lunes, 30 de mayo de 2016

Padres septuagenarios

Un matrimonio indio cumplió su deseo de tener un hijo. El detalle está en que esta pareja es septuagenaria. Aunque a ellos la edad no les preocupa porque, como “Dios es omnipotente y omnipresente”, están seguros de que Él cuidará al niño Armaan.

No es un caso aislado ni mucho menos. En Bolivia y otros países de la región se conoce de situaciones similares, principalmente de hombres que embarazan a mujeres de menor edad. Pero, con la fertilización in vitro se hizo “normal” enterarse de casos como el conocido el año pasado, cuando se regó la noticia de que una alemana con 13 hijos iba a dar a luz cuatrillizos a los 65 años.

La “vergüenza”
Daljinder Kaur (70) y Mohinder Singh Gill (76), casados desde hace 46 años, habían perdido la esperanza de tener un hijo y se habían resignado a soportar la vergüenza de no ser padres en un país donde la esterilidad se considera como un castigo de Dios.

Sin embargo, después de ver una publicidad sobre fecundación asistida, decidieron someterse al tratamiento.

Así lo hicieron durante dos años en una clínica de reproducción asistida del estado de Haryana.

El bebé fue concebido con un óvulo y esperma de la pareja.

El pequeño Armaan nació el 19 de abril de este año pesando dos kilos y ahora crece sano y fuerte, según informaron desde la clínica National Fertility and Test Tube.

Una vida completa
“Dios escuchó nuestras oraciones. Mi vida ahora está completa. Cuidaré de este bebé yo sola. Me siento llena de energía. Mi marido también es muy cuidadoso y me ayuda tanto como puede”, dijo Kaur.

Cuando su unigénito cumpla diez años, él tendrá 89 y ella 82. Cuando cumpla 20, ella será nonagenaria y él casi centenario, lo que abre la posibilidad de que el vástago quede huérfano para entonces.

“La gente se pregunta qué pasará con el niño cuando muramos. Pero tengo fe en Dios. Dios es omnipotente y omnipresente, Él cuidará todo”, afirmó Mohinder Singh Gill.

Madres a los…
La ciencia dice que no es lo mismo ser madre a los 25 que a los 40 años: cada edad tiene aspectos positivos y negativos.

Desde el punto de vista sanitario, a partir de los 35 años se considera a una gestante “añosa”, pues aumentan los riesgos de padecer determinadas patologías como diabetes gestacional o preeclampsia y para los niños hay más probabilidades de que nazcan con alteraciones cromosómicas como el Síndrome de Down, de Edwards y otros.

viernes, 27 de mayo de 2016

12 tips para mejorar la relación con tu mamá

Es muy importante tener una buena relación con tu mamá, ya que esto fortalece los lazos afectivos y mejora la salud emocional de la familia. El primer punto que hay que entender para sanar la relación madre-hijo, es que ser madre no es una tarea fácil y no hay que juzgarlas a la ligera si han cometido errores. Para mejorar tu relación, te damos las siguientes recomendaciones.

Respeto: El respeto por tu mamá siempre debe ser una prioridad, respeta su espacio, tiempo, gustos y preferencias. Si eres madre, empieza por respetarte a ti misma, es más fácil que te respeten cuando tú misma lo haces.

Olvida: Tu mamá es la persona con la que más historia tienes, esto significa que ambos conocen su vida, sus aciertos y errores. Cuando hay una discusión, se conectan cosas del pasado que se suelen sacar en el momento para defenderse, lo que se traduce en reproches innecesarios. Evita estas situaciones tratando de no sacar cosas del pasado, respira y piensa antes de hablar. Enfócate a la situación actual y no mezcles cosas.

Dile que la quieres: Pocas veces se expresa este sentimiento hacia la madre. Está tan cerca que se da por hecho que ella lo sabe, pero hay que decírselo porque a ella le gusta escucharlo. Dile cosas bonitas como que bien te ves hoy, que rico cocinas o me gusta platicar contigo. Abrázala, bésala, consiéntela.

Piensa en positivo: “La energía fluye donde está tu atención” es un proverbio hawaiano, así que enfócate en las cosas positivas de tu mamá y verás que te conectas mejor con ella.

Cambia: Siempre se exigen cambios a los demás, para lograrlo tienes que cambiar primero tú. Cuando haces cambios en alguna conducta, éstos tienen efectos en las personas a tu alrededor. Si llevas a cabo alguno de estos cambios vas a ver respuesta en tu madre indudablemente.

No juzgues a nadie hasta haber caminado una milla en sus mocasines. Tanto si eres la madre o la hija, trata de entender que ambas provienen de distintas generaciones y tienen que enfrentar distintas circunstancias y problemas. No temas en ser la primera en acercarse y tratar de resolver el conflicto.

No cierres la comunicación. Incluso en las buenas relaciones, muchas veces asumimos que la otra persona sabe lo que pensamos o sentimos, cuando en realidad no es así. Ni madres ni hijos pueden leerse la mente. Sé claro y di lo que piensas, para evitar malos entendidos. No olvides la importancia de saber escuchar.

No ocultes resentimientos y trata de resolverlos lo más pronto posible. Cuando callamos, albergamos resentimientos que con el tiempo, sólo crecen y empeoran la situación. Elige tus batallas y aprende a perdonar. Recuerda la analogía de Buda, cuando decía que negarse a perdonar es como esconder una brasa encendida en el puño de la mano, para arrojársela al enemigo. La única que se quema eres tú.

¿Qué puedo hacer yo para solucionar la situación? Es fácil culpar al otro y señalar sus defectos, pero eso no conduce a nada. Es imposible cambiar a todos los que nos rodean, pero podemos concentrarnos en nosotros mismos. Cuando una persona cambia, la relación cambia con ella.

Sé realista. Muchas veces esperamos que nuestra madre sea “Súper Mamá”, y que jamás se enferme, dude o cometa errores. Como madres, quieren que sus hijos puedan hacer todo aquello que ellas no pudieron, y caen en la trampa de que nada de lo que hacen les parezca suficiente.

Respeto, límites e individualidad. Una buena relación entre madre e hijo no implica que los dos estén de acuerdo en todo. Cada individuo tiene su punto de vista y no es necesario pensar igual para estar juntos. Si sabes que a tu madre, o a tu hijo, no le gustan ciertas cosas, no trates de imponérselas.

No eches leña al fuego. Cuando estamos en medio de una acalorada discusión, muchas veces mencionamos cosas del pasado, sólo para herir a la otra persona o justificar nuestros actos. Esto sólo logra empeorar las cosas. Tampoco ayuda involucrar a terceros en la discusión. La intervención del padre, de un hermano o de una tía sólo empeorará la situación.

CELEBRACIONES DEL DÍA DE LA MADRE EN EL MUNDO

• Irlanda y Reino Unido: Cuarto domingo de la Cuaresma. Formalmente se denomina Mothering Sunday.

• Albania, Bosnia y Herzegovina, Croacia, Macedonia, Montenegro, Rumania, Serbia, Bulgaria, Rusia y otros países ex-socialistas: 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer).

• Egipto, Líbano, Marruecos, Palestina, Siria: 21 de marzo (Día de la Primavera).

• España, Hungría, Portugal, Sudáfrica, Lituania: Primer domingo de mayo.

• Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Chile, China, Canadá, Colombia, Cuba, Dinamarca, Ecuador, EE.UU., Estonia, Filipinas, Finlandia, Grecia, Holanda, Honduras, Italia, Japón, Perú, Puerto Rico, República Checa, Suiza, Taiwan, Uruguay, Venezuela: Segundo domingo de mayo.

La mejor edad para ser madre

La edad de la maternidad se ha ido retrasando en los últimos años debido a una variedad de razones, entre ellos la falta de estabilidad laboral y económica. Según datos estadísticos, la edad media de las madres primerizas es de 32 años y un 30% de las mujeres tiene su primer hijo con más de 35 años.

Sin embargo, los expertos consideran que no es la edad más idónea desde un punto de vista fisiológico. La mejor edad para ser madre (en términos biológicos) son los 25 años.

Las condiciones físicas no son las mismas a los 20 que a los 40 años, está claro. A los 25 años, o extendiendo el margen, entre los 20 y los 30 años se dan en la mujer las condiciones más favorables para concebir y engendrar un hijo.

Los óvulos, al igual que el resto de células del cuerpo, también envejecen, haciendo que las probabilidades de quedarse embarazada vayan disminuyendo con la edad. Una mujer de unos 20 años que esté tratando de quedarse embarazada en sus días fértiles tiene un 25% de probabilidades de conseguirlo, a partir de los 30 años tiene un 15%, a partir de los 35 descienden las posibilidades a un 8%, mientras que a partir de los 38 años, sólo hay un 3% de chance.

Aparte de la dificultad para concebir, los años también pesan en el embarazo. Después de los 35 años, hay mayores riesgos en el embarazo y el parto. Aumentan las probabilidades de complicaciones durante la gestación, de riesgo de aborto y de anomalías cromosómicas en el bebé.

A partir de los 40 años, la gestación genera una sobrecarga mayor en órganos como el páncreas, el hígado, etc., aumentando la posibilidad de sufrir enfermedades que afectan en el embarazo como la diabetes gestacional, la hipertensión, etc.

Aunque las condiciones de vida hayan ido retrasando el reloj biológico de la mujer, la mejor edad biológica para ser madre son los 25 años.

¿Eres la mamá perfecta para tus hijos?

Para algunas mujeres el ser madre es un anhelo o una realización personal, lo maternal lo vamos observando desde muy pequeñas cuando las niñas juegan el rol de ser mamás.

Cuando llega el momento de ser madre existen ciertos cuestionamientos de: ¿Seré una buena madre?, ¿sabré hacerlo bien? es la duda que se plantea toda mamá primeriza con su recién nacido en brazos. ¿Cómo podré ser una madre perfecta para mis hijos? mientras van creciendo son estas dudas que se presentan.

La mayoría de las madres desean ser las mejores para sus hijos. Y en realidad la respuesta es que sí son muy buenas madres para sus hijos desde que nacen, no hay duda alguna, ya que nadie mejor que una madre conoce y entiende a sus hijos, y los hijos en nadie más confían que en sus madres ya que nadie es más capaz de consolarlos o hacerlos felices más que su propia madre.

El amor incondicional hará cualquier cosa por protegerlos, por eso acuden a atenderlos en cuanto los oyen llorar y se desviven por averiguar qué les sucede. Cuando los ven comer, dormir, sonreír con satisfacción, jugar y reírse, las madres sienten ser las mujeres más felices. Los hijos necesitan ser queridos y en sus madres encuentran el amor de su vida. Por su olor, por su voz, por su tacto y su mirada.

El vínculo afectivo que une a madre e hijo es un sentimiento de amor incondicional inducido por la oxitocina (esta hormona desarrolla la motivación y el comportamiento maternal) que surge en el parto o en los días posteriores.

La maternidad no sólo cambia la vida, también transforma literalmente el cerebro de las mujeres, que se vuelven más inteligentes.

Es cierto que como personas existen muchas imperfecciones, con defectos, fallos e inseguridades, pero uno no debe dejarse influir cuando alguien pueda decir que no es buena madre ya que investigaciones más avanzadas confirman que el embarazo, el parto y la crianza del bebé generan nuevas conexiones en el cerebro de la madre así también el del padre, pero en menor medida. Se incrementa también el neocortex, el cerebro superior exclusivo del ser humano, algo que sólo ocurre cuando realizamos un aprendizaje muy complejo.

Esta mejora cerebral es fruto de la adaptación que implica ser madre (asumir riesgos, superar dificultades y aprender cosas nuevas), pero sobre todo está motivada por las descargas de oxitocina, la “hormona del amor”, que inundan el organismo materno en el parto, al dar el pecho y en el contacto afectivo con el bebé.

EL AMOR

El amor es una energía mental positiva muy poderosa que agudiza los sentidos (las madres se vuelven más intuitivas), aumenta su eficacia (son capaces de hacer diferentes multitareas), son más resistentes, motivadoras en su inteligencia emocional para querer y cuidar a sus hijos.

Al nacer el bebé ella lo siente como una parte de sí misma. Hacia los ocho meses, los niños empiezan a manifestar temor hacia los desconocidos, hasta el punto que se ponen a llorar ante una persona que nunca han visto, y su angustia sólo se aplaca si su madre lo toma en brazos.

Hacia los 18 meses, cuando el niño descubre su “yo”, necesita reafirmarlo enfrentándose a su madre y llega la época de las rabietas.

Existirán diferentes momentos maravillosos, pero en esos días de conflicto, la madre debe desechar la idea que el niño no la quiere, porque, definitivamente, un niño necesita de una madre con sentimientos y que, a veces, se equivoque, igual que él se equivocará, sin que por ello deje de ser querido. Madre e hijo necesitan estar más tiempo juntos para construir esa relación.

Y no sólo se trata de la falta de sueño, de las secuelas del parto, de los cuidados que demanda un recién nacido, ni siquiera del cóctel de hormonas que la deja cansada hasta varias semanas después. Tampoco la falta de experiencia y la incertidumbre acerca de si lo está haciendo bien o no, ni las propias dudas y comentarios de familiares bien intencionados, pero que no hacen sino disparar la propia inseguridad, el miedo de la maternidad.

Ser madre es más que eso. Es la ruptura total y repentina con su propia identidad con aquello que hasta el momento del parto la había definido: sus proyectos, sus ambiciones, su trabajo, sus amigos, su cuerpo, y todo aquello que llamaba suyo. Su tiempo. Su vida.

La idea de la perfección debiera asegurar la educación de hijos sanos y felices. Sin embargo, quien piensa que un rol de madre casi perfecta garantiza un buen desarrollo, está en un error.

Una familia que busca la perfección pretende que no haya conflictos. Su ausencia les quita a los hijos la oportunidad de desarrollar recursos para sentirse fuertes, capaces y seguros ante una crisis de cualquier magnitud.

Los padres que nunca expresan sus emociones, que evitan las discusiones y niegan que los problemas existan, les están mandando el mensaje a sus hijos de que el enojo, la tristeza, la soledad, los desacuerdos y los miedos no son parte de la vida ni de las relaciones. Entonces ellos buscarán tener una “relación perfecta” armónica y sin espacio para el dolor.

Si aprendemos a vivir con nuestro miedo a equivocarnos, a lastimar y a sentir dolor podremos conectarnos con nuestro mundo emocional y abrir la puerta a todas las emociones de nuestros hijos.

Pero si se trata de ser una madre perfecta, querrá tener niños obedientes, sonrientes y “educados” que marchen a su ritmo y voluntad, olvidando su individualidad y desconectándote de sus sentimientos para sólo pensar en los suyos y en lo que cree que es “lo correcto”.

Los niños pequeños son curiosos por naturaleza y desean explorar su entorno y muchas de las actitudes de las madres es molestarse con ciertos tipos de reacciones con el objetivo de culpar y juzgar; y la respuesta emocional del niño será sentir vergüenza y rechazo. Todo extremo es malo así que se debe analizar y controlar las acciones ya que la madre es modelo a seguir de sus hijos.

Si nos enfocamos en reconocer nuestras propias emociones, podremos empezar a cambiar nuestras conductas, pero si no las reconocemos como propias, haremos a alguien más (los hijos) responsables de nosotros. Para lograrlo debemos tomarnos mínimo 20 minutos a la semana para trabajar en el vínculo con nuestros hijos y practicar actividades que generen esta respuesta de calma y conexión emocional. No existen madres perfectas, pero hay millón de maneras de ser una buena Madre.

SOBRE EL ORIGEN DE LA PALABRA MAMÁ

Hallazgos científicos muy recientes, como los difundidos hace un par de años por la Universidad de Reading, en Inglaterra, demuestran que la palabra “mamá” y su sinónimo “madre” poseen prácticamente la misma raíz lingüística en todos los idiomas del mundo y se la pronuncia en los cinco continentes desde hace por lo menos 15.000 años, según una investigación publicada por el biólogo evolutivo Mark Pagel.

El equipo interdisciplinario dirigido por Pagel —que incluye antropólogos, arqueólogos y lingüistas— afirma que las palabras “mamá” y “madre” forman parte de un conjunto de 23 vocablos que han sobrevivido a la Era del Hielo, cuando el planeta era un sólo continente y posiblemente la humanidad hablaba un sólo idioma.

Las 23 palabras ancestrales, entre sustantivos, verbos, adjetivos y adverbios que aún conservan una raíz común universal (“fuego”, “yo”, “padre”, “corteza”, además de “mamá” y “madre” entre otros), pertenecen a una categoría teórica de “protolenguas” indo-europeas y austronesias, reconstruidas hipotéticamente siguiendo las huellas genéticas y migratorias de los primeros Homo Sapiens asiáticos y africanos que marcharon hacia el continente europeo durante las glaciaciones, y que “se han mantenido como base de los casi 700 idiomas que hoy existen en el mundo”.
https://www.facebook.com/wilsongarciameridaEl maleficio de la Torre de Babel

En una célebre conferencia dictada en junio del 2011 en el auditorio de la Red TED (Technology, Entertainment and Design), el biólogo evolutivo explicó la dispersión idiomática del mundo con la metáfora bíblica de la Torre de Babel, en el Libro del Génesis: “Según dicha historia” —recordó Pagel— “los seres humanos primitivos fueron tan vanidosos de pensar que, al usar el lenguaje para trabajar en conjunto, podrían construir una torre que los llevaría hasta el cielo. Así Dios, furioso por este intento de usurpar su poder, destruyó la torre y, para asegurarse de que nunca se reconstruiría, dispersó a las personas dándoles diferentes idiomas… los confundió dándoles diferentes idiomas…”.

Sin embargo Dios habría dejado por sobre los escombros de la Torre de Babel palabras genéticas, como “madre” y “mamá”, que se mantendrían eternas en las voces humanas en virtud a la “cognación” fruto de su constante pronunciación.

Los científicos descubrieron en este siglo XXI que las palabras pronunciadas por lo menos 16 veces al día por una persona tenían mayores posibilidades de ser cognadas en, al menos, tres familias lingüísticas sin sustanciales diferencias del vocablo original, tal el caso de la palabra “mamá”. En cambio aquellas menos pronunciadas tenderían a desaparecer o transformarse hasta tornarse ininteligibles de un idioma a otro

¿Un vocablo humano innato?
¿Qué hace que la palabra “mamá” sea tan ancestral y universal, quizá más antigua que la Torre de Babel y acaso más cósmica que la vía láctea? ¿Y tan vigente y eterna a la vez?
La respuesta más esclarecedora a este enigma viene de una señora matrona, mi madre, doña Pastora Mérida de García, quien explica lo siguiente guiada por su experiencia de obstetriz jubilada:
“Mamá no es una palabra, es una onomatopeya primordial en la vida del ser humano que se aferra a ella después de nacer. Es una expresión casi gutural que surge de la boquita de los bebés al promediar los siete meses de vida nutriéndose a costa del seno materno. Como todos sabemos, un recién dado a luz nace con el reflejo primario de mamar del pecho de su madre. Para ello junta los labios; el sonido que produce su aparato fonador cuando abre los labios y expulsa el aire es una consonante bilabial: ’m’, y una vocal abierta, anterior y redondeada: ‘a’; y entonces el bebé genera la sílaba ‘Ma’ que será bisílaba a fuerza de su insistencia para lactar. De ahí que la palabra mamá no es sólo una palabra, es un nexo inevitable con la vida”.

Mapa universal de la palabra “mamá”

El ejercicio de la maternidad en los pueblos indígenas de la Amazonia es una práctica comunitaria. | Foto Archivo Sol de Pando

Anteriormente, los lingüistas se basaban exclusivamente en el estudio de los sonidos comunes entre palabras latinas o helénicas para identificar aquellos que eran susceptibles de ser derivados de palabras ancestrales comunes, tales como en latín “pater”, en inglés “father” o en español ”padre”.

Pero la recurrencia de las palabras “mamá” y “madre” más allá del latín o el griego, llevó a los filólogos a desarrollar la teoría de la lengua “proto indoeuropea”, una categoría esencialmente arqueológica que sigue los rastros del flujo migratorio entre Asia Meridional y Europa hace unos 6.000 años, lo cual dio lugar a idiomas como el sánscrito, el latín, el griego y el persa, entre los más antiguos.

El indoeuropeo es una familia lingüística que incluye las siguientes ramas:

Itálica: español, gallego, catalán, italiano, francés, portugués, rumano, húngaro.

Helénica: griego.

Germánica: inglés, alemán, holandés, sueco, danés.

Céltica: galés, bretón.

Eslava: ruso, checo, polaco, serbio-croata.

Báltica: lituano, indo-irania, hindi, urdu, persa, kurdo.

En todos estos idiomas la palabra “mamá” tiene un elevado grado de cognación manteniéndose casi inalterable:

Español: mamá.

Alemán: mutter.

Aragonés: mai.

Bretón: mamm.

Búlgaro: майка.

Checo: matka.

Eslovaco: matka.

Francés: maman.

Gallego: mai (nai).

Inglés: mum, mom, mother.

Italiano: mamma.

Latín: mamma.

Portugués: mãe.

Rumano: mamă.

Ruso: мáма.

Según esta linguística, la sílaba “ma” inicial, común a todas las anteriores, significaría por tanto madre. Además las formas madre, mater, mother, mutter, мать, etcétera, provendrían del proto-indoeuropeo sánscrito “méhtēr”.

Mas este mapa lingüístico de la palabra “mamá” no se acaba en su antigua raíz indoeuropea. Los conquistadores españoles que llegaron al Perú quedaron sorprendidos al escuchar la palabra “mama” cuando los hijos del incario se dirigían a sus progenitoras, y que “Pacha Mama” era la diosa holística matriarcal del imperio quechua así como de los súbditos aymaras y las etnias amazónicas vecinas.

Otro estudio reciente publicado por la Universidad de Warwick de Coventry, Reino Unido, en enero del 2013, va más atrás del protolenguaje indoeuropeo y se remonta a las lenguas austronesias, casi 20.000 años atrás, y hace una comparación de 637 lenguas que incluyen el polinesio, el taiwanés, el malayo, el hawaiano, incluso el rapa nui de la Isla de Pascua, además del chino.

En la China —cuya lengua es tonal— la palabra mā, en primer tono, significa “madre”; má, en segundo tono, puede significar “sésamo”; mǎ, en tercer tono significa “caballo”; mà en cuarto tono significa “regañar”; y ma, sin tono, es una partícula interrogativa.


jueves, 26 de mayo de 2016

La voz de la madre refuerza las habilidades sociales de los niños

La voz de la madre es una de los sonidos más importantes en la vida de un niño. Los bebés discriminan la voz materna desde los primeros días después de nacer, y este estímulo les sirve de guía emocional y social durante su desarrollo. Sin embargo, se sabe poco aún sobre las regiones cerebrales que responden a esta poderosa señal social.

Las regiones del cerebro responden con más fuerza a la voz de la madre extendiéndose más allá de las áreas auditivas para implicar a las encargadas de la emoción y el procesamiento de recompensa, funciones sociales, detección de lo que es personalmente relevante y reconocimiento de rostros.

Un equipo de científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford (California, Estados Unidos) describió los circuitos cerebrales que subyacen de la percepción de la voz de la madre.

Para ello, los investigadores midieron a través de resonancias magnéticas la actividad cerebral de 24 niños sanos de entre siete y 12 años mientras escuchaban palabras breves (de menos de un segundo) y sin sentido de sus madres biológicas y las de dos mujeres desconocidas.

El estudio, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), demuestra que cuando los niños escuchan breves extractos de las voces de sus madres, una amplia variedad de regiones cerebrales se activa, comparado con las regiones que se estimulan al escuchar las voces desconocidas.

“Estas regiones incluyen no sólo las estructuras auditivas del cerebro, sino también las que están asociadas con la recompensa y el procesamiento de las emociones, el afecto, y la memoria, así como las regiones visuales asociadas con el procesamiento de la cara –los niños no ven nada cuando se les hace el escáner–", señala a la agencia Sinc Daniel A. Abrams, autor principal del trabajo e investigador en el departamento de Psiquiatría y Ciencias Comportamentales de la universidad estadounidense.

A medida que los niños escuchaban las grabaciones de sus madres y de las mujeres desconocidas, se realizaron imagen de resonancia magnética (IRM) de sus cerebros.

Los investigadores encontraron que los niños podían identificar a su propia madre con una precisión del 97 por ciento, incluso tras escuchar una grabación que duraba menos de un segundo.

Varias regiones del cerebro de los niños se activaban más con el sonido de la voz de su madre que con la voz de la desconocida, reveló el estudio.

"La extensión de las regiones activadas fue realmente sorprendente", explicó el autor principal del estudio, Vinod Menon, profesor de psiquiatría y ciencias conductuales de Stanford.

Las partes del cerebro afectadas incluyeron áreas que tienen que ver con: audición, emociones, procesamiento de las recompensas, procesamiento de la información sobre uno mismo y la percepción y el procesamiento de la vista de los rostros.

"Sabemos que escuchar la voz de la madre puede ser una importante fuente de consuelo emocional para los niños", dijo Abrams. "Aquí, mostramos el circuito biológico subyacente".

Además, los resultados revelan que la fuerte comunicación que se establece entre estas regiones del cerebro durante el procesamiento de la voz de la madre se relaciona con las habilidades comunicativas y sociales de los niños.

“La investigación describe cómo el cerebro de los niños se organiza en torno a una fuente clave de sonido asociada con el desarrollo social, lingüístico y emocional”, recalca Abrams.

Clave para entender el autismo

Según los autores, el estudio podría aclarar trastornos del desarrollo social como el autismo, en el que la percepción de voces biológicamente importantes podría estar afectada. “Nuestro trabajo sirve como patrón inicial para examinar las bases de la percepción del habla en poblaciones clínicas, como los autistas”, subraya a Sinc el investigador.

Para los científicos, una cuestión importante en la investigación sobre el autismo es entender por qué los niños con trastorno del espectro autista se desconectan a menudo de los sonidos del habla y de otras señales sociales que les rodean.



EL CEREBRO

La investigación describe cómo el cerebro de los niños se organiza en torno a una fuente clave de sonido asociada con el desarrollo social, lingüístico y emocional.

Me lo dijo Mamá

“Cuando me pongo un rouge recuerdo a mi abuela y a mi madre, que se pintaban los labios antes de ir a la iglesia. Es una imagen preciosa para mí porque significa feminidad”, decía Mónica Bellucci– tampoco hay palabras tan sabias e imborrables como las de una madre cuando habla de belleza. Las mamás marcan hábitos de belleza con esos consejos de belleza que repetimos como mantras. ¿Quieres saber algunos consejos de belleza que puedes y debes seguir de tu madre?



No lavarse el cabello diario

Cuántas veces nos han dicho que no lavemos el cabello a diario y sino cada dos o tres días para mantenerlo sano, bello y con brillo. Gracias que ya existen los champús en seco para seguir este importante consejo.



Las uñas, “siempre arregladitas”

Puede que ese fervor que todas sentimos por las lacas de uñas se deba a la influencia de mamá. Y es que una de las cosas que más resalta la feminidad son unas manos y pies bien cuidados. Para ello no solo sirve acordarse de ellos en verano (en el caso de los tan olvidados pies) o de las manos únicamente cuando tenemos un evento especial. “Mi madre ya nos decía a mí y a mis hermanas que cuidáramos las manos con cremas hidratantes varias veces al día y sin sol. También insistía en que lleváramos las uñas de manos y pies bien arregladitas”, cuenta una entrevistada.



Leche y limón para tus uñas

Adolescente, con muchas ganas de presumir de manicura y de experimentar. ¿Resultado? Uñas amarillentas y debilitadas. ¿Consejo de mamá? Limón y leche. Para devolver el blanco natural de las uñas, cuando nos excedemos con los esmaltes de colores (y baratos) sin aplicar base, introduce las uñas en un recipiente con zumo de limón durante cinco minutos, y otros cinco en leche. Hazlo durante varios días, verás como recupera el tono natural. Consejo de antaño.



¡No te cortes las cutículas!

Cortar o no cortar (las cutículas), esa es (siempre) la cuestión. Pero nuestras madres siempre nos aconsejaron a no cortarlas mucho, sólo si hacía falta y siempre por la parte lateral de la uña. Otro consejo típico de mamá es usar vaselina o aceite en lugar de agua, pues al final reseca la piel de las manos.



“No andes descalza”

Aunque nuestra mamás lo decían para evitar resfríos, las mamás gurús en belleza lo decían por bien de nuestros pies: andar descalza ya que reseca mucho y favorece la aparición de durezas y pieles muertas. “Mi mamá me enseñó a ponerme una crema súper hidratante (prueba la famosa crema Nívea de lata azul) y envolvía mis pies en un film transparente, o bien los introducía en unos calcetines y dormía con ellos”, recuerda otra entrevistada. Conclusión: ¡Qué nunca te falte la crema Nivea de lata azul!



Cuidado con cortar las durezas

Pecar por exceso es otro gran error a evitar. Nuestras madres siempre nos aconsejaron ser cuidadosas y no usar cuchilla de pedicura para las durezas, pues provoca más. Es mejor usar una piedra pómez a diario en casa. Así cuando te vayas a hacer la pedicura será una experiencia mucho más agradable.



Limpieza sagrada

“Lava los dientes, la cara y a la cama”, decían a modo de mantra nuestra mamás. Ya de más grandes nos lo recalcan, especialmente cuando salimos por la noche. Un consejo que, las que lo han cumplido a rajatabla, han agradecido de forma infinita a las sabias palabras beauty de mamá. Desmaquillarte y tener una rutina de belleza de noche es una de las lecciones mas valiosas en el terrena de la belleza que nuestras madres nos pueden regalar.



¡Hidrata!

“Uno de los primeros regalos ‘de adulta’ que recibí de mi abuela fue una crema de pepino muy untuosa. Me dijo que me la aplicara todos los días para tener la piel hidratada y bonita”, cuenta una entrevistada. Nuestra primer crema hidratante es el símbolo de iniciación al sagrado ritual de la hidratación.



¡Cuidado con las cejas!

¿Quién no ha cometido alguna imprudencia con pinza en mano a la hora de depilarse las cejas? Y es que la mayor obsesión de nuestras madres es que nos depiláramos las cejas, mientras que nosotras nos empeñamos con exagerar con el uso de la pinza.



Vaselina y aceite Jonhson´s

Existen productos que las madres recomiendan con adoración (además de la crema Nivea azul) y esos son la vaselina neutra o el aceite Johnson’s, ideales para cuando tienes las cejas rebeldes. Pero cuidado con los excesos, solo aplica una gota.



La depilación: otro ritual femenino

“Si te depilas con cuchilla te saldrá mucho más vello”. Otra afirmación que tiene la voz de mamá. Las mamás nos llevan a la primera depilación con cera y son testigos de nuestra iniciación en este ritual de belleza. Y es que el afeitar las piernas (o cualquier otra parte del cuerpo) es pecado para nuestras madres, aunque un mito urbano. “No hay estudios que demuestren que el vello crece más fuerte al rasurarlo, lo que sí es verdad es que no crece más vello ni pelos nuevos. Se trata más bien de un mito que se justifica por el hecho de que al afeitar el vello crece a la vez, haciendo que parezca más”, puntualiza la famosa dermatóloga Leticia B. Carrera, en su blog.



¿Rizos? Con papel

Nuestras madres tienen los recursos más extraños y son las reinas de la improvisación. Los rulos hechos con rollitos de papel higiénico y anudando el cabello con ellos es un clásico eterno. “Mi madre lo hacía aplicando espuma y con el cabello ligeramente húmedo. ¡Dormía con ellos toda la noche!”, nos cuenta una entrevistada.



¡No te toques ese granito!

Nos miraban feo o cogían las manos cada vez que veían que estábamos ansiosas por apretar ese granito. Ahora sabemos que por sus intervenciones no tenemos cicatrices ni más espinillas en nuestro impecable rostro.



Termina con agua fría

Otra sabía lección de belleza es finalizar la ducha con agua fría para activar la circulación sanguínea, tanto en las piernas como en la cara. Se tersa la piel y se rejuvenece.



¡Cuidado con el sol!

Aunque nuestras mamás no eran tan conscientes de los terribles efectos del sol, ahora se arrepienten de haberse expuesto a él, pues ven los efectos, por lo que no quieren que cometamos el mismo error. Y es que la exposición al sol siempre es una de las grandes preocupaciones de las madres.



Exfoliante ‘hand made’

¿A quién no le ha recomendado su madre un exfoliante casero a base de azúcar? Una de las fórmulas más adoradas de nuestras madres es azúcar con aceite de almendras. Hidrata y da un brillo radiante a la piel. Y es que precisamente esas fórmulas hand-made son las que se tratamos de recuperar en este articulo dedicado a mamás, son olores que evocan esos recuerdos del pasado.



¡Ponte guapa!

Ya una vez que los consejos de mamá se vuelven rituales propios, ya sabemos que somos lo suficientemente grandes para pintarnos perfectamente los labios de rojo y lucirlos con actitud. Pues la belleza es también una cuestión de actitud. “Mi madre es una mujer muy coqueta que cuida su imagen, ropa, maquillaje… ¡Nunca le he visto salir de casa sin pintarse los labios!”, cuenta una entrevistada, y agrega que una de las frases de belleza más celebres de su madre fue: “lo primero que hacía al levantarme era arreglarme, aún cuando no fuera a salir de casa”.


Mamás geniales

Son jóvenes, dinámicas, trabajadoras y actualmente llevan en sus vientres a una nueva generación de bolivianos. Las mamás que entrevistamos para esta edición especial, pertenecen a una generación que entiende el “protocolo” de la maternidad de otra forma, más relajada, más abierta y por lo tanto, más disfrutable.


Rocío Cecilia Jordán Yáñez

“Lo cotidiano se vuelve extraordinario”

¡Mamás geniales !
Cecilia asegura que no se deja de aprender en ningún momento en el proceso de criar a un niño.
Ángela Mengoa

Estudió Economía en la UPB de Cochabamba, pero hizo un master en Proyectos en EM Lyon Francia. Actualmente trabaja en Tigo, en el área de Inteligencia de Mercado para la sección TV Cable/Internet.

Cecilia Jordán está casada con Eduardo Ruiz Margara y juntos tienen un hijo de casi año y medio llamado también Eduardo, además esperan a su segundo bebé.

Para Cecilia la maternidad ha cambiado toda su vida. “Cambian tus prioridades, tus tiempos y tus cosas ya no son tuyas realmente, todo es compartido. Es algo lindo porque te vuelves más humilde, más paciente, más comprensiva”, dice.

Afirma que ser mamá ha despertado cualidades en ella. “Tratas de ser mejor, juro que hasta la pienso dos veces ahora para ver si le gritas al conductor del auto que te cerró el paso en la calle, porque no quieres que tu hijo aprenda eso de ti (risas). Cambias como persona, creo que evolucionas de alguna manera”.

Cecilia asegura que no se deja de aprender en ningún momento en el proceso de criar a un niño. “Lo cotidiano se vuelve extraordinario cuando estás con tus pequeños, una fuente de agua, una hoja que se mueve, una hormiguita pasando… todo lo ven con ojos de asombro y te hacen verlo nuevamente desde esa perspectiva… y realmente todo es asombroso (ríe)”.

Cuando Cecilia juega con Eduardo se vuelve niña otra vez. “Me gusta hacer todo desde ver la TV con sus canciones favoritas hasta hacer una guerra de harina en la cocina… o jugar con barro… u oculta-oculta porque se mata de la risa cada vez que me descubre”, cuenta.

Fotos/ Ángela Mengoa//

Maquillaje/ Álvaro Eid (774-45770)




Michelle Mouton Cortés

“Ser madre me ayudó a ser mejor hija”

¡Mamás geniales !
Michelle admite que la capacidad para amar y dar todo a sus hijos, es mayor a lo que jamás se podría imaginar.
Danilo Balderrama

Estudió Administración de Empresas en la Universidad Católica Boliviana y tiene 33 años. Michelle Mouton es actualmente Gerente General de Alimentos Alfa Productos Nordland Ltda.

Está casada con Franklin Pérez Herrera, con quien ya tiene una hija de 7 años (Valentina) y viene otra en camino.

“La maternidad es la experiencia más hermosa, definitivamente cambian tus prioridades, renuncias a muchas cosas, pero al ver a tus hijos te das cuenta que es la mayor bendición que Dios puede darte”, comenta.

Michelle admite que la capacidad para amar y dar todo a sus hijos, es mayor a lo que jamás se podría imaginar. “Aprendes a conocerte mejor y definitivamente ser madre me ayudó a ser mejor hija”, asegura.

Su hija Valentina y ella, tratan de compartir el mayor tiempo posible y los juegos que más disfrutan son al aire libre.

“Desde muy pequeña traté de evitar que pasara mucho tiempo rodeada de tecnología, para que disfrutara más de la naturaleza, me encanta verla trepar los arboles como lo hacíamos nosotras”, cuenta Michelle.

Respecto a qué consejo le hubiera gustado que le den antes de ser madre, Michelle responde que todas las mujeres se preocupan y estresan con el primer hijo y cree que es natural por la falta de experiencia. “Con el tiempo te das cuenta de que debemos seguir nuestro instinto maternal y disfrutar de nuestros hijos, porque el tiempo pasa volando”.

Fotografías/ Danilo Balderrama


Carolina Corro Müller

“Duermo menos, pero sueño más”

¡Mamás geniales !
Carolina dice que desde que es mamá lleva una vida más organizada, comprometida, activa y responsable; “duermo menos pero sueño más”, confiesa.
Andrés Herbas

Tiene 32 años y estudió Negocios Internacionales en Alemania. Está casada con Bastian Müller, con quien tiene un hijo de 3 años (Christopher), y una niña que está en camino. Carolina, además de ser mamá a tiempo completo maneja el Hotel Boutique en la montaña Berghotel Carolina, un emprendimiento que inició junto a su esposo.

“La maternidad cambio mi vida con intensidad en todo sentido, mi hijo se adueñó de mi corazón, como también de mis preocupaciones y alegrías más grandes”, afirma.

Carolina dice que desde que es mamá lleva una vida más organizada, comprometida, activa y responsable; “duermo menos pero sueño más”, confiesa.

Si bien la maternidad le ha enseñado otra dimensión del amor, también le ha dado confianza en sí misma.

“He aprendido a ser valiente, paciente, a tener una vida más práctica, a confiar en mi sabiduría interna y ancestral de madre, a ser más creativa, y a seguir auto-cultivándome para así darle el mejor ejemplo a mi hijo. Como bien se dice, el ejemplo educa más que la palabra”, comenta.

Carolina admite no ser la madre más juguetona; pero realiza actividades que disfruta mucho junto al pequeño Christopher, como la observación de pájaros en los alrededores del Berghotel.

“Me fascina el hecho de poder redescubrir la naturaleza a través de los ojos de mi hijo, su curiosidad me lleva a un aprendizaje de la forma más simple y real. Desde el hecho de ver nuestro libro favorito de fotografías de Fauna de Bolivia y aprender juntos sin presión y mucha diversión”, comenta la joven mamá.

Fotos/ Andrés Herbas//

Maquillaje/ Álvaro Eid (774-45770)
- See more at: http://www.lostiempos.com/tendencias/bienestar/20160526/mamas-geniales#sthash.IBVzC7L4.dpuf


Cuando dos son tres

La educación de los hijos no es una tarea sencilla, los padres tienen que atender mil y una responsabilidades y conciliarlas además, con su trabajo y con su vida personal. Sin embargo, en ocasiones, muchas parejas se olvidan que antes de ser padres fueron amantes y que antes de atender a los cuidados de sus hijos tenían una relación, salían por las noches y quedaban con amigos. Los deberes, la clase de inglés, las de baile, los entrenamientos y un sin fin de tareas de los hijos a las que hay que atender con sumo mimo y cuidado llenan nuestros días. Ante este panorama, ¿cómo atender también, con ese mismo cuidado, la relación de pareja? ¿Cómo no descuidar el sexo? Y, yendo más allá, ¿Cómo mantener la pasión en la cama?

“Hoy día, se tiende a poner a los niños en primer lugar, justo al contrario que lo que hacían las primeras generaciones del siglo XX, en las que los niños más bien estaban al servicio de los padres”, explica al diario El Mundo Ángel Luis Sánchez, director del Instituto de Desarrollo - Coaching Madrid. De este modo, se nos olvida el orden de las cosas, si tú no estás bien, no puedes ayudar a nadie. Lo mismo pasa con la pareja y los hijos: “Cuida mucho tu relación de pareja, para que puedas estar bien y cuidar a tus hijos”, afirma.

“Si una pareja tiene sus momentos de intimidad, comunicación y complicidad, se sentirá más unida y conseguirán hacer mejor equipo para gestionar los momentos estresantes que surgen en el día a día”, añaden por su parte Cecilia Martín y Marina García, directoras del Instituto de Psicología y Desarrollo Personal PSICODE de Madrid. En la actualidad, es muy frecuente encontrar padres que debido a su trabajo, se sienten culpables por no pasar más tiempo con sus hijos. Por contra, “aunque las cosas están cambiando, es muy poco frecuente encontrar a parejas que sientan esa culpabilidad por no atender más su relación de pareja”, aseguran estas profesionales. Pero deber prestar más atención, pues las consecuencias de no pasar tiempo con la pareja son importantes: disminuyen los momentos de intimidad, las relaciones sexuales, la comunicación y los momentos de risas y diversión, basando la relación tan sólo en los hijos.



Un cambio en la vida

No es que los hijos sean culpables de las rupturas o los desgastes, ni mucho menos, lo que ocurre, es que su llegada y su presencia impone nuevos y continuos retos que ponen a prueba la relación de pareja. Las parejas de padres primerizos sufren un cambio notable en todas en sus vidas: las dinámicas cambian y hay que restablecer nuevas normas y rutinas. Sin embargo, con la llegada del segundo hijo, todas esas demandas aumentan y es cuando sufren realmente el estrés del desbordamiento de tareas y la rutina inevitable y necesaria para que los niños crezcan en un ambiente seguro (con horarios y hábitos, que son sus primeras normas en casa), afirman Martín y García. Por ejemplo, un dato curioso que encuentran en su consulta son terapias de pareja de padres primerizos con gemelos o mellizos. Según explican, suelen ser parejas desbordadas y muy irascibles entre ellos, sobre todo por una importante razón: muchos de ellos se han sometido a un proceso largo y duro de fertilidad que les ha desgastado y distanciado antes de tener a sus pequeños. También es frecuente en las consultas encontrar a padres con un alto grado de exigencia, quieren ser supermamás y superpapás encargándose no sólo de cubrir las necesidades básicas de sus hijos, sino también de asumir las responsabilidad de hacer los deberes con ellos, llevarles a alguna actividad extraescolar, jugar, leerles cuentos antes de dormir, etc. “Una actitud ideal que se vuelve en muchas ocasiones contra la pareja, pues al final del día, ya no queda energía para retomar las charlas y momentos de intimidad que tenían antes de llegar los hijos”, aseguran las expertas.



Repartir las responsabilidades

Una de las claves para el buen funcionamiento de la pareja está en el reparto de los quehaceres de los hijos. De hecho, un nuevo estudio presentado recientemente en la en la 110º Reunión Anual de la Asociación Sociológica Americana (ASA) mostró cómo las parejas que se repartían las tareas de sus hijos mantenían mayor calidad en su relación de pareja, incluso más frecuencia en sus encuentros sexuales. “Esto no significa que la igualdad tenga que ser exacta sino que sobre todo, ambos lo perciban como que es justo y se sientan bien y compensados con ese reparto”, indica Sánchez.

Según explican Martín y García, aquellas personas que están todo el día pendientes de su trabajo, ya sea en la oficina o en casa, y además asumen solas el cuidado de sus hijos, según pasa el tiempo, pueden llegar a sentir un desgaste y sentimiento de olvido hacia si mismo que debilita el deseo sexual. Además, la situación se agrava si la persona percibe la situación como injusta, y hace responsable a su pareja. En cambio, cuando una persona reparte las tareas y responsabilidades de los hijos con su pareja, puede tener más tiempo para sí, estará más descansada y contenta y existirá un mayor deseo y una mejor actitud para querer mantener relaciones sexuales. Está claro que las dificultades en el cuidado y educación de los niños son grandes y, por ello, muchas relaciones de pareja se van deteriorando y no lo superan. Por eso, es muy importante atender a los diferentes roles: el de padre y el de pareja, lo que implica reservar tiempo para ambos. “Es necesario acordar (y luego respetar, que es aún más difícil) tiempos exclusivos para la pareja, pero sin medidas exactas de cuánto tiempo o cuántas veces debería ser, eso es algo que las parejas deben explorar, siendo conscientes y acordando entre los dos qué es lo que necesitan para estar bien”, concluye Sánchez.



10 CLAVES PARA ATTENDER A LA RELACIÓN DE PAREJA



CLAVE 1: Obligarse a tener un ratito de ocio semanal a solas como pareja o con amigos, pero sin hijos.



CLAVE 2: Prohibido cancelar un plan de pareja a última hora por pereza o comodidad.



CLAVE 3: No girar las conversación en torno a los hijos. Se puede hablar ellos un rato, pero el resto del tiempo sobre otros temas, como antes de tener hijos.



CLAVE 4: Evitar hacer comparaciones en cuanto a quién emplea más tiempo en el cuidado de los hijos o realización de tareas.



CLAVE 5: Invertir más tiempo en buscar razones por las que agradecerle algo a tu pareja, en lugar de pruebas para poder reprocharle algo.



CLAVE 6: Enseñar a los niños desde pequeños que también existen momentos en casa donde ellos no son los protagonistas y tienen que aprender a respetarlos.



CLAVE 7: Ninguno de los dos miembros de la pareja debe quedar excluido (ya sea por impedimento o por decisión propia) de la realización de las tareas con los niños.



CLAVE 8: Si sólo uno trabaja fuera de casa, establezcan un mínimo de horas y tareas, para que éste también se encargue de las obligaciones de los hijos.



CLAVE 9: Cuida bien de ti mismo para que puedas cuidar tu relación de pareja y esta relación sea suficientemente fuerte para sostener la familia.



CLAVE 10: Pedir ayuda a un psicólogo de pareja si sienten que no saben cómo volver a reencontrarse.


"Mom Shaming", o la nueva forma de sexismo

“Cómo te atreves a dejar a tu hija de pocas semanas con una niñera para irte a cenar fuera”. “¿Ya has dejado de darle el pecho? Qué poca responsabilidad”. “Su hijo llorando y ella sin hacerle ni caso”. Últimamente muchas celebrities que son madres y tienen una vida activa en las redes sociales ven cómo se les multiplican los comentarios de este tipo, juzgando la manera en la que crían y cuidan a sus hijos. Críticas nunca solicitadas, como esos consejos que abuelas, suegras, cuñadas y desconocidos por la calle ofrecen a toda madre con un crío pequeño, pero en versión digital. Este aluvión de críticas -rara vez constructivas- se ha hecho tan popular que ya incluso ha recibido un nombre, mom-shaming, que sería algo así como ‘avergonzar a la madre’.

¿De qué se trata exactamente? Cuando hacemos mención al sexismo nos estamos refiriendo a un tipo de discriminación que está basada en el sexo o en el género. Y eso es precisamente lo que es el mom-shaming, En concreto, quien pone en práctica ese tipo de prejuicio lo que hace es juzgar a la mujer como mala madre por sus actitudes o acciones, al considerar que no se comporta como una buena progenitora.

Chrissy Teigen, que hace un mes escaso dio a luz a su primera hija, está siendo el blanco de estos ataques ya desde su embarazo. El último, salir a cenar con John dejando a la pequeña con una niñera. Los comentarios eran tan insultantes que el cantante ha tenido que salir en su defensa: “Qué curioso que no hay dad-shaming. Cuando los dos salimos a cenar, la vergüenza era de los dos así que no debía recaer solo en Chrissy. Nos la repartiremos”.

Con mucho sentido del humor John Legend ha puesto de manifiesto un hecho muy importante y que resulta tremendamente sexista. Y es que, cuando hay que culpar, avergonzar, criticar o acusar de algo malo relacionado con la crianza de los hijos, siempre recae todo sobre la madre.

En España se creó un club o movimiento 2.0 que habla mucho de Malas Madres, un término que adoptó precisamente una buena madre buscando una vía de escape (y denuncia) de todo aquello que se espera de ella. Es decir, ser la pareja, empleada, hija, tía, amiga y progenitora perfecta. Cuando una mujer tiene un hijo se espera todo de ella ¡porque todo se puede! Y, si no lo consigue, es que no es que no tiene la suficiente fortaleza o valentía. La creadora de este club se quiso revelar contra todos esos repartidores de consejos y críticas no solicitados que opinan sobre la lactancia (¿no es demasiado pronto para que dejes de darle el pecho?)) o la manera de criar a los hijos (¿cómo se te ocurre darle patatas fritas? Dale brócoli).

Cuando hay que culpar, avergonzar, criticar o acusar de algo malo relacionado con la crianza de los hijos, siempre recae todo sobre la madre.



¿Y ellos?

Aunque ya no estamos en los 50’s y la paternidad está más repartida entre ambos progenitores, en la mente de la mayoría la responsabilidad final recae sobre la madre.

Lo más parecido al dad-shaming fue cuando Harper Beckham fue vista con su padre llevando un chupete. La polémica estalló porque la pequeña tenía ya 4 años, y David tuvo que defenderse en Instagram ante los insultos recibidos.

John Legend está dispuesto a compartir la culpa por esa supuesta mala paternidad con su mujer. Y, probablemente, la mayoría de los padres también.

Después de analizar estos casos y otros similares que han tenido lugar recientemente en la Red, nos damos cuenta de que este tipo de sexismo es evidente. Y es que a la mujer que es madre se la critica por todo. pero ¿al padre?, ¿este no tiene ningún tipo de responsabilidad al respecto?, ¿él es ejemplar?

Las críticas demuestran que a los padres nos queda mucho por aprender a la hora de juzgar a los demás. Cada familia tiene su forma de educar, pero antes de sacar conclusiones debemos intentar ponernos en el lugar de los demás y pensar cómo actuaríamos nosotros.



Otro caso de Mom Shaming es el de la modelo Coco Rocha, que recibió todo tipo de comentarios insultantes cuando su hija de 5 meses apareció tomándose un biberón de leche de fórmula. Sin embargo, nadie se metió con el marido de esta modelo por tener que viajar por motivos de trabajo y no ver a su hija durante días.

Niños aceptan mejor los remedios si ven confianza

En una batalla y dolor de cabeza es en lo que se puede convertir la administración de medicamentos a niños sobre todo en el caso de los padres primerizos. Los recién nacidos y niños hasta los tres años son los más difíciles de tratar a la hora de cumplir con un tratamiento.

Que los acepten y digieran es una tarea que depende sobre todo de los padres, indica la pediatra de la Caja Nacional de Salud Sonia Gómez.

La especialista asegura que los niños perciben la confianza que tienen los padres en el medicamento, por lo que el primer paso deberá ser demostrarle al niño que están seguros del medicamento que le están dando.

“Si el padre siente el rechazo, el niño también lo va a rechazar”, menciona.

Uno de los factores a tomar en cuenta es que los niños en su condición de enfermos también ponen resistencia al medicamento.

Una de las formas de exteriorizar sus molestias es rechazando de manera sistemática cualquier cosa que se le ofrezca, es por eso que los padres deben tener mucha paciencia a la hora de la administración del medicamento.

Gómez recuerda la táctica de una madre de uno de sus pacientes que aprendió a moler las tabletas y mezclarlas en la mermelada dentro del pan para su niño de tres años.

Indica que como esta estrategia muchas madres deben ingeniárselas para que los niños ingieran el remedio que los curara de alguna enfermedad. Uno de sus principales consejos es no utilizar lácteos o leche para dar el medicamento ya que este alimento en algunos casos inhibe la eficacia de los fármacos.

Administrar los medicamentos en estómago lleno, ya sea en niños o adultos es una regla para la pediatra que señala que algunos fármacos pueden dañar el estómago y para evitarlo es mejor ingerirlos sobre comidas.

Si se tienen algunas dudas sobre la administración, lo mejor es consultar al pediatra la forma en la que se lo puede dar, aunque en los últimos años han aparecido en el mercado fármacos de sabores que han sido aceptados de mejor forma por los niños.

Otro de los datos importantes a tomar en cuenta al momento de la administración es la dosis. Los padres deben estar conscientes que de la forma en la que se administren se debe asegurar que el niño tome lo recomendado por el médico, en caso de rechazo de muchas de las dosis se debe analizar el cambio del medicamento o su presentación.
Datos para tomar en cuenta

Alimentos

Una de las formas más recomendables es administrar los medicamentos dentro de las comidas.

Algunas pastillas pueden ser molidas y mezcladas con alimentos sólidos, papillas o bebidas.

La pediatra Sonia Gómez indica que esta es una de las formas en las que los niños perciben menos el sabor de los fármacos, por lo tanto los ingieren sin ningún problema. También es recomendable que antes de administrar cualquier medicamento, los niños hayan consumido algún alimento para evitar irritaciones y daños estomacales.

Sabores

Actualmente muchos medicamentos para niños son fabricados con sabores de frutas o chocolate para evitar que sean rechazados.

Tanto las tabletas como los jarabes tienen distintos sabores.

Sin embargo, la pediatra de la Caja Nacional de Salud Sonia Gómez manifiesta que no siempre los niños reciben de buena forma estos medicamentos, esto porque no les agradan los sabores de frutas o porque el sabor del azúcar es muy fuerte.

Jeringas

El uso de las jeringas es lo ideal en el caso de la administración de jarabes para los más pequeños.

Su uso ya es común en muchos países precisamente porque es más efectiva la administración de la dosis y se evita que el producto se termine derramando cuando el niño lo rechaza.

Algunos fármacos ya incluyen la jeringa para la administración, pero no está demás contar con este elemento en la casa como una alternativa al uso de la tradicional cucharilla, con la que se corre más riesgos de rechazo.

Tiempos

Una de las estrategias para la administración de medicamentos en el caso de que estos sean más de uno es poner un espacio entre uno y otro, recomienda la pediatra de la Caja Nacional de Salud Sonia Gómez.

En el caso de que el niño rechace el medicamento, lo más aconsejable es intentar solamente una segunda vez en el mismo momento, caso contrario se puede saltar esa dosis hasta la próxima.

martes, 24 de mayo de 2016

La mejor herencia de mamá

Dicen que la mejor herencia que se le puede dejar a los hijos es aquella que no se puede palpar. Y estas mujeres lo saben muy bien. Ellas aseguran que lo más importante que sus madres les enseñaron son principios y valores que ahora intentan inculcar en sus pequeños.

Mamá primeriza. A decir de la modelo María René Antelo, su madre Marlene Gutiérrez, es un ejemplo, el pilar fundamental en su vida, “sin sus consejos y apoyo no estuviera en el lugar que estoy. Sus enseñanzas son las que me han permitido no dejarme abatir por cosas insignificantes y que las oportunidades hay que saber aprovecharlas. Gracias a ella hoy soy profesional, madre, esposa y empresaria. Es por eso que a mi hija quisiera heredarle el amor, el respeto, las ganas de soñar, metas y sus estudios”.

María René Antelo

Con la pequeña Alessandra en brazos solo puede suspirar una y otra vez. Asegura que su primogénita le cambió la vida, que descubrió habilidades que no pensaba siquiera que tenía. Sus prioridades y visión de la vida ya no se limitan a ella, hoy tiene un espectro más amplio y se siente orgullosa por cada éxito minúsculo en las etapas de su princesa. “Ahora mi vida es como un musical no importa cuán feo cante, lo importante es hacerla jugar y bailar todos los días. Son tantas emociones que es casi imposible intentar resumir lo que uno siente como es ser mamá”.

Cecilia Bellido

Pese a las difíciles circunstancias, el apoyo de su familia fue más que suficiente para sacar adelante a su primogénito, Mariano. Ahora, él y el pequeño Rubén Darío son la luz que iluminan cada mañana de Cecilia. Por ello, es que asegura que se esmera por inculcarles la unión familiar, la entrega, cosas que aprendió muy bien de su madre. “Cada día es una alegría, cada instante es una aventura nueva. Disfruto ser mamá, mis hijos llegaron en momentos claves de vida y por eso cada instante que Dios me regala cerca de ellos es mágico, incluso cuando hay preocupaciones, compartir con ellos me abstrae de la realidad y me alivian”, afirma.

María Belén Fortún

Belén contó que “Sofía movió todo. La vida entera ahora gira en torno a ella. El valor más importante que heredé de mi madre es la unión familiar, el respeto por los seres queridos y es lo que justamente quiero que aprenda mi pequeña”. Esta dama cuenta que su ‘tesoro’ la ha acercado más a Dios y confía en que Él le ayude a guiar los pasos de su hija. “Se que no será fácil, pero de la mano de Nuestro Creador, ella superará todo”, dice y confiesa el orgullo que siente por su pequeña.

Guísela Santa Cruz

“Lo único que quiero dejarle es el amor a Dios sobre todas las cosas, el resto le llegará por añadidura”, dijo Guísela cuando se le preguntó qué le gustaría heredarle a su pequeña Tiziana. Ella asegura que los valores que aprendió de su madre son la perseverancia y persistencia para alcanzar sus metas. Para la artista cruceña, la maternidad ha sido todo un milagro de amor y por ello la disfruta a cada momento. Incluso cuando su heredera se enferma, ella aprovecha para cuidarla y acurrucarla aún más de lo acostumbrado.

Alexia Viruez

“La vida de mamá no es fácil. Ningún rol o cargo se compara a esta difícil tarea, pero es la más bella de todas y solo quien es madre puede saber lo que significa”, asegura Alexia, que se convirtió en madre hace algunos meses. Su pequeña Alessandra le ha cambiado la vida, hoy se considera una mujer renovada, que no se siente atada a lo material, algo que su madre le enseñó y que le gustaría transmitir a su princesa que carga con tanta dulzura.

Comuna anuncia cursos de defensa personal para madres

Por el mes aniversario de la madre, la Dirección de Deportes del Municipio alteño lanzará, el próximo 29 de mayo, una serie de cursos de defensa personal destinados a las mujeres y madres.

El objetivo es transformar la perspectiva y la mentalidad de la mujer, de tal manera que lejos de ser víctimas, puedan hacer uso de las técnicas básicas de defensa personal para evitar daños físicos y emocionales. El curso está abierto para toda la población de mujeres en instituciones, unidades educativas, mercados, universidades, Centros, entre otros.

Los cursos iniciarán el próximo lunes 30 de mayo, en el Multifuncional de La Ceja de 18.30 a 19.30. Se abordarán temas de seguridad, defensa personal, formas de agresión, técnicas de defensa personal y aplicación práctica.

Las inscripciones se realizan en las oficinas de la Dirección de Deporte, ubicadas en el cuarto piso de la Multifuncional de La Ceja de 8.00 a 18.00 el único requisito es fotocopia de carnet de identidad. (Oxígeno)

lunes, 23 de mayo de 2016

Mamás 2.0, cuando la tecnología es tu mejor aliado


3
Comentar

El chat de las mamás del cole

10minutos después, miras tu Whatsapp y tienes 120 notificaciones. Grupos de WhatsApp hay muchos. De hermanos, de primos, compañeros de trabajo, amigas o la clase de spinning. Pero hay uno que merece una mención aparte: EL GRUPO (con mayúsculas) de las mamás del cole.

En tiempos pasados, y hablamos de un pasado reciente, podíamos superar todo sin el Smartphone en mano. Nuestras madres resolvían sus dudas preguntando en la puerta del colegio y conversando con el director, las profesoras, etc. Hoy, muchos de los centros escolares ya tienen páginas webs y plataformas (incluso versión App) que se convierten en el canal oficial de comunicación entre padres y colegio, pero la verdadera información siempre se maneja en EL GRUPO.

En los tiempos de las actividades extraescolares y en la que los horarios laborales muchas veces no permiten llevar o recoger a los pequeños a diario, EL GRUPO es muchas veces la única forma de socializar con el resto de madres/padres de la clase, y te salvará la vida más de una vez.

Es el canal oficial a la hora de convocar cumpleaños, en él siempre encontramos una madre solidaria que te recuerda a las nueve de la noche que mañana hay que llevar una caja de zapatos para una manualidad, o que el jueves es el último día para apuntarse a la excursión; también están siempre para relatarte los objetos perdidos… y no podrías estar más agradecida.

Como en todo grupo ‘whatsappero’ hay madres que participan demasiado y otras que no escriben nunca, las ‘pasivas’.. Madres despistadas que preguntan lo que se ha respondido cinco veces en los mensajes anteriores y la fan de los memes (que pueden pasar de ser ridículamente cursis a ser un poco obscenos, pero cada quien con lo suyo).

Aunque lo más importante cuando entres a formar parte de EL GRUPO es no meter la pata. Que los mensajes los carga el diablo, y en un momento de estrés whatsappero una puede elegir mal el grupo donde quería escribir…

Pero no todo es tan inocente y de color de rosa en los grupos de WhatsApp de los padres del cole: críticas a los profesores, enfrentamientos entre madres, “miedo” a salir de los grupos por temor a que el resto le haga el vacío… Aquí consejos para evitar el mal uso de la app con las mamis del curso. /



7 CONSEJOS PARA SU BUEN USO

Finalidad. Intenta solo utilizar el grupo de Whatsapp de la clase para intercambiar información útil sobre tu hijo y el grupo-clase. Si no tienes nada positivo, útil e interesante que aportar mejor no escribas nada.

Cometido. No te conviertas en la agenda de tu hijo: deja que aprenda a asumir sus propias responsabilidades. El cometido de este grupo es intercambiar información no organizar el tiempo libre de tu hijo.

Rehuye ciertos comentarios. Este grupo no es para criticar al profesorado, ni el lugar para cuestionar su labor. Muérdete la lengua y no escribas frases como “pone excesivos deberes”, “no me gusta cómo trabaja con los niños”, “les pone pocas tareas para vacaciones con el tiempo que tienen”, etc… Es mejor decírselo al propio profesor.

No difundas rumores. Evita comentar los rumores que se compartan en el grupo e intenta erradicarlos. No difundas rumores sobre el profesor creando confusión y malos entendidos. Abandona frases como “a mí me han dicho…”, “me han contado que…”, “he oído que…”.

Si no es positivo, déjalo. Si tus intentos de eliminar estas actitudes del grupo son fallidos, siempre tienes la opción de abandonar el grupo y dejar de formar parte del mismo. Aunque algunos no lo entenderán a veces es la mejor opción.

Cuidado con los Memes. No compartas en el grupo contenidos que atenten contra la privacidad de nadie ni sea ofensivo hacia otros (padres, profesores, etc.)

Problemas con el profesorado. Si tienes algún problema que resolver con el profesor, no lo hagas a través del grupo. Olvídate de frases del tipo “a mi hijo no le hace caso”, “a mi hijo no le atiende”... ve directamente al cole y habla con él cara a cara. De esta forma le darás la opción de poder ofrecerte sus argumentos sobre lo sucedido.



LAS 7 MEJORES APPS PARA MAMÁS MODERNAS

Las madres del siglo XXI tienen nuevas necesidades. Estas nuevas aplicaciones pueden convertirse en sus mejores aliadas.

Para esas nuevas mamás del nuevo siglo traemos estas 10 Apps que harán su vida más fácil, recopiladas y recomendadas por el Centro Universitario de Estudios Tecnológicos, U-Tad. Solo necesitas un smartphone o una tablet para descargártela y empezar a disfrutar de sus ventajas.

Baby Names Lite: Para las futuras madres indecisas que aún no han elegido el nombre de su bebé, esta aplicación puede facilitar la tarea. Es gratuita y proporciona a distintas listas con los nombres más populares por año y por sexo, ordenados también alfabéticamente.

Cry Translator: Como su propio nombre indica, es un ‘traductor’ del llanto del bebé para ayudar a los padres a identificar su causa y poder atenderle con más precisión. Está considerada como una de las mejores Apps para el cuidado del bebé. Su uso es muy fácil: se coloca el teléfono a unos 50 cm del niño cuando llora, y se pulsa el botón de Start; hay que captar unos 10 segundos del llanto para que puede encontrar la causa.

Baby Shusher: La solución para calmar a esos bebés de llanto incontrolable y no identificable. Incluye no solo nanas y melodías que ayudarán a que el niño deje de llorar, sino también reproducciones de sonidos que le recordarán a los padres como chasquidos o arrorros.

Bebé Connect: Una App para iPad, iPhone e internet creada para hacer un seguimiento completo de la evolución del bebé. Desde el peso, el crecimiento, las vacunas y todos los datos de tu hijo que puedes compartir en todo momento con quien quieras, desde el padre a la guardería.

Historia médica de la familia: Ante la duda de ‘¿le toca la vacuna este mes?’ esta App es perfecta para no tener que recordarlo ya que ella lo hará por nosotros. Todos los datos médicos de cada miembro de la familia quedan registrados para no perder una sola cita o revisión porque, además, nos avisará de cuándo toca cada cosa.

Mom’s Daily Planner: Una aplicación gratuita que es el organizador perfecto del día a día de las madres ocupadísimas. Con ella se puede tener control de todas las citas, eventos, compras, vacunaciones y actividades con los niños sin perder ninguna. También apta para papás.

Spinning Meals: ¿Qué comemos hoy? ¿Y el resto de la semana? Si no puedes perder mucho tiempo en planificar cada menú, esta App te ayuda en esta tarea recopilando todos los datos de la alimentación familiar en un solo clic. Permite planificar semanalmente no solo los menús (incluye hasta recetas) sino también la lista de la compra. También puedes compartir tus propias recetas y trucos.

Una madre debería ganar $us 3.000 porque cumple el rol de una gerente

Mercedes Rocabado se levanta todos los días a las cinco de la madrugada y prepara el almuerzo para su familia. Treinta minutos antes de las ocho de la mañana debe salir apresuradamente en dirección de su trabajo, una guardería que se encuentra en la zona noreste de la ciudad.

Cuando regresa a su hogar, a las dos de la tarde, su faena continúa después de un breve descanso. Se ocupa de lavar los platos, ordenar los ambientes y preparar la cena.

¿Cuánto debería ganar una madre por un trabajo de más de 16 horas y que incluye horario nocturno?

El economista y docente universitario Alfredo Mansilla afirma que una madre cumple el rol de una gerente de alto nivel y, por lo tanto, debería percibir un salario de 3.000 dólares (21.000 bolivianos), como mínimo.

En Bolivia, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) hay 2.3 millones de madres.

“Una madre maneja la estrategia del hogar, la táctica y la operación en el nivel organizacional, pero no recibe un sueldo”.

Una buena gerente gana bien porque no se queda sentada en su despacho, sino que se involucra en todas las actividades de su empresa, así como lo hace una madre en su hogar.

Mansilla recuerda que el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) establecen que la madre trabaja como promedio 16 horas al día, pero según su experiencia, ella cumple una jornada de 20 horas e incluso 24 cuando uno de sus hijos se enferma.

La madre -afirma Mansilla- cumple varios roles en el hogar como una buena gerente. Es maestra porque enseña a sus hijos a leer y escribir; es enfermera cuando vela por ellos durante toda la noche si están enfermos, y también es psicóloga.

La madre maneja la economía de su familia con suma inteligencia y asigna los recursos de manera óptima, pese a que en muchos casos el salario del esposo es paupérrimo.

Para velar por la economía de su familia, la madre se asocia con otras, en una especie de cooperativismo, para, por ejemplo, adquirir los alimentos al menor precio posible.

Por el sacrificio que implica realizar el trabajo de una madre, algunos expertos consideran que el 60 por ciento de los ingresos de una familia deberá ser destinado a ella, el 20 por ciento al esposo, y el resto a los hijos.

MÚLTIPLES

El 27 de mayo es el día establecido para homenajear a las madres del país. Fiestas, regalos y una serie de agasajos se realizan durante esta jornada.

En muchos casos, los presentes que se entregan a las madres son electrodomésticos, lo que refuerza los roles que deben cumplir en el hogar.

Preparar el desayuno en la madrugada, alistar a los niños para despacharlos a la escuela y limpiar la casa son algunas de las tareas que cumplen las madres durante los 365 días al año, sin recibir salario o aguinaldos.

El BID difundió a mediados de 2015 los resultados de un estudio en su blog sobre División de Género y Diversidad, en el que señala que una madre debería ganar un sueldo mensual de 5.416 dólares, una cifra que es casi dos veces y media superior al salario promedio de un trabajador en Estados Unidos.

Una de las justificaciones del autor del estudio, José Luis Lobera, es que la madre trabaja por lo menos 90 horas a la semana, fines de semana incluidos.

Lobera ilustra la situación de la madre de la siguiente manera: “Se busca mujer dinámica y polifacética para trabajar al menos 90 horas a la semana. Deberá ser una magistral gestora financiera y de recursos humanos, creativa planificadora de eventos, decoradora, psicóloga, modista, chef y experta en todas las tareas del hogar”.

El contrato es por plazo indefinido. No podrá disfrutar nunca de vacaciones y lo más probable es que salga muy poco de casa. ¿Y la remuneración? Cero.

El estudio del BID destaca que el trabajo no remunerado tiende a ser infravalorado en el imaginario colectivo y, mientras las madres que trabajan fuera de casa al menos se sienten validadas por el salario que reciben, los millones de madres latinoamericanas y caribeñas que se dedican exclusivamente a su hogar y/o sus hijos suelen ser trabajadoras invisibles.

“La ocupación de ser madre, por no ser remunerada, oficialmente no se considera trabajo”, señala el estudio que divulgó el BID.

AHORRO

Pero tal vez la aplicación más práctica de este estudio sea el poder desagregar los valores de ciertas tareas del hogar que en la actualidad realizan muchas madres, para realmente valorar todas sus aportaciones.

Por ejemplo, señala el estudio, una madre ahorra 7.300 dólares al año en el presupuesto familiar por cocinar, y 23.000 dólares en niñeras por cuidar a sus hijos. Entre otras curiosidades, muchos hogares se ahorran 300 dólares al año en cortes de pelo por tener una madre diestra con las tijeras.

SACRIFICIO

El trabajo que realizan las madres en los hogares de Cochabamba y el país es más importante que cualquier otro porque gracias a su esfuerzo garantizan el crecimiento de hombres y mujeres, afirma la exconcejal del municipio de Cochabamba María Isabel Caero.

Agrega que gracias a la labor que desarrollan las madres, sus hijos, parejas y otros familiares tienen la oportunidad de estudiar o trabajar. Pero como estas mujeres no reciben una remuneración (solo en el caso de las trabajadoras del hogar), su tarea no es reconocida y menos valorada en su real magnitud.

La Constitución Política del Estado, en su artículo 338, reconoce el valor económico del trabajo del hogar como fuente de riqueza y, agrega, que deberá cuantificarse en las cuentas públicas.

No obstante que el mismo Estado reconoce el valor del trabajo de las madres, actualmente hay una suerte de menosprecio a esta labor.

Caero insiste en que gracias al trabajo de las madres, los seres humanos pueden vivir, porque ellas no solo cuidan a los niños sino también a los abuelos y a las personas que tienen discapacidad.

Lamentablemente -señala- muchas mujeres que se han dedicado al cuidado de sus seres queridos, algunas veces quedan solas, desamparadas, sin un respaldo económico porque no tienen jubilación ni seguridad social, “pese a que ellas han dedicado toda su vida a cuidar de su familia”.

ECONOMÍA DEL CUIDADO

La exconcejal Caero afirma que el trabajo que realizan las mujeres es tan importante y vital para el desarrollo, que no es justo reconocer a las madres solo el 27 de mayo.

"Tampoco es correcto someterse a la influencia negativa de la propaganda mercantil consumista que ofrece una serie de productos superfluos y que en muchos casos son regalos para la casa o para la familia y no para ella".

Por este motivo, Caero presentó en el Concejo el proyecto de ley municipal de la Economía del Cuidado Solidario, el 12 de abril de 2014, en el que se valora el trabajo de la madre. Tras casi un año de análisis, la norma fue aprobada, el 18 de marzo de 2015.

Caero recuerda que el Ejecutivo (Alcaldía) tenía 30 días para elaborar el reglamento, sin embargo, no lo hizo hasta la fecha.

LA NORMA

La Ley Municipal “Economía del Cuidado Solidario” señala, en su fundamentación, que la sociedad desvaloriza el enorme valor económico del trabajo de la madre, a pesar de que varios estudios muestran que las empresas que se ocupan de sus empleados y sus familias tienen más éxito que aquellas que no lo hacen.

La norma destaca que el actual enfoque de la economía omite incluir el valor de los tres sectores que sustentan la vida: la economía de los hogares, la economía natural y la economía voluntaria. El trabajo productivo se limita al remunerado y no se le da reconocimiento al no remunerado, que es denominado reproductivo.

Esta ley entiende por cuidado, la gestión y el mantenimiento cotidiano de la vida y de la salud, la necesidad más básica que permite la sostenibilidad de la vida (…) se refiere a los bienes y actividades que permiten a las personas alimentarse, educarse, estar sanas y vivir en un hábitat propicio.

En los últimos años se ha acuñado el término de "economía del cuidado" para referirse más específicamente a este espacio de actividades, bienes y servicios necesarios para la reproducción cotidiana de las personas y se ha señalado extensamente la importancia de este espacio para el desarrollo económico de los países.

La economía del cuidado tiene un enorme valor y es la base para que las personas puedan aportar al desarrollo económico productivo. Es así que el Estado debe hacerse corresponsable de su promoción e impulso a partir de la implementación de políticas públicas, señala la norma.

TASA DE FECUNDIDAD

El número promedio de hijos por madre se redujo en dos puntos porcentuales en los últimos 25 años, según datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

En 1994, la tasa de fecundidad era de 4.8 hijos por mujer y, según el Censo 2012, esta cifra se redujo a tres.

El director nacional del INE, Luis Fernando Pereira, apunta que ahora las mujeres jóvenes postergan la maternidad hasta los 30 años, o más, como promedio, “porque se debe tomar en cuenta que hay jóvenes que tienen sus hijos a temprana edad, 14 o 15 años, pero esas son las excepciones”.

Considera, desde su punto de vista personal, que las parejas postergan la maternidad por dos factores: “debido a la exitosa implementación de las políticas de salud sexual y reproductiva y porque los jóvenes tienen mayor acceso a la información vía internet y adquieren patrones de comportamiento de otros países”.

En Europa, por ejemplo, hubo un descenso de la tasa de natalidad, pero no fue una caída tan rápida como en los países latinoamericanos.

¿Qué es la economía del cuidado?

* Se define como el trabajo realizado, primordialmente en la esfera doméstica, para el cuidado de las personas que se complementa con el trabajo asalariado en el hogar.

* Existe, por lo tanto, una esfera de esa economía del cuidado que es remunerada y otra que no es remunerada. El trabajo no remunerado desarrollado en el ámbito familiar es el núcleo de ese proceso de reproducción social sobre el cual recae la responsabilidad final de armonizar las demás formas de trabajo y/o absorber sus insuficiencias.

* Esta ley define al trabajo doméstico como una actividad productiva no reconocida ni estructurada a través de las relaciones mercantiles que abarca tareas relacionadas con la organización y atención a la familia.

Atención materna

* La cobertura de la atención del parto es un factor ligado a la salud materna y es un elemento que se consideró en el Censo Nacional de Población y Vivienda 2012.

* Según los resultados de este Censo, el 69.1 por ciento de los partos declarados se atendió en establecimientos de salud; el 28.6 por ciento en domicilios y el 2.2 por ciento en otro lugar.

* En el Censo 2001 se había establecido que el 53.1 por ciento de los partos se atendió en establecimientos de salud; el 41.4 por ciento en domicilios y el 2 por ciento en otro lugar.

* En el período 2001-2012, en el área urbana, las mujeres que atendieron su parto en establecimientos de salud se incrementaron en 12.2 puntos porcentuales.

Nacimientos

* El promedio de nacimientos en los últimos cuatro años es de 252 mil y la proyección es que se produzca una leve disminución hasta 2020, año que se estima habrá 248 mil alumbramientos, según el Instituto Nacional de Estadística, en base al Censo 2012.

* Del total de los partos declarados en el Censo 2012, el 45 por ciento corresponde a mujeres de 26 a 44 años; el 13.57 por ciento a jóvenes de 19 a 25 años y el 11.74 por ciento a mujeres de 45 a 64 años.

* La esperanza de vida de las mujeres, actualmente, es de 74.5 años y se incrementará a 77.5 años en 2020. En la gestión 2012, la esperanza de vida de las mujeres era de 72.2 años.

El legado del Papa sobre la familia

El papa Francisco aborda en este texto desde la acogida de los divorciados vueltos a casar en la iglesia Católica hasta la educación de los hijos.

EDUCACIÓN INTEGRAL

No al control de los hijos. “La obsesión no es educativa, y no se puede

tener un control de todas las situaciones por las que podría llegar a pasar un hijo. (…) Si un padre está obsesionado por saber dónde está su hijo y por controlar todos sus movimientos, solo buscará dominar su espacio. De ese modo no lo educará, no lo fortalecerá, no lo preparará para enfrentar los desafíos”.

La alienación tecnológica. “En este tiempo, en el que reinan la ansiedad y la prisa tecnológica, una tarea im-portantísima de las familias es educar para la capacidad de esperar. No se trata de prohibir a los chicos que jueguen con los dispositivos electrónicos, sino de encontrar la forma de generar en ellos la capacidad de diferenciar las diversas lógicas y de no aplicar la velocidad digital a todos los ámbi-tos de la vida”.

No descuidar la educación sexual. “El Concilio Vaticano II planteaba la necesidad de "una positiva y prudente educación sexual" que llegue a los niños y adolescentes "conforme avanza su edad" y "teniendo en cuenta el progreso de la psicología, la pedagogía y la didáctica (...) Deberíamos preguntarnos si nuestras instituciones educativas han asumido este desafío”.

Con frecuencia la educación sexual se concentra en la invitación a “cuidarse", procurando un "sexo seguro". Esta expresión transmite una actitud negativa hacia la finalidad procreativa natural de la sexualidad, como si un posible hijo fuera un enemigo del cual hay que protegerse”.

Corresponsabilidad en el hogar. “También es verdad que lo masculino y lo femenino no son algo rígido. Por eso es posible, por ejemplo, que el modo de ser masculino del esposo pueda adaptarse de manera flexible a la situación laboral de la esposa. Asumir tareas domésticas o algunos aspectos de la crianza de los hijos no lo vuelven menos masculino ni significan un fracaso, una claudicación o una vergüenza. Hay que ayudar a los niños a aceptar con normalidad estos sanos "intercambios", que no quitan dignidad

alguna a la figura paterna”.

IGLESIA ABIERTA E INTEGRADORA

Nadie puede ser condenado para siempre. “El Sínodo se ha referido

a distintas situaciones de fragilidad

o imperfección. Al respecto, quiero

recordar aquí algo que he querido plantear con claridad a toda la Iglesia para que no equivoquemos el camino: (...) El camino de la Iglesia es el de no condenar a nadie para siempre y difundir la misericordia de Dios a todas las personas que la piden con corazón sincero (...) Porque la caridad verdadera siempre es inmerecida, incondicional y gratuita’.

“Se trata de integrar a todos, se debe ayudar a cada uno a encontrar su propia manera de participar en la comunidad eclesial, para que se sienta objeto de una misericordia "inmerecida, incondicional y gratuita". Nadie puede ser condenado para siempre, porque esa no es la lógica del Evangelio. No me refiero solo a los divorciados en nueva unión sino a todos, en cualquier situación en que se encuentren. Obviamente, si alguien ostenta un pecado objetivo como si fuese parte del ideal cristiano, o quiere imponer algo diferente a lo que enseña la Iglesia, no puede pretender dar catequesis o predicar, y en ese sentido hay algo que lo separa de la comunidad”.

LA REALIDAD DE LA SEPARACIÓN

Divorciados vueltos a casar. “A las personas divorciadas que viven en nueva unión, es importante hacerles sentir que son parte de la Iglesia, que "no están excomulgadas" y no son tratadas como tales, porque siempre integran la comunión eclesial. Estas situaciones "exigen un atento discernimiento y un acompañamiento con gran respeto, evitando todo lenguaje y actitud que las haga sentir discriminadas, y promoviendo su participación en la vida de la comunidad"”.

Los hijos no son rehenes. “A los padres separados les ruego: Jamás, jamás tomar el hijo como rehén. Si se han separado por muchas dificultades y motivos, la vida les ha dado esta prueba, pero que no sean los hijos quienes carguen el peso de esta separación, que no sean usados como rehenes contra el otro cónyuge. Que crezcan escuchando que la mamá habla bien del papá, aunque no estén juntos, y que el papá habla bien de la mamá”.

No ser rígidos. “Los divorciados en nueva unión, por ejemplo, pueden encontrarse en situaciones muy diferentes, que no han de ser catalogadas o encerradas en afirmaciones demasiado rígidas sin dejar lugar a un adecuado discernimiento personal y pastoral. Existe el caso de una segunda unión consolidada en el tiempo, con nuevos hijos, con probada fidelidad, entrega generosa, compromiso cristiano, conocimiento de la irregularidad de su situación y gran dificultad para volver atrás sin sentir en conciencia que se cae en nuevas culpas”.

Algunas consideraciones. “La Iglesia reconoce situaciones en que "cuando el hombre y la mujer, por motivos serios, -como, por ejemplo, la educación de los hijos- no pueden cumplir la obligación de la separación". También está el caso de los que han hecho grandes esfuerzos para salvar el primer matrimonio y sufrieron un abandono injusto, o el de "los que han contraído una segunda unión en vista a la educación de los hijos, y a veces están subjetivamente seguros en conciencia de que el precedente matrimonio, irreparablemente destruido, no había sido nunca válido"”.

No debe esperarse nueva normativa general. “(...) los bautizados que se han divorciado y se han vuelto a casar civilmente deben ser más integrados en la comunidad cristiana en las diversas formas posibles, evitando cualquier ocasión de escándalo. Si se tiene en cuenta la innumerable diversidad de situaciones concretas, como las que mencionamos antes, puede comprenderse que no debía esperarse del Sínodo o de esta Exhortación una nueva normativa general de tipo canónica, aplicable a todos los casos”.

Caso por caso. “Solo cabe un nuevo aliento a un responsable discernimiento personal y pastoral de los casos particulares, que debería reconocer que, puesto que "el grado de responsabilidad no es igual en todos los casos", las consecuencias o efectos de una norma no necesariamente deben ser siempre las mismas”.

Papel de los sacerdotes. “Los presbíteros tienen la tarea de "acompañar a las personas interesadas en el camino del discernimiento de acuerdo a la enseñanza de la Iglesia y las orientaciones del Obispo. En este proceso será útil hacer un examen de conciencia, a través de momentos de reflexión y arrepentimiento"”.

Examen de conciencia. “Los divorciados vueltos a casar deberían preguntarse cómo se han comportado con sus hijos cuando la unión conyugal entró en crisis; si hubo intentos

de reconciliación; cómo es la situación del cónyuge abandonado; qué consecuencias tiene la nueva relación sobre el resto de la familia y la comunidad de los fieles; qué ejemplo ofrece esa relación a los jóvenes que deben prepararse al matrimonio. Una reflexión sincera puede fortalecer la confianza en la misericordia de Dios, que no es negada a nadie”.

Se trata de un itinerario de acompañamiento y de discernimiento

que "orienta a estos fieles a la toma

de conciencia de su situación ante Dios. La conversación con el sacerdote, en el fuero

interno, contribuye a la formación de un juicio correcto sobre aquello que obstaculiza la po-sibilidad de una participación más plena en la vida de la Iglesia y sobre los pasos que pueden favorecerla y hacerla crecer"”.

Leyes morales y situaciones irregulares. “La Iglesia posee una sólida reflexión acerca de los condicionamientos y circunstancias atenuantes. Por eso, ya no es posible decir que todos los que se encuentran en alguna situación así llamada "irregular" viven en una situación de pecado mortal, privados de la gracia santificante. Por ello, un pastor no puede sentirse satisfecho solo aplicando leyes morales a quienes viven en situaciones "irregulares", como si fueran rocas que se lanzan sobre la vida de las personas. Es el caso de los corazones cerrados, que suelen esconderse aun detrás de las enseñanzas de la Iglesia "para sentarse en la cátedra de Moisés y juzgar, a veces con superioridad y superficialidad, los casos difíciles y las familias heridas".

Abrir camino a la gracia de Dios. “El discernimiento debe ayudar a encontrar los posibles caminos de respuesta a Dios y de crecimiento en medio de los límites. Por creer que todo es blanco o negro a veces cerramos el camino de la gracia y del crecimiento, y desalentamos caminos de santificación que dan gloria a Dios. Recordemos que "un pequeño paso, en medio de grandes límites humanos, puede ser más agradable a Dios que la vida exteriormente correcta de quien transcurre sus días sin enfrentar importantes dificultades"”.

Evitar la pastoral de los fracasos. “(...) Comprender las situaciones excepcionales nunca implica ocultar la luz del ideal más pleno ni proponer menos que lo que Jesús ofrece al ser humano. Hoy, más importante que una pastoral de los fracasos es el esfuerzo pastoral para consolidar los matrimonios y así prevenir las rupturas.(…) Invito a los fieles que están viviendo situaciones complejas, a que se acerquen con confianza a conversar con sus pastores o con laicos que viven entregados al Señor”.

Tecnología para ayudar a las madres del siglo XXI

La vida de las madres en el siglo XXI es un desafío que va más allá de criar a los hijos, y ya no necesitan elegir entre tener una carrera profesional fructífera o tener una familia. Ellas lo quieren todo y la tecnología es vital para ayudarlas a alcanzar sus objetivos. Las madres de hoy día necesitan optimizar el tiempo para conciliar la vida familiar y la laboral y todavía tener tiempo para disfrutar de las cosas que más les gustan. Ya que según estudio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en los últimos 20 años ha aumentado 20% el número de mujeres en puestos gerenciales.

El uso de la tecnología de las nuevas madres es masivo – ellas pasan un 8% más de tiempo online que los hombres según estudio de IPSOS desarrollado a pedido de Intel. Ellas leen las noticias, pagan las cuentan de forma online, compran en e-commerce, son activas en las redes sociales y por tanto necesitan un dispositivo que siga su ritmo de vida.

“Las madres de este siglo son ambiciosas y necesitan el apoyo de la tecnología. Los dispositivos con la nueva generación de procesadores Intel son más rápidos y con una batería más duradera, por tanto excelentes para aguantar el día a día de la mujer moderna” señala Katherine Martinez, Manager de Marketing Consumo para Intel Latinoamérica. “En Intel nos preocupamos en que los dispositivos sean cada vez más eficientes, ayudando a las personas a ahorrar tiempo y recursos”, añade Katherine.

Con motivo del Día de la Madre, Intel quiere ayudar a las madres a recibir regalos que realmente les interesan. Obsequiar con cosas para la casa está pasado de moda. Lo que ellas quieren es tecnología, que les ayude a estar informadas y a ser más eficientes en su día a día.

Por eso, la nueva serie de dispositivos basada en la 6ª Generación de procesadores de Intel, ofrece rendimiento mejorado, niveles de consumo de energía más bajos, soporte para la mayor variedad de diseños de dispositivos, y permite que cada madre elija aquel que se adapte a ella.

Los dispositivos 2 en 1 pueden funcionar tanto como una notebook de alto desempeño o una tableta gracias a su versatilidad. Una de las principales ventajas y atractivos que los dispositivos ofrecen para las madres, es que les permiten trabajar desde cualquier lugar. Estos equipos son prácticos y una óptima opción para los usuarios de hoy en día, que requieren de mucha movilidad, rapidez, multitarea y eficiencia.

jueves, 19 de mayo de 2016

Los hijos son una bendición

La importancia de cultivar la sinceridad con los hijos y la importancia de darles siempre el trato más amoroso posible es crucial en el mundo de los resultados relacionales. Sí querido amigo, sí querida amiga, existen los resultados relacionales y los vamos viviendo y experimentando a diario y cuando, en algún momento de nuestra vida recibimos la grata sorpresa de que todo lo bueno que sembramos en los hijos se convirtió en un hijo- bendición o en una hija-bendición, quedamos en la actitud de agradecimiento al poder infinito, que siempre está obrando en su universo, lo admitamos o no.

Cuando las relaciones que tenemos con nuestros hijos no son las mejores y peor aún, cuando se portan como verdaderos tiranos con sus salidas o fiestas nocturnas, podemos siempre, en el marco de la paz interna y de la sinceridad personal, conversar con ellos para hacerles entender que esas conductas traen negatividad, inarmonía, descontento al resto de la familia.

Cuando esas conductas no se arreglan y cuando las personas persisten en esas actividades, la desdicha llega a la familia de una u otra manera, pues de los momentos de borrachera y de juerga irresponsable, no pueden salir relaciones felices ni decisiones correctas.

Las leyes de la vida no tienen nada que ver con la moda de los tiempos, lo correcto en los comportamientos y en las actitudes sigue siendo el mismo; lo incorrecto, por más justificativos que podamos ponerle, sigue siendo lo incorrecto.

La conducta beber cuando se vuelve habitual y cuando el autoanálisis de nuestra vida no se produce, simplemente vamos coqueteando con el peligro del alcoholismo y del fracaso personal y relacional y en este caso son las mujeres las que más tienen que perder.

Cada hijo en este mundo, tiene el deber de hacer un balance de su vida, un inventario de sus posesiones reales y un autoanálisis para saber dónde está parado, qué es lo que está haciendo con el hogar que le cobija y con las personas que le dan su amor y su apoyo y cuáles son sus metas escritas con toda sinceridad.

Si se hace este trabajo, aunque sea mal hecho o regularmente hecho, la persona que esté haciendo el papel de hijo o de hija, podrá darse cuenta de su verdadera realidad y en tiempo presente podrá tomar todas las decisiones necesarias para dejar de jugar “al irresponsable” o “a la irresponsable” y tomar la decisión de comportarse con el máximo de su inteligencia, con la luz adecuada de su conciencia y con el increíble poder de tomar decisiones correctas y razonables y quedar en el punto donde tendrá que elegir el bien o el mal, lo negativo o lo positivo de la vida.