jueves, 9 de abril de 2015

Ayúdal@ con sus hábitos de estudio

Paulina Schwarze, directora Editorial de Caligrafix, dice que de acuerdo a la edad, y el nivel en que se encuentran, los niños deben dedicar tiempos determinados al estudio. “Lo importante es respetar el horario que se destina a la actividad de estudio y que siempre sea a la misma hora, e idealmente no después de jugar, ya que es probable que su concentración la ocupe en el juego y después esté cansado para realizar actividades que requieran mayor focalización”, remarca.

A estas alturas del año ya estamos con la rutina de las tareas y exámenes. A algunos escolares les cuesta retomar el hábito del estudio, les falta disciplina y para remediar el problema es clave el rol que juegan los padres.

Los expertos plantean que los padres pueden acompañar a los hijos mientras hacen su tarea, pero nunca deben hacer los deberes por ellos. La idea es que estén al tanto, colaboren en la búsqueda de los insumos necesarios, hagan presencia y supervisen, respeten el ritmo de cada niño, acojan sus dudas y frustraciones y los feliciten por sus esfuerzos y sus logros.

Según la edad

La experta en pedagogía Paulina Schwarze, directora Editorial de Caligrafix (www.caligrafix.cl), dice que de acuerdo a la edad, y el nivel en que se encuentran, los niños deben dedicar tiempos determinados al estudio.

“Mientras más pequeños sean los niños, deben dedicar menos tiempo a las actividades escolares”, precisa.

En el caso de los preescolares –añade- no debieran ser más de 15 a 20 minutos. “Para los niños que ya van en la educación formal, puede ser entre 30 a 40 minutos. Lo importante es respetar el horario que se destina a la actividad de estudio y que siempre sea a la misma hora, e idealmente no después de jugar, ya que es probable que su concentración la ocupe en el juego y después esté cansado para realizar actividades que requieran mayor focalización”.

El tiempo de estudio también dependerá de las características del niño y niña, acota.

“Si vemos que después de 30 minutos ya está cansado y no se concentra, se aconseja no destinar más tiempo, e ir aumentando si se requiere, pero que esto sea de manera gradual, es más relevante la calidad que la cantidad. También es importante que si se tiene y respeta una rutina de estudio, de igual forma se respeten los momentos de ocio”, agrega.

Calidad no cantidad

Un reciente estudio («Los deberes perpetúan las desigualdades en la educación»), basado en la última Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA 2012), situaba a los alumnos españoles entre los que más tiempo dedicaban a hacer deberes en toda la OCDE: más de seis horas a la semana. Mientras los estudiantes de Finlandia y Corea, con mejores resultados en las pruebas de PISA, gastan menos de tres horas en las tareas del colegio, es decir, la mitad que los españoles.

RECOMENDACIONES

Paulina Schwarze entrega tips para generar hábitos de estudio.

Tiempo

Disponer al menos de una hora al día entre el padre y el hijo para que se sienten a realizar actividades lúdicas y vinculadas con los primeros deberes escolares, pero planteadas de manera entretenida y motivante, tales como pintar, recortar y pegar, leer, hojear libros y revistas, manipular objetos didácticos.

Constancia

Mantener en el tiempo este hábito siempre a la misma hora, de manera que la mente del niño vaya programando la hora de estudio, lo que sin duda que facilitará su concentración.

Locación

El lugar elegido también debe conservarse y debe ser un espacio que evite las distracciones, sin la televisión encendida, ruidos
y cosas que podrían ser fuente de distracción.

Modelo

La compañía del adulto es fundamental, puede hacerlo prestando exclusiva atención a lo que hace el hijo o también realizando otra actividad intelectual, ya sea leer o escribir. Lo importante es ser un modelo para el hijo y que él o ella, pueda ver que también disfrutamos de actividades que requieren pensar y concentrarse.

Ambiente

Al tener un hábito de estudio se reflexionan más los temas y se llega a una mayor comprensión o cuestionamiento de una materia. Estudiar en un ambiente más relajado favorece el aprendizaje y lo hace mucho más significativo, sin embargo, hacerlo sólo para la prueba puede provocar mayor estrés, ya que se hace bajo una situación tensa y los aprendizajes duran sólo un tiempo, y en muchas ocasiones una vez dado el examen, la mitad se olvidó.

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