitos como el consumo excesivo de alcohol u otras sustancias psicoactivas son, a veces, el resultado de padres temerosos de que sus hijos queden excluidos.

5. Objetivo y calmo
Es común que los padres en los tiempos de ajetreo en los que vivimos respondamos apresuradamente a las demandas de nuestros hijos, sin terminar de escuchar de qué se trata. La generación de equívocos es frecuente y a veces tomamos decisiones erróneas o damos respuestas que no tienen relación con la información solicitada.
Contemos hasta tres, escuchemos y recién respondamos. De igual manera tenemos que proceder al tomar decisiones respecto de algún permiso que nos piden. Aunque solemos responder impetuosamente, dando lugar al, por lo general, justo reclamo de nuestros hijos: “Mis padres no me escuchan”.
Finalmente, Schujman recomendó: “Recordemos: no somos pares, no somos amigos de nuestros hijos, somos padres, ni más ni menos. Y ellos nos necesitan firmes, bien plantados en nuestras convicciones, legitimando sus pasos en el crecer para que el día de mañana puedan cuidar con las herramientas que construyeron el trabajo conjunto”.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Plantean centros de interrupción legal del embarazo adolescente

El Gobierno plantea crear los servicios de interrupción legal de embarazos en adolescentes. Ésa es una de las más de 20 tareas que se trazaron los ministerios de Justicia, Salud y Educación, para reducir el índice de embarazos en las jóvenes de 12 a 17 años.
"Queremos lograr servicios de interrupción legal del embarazo que sean no punibles y de alta calidad y que se implementen en el marco de la Ley (Integral para Garantizar a las Mujeres una vida Libre de Violencia) 348 y la Sentencia Constitucional 206/2014”, informó ayer la viceministra de Igualdad de Oportunidades, Karina Marconi, en la inauguración de la Semana de Prevención de Embarazos en Adolescentes.
Explicó que aunque ese es un tema que entrará en la mesa del debate, "tenemos que garantizar que las adolescentes víctimas de violencia sexual cuenten con este tipo de servicios para que les permitan restituir sus derechos que fueron vulnerados”.
Asimismo detalló que la Sentencia Constitucional 206/2014 permite la interrupción del embarazo, siempre y cuando sea por violencia sexual. "Creemos que es importante garantizar éstos centros”, recalcó.
Aseguró que para ello se debe generar un protocolo de atención para los médicos. "En la siguiente gestión es probable que se cuente con los centros”, dijo. Informó que aún no hay un presupuesto específico para ellos, aunque adelantó que se estima crear uno en cada región.
Ese proyecto es una de las cinco tareas que se programaron dentro del eje de salud, de propuesta del Plan Nacional de Atención y Prevención del Embarazo en Adolescentes y Jóvenes en Bolivia.
El plan contempla 26 tareas en seis ejes: salud, educación, violencia en razón de género, ciudadanía y participación política, fortalecimiento institucional y económico productivo laboral. El objetivo es que todas esas tareas planteadas sean ejecutadas en cinco años, para que se sometan a una evaluación.

Cuatro de seis ejes
Eje Económico Propone que los adolescentes accedan a: Una formación técnica y profesional que les permita insertarse en mejores condiciones al mercado laboral; a un trabajo digno que permita la conciliación de la vida personal, familiar y laborar; a la propiedad de la tierra, así como a la tecnología, crédito solidario y capacitación y al Programa de Vivienda Social y Solidaria.
Eje de Educación Que se elaboren: Programas educativos diseñados con enfoque intra e intercultural e incluidos en todos los niveles educativos, además de realizar una estrategia comunicacional implementada y difundida.
Eje de Salud Realizar: Diagnósticos y planes comunitarios, además de una norma de atención integral a la adolescente embarazada implementada y funcionando a nivel nacional. También servicios de interrupción legal del embarazo no punible de alta calidad implementados de acuerdo a la normativa vigente.
Violencia en razón de género Es necesario contar con registros de atenciones de Interrupción Legal del Embarazo (ILE) en los servicios de salud y la legislación nacional de prevención y atención de la violencia sexual contra adolescentes.

Padres adolescentes podrán acceder a vivienda solidaria y créditos

El Plan Nacional de Atención y Prevención del Embarazo en Adolescentes y Jóvenes en Bolivia propone que los adolescentes que sean padres puedan acceder a viviendas solidarias y a créditos financieros.
La propuesta está dentro de uno de los seis ejes del plan: el Económico Productivo Laboral. "Este es un plan sobre todo para las y los adolescentes que ya tienen niños puedan continuar sus estudios. Muchos tienen ingresos económicos menores y requieren una vivienda. Planteamos que en el marco del Programa de Vivienda Solidaria, implementado por el Ministerio de Obras Públicas, se establezca un cupo determinado para ellas y ellos”, afirmó la viceministra de Igualdad y Oportunidades, Karina Marconi.
El plan además propone apoyar el acceso de las adolescentes y jóvenes a una formación técnica y profesional que les permita insertarse en condiciones dignas al mercado laboral. También se plantea que puedan acceder a la propiedad de la tierra, a tecnología, crédito solidario y capacitación. "Es una demanda de los jovenes del área rural”.
Este Plan, según la ministra de Justicia Sandra Gutiérrez, es parte del convenio firmado entre los ministerios de Educación, Salud y Justicia para promover acciones conjuntas que ayuden a disminuir los embarazos no planificados en adolescentes.
Según datos de la Encuesta Nacional de Adolescentes y Jóvenes (ENDSA) de 2008, cuatro de cinco embarazos en adolescentes y jóvenes -comprendidos entre 15 y 19 años- no son planificados. La mayor cantidad de estos se producen en un contexto de pobreza, por lo que Bolivia identificó este hecho como un problema de salud pública.
Ayer, Página Siete informó que durante el primer semestre de este año, el Servicio Departamental de Salud (SEDES) La Paz, registró cerca a cinco mil embarazos en adolescentes. El Ministerio de Salud indicó que no se tienen datos actuales del tema.
Marconi resaltó que planea trabajar con la población para "sensibilizar” sobre la temática. Añadió que las autoridades ediles deben tener planes y presupuesto para asumir acciones.

Señales que te delatan como madre permisiva

Seguramente ha visto niños gritar y tirarse en el piso para que sus padres les compren un nuevo juguete y probablemente pensaste "este niño no tiene límites". Pero, ¿alguna vez te pusiste a pensar que tú también puedes estar comportándote como una madre permisiva?.

La primera señal es que los niños no tienen límites ni rutina, si pasas por alto las obligaciones porque te parece que los niños aún no las tienen, puede que seas una madre demasiado permisiva. La segunda señal, no tienen tareas en el hogar. El hecho de que tengan que hacer la tarea del colegio, no les imposibilita sentirse útiles en casa. La tercera, no sabes decirles no. Hablar con dulzura siempre no es buena idea, a veces necesitan una voz firme y dura de sus progenitores. La cuarta, dejas que ellos decidan todo, desde saber el nuevo destino de las vacaciones hasta el almuerzo que come todos los días

La sonrisa adolescente tiene su secreto

Según los especialistas, existen aspectos que todo adolescente debe conocer para no tener que taparse la boca, cada vez que hable. Hablar sobre el tema ayuda mucho y más aún en una etapa crítica de la formación de un ser humano. Ricardo Hurtado y Estefani Lozano, odontólogos, explicaron cuáles son estos factores y cómo enfrentarlos.

Ortodoncia. los dientes que no se acomodan correctamente presentan mayores dificultades a la hora de mantener la limpieza, corren mayor riesgo de ser perdidos precozmente y provocan tensión adicional en los músculos que participan en la masticación. "Si se utilizan aparatos dentales, debe prestarse especial atención a la limpieza de la dentadura", aconsejó Hurtado.

Protectores bucales. A decir de Lozano, los que practican deportes, los protectores bucales son fundamentales para preservan la sonrisa. "Estos dispositivos normalmente cubren los dientes superiores y están diseñados para evitar fracturas, heridas en los labios y otros daños en la boca", explicó el profesional.

Nutrición. "Juega un papel fundamental, su salud bucal. Los azúcares y almidones de muchos alimentos y bebidas ayudan a la formación de placa dentobacteriana, la cual destruye el esmalte dental", sostuvo Hurtado y por ello una dieta equilibrada beneficia su salud bucal.

Perforación bucal. A pesar de su popularidad, "la perforación bucal puede causar complicaciones, entre las cuales figuran: infecciones, hemorragias incontrolables y daños en los nervios; además, la joyería de metal puede astillar o quebrar los dientes y dañar las encías", coincidieron ambos especialistas.

Trastornos de alimentación. "Tanto la bulimia (ingesta compulsiva y vómitos) como la anorexia (temor desmesurado a aumentar de peso) son trastornos serios que erosionan el esmalte dental y afectan directamente el aspecto de los dientes", apuntó Hurtado.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Prevención y Consejos: Cómo evitar que los niños digan malas palabras

Aprende como reaccionar cuando los niños dicen malas palabras y como evitar que las mismas se conviertan en un hábito

¿Porqué los niños dicen malas palabras?.
Con frecuencia los niños dicen malas palabras, aunque en algunos casos, no saben su real significado. El motivo por el cual surgen o comienzan estas malas palabras a ser parte del vocabulario de los niños, suele ser la misma por la cual comienzan a hablar, la simple imitación de los adultos, ya sea padres, hermanos, escuela, programas televisivos, etc.
Además son un elemento para obtener la atención, demostrar que son grandes o para ser aceptados en un determinado grupo.
El lenguaje es algo que suele darle poder a los niños, esto es, cuando ellos empiezan a notar que algunas de las palabras y como las dicen, impresionan o llaman la atención de quienes lo rodean. Suele suceder también, que cuando son pequeños, sus padres u otros mayores, festejan o celebran cuando los niños utilizan estos vocablos. Otros padres, en cambio, se enojan y llaman la atención al niño.
Ante la situación o el momento en que el niño pronuncia estas palabras es muy importante saber como reaccionar para evitar que las mismas se conviertan en un hábito y parte del vocabulario normal.
Consejos para evitar que los niños digan malas palabras
Ser el ejemplo de los niños es el primer y más fundamental paso. Tenga la precaución de controlarse y no decir ninguna mala palabra y si se le “escapa” alguna, pida disculpas y trate de buscar un sinónimo de la misma.
Si el niño es pequeño y dice alguna mala palabra, no reaccione, ignore la misma y seguramente no la volverá a repetir, como ya dijimos, disfrutan de la reacción de los adultos al decirla. No se le ocurra bajo ninguna circunstancia festejarle esa acción.
Si es un niño mayor, ya es posible expiarle que ese tipo de lenguaje no es aceptable en la familia y porque. También se le puede explicar el significado de las mismas, ya que seguramente no lo conoce textualmente.
Dígale que por esta vez será disculpado, pero que si lo vuelve a hacer en el futuro, deberá aceptar las consecuencias de eso; y obviamente los padres deben cumplir con lo que han dicho.
Enseñe a su hijo a modificar esa forma de expresar sus emociones, que hay otras opciones y maneras de hacerlo. Explíquele que esas palabras pueden hacer mucho más daños del que se imagina. Señale que otras palabras puede utilizar en los momentos de enojo o frustración.
La próxima vez que sufra algún enojo o descontento y no utilice malas palabras para expresarse, elogie ese comportamiento.
No avergüence a su hijo en público, corríjalo estando en la intimidad de su hogar.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Previsión y Consejos: Seis consejos para corregir a los niños desobedientes

Los niños desobedientes dificultan su educación en casa y en el colegio, sin embargo, las pautas más eficaces para corregir a un niño desobediente son las que estimulan la motivación del pequeño con el refuerzo de sus aspectos positivos.


1. Identificarlo
Identificar a un niño desobediente y saber cuándo, además, esta actitud puede suponer un problema a la larga es el primer paso para corregir a un pequeño que no obedece.
Pero, ¿cómo saber si un niño muestra una actitud de desobediencia excesiva? Los especialistas apuntan que a partir de los dos o tres años se pueden identificar las primeras conductas, que además son mucho más frecuentes (casi el doble) en los niños que en las niñas.
El patrón es una continua desobediencia y hostilidad hacia las figuras de autoridad. Un comportamiento que ocasiona problemas en la convivencia familiar.

2. Motivar al niño
Las terapias más eficaces para corregir a un niño desobediente son las que están orientadas a estimular la motivación del niño, con el refuerzo de sus aspectos positivos y el castigo o ignorancia de los negativos.
Para modificar la conducta desobediente de los hijos, los especialistas recomiendan mostrar una actitud colaborativa: dejar que el niño se exprese y escuchar sus preocupaciones, pero también explicarle con calma los problemas que provoca con su actitud. Lo idóneo sería alcanzar entre ambas partes una solución. Es decir, pactar con el niño.

3. No perder los nervios No obstante, ante el desafío del pequeño es primordial no perder nervios, aunque sea difícil. Hay que intentar controlar el enfado al máximo.
Una buena técnica es colocarse a la altura del niño, para que haya un contacto visual directo. Este es uno de los consejos importantes para aprender a hablar con el niño. Desde esa posición hay que decirle, en tono firme, que no es aceptable su comportamiento.

4. Las rutinas ayudan
Mantener un horario y un ritmo de vida estable es esencial para corregir a un niño desobediente. Si el niño se acuesta tarde y come a cualquier hora, en definitiva, lleva una vida caótica y será incapaz de guiarse por normas o límites cuando existan.
Por el contrario, un horario definido para cada actividad, las horas necesarias de descanso y el orden y equilibrio alrededor fomentan una actitud más colaborativa y asertiva por parte del pequeño.

5. Poner normas y límites Las normas y los límites son fundamentales para establecer las barreras entre lo que se debe y no se debe hacer. Tienen que ser claras y razonables. También deben estar adaptadas a la edad de cada niño. No se debe exigir nunca más de lo que el pequeño pueda conseguir y es aconsejable explicarle siempre el porqué de cada norma y en qué le beneficia.
En este sentido, es importante aprender a dar órdenes. “Ve a tu cuarto, deja la cartera, lávate las manos y siéntate a comer”. Un niño de corta edad es muy probable que no sea capaz de cumplir las cuatro órdenes anteriores a la vez. Los padres deben saber adaptar sus peticiones al ritmo del pequeño y asegurarse de que las cumple antes de dar la siguiente.

6. Premiarlo
El refuerzo positivo es fundamental para que el p`equeño repita las actitudes deseables. Esto no significa que haya que regalarle algo cada vez que se porte bien. Sí es posible, sin embargo, recompensarle con palabras de agradecimiento y satisfacción y un buen abrazo.