Durante la última década se han producido vertiginosos avances tecnológicos y un creciente uso de los dispositivos móviles con conexión a Internet. Herramientas como el chat o las redes sociales pasaron del uso privativo del ámbito empresarial al necesario uso personal, según los expertos de ISEP Clínic (www.isepclinic.es), centro de atención clínica del Instituto Superior de Estudios Psicológicos.
Desde esta institución destacan que los adolescentes otorgan un valor fundamental a las nuevas tecnologías y a internet, como un signo de identidad y de estatus, y su uso se ha convertido en prioritario en su vida.
“Estar conectado y poseer las últimas tecnologías para ellos es indispensable”, añade un informe de este centro.
Según el equipo de psicólogos de ISEP Clínic, ser adolescente en la actualidad implica tener el último Iphone, Blackberry, tablet, la PSP o la Nintendo DS con conexión wifi, y muchas veces los hijos, incluso, disponen de tecnología más avanzada que la que poseen sus padres.
Antes para los progenitores el celular que llevaban sus vástagos significaba tenerlos controlados y localizados, y les aportaba tranquilidad, explica el informe de este centro.
Pero ahora, después de ver que los jóvenes van a todas partes con estos dispositivos y lo consultan continuamente mientras están en la mesa o estudiando, los padres perciben que las nuevas tecnologías pueden ser una gran amenaza que genera en los jóvenes una conducta adictiva, destacan los expertos de ISEP Clínic.
Así, cuando los padres visitan al psicólogo suelen hacer preguntas clave, como: ¿está mi hijo enganchado a las redes sociales?, o ¿es adicto al móvil?, señala el informe de ISEP Clínic.
Estas son algunas orientaciones elaboradas para Efe por el Departamento de psicología infantojuvenil de ISEP Clínic, para ayudar a los padres a conocer, detectar y afrontar una posible adicción de sus hijos a las tecnologías:
Resolviendo algunas dudas
¿Es malo el uso del ordenador en niños y adolescentes?
Su utilización, al igual que la de cualquier otra tecnología, no es ni buena ni mala, ya que solo se trata de una herramienta de estudio, trabajo, ocio y comunicación. El problema radica, como en todas las cosas, en el uso que se le de.
¿Debemos prohibir el uso del ordenador o el móvil a nuestros hijos?
La respuesta es un NO rotundo. Las nuevas tecnologías están y estarán ahí y nuestros hijos, tarde o temprano, se incorporarán a ellas. Lo importante es enseñarles un uso racional y responsable de estas herramientas. Recordemos el viejo adagio “no hay nada más apetecido que lo prohibido”.
¿Qué hago si mi hijo padece una adicción al teléfono móvil?
Es recomendable no ofrecer tarifa plana, de entrada, a un niño. También es conveniente controlar el uso del teléfono inteligente o revisar la factura para ver los minutos gastados. Tener Internet en el móvil no es recomendable para menores de edad que aún no conocen como desenvolverse por la Red.
¿Cuánto tiempo debo dejar a mi hijo navegar en la red?
No hay un tiempo preciso. Sin embargo, los padres deben tener un criterio al respecto y establecer pautas consensuadas dependiendo de cada caso. Es recomendable que entre semana el tiempo no sea superior a media hora al día y, los fines de semana, se puede ampliar a una hora, dando siempre prioridad a los deberes y trabajos.
¿Puede mi hijo tener acceso directo a redes sociales como Facebook?
Los niños menores de 10 años no deben tener acceso a Internet en solitario: pueden utilizar el ordenador como herramienta de juego, ocio, estudio o fuente de información. De los 10 a los 14 años pueden acceder a Internet según el horario y las normas estipuladas bajo supervisión de los padres.
Muchos hijos prohíben a sus padres que les supervisen su chat o redes sociales porque, según ellos, estarían ‘violando su intimidad’. Este argumento carece de lógica si se tiene en cuenta que, a esas edades, los niños pueden ser víctimas altamente potenciales de fraudes, acoso o engaños en Internet.
A partir de los 14 años se deben establecer normas muy claras de uso y las respectivas sanciones que se aplicarán en caso de incumplimiento. Los hijos son libres de utilizarlo, pero conociendo los riesgos y peligros de hacerlo y las limitaciones que les ponemos.
Cuándo acudir a un psicólogo según la psicóloga Yolanda Vera, directora de ISEP Clínic Terrassa, “los padres que acuden a las consultas psicológicas debido a una posible adicción de sus hijos a las nuevas tecnologías, suelen tener entre 30-40 años, mientras que los niños con adicción al móvil acuden a partir de los 9 años, una edad temprana, pero explicable si se tiene en cuenta que, hoy en día, es frecuente que los niños tengan celular a partir de los 8 años”.
“Los niños con adicción a las redes sociales acuden a la consulta a partir de los 12 años”, añade Vera, que destaca que en este punto es importante recordar que, en algunos países, legalmente los niños no pueden acceder a las redes sociales hasta cumplidos los 14 años.
Para esta psicóloga es aconsejable que los padres acudan a un gabinete psicológico “cuando no pueden controlar los horarios de conexión o bien si, al intentarlo, se genera un conflicto familiar serio”.
“También es conveniente buscar ayuda profesional cuando la adicción es la prioridad en la vida del hijo y por ella delega responsabilidades, como hacer deberes, estudiar, o bien deja de llevar a cabo actividades placenteras por continuar conectado, como puede ser salir con los amigos o jugar”, añade.
Cuando un hijo renuncia a su vida social o familiar y prefiere vivir aislado en su habitación o con su móvil o tableta, también conviene acudir a la consulta psicológica, en opinión de Vera.
Respecto de cuándo sería recomendable que los propios hijos inicien una psicoterapia para solucionar su tecnoadicción, Vera opina que el momento adecuado es “cuando los padres lo decidan, ya que no hay que olvidar que son menores de edad y, por lo tanto, bajo tutela legal de un adulto”.
“Son los padres los que deben decidir cuando la conducta de su hijo empieza a ser un problema y han llevarlo a un profesional especializado. El menor no debe tener la opción de decir que no. Si se da la situación ideal de que sea el niño o adolescente el que lo pida o solicite ayuda, debemos llevarlo a un psicólogo infantojuvenil sin dudarlo”, concluye la experta de ISEP Clínic.
- Hay que ver los síntomas que presentan los niños o jóvenes para ver si tienen adicción a las nuevas tecnologías, pero NO se les puede prohibir.
- Los adolescentes otorgan un valor fundamental a las nuevas tecnologías y a internet, como un signo de identidad y de estatus, y su uso se ha convertido en prioritario en su vida.
- Cuando un adolescente renuncia a su vida social o familiar y prefiere vivir aislado en su habitación o con su móvil, ordenador o tableta, conviene acudir a la consulta psicológica, en opinión de los expertos.
SIGNOS Y SÍNTOMAS DE ALARMA
Teléfono móvil:
1. El primer signo de alarma es el recibo abultado a final de mes, aunque ahora con las tarifas planas es más difícil detectarlo.
2. Comprobar si lleva el teléfono con él a todas partes: en la mesa; anda por la calle chateando; lo tiene sobre el escritorio cuando estudia, etc.
3. Presenta irritabilidad cuando no lo lleva encima.
4. Dice mentiras para tener el celular a mano.
Computadora:
1. Se despierta a media noche para conectarse a Internet.
2. Descenso en los resultados académicos.
3. Mentiras para pasar más tiempo ante el ordenador.
4. Excesiva somnolencia durante el día.
5. Irritabilidad cuando no puede conectarse.
6. Cefaleas y excusas para no ir al colegio y poder quedarse en casa y conectarse.
7. En los estadios más avanzados, los adolescentes pueden permanecer más de tres horas conectados, anteponen el uso del ordenador a necesidades básicas como dormir e ir al baño, y presentan síntomas propios de la abstinencia cuando no están conectados, como irritabilidad, enfado, paranoia, trastornos del sueño, agresividad o violencia.
jueves, 13 de noviembre de 2014
Habla con tu hijo sobre las drogas
Señales a veces imperceptibles que pueden pasar desapercibidas serán las que te darán la alarma ante el posible consumo de drogas de tu hijo.
La adolescencia es para muchos padres el periodo más difícil en la educación de los hijos ya que se deja de tener el control sobre ellos: cada vez son más autónomos e independientes y muchas veces el problema no está en cómo ayudarles, sino en qué ayudarles.
Una de las sospechas frecuentes en esta edad es saber si tu hijo consume drogas. Un buen diagnóstico te permitirá ayudarle mejor y preparar una conversación que todo padre o madre debe tener alguna vez: hablar sobre drogas con tu hijo.
Sin embargo, debes saber que muchos de los síntomas y cambios de comportamiento no tienen por qué estar relacionados con el consumo de drogas y en la mayoría de los casos son propios de la edad. Lo ideal es que analices su comportamiento y veas cuántos de estos síntomas concuerdan. Te puede resultar útil hablar con sus profesores o tutores en el colegio o con los padres de sus amigos para tener otra visión al respecto.
CAMBIOS EN EL COMPORTAMIENTO DE UN JOVEN DROGADICTO
Tal vez los síntomas más equívocos son aquellos relacionados con cambios en el comportamiento de los jóvenes, tan típicos de la edad, pero que a veces esconden algo más. Cambios de humor inesperados, cambios de amistades, pocas ganas de asistir a actividades familiares o desapego hacia miembros de la familia suelen venir casi en serie con la edad aunque es necesario que evalúes la importancia de los mismos.
Muchos síntomas de drogadicción son propios de la adolescencia
Algo más grave es que tu hijo deje de repente de cumplir con su hora de llegada a casa o sus tareas y deberes en casa o el colegio. Mucho más serio es que comience a insultar o abusar verbalmente de compañeros, amigos o familiares, así como que ofrezca excusas constantes sobre su comportamiento y le descubras mentiras sobre qué hace y a dónde va.
En estos casos lo mejor es que hables con él con firmeza, pero sin juzgarle. Su reacción será en muchos casos significativa y puede destapar otros síntomas de personalidad o de salud que delaten un consumo de drogas.
CAMBIOS EN LA PERSONALIDAD Y LA SALUD
La lista de cambios de salud y personalidad en el adolescente son los mejores síntomas que te pueden dar pistas sobre el consumo de drogas, ya que la mayoría no dejan lugar a dudas. Sin embargo, que tu hijo no los padezca tampoco quiere decir que no sea consumidor de drogas, ya que según el tipo de sustancias las reacciones en la salud y la personalidad serán distintas:
- Cambios en los patrones del sueño: se despierta a media noche, no puede dormir
- Ojos rojos e irritados con frecuencia
- Fallos en la memoria: olvida cosas de manera inexplicable
- Tos crónica
- Dolores o pinchazos en el pecho
- Fatiga o cansancio excesivo al realizar actividades normales
- Paranoia y cambios bruscos en el estado de ánimo
- Irregularidades en la menstruación en el caso de las chicas
- Dificultad o cambios en el habla
- Dificultades al caminar o sensación de mareo
- Hiperactividad anormal
En caso de que tu hijo presente algunos de estos síntomas habla con el psicólogo del colegio o convéncele para que acuda a un especialista que te ayudará a realizar un diagnóstico más preciso.
Otra señal es la presencia en casa o entre sus cosas de materiales relacionados con las drogas, desde pipas o papel para enrollar cigarillos; incienso, colonias o enjuagues bucales para camuflar los olores de las drogas; gotas para los ojos y pupilas dilatadas; hasta material que pueda servir para inhalar: esmalte de uñas, líquido corrector bolsas de papel, utensilios de limpieza.
CAMBIOS EN SUS ACTIVIDADES
Los cambios en las actividades del joven pueden ser un síntoma de drogadicción aunque, en este caso también, muchas son propias de la edad. Cambios de amistades, falta de rendimiento escolar y peores notas, desinterés en clase y falta de concentración, deberes sin hacer, se lava con menos frecuencia, pierde o gana peso con facilidad, cambio de vestuario, temas de conversación distintos con sus amistades.
En definitiva, muchas son las señales que pueden alertarnos si nuestro hijo tiene un problema con las drogas. Mi consejo es que nunca lo tomes todo al pie de la letra, ya que muchos de estos síntomas no tienen por qué significar algo grave. Pero tampoco lo tomes a la ligera, dejarlo pasar por dejadez o miedo puede ser un error imperdonable. Aunque no haya indicios, una conversación con él nunca estará por demás.
La adolescencia es para muchos padres el periodo más difícil en la educación de los hijos ya que se deja de tener el control sobre ellos: cada vez son más autónomos e independientes y muchas veces el problema no está en cómo ayudarles, sino en qué ayudarles.
Una de las sospechas frecuentes en esta edad es saber si tu hijo consume drogas. Un buen diagnóstico te permitirá ayudarle mejor y preparar una conversación que todo padre o madre debe tener alguna vez: hablar sobre drogas con tu hijo.
Sin embargo, debes saber que muchos de los síntomas y cambios de comportamiento no tienen por qué estar relacionados con el consumo de drogas y en la mayoría de los casos son propios de la edad. Lo ideal es que analices su comportamiento y veas cuántos de estos síntomas concuerdan. Te puede resultar útil hablar con sus profesores o tutores en el colegio o con los padres de sus amigos para tener otra visión al respecto.
CAMBIOS EN EL COMPORTAMIENTO DE UN JOVEN DROGADICTO
Tal vez los síntomas más equívocos son aquellos relacionados con cambios en el comportamiento de los jóvenes, tan típicos de la edad, pero que a veces esconden algo más. Cambios de humor inesperados, cambios de amistades, pocas ganas de asistir a actividades familiares o desapego hacia miembros de la familia suelen venir casi en serie con la edad aunque es necesario que evalúes la importancia de los mismos.
Muchos síntomas de drogadicción son propios de la adolescencia
Algo más grave es que tu hijo deje de repente de cumplir con su hora de llegada a casa o sus tareas y deberes en casa o el colegio. Mucho más serio es que comience a insultar o abusar verbalmente de compañeros, amigos o familiares, así como que ofrezca excusas constantes sobre su comportamiento y le descubras mentiras sobre qué hace y a dónde va.
En estos casos lo mejor es que hables con él con firmeza, pero sin juzgarle. Su reacción será en muchos casos significativa y puede destapar otros síntomas de personalidad o de salud que delaten un consumo de drogas.
CAMBIOS EN LA PERSONALIDAD Y LA SALUD
La lista de cambios de salud y personalidad en el adolescente son los mejores síntomas que te pueden dar pistas sobre el consumo de drogas, ya que la mayoría no dejan lugar a dudas. Sin embargo, que tu hijo no los padezca tampoco quiere decir que no sea consumidor de drogas, ya que según el tipo de sustancias las reacciones en la salud y la personalidad serán distintas:
- Cambios en los patrones del sueño: se despierta a media noche, no puede dormir
- Ojos rojos e irritados con frecuencia
- Fallos en la memoria: olvida cosas de manera inexplicable
- Tos crónica
- Dolores o pinchazos en el pecho
- Fatiga o cansancio excesivo al realizar actividades normales
- Paranoia y cambios bruscos en el estado de ánimo
- Irregularidades en la menstruación en el caso de las chicas
- Dificultad o cambios en el habla
- Dificultades al caminar o sensación de mareo
- Hiperactividad anormal
En caso de que tu hijo presente algunos de estos síntomas habla con el psicólogo del colegio o convéncele para que acuda a un especialista que te ayudará a realizar un diagnóstico más preciso.
Otra señal es la presencia en casa o entre sus cosas de materiales relacionados con las drogas, desde pipas o papel para enrollar cigarillos; incienso, colonias o enjuagues bucales para camuflar los olores de las drogas; gotas para los ojos y pupilas dilatadas; hasta material que pueda servir para inhalar: esmalte de uñas, líquido corrector bolsas de papel, utensilios de limpieza.
CAMBIOS EN SUS ACTIVIDADES
Los cambios en las actividades del joven pueden ser un síntoma de drogadicción aunque, en este caso también, muchas son propias de la edad. Cambios de amistades, falta de rendimiento escolar y peores notas, desinterés en clase y falta de concentración, deberes sin hacer, se lava con menos frecuencia, pierde o gana peso con facilidad, cambio de vestuario, temas de conversación distintos con sus amistades.
En definitiva, muchas son las señales que pueden alertarnos si nuestro hijo tiene un problema con las drogas. Mi consejo es que nunca lo tomes todo al pie de la letra, ya que muchos de estos síntomas no tienen por qué significar algo grave. Pero tampoco lo tomes a la ligera, dejarlo pasar por dejadez o miedo puede ser un error imperdonable. Aunque no haya indicios, una conversación con él nunca estará por demás.
miércoles, 12 de noviembre de 2014
Tips para evitar los celos entre hermanos gemelos
Los celos entre hermanos son inevitables, pero cuando pensamos en hermanos gemelos me arriesgaría a decir que se potencian. Son dos hijos de la misma edad que quieren tener nuestra atención, cómo no van a tener celos.
Reglas básicas. Gran parte de los celos y las rivalidades surgen a partir de los conflictos, la mejor forma de evitarlos es teniendo reglas claras, por ejemplo: golpearse, insultar o agredir está prohibido. Parece muy obvio, pero nada mejor que reglas básicas de convivencia bien claras, de esta forma los castigos serán iguales para ambos. Al tener gemelos la historia es diferente y si no queremos generar celos innecesarios será indispensable ayudarles a resolver sus problemas, a ser independientes y a ayudarse mutuamente. Las comparaciones entre hermanos nunca son buenas ni llevan a situaciones constructivas, así que lo mejor que podemos hacer es evitarlas.
Criar gemelos es todo un desafío, por ello hay que estar preparados./
Reglas básicas. Gran parte de los celos y las rivalidades surgen a partir de los conflictos, la mejor forma de evitarlos es teniendo reglas claras, por ejemplo: golpearse, insultar o agredir está prohibido. Parece muy obvio, pero nada mejor que reglas básicas de convivencia bien claras, de esta forma los castigos serán iguales para ambos. Al tener gemelos la historia es diferente y si no queremos generar celos innecesarios será indispensable ayudarles a resolver sus problemas, a ser independientes y a ayudarse mutuamente. Las comparaciones entre hermanos nunca son buenas ni llevan a situaciones constructivas, así que lo mejor que podemos hacer es evitarlas.
Criar gemelos es todo un desafío, por ello hay que estar preparados./
¿Cómo saber si estás lista para ser madre?
¿Conoces a alguna mujer que se haya arrepentido de ser madre? Si tú quieres planificar un embarazo pero te cuestionas si estás lista o te preguntas si serás una buena madre, continúa leyendo. Te encuentras en una etapa de tu vida en la que sientes que deseas transmitir tus valores a otra persona. Quieres que ese mismo modo de ver y enfrentar la vida que a ti te ha dado tanta alegría, también sea vivido por otra persona. Esto es importante tenerlo claro, no se trata de pensar en otro ser como la forma de recibir el amor que necesitas porque te sientes vacía, sino todo lo contrario; se trata de dar. Te emocionas ante las embarazadas, tienes pensadas algunas cosas para un hijo, por ejemplo su nombre.
Ocho consejos para evitar que su hijo sea un golpeador
1º. Hablen con sus hijos
- Explíquenle que las conductas violentas como arañar o pegar son inadecuadas y las consecuencias negativas que tienen para los demás niños y para él mismo.
2º. No exponer a escenas violentas
- Deben evitar a toda costa que los niños presencien escenas violentas, ya sean en películas, videojuegos, espectáculos deportivos, etc.
- Los niños no distinguen entre la realidad y la ficción y tratarán de reproducir esas situaciones en su vida real.
3º. Ejemplo en el hogar
- Los niños aprenden por imitación, el ejemplo que le den a su hijo o hija será decisivo.
- El niño debe ver en sus padres un modelo de afrontar las situaciones dialogando, negociando, pero sin recurrir a la violencia física o verbal. Tengan en cuenta que su hijo les observa y escucha siempre.
4º. Enséñele otras opciones
- Los padres deben enseñarle de manera concreta alternativas a su conducta, es decir, cómo puede resolver las situaciones de otra manera.
Esto se suele hacer a partir reflexionando sobre episodios sucedidos en el colegio o en contacto con otros niños, por ejemplo, en el parque.
5º. No refuerce las conductas agresivas
- Sin querer, muchas familias “premian” el comportamiento agresivo de su hijo. Bromeando, presumen de esta forma de ser ante otros familiares y amigos con comentarios como “preferimos que él pegue a que le peguen”. De esta forma están aprobando el comportamiento de su hijo o hija.
- En otros casos, se etiqueta al niño como “pegón”, lo que también refuerza este tipo de conductas.
6º. Elogie y apruebe
- Sorpréndalo resolviendo las situaciones adecuadamente, con sus hermanos u otros niños.
- En esos casos, préstele una especial atención, elógielo y apruebe su conducta.
- Será una forma muy concreta de decirle: «así me gustaría que actuaras la próxima vez».
7º. Adopte medidas
- Cuando el niño pegue o agreda a otro niño, adopte medidas de manera que ese comportamiento tenga consecuencias negativas. Las medidas se deben adoptar lo antes posible.
- En primer lugar regáñelo y déjele bien claro que no quiere que se comporte así.
- Si acaba de presenciar una reacción violenta, utilice la técnica de «tiempo fuera»: déjelo en un lugar aburrido pero supervisado, tantos minutos como años tiene.
- Otra forma de actuar, consiste en retirarle algunos privilegios: como no poder ver la TV, o retirarle un juguete. Aquí, el criterio general será retirárselo tantas horas como años tiene.
8º. Si nada funciona
- Si a pesar de todas las medidas, y pasado un tiempo prudencial el niño o la niña continúa con una conducta agresiva, sería necesario que un especialista valorara el comportamiento para proponer un programa de mejora más personalizado.
jueves, 6 de noviembre de 2014
Cómo hablar sobre la intimidad con tu hijo
No hay una edad específica para hablar de sexo por primera vez con un hijo, será cuando tú quieras hacerlo o cuando tu hijo te gane y te pregunte. Lo más aconsejable es que el tema se trate con naturalidad desde un primer momento. Los niños a medida que crecen van haciendo diferentes preguntas desde su inocencia y edad correspondiente, que de algún modo nos van poniendo en materia. Por ejemplo, la típica pregunta que hacen: ¿de dónde vienen los bebés? Si bien esa pregunta no es específicamente de sexo, sabemos que es algo implícito, de modo que ya podríamos introducir cierto conocimiento al respecto para que el aprendizaje sea gradual, a la vez logramos que nuestro hijo sienta confianza y libertad para hablar del tema con nosotras. También puedes recurrir a algún familiar de confianza, puedes pedirle que hable con tu hijo acerca de sexo. Es natural que los niños se sientan más cómodos hablando con alguien de su mismo género
¿Se le debe enseñar a beber?
Sexualidad, drogas y alcoholismos son temas que deben ser tratados desde el seno familiar. Continúa leyendo que expertos explican si se debe o no enseñar a los hijos el consumo del alcohol.
Inculcar desde pequeños El psicólogo Johnny Ledezma expresó que se debe inculcar a los niños desde los 7 años de edad "cuáles son las desventajas y los efectos que produce el alcohol". Asimismo, indicó que existen ejercicios con los que se puede sentir los efectos sin necesidad de consumir bebidas alcohólicas, entre esos efectos están dolor de cabeza, vomito, mareos, mismos que son causados por el consumo de alcohol "aplicando estos ejercicios se puede enseñar y preguntar si le gusta tener ese tipo de síntomas", sostuvo el profesional.
Cultura. Para el psicólogo Luis Nardín, el consumo de alcohol va a depender mucho de la cultura y del tipo de familia, ya que existen algunas culturas que comparten vino mezclado con agua mineral y gas "otras lo hacen a los 6, 7 años; en otras esperan a la adolescencia, existen también las culturas en las que es normal beber vino todo el tiempo a la hora del almuerzo. Es por la costumbre, en otras familias el uso de alcohol no se da y otros lo guardan para cuando sean adultos. Remarcó que es importante que el niño sepa que el alcohol es una bebida que se la puede consumir en familia, "no se debe prohibir, la prohibición jamás ha funcionado, los padres deben enseñar de tal manera que el niño pueda asociar sus contextos que es adecuado consumir de forma controlada".
Casa o amigos. Ledezma mencionó que si el adolescente empieza o acostumbra beber en casa, "si toma el gusto de beber no importa el lugar porque donde halle la oportunidad va a beber, ya sea en la casa o con los amigos". Explicó que "el hijo que bebe en casa no significa que siempre va a beber en casa, eso es mentira, los padres deben saber explicar cuáles son los efectos colaterales". Nardín mencionó que es preferible que beba en casa porque ahí los padres pueden controlar su consumo, además que no va a conducir, eso es algo que se le debe enseñar a los hijos, "si bebe no conduzca", señaló.
Acontecimientos sociales "Los padres llevan a sus hijos a los eventos; esto es un punto negativo para los padres, el ejemplo debe partir de ellos mostrando a través de su comportamiento, porque los hijos indirecta o directamente tienden a copiar las conductas negativas y positivas", remarcó Ledezma.
A qué edad pueden beber Ledezma sostuvo que si se les ha inculcado los principios y valores, a los 18 años por ley pueden tomar decisiones sobre su vida, considero que a los 18 o 19 años de edad es lo correcto. También enfatizó que si hasta los 18 años de edad no ha sido informado, es más probable que caiga en el vicio del alcohol y las drogas, "la mayoría de los que entran al mundo de la exploración de las drogas es cuando no tienen principios sólidos, empiezan a explorar sin tener claros cuáles son los aspectos negativos y las consecuencias".
Inculcar desde pequeños El psicólogo Johnny Ledezma expresó que se debe inculcar a los niños desde los 7 años de edad "cuáles son las desventajas y los efectos que produce el alcohol". Asimismo, indicó que existen ejercicios con los que se puede sentir los efectos sin necesidad de consumir bebidas alcohólicas, entre esos efectos están dolor de cabeza, vomito, mareos, mismos que son causados por el consumo de alcohol "aplicando estos ejercicios se puede enseñar y preguntar si le gusta tener ese tipo de síntomas", sostuvo el profesional.
Cultura. Para el psicólogo Luis Nardín, el consumo de alcohol va a depender mucho de la cultura y del tipo de familia, ya que existen algunas culturas que comparten vino mezclado con agua mineral y gas "otras lo hacen a los 6, 7 años; en otras esperan a la adolescencia, existen también las culturas en las que es normal beber vino todo el tiempo a la hora del almuerzo. Es por la costumbre, en otras familias el uso de alcohol no se da y otros lo guardan para cuando sean adultos. Remarcó que es importante que el niño sepa que el alcohol es una bebida que se la puede consumir en familia, "no se debe prohibir, la prohibición jamás ha funcionado, los padres deben enseñar de tal manera que el niño pueda asociar sus contextos que es adecuado consumir de forma controlada".
Casa o amigos. Ledezma mencionó que si el adolescente empieza o acostumbra beber en casa, "si toma el gusto de beber no importa el lugar porque donde halle la oportunidad va a beber, ya sea en la casa o con los amigos". Explicó que "el hijo que bebe en casa no significa que siempre va a beber en casa, eso es mentira, los padres deben saber explicar cuáles son los efectos colaterales". Nardín mencionó que es preferible que beba en casa porque ahí los padres pueden controlar su consumo, además que no va a conducir, eso es algo que se le debe enseñar a los hijos, "si bebe no conduzca", señaló.
Acontecimientos sociales "Los padres llevan a sus hijos a los eventos; esto es un punto negativo para los padres, el ejemplo debe partir de ellos mostrando a través de su comportamiento, porque los hijos indirecta o directamente tienden a copiar las conductas negativas y positivas", remarcó Ledezma.
A qué edad pueden beber Ledezma sostuvo que si se les ha inculcado los principios y valores, a los 18 años por ley pueden tomar decisiones sobre su vida, considero que a los 18 o 19 años de edad es lo correcto. También enfatizó que si hasta los 18 años de edad no ha sido informado, es más probable que caiga en el vicio del alcohol y las drogas, "la mayoría de los que entran al mundo de la exploración de las drogas es cuando no tienen principios sólidos, empiezan a explorar sin tener claros cuáles son los aspectos negativos y las consecuencias".
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