viernes, 28 de febrero de 2014

Marca la diferencia como buen anfitrión


¿Invitados en tu casa? ¿Anfitrión de un evento? Pues entonces qué mejor ocasión para mostrar tus habilidades y hacer tu trabajo de buen anfitrión. Tu responsabilidad consiste en hacer que tus invitados se sientan a gusto, sean bienvenidos y estén cómodos en tu casa; por tanto, a preparar se dijo, cuanto más grande el evento, mayor la preparación. No desmayes, sigue estos tips y verás que todo el mundo saldrá diciendo: ¡Qué maravillosa fiesta y qué excelente anfitrión!

DÍAS ANTES DEL EVENTO

Lista de invitados. Prepara una lista de invitados que sea congruente para que ellos se sientan a gusto.

Invitaciones. Invita por teléfono o por email y hasta con una tarjeta simple si es un grupo pequeño e informal. Si la ocasión es más formal, debes hacerlo en una tarjeta impresa, con membrete de preferencia. Hay varios grados de formalidad y, por tanto, tus invitaciones deben ir acordes con la magnitud del evento. Sea cual fuere la forma, debes especificar claramente el día, la hora, la dirección y hasta el tipo de vestimenta.

Presupuesto. Elabora un presupuesto según el tipo de ocasión. Existen muchas maneras de agasajar, entretener y quedar de lujo sin gastar demasiado.

Menú. Un menú creativo y equilibrado asegurará el éxito de tu reunión; para ello, deberás conocer los gustos de tus invitados, las restricciones religiosas, culturales y dietéticas de cada invitado. Un fino gesto, por ejemplo, si tu invitado es extranjero, puedes incluir un plato de su nacionalidad.

Ambientes. Prepara los ambientes donde recibirás a tus invitados, el recibidor, el perchero, los aseos, el bar, la sala, la cocina y todos los espacios que cuenten con sus respectivos elementos. Por ejemplo que el aseo o cuarto de baño tenga jabón fresco, suficiente papel y toallas bien limpias.

La mesa. Prepara todos los elementos de la mesa, cubertería, manteles, vajilla, cristalería, centro de mesa, etc. Si no tienes todas las piezas de vajilla o las suficientes, toma tus previsiones y alquila. Lo mismo para la cristalería; que no te falten copas de vino tinto y blanco, de agua, de champán, vasos cerveceros, vasos tubo, vasos de rocas, copitas de licor, martini y brandi.

Bar. Chequea que tu bar tenga tanto bebidas alcohólicas como no alcohólicas. Si tu fiesta es grande, considera la contratación de un buen barman.

DURANTE EL EVENTO

Bienvenida. Recibe a cada uno de los invitados dándoles la bienvenida con una amplia sonrisa; salúdalos de manera entusiasta y cariñosa.

Presentaciones. Presenta a tus invitados, tanto a los que no se conocen entre ellos como a los de la familia. En tu calidad de anfitrión, necesitas romper el hielo entre los invitados, así que circula y haz conversación con todos.

Enseña la casa. Es también tu tarea mostrar las áreas de la casa, ya que lo importante es que los asistentes se sientan especiales.

Circula. Debes estar pendiente y revisar que ningún invitado esté solo; trata de incluirlo en grupos. Asimismo, debes estar pendiente de que no falte bebidas en sus copas; muestra preocupación, significará mucho para tus invitados.

En la mesa. Al pasar a la mesa, puedes indicarles su ubicación, a menos que tengan tarjeta de sitio con el nombre de cada uno. Es tu tarea como anfitrión llevar una conversación agradable que integre a los demás comensales; tal vez igualar a las personas con intereses en común. Mantén siempre en la mesa un ambiente lo más relajado posible; la sobremesa tampoco deberá alargarse demasiado. Si se diera el caso, ofrece un brindis, dando una calurosa bienvenida, deseando parabienes.

Relájate. Muéstrate holgado, calmado; si tú te sientes bien y disfrutas, todos los demás lo harán. Tampoco te mantengas mucho tiempo en la cocina, goza de la velada.

Contratiempos. Un buen anfitrión debe estar preparado y alerta para cualquier contratiempo y asistir a sus invitados de inmediato con amabilidad plena.

Muestra talento. Que en la velada no exista ningún momento que denote aburrimiento, así que muestra tu talento y habilidades. Si tú preparaste la comida, esmérate como chef, o, por ejemplo, realiza una degustación de vinos y quesos, que alguien toque el piano, etc., pero que exista interacción.

Lleva la “batuta”. Como anfitrión debes liderar toda situación: señales para iniciar la comida, para realizar un brindis, para que los invitados se entremezclen, para controlar los momentos incómodos, para cambiar de temas si algunos se tornan engorrosos, y hasta para aquellos que no desean dejar la fiesta; todo con la mayor naturalidad.

Despedida. Despide a tus invitados con frases tales como: Qué bueno que hayan venido o La velada no hubiera sido la misma sin Uds., etc. Acompañas a cada uno de tus invitados hasta el lugar de salida; los invitados se sentirán atendidos desde que llegan a tu casa, hasta el final de la fiesta.

¿Crees que tienes lo que se necesita para ser un buen anfitrión? El éxito de una bonita velada o de una gran fiesta con gente que aprecias, radica en ti. Tu estado de ánimo, estar calmado, relajado, preparado y atento, harán de tu evento algo especial. ¡A marcar la diferencia!

Deja que tu hijo disfrute su disfraz

¿Por qué a menudo los pequeños o los padres eligen el disfraz de una princesa o una bruja, si es niña, o de un héroe o un monstruo, si es niño? ¿Puede esto crearles problemas en la personalidad o reforzar estereotipos?

Carnaval es un momento ideal para fomentar la creatividad y la socialización. “Si apoyas su elección y si construyes el traje que te pide con él, contribuirás a su proceso de formación de manera positiva y además ayudarás a que pase un momento divertido”, sugiere la psicóloga Tatiana Jáuregui.

Explícale también que hay fantasías que solo funcionan en las películas y que si bien podemos imitarlas en cierto momento, no son reales. “Las personas no tienen poderes sobrenaturales, no vuelan, ni trepan paredes, ni usan el cabello tan largo como Rapunzel, ni vuelven a la vida con un beso como Blanca Nieves”, agrega la psicóloga Mónica Soliz. Si bien es bueno fomentar la creatividad, deben saber distinguirla de la realidad para evitar desgracias. Habla claro, para que tu niño no trate de domar a un animal callejero, por ejemplo.

Cuando los chicos son muy pequeños, por debajo de los tres años, suelen ser los padres los que eligen el traje que llevará. Cuando pasan esa edad, los menores saben qué personaje elegir para imitarlo, porque lo conocen y de alguna forma lo admiran. “Esa figura por lo general, suele estar en la televisión”, agrega el especialista en niños Alexis Olivares.

El psicólogo agrega que no hay muchas figuras en la programación infantil que sean bomberos o doctoras; los chicos suelen imitar a alguien popular para ser admirados en el grupo. Por eso, un atuendo obligado o mal hecho puede causar problemas en la socialización.

Si tu hija tiene una idea que te parezca extraña (ir de Hulk, por ejemplo), no le riñas. Conversa con ella y averigua las razones que tiene para esa elección, recomienda la psicóloga Susana Cortez. “Apóyala, aunque no te parezca el personaje ideal. Eso sí, refuerza su personalidad, pues debe saber también que sus compañeras quizá no reaccionen bien”.

También están los pequeños que no quieren sacarse el traje tras usarlo. “Si adopta una actitud constante, antes o después de usar el disfraz, habrá que recalcarle que se trató de una fantasía y que ya terminó, para evitar confusiones en su mente, según la edad del menor”, dice Soliz.

Sin imposición

No le impongas un personaje qué él no desee, tu hijo debe sentirse identificado con el rol, porque de lo que se trata es de que se divierta y viva el momento. Muchas veces, los papás visten al pequeño como a ellos les hubiese gustado lucir.

Construye

Lo importante es que se sienta parte del juego, de la dinámica, que defina la fecha para disfrazarse (Carnaval o Halloween ). Intercambia opiniones con él, escucha lo que te dice, cómo se siente, si le gusta. Trata de que sea constructivo, si va a imitar a un héroe, enséñale que éste salva a los desprotegidos.

Vergüenza

Si el festejo te toma desprevenido, no le pongas lo primero que encuentres. Si lo disfrazas de árbol o conejo, cuando todos van de héroes o princesas, sin duda lo avergonzarás frente a sus compañeritos. Tómate tu tiempo y dale el atuendo que se merece.+

Pank, el éxito de las tías felices

Serias y sin intenciones de contraer compromisos, así describían antes a las mujeres que no se casaban y se quedaban de tías o para “vestir santos”. Hoy, la figura cambió y estas mujeres son orgullosas, exitosas y felices de ser quienes son. Aunque la soltería sigue siendo un estigma en una sociedad que piensa que las mujeres vinieron al mundo para reproducirse, el no hacerlo se ha convertido simplemente en una decisión y derecho que cada una tiene.

“Antes, la sociedad miraba a las mujeres como seres que llegaban al mundo para seguir un sistema patriarcal y su tarea era parir y casarse. Aquella que no concebía, resultaba anormal”, señala la socióloga Elisa Saldías.

La tendencia de quedarse sin pareja y sin hijos no es general, pero las que eligen ese camino también llegan a ser muy exitosas en lo profesional y consiguen la plena felicidad, sin los matices que ofrece la familia, pero con otros componentes.

La mujer ha evolucionado en el ámbito profesional y público, desarrollando sus capacidades. Ella puede disfrutar de la vida como mejor le parezca y tiene dos opciones: ser o no ser madre. Esto pese a que desde que es pequeña le compran muñecas y cocinas con el afán de que aprenda a cuidar bebés y a servir a los otros, recapitula la socióloga.

Ahora, no importa qué regalos o juguetes le den, puede o no jugar con ellos, y a medida que va creciendo y haciéndose joven, decide ella misma qué futuro quiere tener.

Una publicación de El Tiempo de Colombia menciona que aunque la tasa de adolescentes embarazadas es alta, hay muchas mujeres que llegan a los 30 años sin hijos, pero con uno o varios sobrinos a los que declaran todo su amor. “Esta tendencia mundial tiene un nombre: PANK, Profesional Aunts No Kids (tías profesionales sin hijos), un término que surgió después de que la experta en mercado estadounidense Melani Notkin se convirtiera en tía y se preguntara: “¿Quién cubre ese gran mercado?” Por experiencia propia se dio cuenta de que las tías de hoy, en vez de ser anticuadas y avaras, son adictas a las compras y siempre están al día en todo (moda, tecnología, alimentación y ejercicio)”, precisa el mismo artículo que explora el nuevo paradigma de las PANK.

“Las mujeres de hoy han ganado independencia afectiva y económica, además están influenciadas por el mundo globalizado —amigo de lo efímero, de lo light, sin responsabilidad e individualista—, entonces, la necesidad de formar un hogar desaparece y se reemplaza con ese papel de madre sin tantas ataduras”, opina la psicóloga María Cecilia Vallejo en el reportaje realizado por el diario colombiano.

En Bolivia, la terapeuta familiar Sherezada Exeni indica que muchas mujeres van posponiendo el deseo de ser madres y que tienen todo el derecho de hacerlo. “El decir que la tía de antes era la amargada y la tía de hoy tiene muchas maestrías es solo un prejuicio”.

“Actualmente, las personas tienen la oportunidad de crecer, no necesariamente teniendo pareja e hijos, sino también haciendo otras cosas que les agrada, como cuidar a su familia, querer a sus sobrinos, viajar, estudiar o trabajar, y no por ello tienen que vivir amargadas”, continúa Exeni.

El Tiempo agrega que puede que estas mujeres sean cuidadoras secundarias, pero con sus gestos emocionales, financieros y hasta materiales —sin mencionar el tiempo de calidad que comparten y la influencia positiva que dan a los pequeños—, hace que las PANK jueguen un papel primario vital para las familias.

Atrás quedaron las tías de los cuentos de hadas, debido a que no tienen obligaciones económicas mayores, se ocupan de sí mismas, son viajeras frecuentes, dan prioridad a sus estudios y formación, así como a su aspecto. “Hoy en día, las mujeres tienen más oportunidades de autorrealizarse y encontrar el sentido de su vida, no necesariamente en el esposo y sus hijos”, complementa Exeni.

Una ventaja de las PANK es que brindar cariño y atenciones en su tiempo libre a los sobrinos no implica sacrificio. Ellas lo hacen con gusto y pueden ser una gran ayuda para padres que a veces necesitan un respiro.

jueves, 27 de febrero de 2014

El aporte nutritivo que necesita un niño en su merienda diaria

Luego de un día en la escuela, los niños necesitan recuperar fuerzas. No se debe olvidar que están en pleno crecimiento y deben tener aportes específicos de algunos nutrientes. Por lo tanto, la merienda completa es necesaria entre el almuerzo y la cena. Asimismo, permite hacerlos esperar tranquilamente hasta la comida de la noche.

Para la elección de la merienda, se debe tomar en cuenta la edad y la actividad física del niño. De hecho, su contenido será diferente si se queda en casa a mirar televisión o si tiene alguna actividad deportiva durante la tarde. Sin embargo, la merienda debe generalmente representar 15 por ciento del aporte energético total diario. Idealmente, tiene que estar compuesta de cereales, en barra o en pan, ya que son perfectos para proveer energía a esta hora del día. Acompáñalos de un producto lácteo para comer o beber, lo que complementa los aportes en calcio. No olvides incluir una fruta, que sea cruda, cocida en compota o en zumo natural.

Finalmente, para proveer un toque dulce a la merienda, puedes añadir una galleta o chocolate, ya que este pequeño gusto no tiene ninguna incidencia nefasta sobre el equilibrio alimenticio. Obviamente, este aporte no puede ser excesivo.

HIDRATACIÓN NECESARIA Y ESENCIAL

INCORPÓRALA EN EL REFRIGERIO

Para acompañar los alimentos, no debes olvidar añadir una bebida, preferentemente agua. Los niños suelen descuidar la cantidad de líquidos que deben tomar a diario. La hidratación es primordial para su salud, ya que su cuerpo está en pleno crecimiento. Intenta acostumbrarlos a consumir su merienda empezando por beber un vaso grande de agua fresca. Asimismo, esto suele disminuir sus antojos de bebidas dulces, las cuales debes guardar para ocasiones particulares.

¿Qué?

Momento de relajación

APROVECHA LA OCASIÓN

Instala al niño en un lugar tranquilo para que consuma su merienda, preferentemente sentado en una mesa. La duración ideal es de 20 minutos. Este momento sirve de relajación tanto para los padres como para los hijos. Por lo tanto, apaga la televisión y la computadora. Esto permite que el niño no se exceda en la cantidad de sus alimentos y aproveche para compartir con sus padres.

miércoles, 26 de febrero de 2014

¿Hay edad para tener celular?

Vivimos en la era de la tecnología, donde podemos comunicarnos a tiempo real (gracias a la mensajería instantánea y las llamadas) volviéndose imprescindibles en el día a día. Sin embargo, en el caso de los pequeños y adolescentes el asunto no es tan fácil. La psicóloga Tusnelda Flores, señaló que los jóvenes manejan las nuevas tecnologías mejor que los padres, ya que son prácticamente "generaciones digitales nativas", por ello no se podría determinar una edad específica, sino mas bien dejarse guiar por la madurez y responsabilidad del o la joven. Lo aconsejable es que sea a partir de los 15 años.

Edad apropiada. Es difícil determinar la edad exacta donde los padres deben comprarle o regalarle (ya que es frecuente que sea uno de los presentes en cumpleaños) un teléfono móvil. Para la especialista "el mejor momento para comprar el móvil es cuando el niño tenga la suficiente madurez para usarlo correcta y responsablemente". La experta indica que la edad ideal es a los 15 años.

Beneficios. Es evidente que es muy útil que el adolescente pueda ser localizado cuando sale de casa. Por tanto, un claro beneficio de que dispongan de su propio teléfono móvil es que los padres puedan ponerse en contacto con sus hijos en cualquier momento o que éstos les avisen que necesitan de ellos, que están en un apuro o de que llegarán más tarde a casa, puntualizó Flores.

Beneficios. La psicóloga, Carola Rojas, señaló que el uso del celular constituye una distracción que puede dificultar su atención en los estudios o interrumpir sus horas de sueño. Pero incluso puede acarrear problemas más graves como que sean víctimas de acoso a través del móvil o internet ('ciberbullyng'). "El hecho de que los teléfonos de última generación incorporen un sinfín de aplicaciones e internet, puede provocar que los adolescentes entren en contacto con desconocidos o sufran algún asalto".

1 Educar su uso. Los padres deben dejar muy claro desde el primer momento para qué cosas debe usarse el celular. Por ejemplo, deben explicar a sus hijos el peligro de hablar con extraños.

2 Establecer normas. Se puede instaurar un horario en el que se les permita usar el móvil, evitando que por la noche sigan 'enganchados' a los juegos, aplicaciones o internet.

3 Qué modelo. Si el pequeño requiere un móvil para llamar a los padres, quizá le sirva con un modelo sin excesivas aplicaciones, los adolescentes no precisan de internet u otras Apps.

4 Cuándo colocar internet. Si va a utilizar el teléfono para llamar, quizás lo mejor sea prescindir de internet y contratarlo cuando realmente demuestre madurez.

5 Supervisar. No sólo es importante controlar el saldo que gastan, también es bueno dar una repasada a los mensajes que recibe en su celular. Es bueno estar al pendiente de esos 'detalles'.

martes, 25 de febrero de 2014

Comida sana para que lleven al colegio

Tu hijo sale del colegio y lo primero que te dice es: "Mamá, ¿qué hay de merienda?". Posiblemente haga un gesto de desagrado, si le dices que un bocadillo, pues él espera un bollo, galletas de chocolate o un snack, pero debes intentar que tome la merienda más sana.

La merienda y el almuerzo a mitad de mañana son dos de las cinco comidas que el niño debe hacer a lo largo del día. Un niño entre 3 y 7 años necesita 1.800 kcal diarias, y uno entre 8 y 12, 2.000 kcal. Ten en cuenta que estos tentempies tienen que contribuir de forma sana y equilibrada al aporte energético global. Por ello, para evitar la obesidad se debe dejar las patatas fritas, sodas, frituras, entre otros.

A la hora de hacer el bocadillo, tenga en cuenta que es mejor utilizar a diario, el pan normal o integral. / Enfemenino.

Tips para enseñar matemáticas

Si sus hijos tienen complicaciones con las matemáticas, estos consejos le servirán para apoyarlo. Hay que aclarar que no se trata de suplir la función del maestro, sino de apoyar al menor en sus tareas.

Motivarlos. La profesora, Andrea Cruz explicó que lo primero debe ser motivarlos para que tengan interés por los números. Por ello, aconsejó que se busque hacer la enseñanza divertida, con diferentes recursos, para evitar que los números se conviertan en un castigo.

Aprender con juegos. La profesora agregó que hay que enseñarle, por ejemplo, con objetos que se tienen al alcance como contar los cuadros de casa, las fotografías, las pelotas o muñecas que tiene. También indicó que podrían usar sus dedos en caso de que no tengan objetos pequeños a la mano. "Para hacer el aprendizaje más atractivo se puede ocupar dados o juegos de mesa sencillos", dijo.

Aprender, no memorizar. El pedagogo, Alfredo Camargo aseveró que se debe hacer que el niño aprenda y no memorice. "En vez de que aprenda la tabla de multiplicar de memoria, debe razonar y saber por qué es un determinado resultado", sostuvo.

Premios. Ambos especialistas coincidieron en que una opción es premiar al hijo si aprende o si muestra interés en lo que se le está enseñando. Aunque, también destacaron que el premio, no solo puede ser un objeto, también pueden ser muestras de cariño, un abrazo por ejemplo.

Practicar. Camargo señaló que la enseñanza tiene que ser constante, por ello sería útil fijar unos minutos al día, o unas horas a la semana, siempre variando en los recursos para enseñarle.

domingo, 23 de febrero de 2014

Nutrición escolar saludable



Panchitos, pizzas, empanadas fritas, hamburguesas, galletas, dulces, chocolates, papasfritas, pipocas y nachos, además de gaseosas, son solo algunas de las opciones que los escolares tienen a mano en el quiosco de su colegio para comer a la hora del recreo y que tienen un alto contenido de grasas y azúcares, un bajo valor nutricional, pero un elevado aporte calórico.
Para la sicóloga Ingrid Saavedra, los hábitos alimenticios en los niños son una conducta aprendida, adquirida y muchas veces imitada, pues no se trata de establecerse regímenes por cortos periodos de tiempo, sino de tener un estilo de vida saludable y acorde con la etapa de vida que se atraviesa.

“Al igual que formamos el autocontrol en nuestros hijos, para evitar reaccionar negativamente, es importante fortalecer en sus mentes que la comida no debe llenar angustias, tristezas o vacíos. Es así que un niño se alimentará porque su cuerpo lo necesita y si le enseñamos a elegir sabiamente y educamos sus gustos desde pequeños, sabrá elegir lo mejor, aunque tenga curiosidad por comida poco nutritiva, movido por el entorno”, resalta.

Toda situación vivida desde el hogar, indica, el niño la reproduce en el colegio, todo lo que coma en casa, lo que compre por la calle, será habitual para un niño adquirirlo en la escuela.

Rol de los padres
A su vez, la nutricionista Rita Medina considera que los padres deberían involucrarse más con la alimentación de sus hijos y exigir a los colegios que cambien sus políticas con respecto a los productos que venden en sus quioscos, un tema que es muy preocupante, ya que los problemas de obesidad infantil y diabetes a temprana edad no son raros en nuestro medio.

Asimismo, agrega, deben informarse más acerca de los daños que ocasionan estos productos en el transcurso del tiempo, evitar y no fomentar el consumo de los mismos.

“Por ejemplo, las grasas trans están presentes en las galletas, en las frituras y en casi toda la comida rápida, siendo estas muy dañinas. Estudios demográficos han demostrado que las personas con una elevada ingesta de grasas trans presentan una mayor incidencia de enfermedades cardiacas”, explica.

Peligros de las grasas trans
Para Medina, las grasas trans son más peligrosas que las saturadas y esto se debe a que ambas no solo aumentan el nivel de colesterol malo en la sangre, sino también tienen la capacidad de reducir la concentración de colesterol bueno, que es el que protege de las enfermedades cardiacas.

Por otro lado, se cree que las grasas trans están relacionadas con la diabetes y que quizá propicien alergias en los niños, pero aún no hay nada definitivo. El Instituto de Medicina de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos sugiere que el único nivel seguro de grasas trans es el equivalente a cero.

El médico endocrinólogo Douglas Villarroel señala que los problemas de déficit de atención, ansiedad, individualismo, falta de comunicación y frustración en los niños pueden ser provocados por el exceso en el consumo de productos industrializados con altas cantidades de azúcares, aditivos y grasas insaturadas.
Es por eso que debe haber mayor atención y conciencia de parte de los padres, en la casa, y de los profesores, en el colegio, para ayudar a los niños a cambiar sus hábitos alimenticios.

“Los productos como las hamburguesas, los cereales comerciales con alto contenido de azúcar y la mayoría de los dulces provocan una ingesta mucho mayor a la establecida como máximo por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y ello deriva, además de los trastornos ya mencionados, en un aumento de la obesidad en los niños, lo que lleva al desarrollo de otras enfermedades como la diabetes, las caries dentales e incluso de algunos tipos de cánceres”, remarca.

¿Qué se debe hacer?
Para el galeno, los papás tienen que prestar mayor atención en la alimentación de sus hijos y proporcionales una cantidad más adecuada de frutas y verduras, en lugar de mandarlos a la escuela con alimentos no saludables.

Entretanto que los colegios deben incorporar, desde la etapa prescolar, información para que los niños y los adolescentes aprendan a seleccionar sus alimentos, realicen ejercicios y conozcan las consecuencias que ocasionan a largo plazo la mala alimentación y el sobrepeso.

Al igual que los padres, dice Medina, los maestros deben estar involucrados en la buena alimentación de los niños. “Debemos impulsar entre todos para que los cambios no sean solo en una institución, sino en el ámbito local y nacional, donde los gobiernos estén empapados del tema e interesados por trabajar en pro de ello”, resalta. A los chicos hay que explicarles de una forma adecuada los beneficios de una buena alimentación y los problemas que puede acarrearles comer de una forma insana.

En criterio de Saavedra, tanto los maestros como los padres deben trabajar en equipo para lograr que los niños adquieran buenos hábitos alimenticios, seleccionando las meriendas que estarán a la venta, o también en las que deberán traer para el recreo, orientando y siendo modelos de la selección de alimentos saludables. “No olvidemos que los niños necesitan atención, autocontrol, energía durante la hora de clases, y alimentos como chocolates, golosinas o azúcares procesadas afectarán su estabilidad en el colegio”, remarca.

La correcta alimentación

Lo ideal, insiste Medina, es que el niño coma una variedad y cantidad de alimentos para crecer saludable y responder a las responsabilidades que le impone la etapa escolar. Para ello, necesita una adecuada proporción de proteínas, hidratos de carbono, lípidos, hierro, calcio, vitaminas, etc. Estos elementos se encuentran en la variedad de alimentos que nos ofrece la naturaleza como leche y sus derivados, carnes rojas, pollo y pescado, verduras, frutas, cereales o legumbres.

Si llevan la merienda y vuelve intacta, hay que hablar con los niños para conocer los motivos. Puede ser por falta de apetito, y hay que solucionarlo con un especialista, o quizá porque comió algo que un compañero le invitó. Ahí surge el conflicto, ya que por más que lleven comida saludable, no van a querer, porque en el quiosco de la escuela existen productos que se ven mucho más apetitosos y todos sus compañeritos los consumen, y ellos se darán modos para obtenerlos.

Los padres, concluye Medina, pueden optar por no darles dinero a sus hijos y enviarlos al colegio con su merienda casera, aunque igual corren el riesgo de no comer y buscar otras opciones

Uno de los problemas es la comida ‘chatarra’
Rita Medina /Experta en nutrición
Uno de los problemas con los que deberán enfrentarse los padres es el de los llamados alimentos ‘chatarra’. Entre ellos se encuentran las golosinas, las gaseosas y la comida rápida, rica en hidratos de carbono y grasas. Esto no quiere decir que estos elementos deban estar vedados para los niños, lo cual causaría el efecto contrario de cualquier prohibición. Lo que se sugiere es que puedan ser tomados en ocasiones especiales y no en forma diaria.
Los niños tienen una especial predilección por ellos, dado que están sustentados por una enorme carga publicitaria, y están presentados de una manera que llaman su atención. Si usáramos las mismas técnicas para imponer los alimentos adecuados, la historia tendría un final diferente.
Una buena manera de evitar que los niños y adolescentes consuman gollorías y comida chatarra a la hora del recreo, es que no exista dentro del colegio ni en los alrededores este tipo de productos, ya que generalmente uno consume lo que ve y tiene a la mano.
Si los quioscos de los establecimientos educativos vendieran productos saludables, se los consumiría sin ningún problema. Por ejemplo: podrían vender compotas de fruta, sándwiches en pan integral con verduras, gelatinas light, ensaladas de fruta, yogur, etc. Existen muchos productos nutritivos y saludables que son muy ricos y les gustan mucho a los niños y adolescentes.

Cambios en el reglamento de los establecimientos educativos
El médico Douglas Villarroel plantea el cambio con el objetivo de que:

• Se realice una evaluación externa de las clases de educación física.

• Haya accesibilidad de las instalaciones deportivas aún después del término del horario de clases

• Se prohíba el empleo del ejercicio como método de castigo.

• Incorporen acciones que aumenten la cultura alimentaria (al menos una clase de 30 minutos por semana sobre hábitos de alimentación en todos los cursos).

• Se regule la calidad de los alimentos que venden en las escuelas.

• Se restrinja la venta de alimentos con mínimo valor nutricional o con un alto contenido de grasas en los establecimientos educativos.
Además, Villarroel dice que se deben implementar programas de educación para la salud en los colegios:

• Los profesores deberían recibir cursos de capacitación en promoción de la salud.
. Los docentes de educación física deben ser certificados sobre sus conocimientos acerca de los beneficios de la actividad física sobre la salud.

• Se tienen que implementar talleres en las clases en los que, los alumnos y algún experto en salud o nutrición, discutan acerca de la conducta alimentaria y el ejercicio.

• Los alumnos deben participar en clases de educación física por al menos 120 minutos a la semana, divididos en al menos dos días.

• Entre los alimentos disponibles para la venta en los quioscos de los colegios debería incluirse por lo menos dos tipos de fruta, la opción de jugos de frutas naturales, pan integral en los sándwiches y cereales. La leche que se utilice para los jugos, debería ser baja en grasa.

• Los colegios deberían incorporar profesionales de la salud y a los padres de familias o tutores en este proceso educativo.

• En caso de que la escuela cuente con una enfermera, esta deberá participar activamente en la implementación de este programa de control en los colegios.

Para tomar en cuenta
Paula Díaz /Nutricionista

Algunas recomendaciones
Hay que evitar. Que los niños consuman bebidas azucaradas y jugos naturales antes del almuerzo, ya que estos se llenarán fácilmente y no consumirán los alimentos que prepararon.

Cinco tiempos de comida. Son necesarios el desa-yuno, la merienda de la mañana, el almuerzo, la merienda de la tarde y la cena, distanciando cada merienda tres horas antes del almuerzo y la cena. Traten de que las comidas sean a la misma hora.

Dos tiempos en familia. Es importante que haya dos tiempos de comida al día en familia. Debe de ser en el lugar destinado para comer, evitando tener distracciones como la televisión enfrente o los videojuegos.

No dejarlos comer ‘snacks’. Si lo niños no quieren comer el almuerzo, o comen muy poco, ofrézcanles alimentos hasta la siguiente comida, no dejen que ellos solamente se pasen durante el día consumiendo ‘snacks’, puesto que llegará la hora del almuerzo o cena y no querrán probar bocado alguno.

Más vale un buen ejemplo que cien consejos. Es fundamental dar el ejemplo a sus hijos, ustedes son un modelo a seguir, así que si predican una alimentación saludable, practíquenla.
Se deben ofrecer algunas novedades. En el almuerzo ofrezcan nuevos alimentos junto con los que ya estén familiarizados o sus favoritos.

sábado, 22 de febrero de 2014

Síntomas de depresión

Depresión o ansiedad, ansiedad o estrés, tristeza o depresión, y vuelta a empezar. Hoy en día es común confundir dichos estados anímicos, y puede que lo que para nosotros sea un simple estado de tristeza, para un especialista sea una depresión. Hay personas que conviven con la depresión durante años sin darse cuenta de que les está afectando en su forma de comportarse con los demás y consigo mismas, pensando que es ansiedad o estrés y que como tal ya se pasará con el tiempo. Sin embargo no es tan fácil acabar con el estado de depresión. Por eso es importante detectar la depresión lo más pronto posible, pues los efectos negativos de esta son muchos. Una pronta detección nos permitirá ponernos en manos de un especialista que nos ayudará a salir del estado depresivo.

Para saber si tienes depresión es importante que contestes a las siguientes preguntas de este Test para detectar la depresión.

Elige la respuesta que más se ajuste a tu situación actual.



1) Últimamente me siento:

Triste.

Aletargado.

Pesimista.

Desesperado.

Inútil.

Desvalido.

2) Desde hace un tiempo:

Cuando tengo que tomar decisiones, no puedo decidirme.

Me cuesta concentrarme.

Me olvido con frecuencia de las cosas, me falla la memoria.



3) Llevo tiempo que:

He perdido el interés por aquellas cosas que antes me gustaban o me interesaban.

Suelo tener problemas con mis compañeros de trabajo o de estudio.

Discuto con mi familia y amigos.

Me dan ganas de aislarme de los demás, o incluso ya lo he hecho.



4) Últimamente:

Siento que me quedo sin energía.

Estoy más irritable que de costumbre y, cuando no, estoy intranquilo.

Tengo problemas para quedarme dormido, mantener el sueño o levantarme por la mañana.

No tengo ganas de comer.

Como sin tener hambre.

Me duele de forma continuada la cabeza, la espalda o el estómago.

Siento que me duelen las articulaciones o músculos de mi cuerpo.



5) Desde hace un tiempo:

Tomo más alcohol de lo normal.

Consumo más que antes fármacos que alteran mi estado de ánimo.

Actúo en ocasiones de forma imprudente al no abrocharme el cinturón de seguridad del coche, cruzando sin mirar las calles, etc.



6) He llegado a pensar en:

La muerte.

Hacerme daño.

Mi funeral.

Suicidarme.

Si a más de tres preguntas has respondido de forma afirmativa, puede ser que estés deprimido. En ese caso, lo mejor es que consultes a tu médico quien evaluará tu situación y te recomendará lo más oportuno.

miércoles, 19 de febrero de 2014

¿A qué edad lo dejo carnavalear?

E l carnaval está a la vuelta de la esquina, el corso y demás festivales son la atracción de los muchachos durante estos días. Sin embargo, los padres aún están en la duda si dejar o no participar a sus hijos adolescentes de este tipo de actividades. La respuesta la brinda el psicólogo, Eduardo Sánchez.

¿Debe saltar en alguna comparsa? El especialista explicó que los padres deben tener en cuenta todos los peligros que corren los adolescentes al dejarlos participar desde temprana edad en este tipo de eventos. La edad recomendada es a partir de los 18 años. “Existen otro tipo de actividades que pueden realizar en familia los tres días, sin que estén expuestos a las bebidas alcohólicas u otros peligros”.

Edad apropiada. Para determinar la edad adecuada en la que el adolescente ingrese a una comparsa, dependerá de la cultura de iniciación de los padres, algunos le dan soltura desde los 15 años, pero hay quienes lo dejan desde más temprano. “Lo ideal para que un adolescente entre a una camparsa y disfrute en los estacionamientos es desde los 18 años, puesto que ya tienen un criterio más formado”, enfatizó Sánchez.

Cuidados. Para el especialista, el adolescente que participe este año del carnaval debe tener las siguientes precauciones: estar siempre acompañado de dos o tres personas, para evitar que consuma bebidas alcohólicas y en el caso de las mujeres puedan evitar los embarazos no deseados.

Comunicación. La psicóloga Tusnelda Flores señaló que la comunicación entre padres y adolescentes es muy esencial en estos tres días de mojazón, puesto que de ello dependerá el comportamiento y la madurez que tengan. El tema económico es otro de los puntos que los padres deben dialogar con los hijos, puesto que los costos para que salten en una comparsa son muy elevados, "en muchas ocasiones los hijos se ponen en una posición exigente hacia los padres o tratan de hacer cosas desesperadamente para conseguir los fondos y saltar con sus cortejas o amigas, los padres deben ponerle un límite al adolescente y que se cumpla en lo posible", apuntó.

Alternativas. Viajar, irse de retiro espiritual o simplemente realizar actividades recreativas en casa, pueden ser el plan "B" para disfrutar con los hijos en carnaval.

La hormona que ayuda a socializar

La oxitocina es una hormona que el cuerpo produce naturalmente y cuya reacción química está asociada sobre todo con actos sexuales y de maternidad o paternidad, aunque al parecer su presencia en asuntos amorosos es un tanto más amplia y detallada, incluso en conductas tan elementales como el contacto corporal. Así, ésta que también se conoce como la “hormona del amor”, es una sustancia indispensable en las interacciones cotidianas. Como en otros casos, aquí la indisociable relación entre individuo y comunidad se expresa por medio de una serie de efectos químicos visibles a través de las acciones.

Conductas como la fidelidad, el apego o la manera en que recibimos un triunfo o un fracaso son, sí, resultado de la educación y el desarrollo en determinado medio, pero también, en algún punto, respuesta a las reacciones que suceden en el interior del cuerpo. La oxitocina es una hormona clave en el comportamiento social. A continuación algunas situaciones que explican, así sea parcialmente, la manera en que uno se conduce ante los otros.

Lealtad. La relación entre un hombre y una mujer puede ser, por momentos, bastante primitiva. Al menos así lo mostró un experimento que investigadores alemanes realizaron en 2012, en el cual 57 hombres, solteros y con algún tipo de compromiso con una mujer, recibieron una rociada de oxitocina o de un placebo por debajo de su nariz; acto seguido fueron enviados a entrevistarse con una mujer joven y atractiva, quien les haría preguntas más bien triviales. El verdadero objetivo era observar qué tan cerca se colocaban los hombres de la mujer mientras hablaban.

De acuerdo con el estudio, los hombres en una relación y con oxitocina en su nariz, se mantuvieron cautamente alejados de la chica que tenían enfrente. Los hombres también comprometidos con el placebo se acercaban un poco más y, finalmente, los solteros parecían estar de lleno sobre la mujer.

Malos ganadores, peores perdedores. El gusto por la competencia y la rivalidad, no pocas veces desenfrenado en ciertas personas, así como la manera en que se acepta una victoria o una derrota, están relacionados con los niveles de oxitocina del organismo. Varias investigaciones encontraron que durante un juego como el póker, la glándula pituitaria posterior secreta oxitocina conforme la partida se desarrolla, afecta las reacciones de bienestar y de malestar según se gane o se pierda. De ahí que uno siente al ganar que todos los del alrededor son amigos, pero si se pierde, se sospecha de los rivales y secretamente se cree que están haciendo trampa.

La oxitocina nos hace confiar en otros, pero no nos ciega. El complejo sistema químico involucrado en el comportamiento explica, pero es sólo una de las piezas de la conducta cotidiana. En el caso de la oxitocina, ésta nos vuelve más liberales con los demás, nos hace confiar en los otros, aunque tampoco hasta el exceso. El placer de sentirse parte de un grupo puede terminar si la conciencia advierte que se vulneran principios en los que se cree (éticos, empáticos y otros).

Cooperación

Si la cooperación es uno de los comportamientos que distinguen a la naturaleza humana y también la de otros animales, ella se debe a la oxitocina. Aunque, paradójicamente, por un efecto más bien egoísta. Un estudio realizado con chimpancés encontró que el acto de rascar la espalda de otros monos en busca de insectos genera en quien lo realiza una descarga de oxitocina que, a su vez, se traduce en una descarga de tranquilidad, relajamiento e incluso placer. Así, las muestras de compañerismo reportan también una ganancia individual.

Sin embargo, la investigadora Mirre Stallen descubrió también que este efecto podría presentarse únicamente entre grupos que ya se relacionan entre sí. En el caso de personas que no se conocen y de pronto tienen que realizar una labor compartida, la oxitocina provoca que la persona prefiera realizarla a solas y recele de elegir un líder que dirija el trabajo.

lunes, 17 de febrero de 2014

Padres Cómo tirar del diente flojo de un pequeño

Anima a tu hijo a mover y a empujar suavemente su diente flojo con un dedo limpio o con la lengua. La mayoría de las veces, es mejor que el pequeño tire de su propio diente, ya que él puede sentir cuán flojo está y puede detenerse si siente demasiado dolor. Dejar que el pequeño controle cuando se caerá el diente, también disminuye las probabilidades de tener complicaciones como sangrado, dolor e infección que pueden suceder si se tira de un diente antes de que esté listo para caerse.

Haz que tu niño coma alimentos duros, como una manzana o un trozo de apio. El diente puede quedar atorado en la comida y caerse por sí mismo.

Envuelve un pedazo limpio y húmedo de gasa alrededor del diente flojo. Dale un tirón firme si pende de un hilo y solo si tu hijo realmente quiere que le ayudes a hacerlo. Si no se cae rápidamente, deja que el niño continúe haciéndolo él mismo

domingo, 16 de febrero de 2014

Tablets, celulares... ¿Pueden unir a la familia?

Tablets, móviles, internet… las pantallas han tomado un lugar preferente en la familia. En lugar de demonizar a la nueva tecnología, muchos son los expertos que sugieren utilizarla como una herramienta relacional.

Un domingo en familia: papá está delante del ordenador, mamá busca sus recetas de cocina en la tablet, Víctor, de cinco años y medio, juega con la DS, Samuel, de 14, envía mensajes de texto, y Julia, de 16, está revisando su página de Facebook… La tecnología ha revolucionado nuestros comportamientos.

Tratar de evitarla o prohibirla no siempre es la mejor opción, ya que puede provocar un “abismo tecnológico” entre padres e hijos. “Se le puede otorgar un lugar más inteligente”, asegura el profesor Pascal Lardellier.

“El primer paso deben darlo los padres”, afirma la doctora Marie-France Le Heuzey, psiquiatra en el hospital francés Robert Debré.

LAS NIÑERAS VIRTUALES

“A los más jóvenes les encanta utilizar la tablet, o la DS y son unos verdaderos expertos”, confirma Marie-France Le Heuzey.

Lejos de demonizar las pantallas, la psiquiatra prefiere informar a los padres que acuden a su consulta: “A partir de los dos años, la tecnología, visual y táctil, si se utiliza con un adulto puede ayudar al desarrollo cognitivo del niño o niña”.

Con la condición, claro está, de que no se conviertan en niñeras virtuales. ¡Y ese es el problema! Las pantallas no son canguros, y jamás deben sustituir la presencia paterna.

Un consejo que también comparte el profesor Pascal Lardellier: “Para los menores de 11 años, el uso de este

tipo de pantallas debe realizarse junto a uno de los padres, encargado de negociar de forma colaborativa con el pequeño”.

Lo fundamental aquí es que el padre se muestre participativo, como si jugara a las cartas, o con barro, o con el tren eléctrico…

EN FAMILIA, CADA UNO

CON SU PANTALLA

Videojuegos, música, series en streaming, aplicaciones… ¿Cómo es el universo que rodea ahora mismo a los más jóvenes de la casa?.

“Muestra interés por el contenido que fascina a tus hijos; es una forma de conocerlos mejor”, invita el profesor Pascal Lardellier. ¡Debes alejarte de una visión negativa!

“La tecnología no tiene por qué ser un agujero negro que se traga todos los medios culturales (como la música, los libros, el cine…), sino todo lo contrario, un aprendizaje interactivo”, añade el profesor.

Después de una película o de una exposición que han visto todos juntos, busca información sobre el realizador, los actores o, mejor todavía, sobre el tema tratado. También puedes utilizar la funcionalidad de estos nuevos aparatos de comunicación para crear un vínculo.

“Para una fiesta familiar, por ejemplo, una de mis pacientes encargó a su hija de 12 años diseñar la invitación, y a su hijo de 14, ocuparse de los envíos”, explica Le Heuzey.

Skype es una herramienta perfecta para charlar con la familia cuando está lejos, y poder quedar con los abuelos o los primos.

En realidad, este vínculo tecnológico no podrá establecerse si los padres ignoran o desconocen los nuevos aparatos electrónicos.

“Descubrir este mundo está en manos de los padres, que pueden pedir

a sus hijos ayuda para hacerlo”, insiste el profesor Lardellier.

Así, los padres reconocen las capacidades de sus hijos, y los pequeños entran en un proceso de transmisión. ¡Es gratificante para ambos!.

Y añade Lardellier, “permitirles que nos informen es una forma excelente de crear un vínculo intergeneracional”.

NORMAS DE USO

Ante la intrusión de las pantallas en el núcleo familiar, algunos padres se sienten desarmados y abandonan su papel. Aquí tienes algunos escollos a evitar:

Jugar con ellos no significa ser un “molestoso”

“Hay madres, por ejemplo, que repasan el muro de Facebook de sus hijos e incluso dejan comentarios”, relata Le Heuzey. “Es como leer su diario personal”, explica la psicóloga. Un fenómeno más habitual de lo que pensamos.

Confiar en lugar de espiar

Espiar a tus hijos con la excusa de que te preocupas por ellos no es beneficioso para nadie. Una vez más, poner remedio a esta fractura tecnológica pasa por el diálogo. Si quieres informar a tus hijos de los riesgos, habla con ellos… y confía en ellos.

Integrar un aparato electrónico siempre dentro de un horario

“La autorregulación del tiempo que los pequeños invierten en las nuevas tecnologías está a la orden del día”, insiste la psiquiatra Le Heuzey. “Es importante pasar momentos en familia sin conexiones, como pasear sin el portátil en la mano, o un domingo sin videojuegos…” añade Lardellier.

El espectacular desarrollo de las nuevas tecnologías implica cambios en el seno familiar. Es importante tener en cuenta estos cambios, sin demonizarlos y sin abdicar al papel de padres, lo que obliga a los menos jóvenes a acostumbrarse y aprender.

ACOMPAÑAR Y DIALOGAR

ANIMAN UNA ACTITUD CRÍTICA

* Educar es un diálogo, una negociación continua de límites, así como una invitación a valores. Educar para la salud con las Nuevas Tecnologías pasa por tener hábitos saludables de consumo, sociabilidad y emociones en este nuevo entorno, actitudes y conductas donde el joven usuario se cultive y disfrute de la convivencia con las pantallas, donde comunicar es compartir.

* Estar al lado de tu hijo mientras ve la tele, navega por Internet o juega con la consola ayuda al aprendizaje de contenidos y de consumos, además de poder pasar un buen rato juntos. Acompañamiento apoyado en el observar, compartir, preguntar, etc. educando al adolescente en una responsabilidad autónoma.



* Hay que estar al día sobre sus gustos, desde programas de tele a video- juegos. Seleccionar juntos los contenidos que sean más adecuados para cada una de las edades. Elegirlos en función de su calidad y de los valores que estén presentes, teniendo especial cuidado con las escenas y los estereotipos violentos.

* Es importante estimular una recepción activa, inteligente y despierta, frente a otra especialmente pasiva, fascinada, atenta a recibir sensaciones. Es imprescindible que ayudes a que tus hijos tengan una mirada crítica sobre los mensajes y las emociones que ofrecen estos nuevos entornos.

* Atender a cómo navegan por Internet, qué es lo que más les engancha delante de una pantalla.

Juegos que atraen

Las razones que se suelen señalar para explicar el interés por los videojuegos son las siguientes:

* Forman parte del mundo de las nuevas tecnologías, tan atractivo para la población infantil y juvenil.

* La interactividad hace que el papel de la persona que juega sea mucho más activo que en la televisión.

* Los y las guionistas logran conectar el argumento y los personajes con el mundo infantil, adolescente y juvenil.

* Los videojuegos ya se han incorporado a la cultura de niños, niñas y jóvenes.

sábado, 15 de febrero de 2014

3 cosas que hacer cuando tu hijo te dice "te odio"

Nos ha pasado a muchos papás. Le prohibimos algo a nuestros hijos, le decimos que "no" o les llamamos la atención y recibimos de respuesta un amargo "te odio". ¿Cómo una chico puede odiar a sus padres? Pues en realidad no lo hace.

Para lidiar con estas fuertes palabras de tu pequeño, toma estas tres medidas.



1. Define la diferencia entre odio y rabia: Cuando un adolescente le dice "te odio" a sus padres, está tratando de llamar su atención y de generar una reacción. Cuando un niño le dice eso a sus padres, es porque siente rabia.

Es muy probable que el niño pequeño haya escuchado esta frase en alguna película o de sus hermanos mayores. Ellos vieron una cara molesta en la pantalla y escucharon estas palabras y asociaron ambas cosas. En vez de molestarte o sentirte dolido, pregúntale a tu hijo "¿por qué estás molesto con papá (o mamá)?". Y luego, cuando esté más calmado, explícale que odiar significa no querer a una persona y que no es algo bueno.

La idea es que lo ayudes a reconocer sus propios sentimientos. Este es el primer paso para que una persona llegue a controlar sus emociones y nosotros queremos esa inteligencia emocional en nuestros pequeños.

Explícale que está bien sentirse molesto, pero que estar molesto no significa ser cruel.



2. Demuéstrale que te dolió: Tu hijo tiene que aprender que las palabras son poderosas y que no pueden usarse a la ligera. En casa puedes poner esta frase dentro del grupo de las palabras que no se permiten, como los insultos. Si te sientes triste, díselo. Una mamá del blog para padres Circleofmoms.com afirmó que en una discusión con su hija de 12 años, luego de que ella le dijera "te odio", no aguantó y se puso a llorar. Esto impresionó mucho a su hija que la consoló, le dijo que no era verdad y nunca más lo repitió.

Perder la compostura no es la mejor manera de comunicarle que te dolió, pero es bueno hacérselo saber.



3. Considera los sentimientos de tu hijo: Ya le dijiste que te dolió, ahora te toca escuchar. Tienes que respetar sus sentimientos. Si se siente frustrado porque le prohibiste hacer algo, calmadamente explícale por qué lo hiciste. Es nuestra meta formar personas que sepan comunicarse. Si vas a castigarlo porque hizo algo malo, castígalo por eso, y no por la frase "te odio".

miércoles, 12 de febrero de 2014

Adolescentes. Aprenda a afrontar los primeros 'permisos' de su hijo (a). Además de establecer y cumplir reglas.

Existe un paso difícil de afrontar para muchos padres cuando su niño(a) pasa a ser adolescente y empieza a organizar las primeras salidas nocturnas. ¿Cómo adaptarse a estos cambios y cómo negociar la hora de regreso? Son algunas de las preguntas que surgen casi de inmediato. La psicóloga Tusnelda Flores señaló que para afrontar esta etapa los padres deben establecer reglas con la participación del 10% del adolescente, para que este pueda llegar a cumplir a la hora de salir un fin de semana.

Determinar reglas. Así como se establecieron deben ser respetadas y para que esto suceda tanto padres como hijos deben participar en la creación. “Estas reglas tienen que estar integradas por el horario, compañía, llamadas telefónicas, entre otros aspectos”, resaltó la experta.

El horario. ¿Qué criterios deberíamos manejar? “Pues yo creo que el primero es el de fijar una hora en función de la edad del hijo”, remarcó la especialista. Para fijar la hora, lo mejor es que los padres con los hijos determinen el horario. "Una vez determinado, debe hacer ver a los hijos que deben ser muy estrictos en el cumplimiento y por ello los padres también vamos a ser estrictos", sostuvo la psicóloga.

¿Qué hacer si no cumple? Cuando un adolescente no cumple con las normas se debe retomar y verificar qué pasa, en qué está fallando el padre para que el hijo rompa las reglas. "Por ejemplo, cuando se pone un castigo por un mes sin salidas de noche, el padre no debe ser tolerante en dejarlo salir a ningún tipo de evento ni aunque se trata de algo familiar, puesto que el padre al tener cambios va perdiendo el control del hijo y es cuando empiezan a llegar a horas no establecidas, perdiendo así las mismas normas establecidas por ambos", resaltó el psicólogo Christian Andre.

¿Dormir fuera?. No se trata de responder con un rotundo "no". La idea de que duerman fuera de casa es que socialicen y conozcan otros ambientes fuera del que se desarrollan. Sin embargo, a la hora de darles permiso es bueno consultar si es que habrá un adulto a cargo, que sea lo suficientemente responsable para supervisarlos y estar al pendiente de cualquier emergencia.

lunes, 10 de febrero de 2014

Ellos aprenden con el ejemplo los buenos hábitos



Cepillarse los dientes después de las comidas, asearse, comer verduras, tomar agua, hacer la tarea, leer, mirar menos televisión y practicar más deportes, son algunos de los buenos hábitos que deben aprender los niños y que son cruciales para su desarrollo integral. Los especialistas consideran que mientras más temprano los padres les enseñen esas conductas tendrá más éxito en su implementación.

La sicóloga Claudia Tórrez indica que el desarrollo de hábitos y rutinas en los niños es importante, dado que les proporcionan equilibrio, seguridad y, al mismo tiempo, límites y contención.
“Hábito es algo que no sabemos hacer, pero que, a base de repetición, aprendemos a realizarlos de una manera casi automática. Si queremos que los niños tengan buenos hábitos, los padres deben ser el principal ejemplo de los mismos. Además, es bueno explicarles la razón de las acciones y el porqué es bueno lavarse las manos antes de comer, cepillarse los dientes, bañarse, hacer la tarea, etc”, argumenta.

Como padres, opina la sicóloga Ingrid Saavedra, es muy importante ir creando rutinas en los hijos desde muy pequeños. Para ello, en un inicio es fundamental hacer las actividades rutinarias con ellos, de esta forma van a ir aprendiendo que al levantarse deben asearse, cepillarse los dientes, que después de jugar tienen que guardar sus juguetes y que también es necesario dedicar un horario para la lectura, para las tareas y hasta para la televisión.

A su vez, Saavedra afirma que el niño, desde muy pequeño, tiene mucha capacidad y va estructurando pensamientos, ideas, formas de reaccionar y por supuesto, hábitos. “Si hacemos que nuestros hijos tiendan su camita, a su manera desde los tres años, de modo consecuente, pero además percibe que los padres también lo hacen, se fortalecerá una actitud que perdurará toda la vida”, explica.

Trabajo diario y constante
En criterio de la sicopedagoga Cynthia Rivero, la formación de un hábito requiere de un trabajo diario y constante. Cada vez que se dé la situación, hay que trabajar en estas conductas, porque no se tendrá éxito si es que se lo hace de vez en cuando o dependiendo del buen o mal humor.
“Se forma en el día a día y siempre de la misma manera hasta que se hace justamente eso: hábito o costumbre, algo que ya no es necesario pensar para realizarlo como lavarse los dientes al despertar, lavarnos las manos antes de comer, encender el celular cada día y tantos otros que tenemos y los hacemos de manera automática y sin pensarlo”, indica la terapeuta.

Padres modelos
Saavedra remarca que los padres deben enseñar a crear rutinas en sus hijos desde muy pequeños y siendo modelos de las mismas, permite formar hábitos en los chicos que difícilmente podrán evadir y que, además, los marcarán para toda la vida.
“Un complemento para ellos es favorecer el gusto frente a las responsabilidades, creando momentos agradables y satisfactorios frente a actividades poco llamativas. Un reforzador podría ser un elogio, felicitación, y la alegría de haber cumplido con su actividad, a través de un aplauso. Nuestros niños aprenderán a manejar la tolerancia y a realizar con agrado cada actividad”, remarca la terapeuta.
En criterio de Tórrez, la tarea no será muy fácil, pero los padres son responsables de cómo forman a sus hijos y si desean que estos sean futuros integrantes de una sociedad, deben acompañarlos durante su crecimiento, con amor, tolerancia y, sobre todo, con su conducta ejemplar e irreprochable.
Asimismo, Cynthia Rivero considera que los padres primero deben ser ejemplo de cumplimiento de deberes, segundo ser consecuentes con lo que piden o exigen y que esto sea acorde a las posibilidades del chico, que sea verificado como cumplido y que sea agradecido por el favor prestado.
“Cuando uno da una tarea a un hijo debe asegurarse que éste haya escuchado bien y no hablarles cuando está mirando televisión, usando el celular, si está con los amigos, jugando animadamente su juego favorito o corriendo y saltando. Hay que repetirle la tarea encomendada e incluso hasta pedirle que la repita para asegurarnos de que entendió bien”, detalla.
Agrega que tampoco hay que darles más tareas de las que sabemos que pueden hacer. Lo ideal, agrega, es organizar la agenda de ‘necesidades’ para evitar la sobrecarga de exigencias que generalmente concluye en una ‘no acción’ de nada de lo que se pide y se debe evitar las contradicciones o cambios de labores sobre la marcha.

¿Cómo lograrlo?
Para conseguir buenos resultados, Claudia considera que el amor y la ternura son necesarios para la adquisición adecuada de hábitos, al igual que las palabras de estímulo, la confianza que se les brinde y las manifestaciones de cariño son imprescindibles. Sin embargo, añade, cabe aclarar de que no se trata de dejar a los niños solos ni de que hagan lo que se les antoje. Es necesario también aplicar la autoridad.
Asimismo, dice la especialista, la persistencia, el tiempo y la paciencia son requisitos para que el niño incorpore a su vida un hábito, luego lo automatice y finalmente lo empiece a aplicar por cuenta propia y de manera sistemática, como parte de su rutina.
“Palabras como ¡muy bien!, ¡enhorabuena!, ¡estoy contento con vos! o ¡sigue adelante!, además de muestras de afecto como besos, abrazos o caricias son las recompensas que a todos nos hacen sentir mejor”, remarca Tórrez.

¿Premios y castigos?
Para Rivero, las acciones que la persona haga traen consecuencias. El premio, añade, es algo que funciona con todos los seres humanos, ya sea en el trabajo, en la pareja, en la familia, en la escuela. Estimula y muestra un reconocimiento de parte del otro a nuestro esfuerzo.

“¿Cuándo el premio se transforma en algo peligroso? Cuando únicamente hago la acción, tarea o deber para ganar la recompensa o el premio. No hay que olvidar que lo que les demos (incentivo social como un abrazo, un felicitaciones; incentivo económico como un helado, una salida al cine...) es una de las consecuencias de la acción, pero no la más importante. La consecuencia más importante es haber realizado una tarea de la mejor manera lo que implica haber mejorado en mis habilidades, cumplido un deber, crecido en lo personal y ayudado a los demás”, resalta.

De otro lado, prosigue, el niño debe saber que no cumplir con lo acordado, siempre traerá consecuencias, pero estas deben ser acordes a la acción o efecto de lo realizado. El niño debe aprender que las acciones tienen consecuencias y que estas son acordes a la falta cometida.
Tórrez cree que el castigo para que funcione debe de ser inmediato y proporcional a la conducta realizada, tiene que ser justo en el momento que se realizó la conducta indeseada. “Hay que dejar de lado la frase que escuchamos una y otra vez, “ya verás cuando venga tu padre…”, recalca.

¡Las reglas se cumplen!
Rivero manifiesta que los padres deben saber que sus hijos van a obedecer las reglas siempre y cuando ellos les exijan su cumplimiento. “Si hemos puesto reglas, o dado tareas y deberes con una amenaza por la desobediencia; sí o sí debemos cumplir lo que hemos dicho”, concluye

Los padres tienen rol de educadores
Ingrid Saavedra /Sicóloga clínica familiar
Si nuestros hijos ya han adquirido hábitos negativos, es fundamental volver a readecuar esas conductas, de un modo cercano, hacer con ellos al principio y sin frustraciones, influye a que maneje sus miedos e intolerancia y resuelva el desgano, poco a poco, hasta que pueda hacerlo solo y con agrado.
Sin embargo, es muy difícil crear rutinas en los hijos a través del control telefónico. Los niños, necesitan que los padres asuman el papel de educadores moldeando sus actitudes y brindando cercanía.
La disciplina en nosotros mismos influirá en la rutina que adquieran nuestros hijos; si no podemos mantener actitudes favorables o actividades consecuentemente, difícilmente podrán captar modos, tiempos y decisiones correctas para sus obligaciones.
Para ello hay algunos pasos que son necesarios:
- Revisar nuestra disciplina y rutinas, como padres
- Establecer un orden en las actividades de nuestros hijos, primero organizar las básicas, aseo personal, horarios y poner por jerarquía las más importantes que, según la edad, se deben priorizar; por ejemplo, actividades motrices, fortalecer un talento o apoyar más una materia.
- Ser conscientes de que necesitamos dedicar tiempo para fortalecer los hábitos de nuestros hijos y hacerlo con agrado y satisfacción, proyectará en el niño la misma sensación.
- Una vez consolidado los hábitos y el gusto por cumplir sus obligaciones, los padres pueden sentirse más cómodos en sus actividades, ya que es posible reforzar positiva o negativamente las conductas mediante palabras y, en algunas ocasiones, con premios

Algunos consejos para tener buenos hábitos

Hay algunas sugerencias importantes a la hora de crear buenos hábitos en los hijos:

Metas realistas. ¿Cómo vamos a organizar ahora las comidas? ¿Qué días haremos actividades al aire libre? Nuestras buenas intenciones pueden venirse abajo ante una organización demasiado exigente. No es aconsejable alterar nuestras rutinas de la noche a la mañana. Es preferible poner en marcha dos o tres pequeños cambios y esperar a que estén integrados para pasar a los siguientes.

Hagámoslo todos juntos. Un niño aprende lo que ve, no lo que escucha. Pasear será divertido si vamos todos. De la misma forma, si compartimos la comida, aprenderá qué alimentos le sientan bien; y si comemos de forma sana, nuestro hijo sabrá que no le estamos castigando, ya que todos lo hacemos.

Potenciemos la parte positiva. Frases como: no comas galletas, no picotees o te vas a poner muy gordo, producen frustración y ansiedad en los niños. En cambio, otras como ¡vámonos de paseo!, estas manzanas están deliciosas, o te veo muy guapo hoy, reforzarán los hábitos que queremos crear.

Consejos para ahorrar en un cumpleaños infantil

Los cumpleaños de tus hijos son momentos importantes y esperados por ellos y por ti. Muchas veces es estresante pensar en todo lo que hay que preparar y sus pequeñas "grandes" expectativas. Pero casi siempre nos olvidamos que a ellos realmente les hará feliz la presencia de un par de detalles y que no necesitamos grandes preparativos para que lo disfruten. Aunque es igual de importante pensar bien la organización y en las invitados para que ellos pasen un buen momento.

Por eso aquí compartimos contigo algunos consejos para organizar todos los detalles del cumpleaños de tu niño siempre cuidando tu economía:

1.- No hace falta invitar a toda la gente que conoces

Los niños en su mayoría tienen un par de buenos amigos con los que estarán más que satisfechos de compartir su día. Invita a sus mejores amigos y a la familia más cercana con la que tú quieres compartir ese día.

2.- Busca el mejor horario para realizar el cumpleaños

El mejor horario para celebrar y ahorrar dinero es entre el almuerzo y la cena, o sea a la hora del té y de esta manera no será necesaria tanta comida. Un chocolate, unas galletas caseras y una torta para soplar las velitas ¡Serán suficientes!

3.- Elegir el lugar adecuado para realizar el cumpleaños de acuerdo a tu presupuesto

A veces no es posible festejarlo en casa porque no tienes suficiente espacio. En estos casos puedes pedirle a alguna amiga o familiar que te preste un rato su casa, jardín o terraza. También puedes preguntar en el colegio donde van tus niños ya que en ocasiones pueden facilitarte algún espacio o curso que resultaría ideal para realizar las fiestas infantiles y suelen ser económicos o gratuitos. Si en cambio quieres alquilar un salón de fiestas, piensa en festejarlo durante los días de semana ya que son más ocupados los días sábados y domingos.

4.- Utiliza tu propia gvajilla o usa envases Descartables

Si lo festejas en tu casa, la opción más económica es usar tu propia vajilla. Pero si tienes que trasladarte con todo a otro lugar piensa en una opción más práctica y compra todo descartable en una tienda. Existen tiendas para cumpleaños que tienen opciones de hermosos colores y a precios muy convenientes.

5.- Entretenimiento entre familiares y/o amigos

Si deseas que el cumpleaños tenga algún tipo de piensa en tu gente más cercana. ¿Algún pariente que le divierta disfrazarse de payaso o el personaje favorito de tu pequeño? ¿Algún amigo aficionado a la magia? ¿Quizá tú y tu esposo quieren hacer un show de títeres? ¡Seguramente pasarán un momento alegre y para recordar!

6.- Decora con elegancia y economía

Para decorar el lugar del evento no hace falta realizar grandes gastos. Un lindo mantel en la mesa de la comida, unos ramitos de flores en frascos vacíos de mermeladas ¡Y listo! La decoración aérea, como globos y banderines son una excelente opción para decorar con poco y crear un ambiente festivo. Piensa en hacerlos tu misma unos días antes como actividad compartida junto a tu niño.

7.- Animación con hermanos y/o primos

Si buscas personas que animen y entretengan a los niños con ciertos juegos y actividades, puedes encontrar colaboración entre los hijos más grandes de tus amigas, primos y hermanos; seguramente les divierte organizar juegos y disfrazarse para los niños pequeños. Además que ellos tienen la ventaja de que ya conocen y saben cómo recrear a los grupos de pequeñitos.

8.- Elabora la torta de cumpleaños tu misma

Claro que si !!La torta de cumpleaños puedes hacerla tu misma y puedes divertirte decorándola junto al pequeño homenajeado el día anterior al cumpleaños, como parte de los preparativos e ir creando así el clima de fiesta!!! Si no te animas a hacerlo, en las pastelerías puedes encontrar muy lindas opciones a buenos precios.

Y recuerda… lo más importante es pasar un lindo momento festejando junto a tu hijo y la gente que quieres. El mejor regalo para ellos es que tu estés feliz!!!

Autoestima en los niños

La infancia no sólo es la etapa de más crecimiento físico en las personas, también es la etapa en la que se desarrolla toda su personalidad y su autoestima. Es muy difícil cambiar o corregir la personalidad de alguien cuando ya es adulto. Por eso es tan importante fomentar una buena autoestima en los niños.

A continuación mostraré de manera práctica, diez necesidades básicas que todo niño necesita para desarrollar una autoestima sana, y para que se convierta en una persona de bien y en un adulto exitoso.

Necesita contacto físico. Todo niño tiene la necesidad del tacto. El contacto físico es la primera forma de expresar amor a un niño. Es necesario para que un niño se sienta valorado y amado. Por ejemplo un abrazo, una caricia, el tomarle la mano con cariño, transmitiendo seguridad y protección.

Necesita amor. Este punto es obvio, y aún así, muchos adultos lo pasan por alto. Se puede expresar amor a un niño a través de la expresión verbal, cuidados, compartir tiempo y demostrar un placer por el simple hecho de su existencia.

Necesita aceptación. Esto significa aceptar los pensamientos y sentimientos del niño para que aprenda a aceptarse a sí mismo. Esto no significa necesariamente estar de acuerdo con él, sino simplemente ATENDER y RECONOCER sus pensamientos y sentimientos en vez de castigarle, discutir, sermonear o insultar.

Necesita Respeto. Así aprenderá a respetarse a sí mismo. Debemos mostrar al niño la cortesía que normalmente tenemos con los adultos. Por ejemplo, si a un visitante se le derrama accidentalmente una bebida, no le decimos: "¡Eres un tonto! ¿Qué te pasa?", entonces, por qué hacerlo con nuestros niños, que son mucho más importantes para nosotros. Lo mejor es decir algo como: "Derramaste el agua, ¿Puedes traer una toallitas de papel para limpiar?"

Necesita visibilidad. Si el niño hace algo y tú le respondes de manera congruente, si se pone en situación de juego y tú también lo haces, si expresa alegría y tú muestras comprender su estado, si muestra tristeza y tú manifiestas empatía, o si hace algo de lo que está orgulloso y tú le sonríes con admiración; entonces, se sentirá observado y comprendido,…se sentirá visible. Necesita ser educado de acuerdo a su edad y nivel de desarrollo. Por ejemplo, un bebé de seis meses necesita ser vestido, mientras que un niño de seis años se viste por sí mismo.

Necesita un elogio adecuado. Un elogio apreciativo puede ayudar a mejorar la autoestima del niño y a reforzar la conducta deseada. La clave está en apreciar clara y específicamente lo que ha hecho bien, evitando calificar al niño o lo que ha hecho como algo bueno o bonito.

Necesita poder aprender de sus errores. Normalmente un niño aprende de sus errores de una forma natural y espontánea cuando se le da la oportunidad. Cometer errores es la base esencial de todo aprendizaje. Por eso, no se debe castigar, ridiculizar, humillar, reprender o hacer bulling a un niño por cometer un error. Si le dices a un niño "Quítate, déjame hacerlo yo", NO se sentirá libre para luchar y aprender. Por eso, a veces es más deseable estimular la búsqueda de respuestas que proporcionar las mismas.

Necesita estructura. Esto lo hace sentir seguro. La estructura son las reglas implícitas o explícitas, que funcionan en una familia, lo que es aceptable, permisible, lo que se espera, como se toman las decisiones, y el tipo de valores que se deben practicar.

Necesita pasar tiempo con sus padres. Los padres deberían pasar tiempo de calidad con sus hijos todos los días, aunque muchas veces, no están dispuestos a hacerlo, o dicen que no tienen tiempo. Una buena opción para garantizar esto, es organizar una comida familiar por semana, por ejemplo un día de juegos de mesa, o un día de campo algún fin de semana. Lo ideal es que toda la familia participe y que todos puedan hablar de sus actividades e inquietudes. Es importante dejar a un lado los sermones y excusas, tratando a todos con cariño y respeto, afianzando los lazos afectivos y de comunicación.



Lic. Carolina I. Mena Medina

Consultorio: "La Casa está linda"

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domingo, 9 de febrero de 2014

Primer Día de clases: Afrontando la separación


EL LLANTO Y LA ANSIEDAD | CONSEJOS PARA AFRONTAR ESTA SITUACIÓN, QUE SUELE SER MUY COMÚN EN LAS GUARDERÍAS O EN EL PRIMER AÑO DE COLEGIO.

El o los primeros días que dejamos a nuestros pequeños retoños en la guardería suele ser todo un reto y es que es frecuente que lloren cuando se los lleva por primera vez al kínder. Este llanto se debe a que además de que se separan de sus padres, se los deja en un sitio que no conocen y tampoco están familiarizados con los maestros y sus compañeros.

Lidiar con el típico llanto y sufrimiento de los primeros días en la guardería o el colegio es un reto común y una preocupación para los padres que, por lo general, ante esta situación no saben si es mejor dejar a su pequeño en medio de ese llanto amargo y partir con ese sentimiento de culpa o quedarse un momento hasta que dejen de llorar, si es que lo hacen. Para hacer más llevaderas estas primeras experiencias es fundamental que los padres preparen previamente a sus hijos.

Por otro lado, es muy importante la forma en la que los padres les dicen adiós al dejarlos. Ximena Calvo, psicóloga y directora del preescolar Tic Tac Toe, asegura que existen cinco maneras de despedirse, algunas de ellas ayudan a su pequeño a decir adiós serenamente y otras que no permiten hacerlo con seguridad y tranquilidad.

“Al trabajar en un jardín infantil, veo de cerca lo difícil que es para las madres y padres dejar a sus niños, especialmente cuando vienen por primera vez. Como madre las comprendo, no cuesta aceptar que estarán bien sin nosotras cerca, pero hay algunas formas más acertadas”, dice la especialista.

1 La despedida tambaleosa. “¿Seguro que estarás bien?” Puede que su niño haya estado bien antes de que usted le pregunte. Al preguntarle, pensará que tal vez estará mal sin usted.

2 El adiós lento y doloroso. “Me iré después de que juguemos un rato....me iré cundo entres a clases....” Si el niño no sabe exactamente cuándo usted tiene que irse, sentirá ansiedad y confusión. Él debe entender desde un principio que se lo acompaña sólo hasta la puerta.

3 El adiós de comando. “Anda a jugar con Carlitos” o “Ve a dibujar el perrito que vimos esta mañana”. Su niño debe descubrir por si solo cómo separarse de usted sin que lo guíen.

4 Escapándose. Es muy tentador escaparse mientras su hijo se encuentra distraído en una actividad, pero en realidad lo único que conseguirá es que no confíe en usted. Él debe aprender a decirle adiós y verla irse.

5 El adiós confiado. Esta es la despedida ideal. El niño debe sentir que lo están dejando en buenas manos. Si ve inseguridad en usted, miedo y desconfianza, él también sentirá lo mismo. “La profesora te acompañará y cuidará bien. Después del trabajo y cuando el colegio haya terminado, vendré a recogerte.”



OTROS ASPECTOS

Existen otros aspectos fundamentales que hacen de alguna forma que los padres transmitan esa seguridad a sus pequeños y una de ellas es la elección de un buen kínder. Si Usted confía que está en manos responsables y buenas, transmitirá esos sentimientos a su pequeño.

Algunos especialistas están de acuerdo en dejar que el niño vaya con su “osito de peluche o su mantita” aunque lo guarde en la mochila. Esto puede significar para él que tiene algo familiar con él, algo de su casa, algo que le pertenece.

Cuando termina el primer día hay que mostrarse interesados por lo que el niño hizo y seguirlo reforzando positivamente.



ERRORES MÁS COMUNES

Uno de los errores más comunes es creer que los niños no escuchan o perciben lo que sus padres sienten. Por ejemplo, que la mamá durante los días previos exprese mensajes dramáticos sobre dejar a su hijo en la guardería. Es aconsejable evitar frases como: “Te vas de mí lado”, “eras un bebé y ahora te vas de nosotros”, “no sé si voy a soportar dejarte…” etc.

Como ya se mencionamos anteriormente, uno de los errores y quizá el más común es que la mamá o el papá deciden quedarse mientras el niño llora y el momento que se distrae, optan por desaparecer. Grave error.

Despídase siempre, si quiere puede besarlo y abrazarlo antes de partir pero dígale a dónde va y cuándo va a regresar. No es aconsejable prolongar las despedidas porque sienten la inseguridad de la madre.



CUANDO NADA PARECE FUNCIONAR

El período de adaptación suele durar las primeras semanas, con recaídas los lunes tras pasar el fin de semana con los padres. Pero si luego de un tiempo razonable el niño continúa con angustia y llanto, tal vez es aconsejable que hable bien con la maestra y la directora del establecimiento para que la ayuden a encontrar la forma de ayudar a su pequeño, ya que tampoco son recomendables para el niño esos sentimientos de angustia y nervios cada vez que tengan que dejarlo en su kínder.

Si bien es cierto que los bebés tienen diferentes personalidades y por ello algunos experimentan más ataques de ansiedad por separación que otros, puede calmarlo utilizando estas medidas sencillas. Es hora de reevaluar la situación.

Reevalúe su patrón de despedida. Recuerde que un simple y seguro: "Regreso muy pronto, corazón" seguido de un abrazo rápido y un beso puede lograr maravillas en un niño angustiado.

Por otro lado si persiste la situación, entonces debe observar de nuevo la guardería, podría ser que la maestra o ese jardín no sea el adecuado para su pequeño.

Si pese a todo continua llorando considere en acudir con especialista, no porque su hijo esté mal, sino porque un psicólogo podría darle ciertas herramientas para ayudarlo o para que le haga ver que algo no se está haciendo bien.



jueves, 6 de febrero de 2014

10 claves para empezar con pie DERECHO las clases



Automotivación, la palabra clave cuando se está en edad escolar. Que tu hijo se motive para superarse cada día más le ayudará a desarrollar y concluir un calendario satisfactorio en cuanto a la asimilación de la materia avanzada.

El enseñarle a darse a sí mismo razones, impulsos y entusiasmo por realizar o aprender algo, es vital para su vida futura. Esto solo se logra con el buen ejemplo, asegura la psicóloga Mónica Soliz.

Sin embargo, debido a la inmadurez y las distracciones, muchas veces no basta el buen ejemplo y la automotivación desaparece ante una saturación de información recibida en el colegio. Por esta razón es necesario tu apoyo e impulso constantes y, aunque éste es un deber de padres a desarrollarse desde que los hijos son bebés, nunca es tarde para darles una mano. La psicopedagoga Lizeth Galarza da algunas pautas para que tu hijo tenga éxito en el colegio. Se las pasamos directamente a él para que se sienta protagonista de su formación.

1. Siéntate adelante. Empieza buscando un buen lugar en las filas de adelante para no distraerte y prestar la atención necesaria al profesor cuando éste explique el tema. En la clase no falta el compañero que se dedica a trazar dibujos en su cuaderno, escuchar música, hacer chistes, conversar o revisar su celular. No seas él.

2. Presenta las tareas. Aunque te parezca que los deberes son muy fáciles, o muy difíciles, y que son una pérdida de tiempo, no dejes de presentar ninguno, pues llegado el momento sumarán puntos que elevarán tu calificación final, además te obligarán a poner en práctica todo lo que te enseñó el maestro.

3. Estudia para el examen. Aunque creas que lo sabes todo, no está demás darle una repasada a tus cuadernos y libros, no vaya a ser que se te pase algún dato importante y que justamente sea ése el que te pida el docente.

4. Aprende, no memorices. Cuando estés estudiando la lección, ponte ejemplos, alimenta la información que tienes con más datos, busca en libros o en internet, pregunta a los adultos que estén cerca, investiga, ve más allá de lo que te enseñó el profesor. Solo si entiendes el tema darás un buen examen. La idea no es que respondas de memoria, respetando puntos y comas, sino que expliques lo que comprendes en tus propias palabras.

5. No faltes a clases. La asistencia permanente te ayuda a no perderte ningún detalle ni explicación sobre el tema que se expone. De esta manera podrás seguir el hilo de todo lo que recibes. También lograrás hacer que el maestro te conozca y, dependiendo de tu interés por la materia, hasta puedas convertirte en su ayudante. Esto te hará ganar algunos puntos extras.

6. Participa en el aula. Si atiendes y entiendes, será muy fácil levantar la mano para participar. Eso sí, tus respuestas deben ser claras y coherentes para ganar lo máximo en puntos y así acumularlos para el final de la nota. Si tienes alguna duda sobre lo avanzado, pregunta hasta convencerte de lo que quieres saber.

7. Organiza tu tiempo. Por lo general los estudiantes manejan un horario en el que se distribuyen las materias que avanzan durante el año escolar. Revisa s cuadernos, libros, fotocopias y trabajos prácticos cada fin de semana para que todo esté en orden antes de empezar el lunes y no te veas obligado a improvisar si se te olvidó algo. Por ejemplo, no te acuerdes a las ocho de la noche que debes llevar acuarelas al día siguiente. Enloquecerás a tus padres buscando una librería a esa hora. 8. Refuerza tus conocimientos. Si enriqueces lo que sabes, esto te ayudará a desenvolverte mejor y a debatir sobre algo determinado con conocimiento de causa. Ser una persona culta te trae recompensas. En este caso, a corto tiempo, llegará el momento en que recibas la libreta con buenos promedios. 9. Una buena conducta. Este punto cobra importancia a la hora de la verdad. Portarse bien no significa pasar el año aburrido, tildado de ‘corcho’ o ‘nerd’, o que no experimentes cosas que solo se viven en esta etapa. Lo importante es que sepas poner límites y saber hasta dónde puedes divertirte sin que esto perjudique tu imagen y repercuta en tus calificaciones. 10. Primero lo primero. Si sigues estos consejos, serás el más beneficiado. No olvides que a medida en que el calendario escolar avanza, las materias se ponen más difíciles, y, si no aprendiste lo básico los primeros dos semestres, no presentaste los trabajos más sencillos y no acumulaste puntaje en ese tiempo, tendrás que esforzarte el doble en los últimos meses para recuperar lo perdido. Mientras más tardes en concentrarte en tus labores, más posibilidades habrá de que tengas reforzamientos e incluso, de que pierdas el año.

En esto también están involucrados los maestros, según la Ley Avelino Siñani - Elizardo Pérez, que habla de una educación productiva en la que primero se debe cumplir la práctica y luego la teoría. “Los maestros deben considerar los conocimientos y experiencias previas de sus estudiantes y respetar la individualidad de cada uno. Deben hacer posible que los niños descubran sus talentos, qué es lo que les gusta hacer y, con esa base, trabajar con entusiasmo. Esto les incentivará, haciendo que se apliquen voluntariamente y tengan buenos resultados”, dice Galarza.

Independencia

Fortalece la independencia de tu hijo sin subestimarlo o sobreprotegerlo. Que él tome la iniciativa de mantener una disciplina. Valora sus logros e impulsa y apoya su talento en caso de que le guste pintar, cantar o hacer deporte. Ayuda oportuna

Si notas que tu hijo tiene algún problema (atención dispersa, dificultad para hablar claro, no ve con claridad el pizarrón o no comprende los procesos abstractos, entre otros), recurre con anticipación a un especialista. No esperes a que el problema se haga mayor, porque esto afectará su autoestima, lo hará inseguro y le faltará la motivación necesaria para seguir.

Práctica y teoría

Tanto tú como sus maestros deben respetar la individualidad del niño, fomentando lo que le gusta y explorando sus capacidades. No le obligues a tener actividades que deteste. Los maestros además tienen la misión de hacer que la materia que dictan guste, mostrando lo mejor de cada área y su utilidad práctica en la vida diaria.

Fuente: Psicopedagoga, Lizeth Galarza; Psicopedagoga y Mónica Soliz Psicóloga


Adolescentes con depresión y estrés


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Las exigencias académicas y la necesidad de sentirse aceptados son algunos de los factores que más influyen en el desarrollo de la depresión y estrés.

En la adolescencia, problemas psicológicos como la depresión o el estrés no siempre se manifiestan con las señales características en los adultos. En muchas ocasiones, la depresión queda enmascarada bajo otros síntomas, como agresividad o irritabilidad. Por este motivo, se aconseja a los padres que estén atentos a los cambios de humor de sus hijos y fomenten la comunicación con ellos.

La depresión y el estrés son dos de los problemas de salud más importantes en la actualidad. Y los adolescentes, inmersos en una etapa de cambios cruciales, también los sufren: uno de cada cinco padece sus consecuencias. El estrés es la respuesta automática y natural del cuerpo ante las situaciones que resultan amenazadoras o desafiantes. El entorno está en constante cambio y hay que adaptarse de manera continua. Sin embargo, cuando el estrés es excesivo pueden desarrollarse problemas psicológicos, como trastornos de ansiedad o depresión.

SEÑALES HABITUALES

Entre las señales habituales del estrés en esta franja de edad figuran taquicardias, aumento de la agresividad, abuso de sustancias tóxicas, como el alcohol o las drogas, y el desarrollo de alguna enfermedad física. Como destaca Esther Calvete, profesora de psicología de la Universidad de Deusto, “el estrés responde a una situación de desajuste vital”. Esta situación que lo genera es muy variada: un examen en el centro educativo, discusiones con los amigos o la separación de los padres. Cuando el estrés es intenso, según las peculiaridades de cada individuo, pueden surgir síntomas de diversa naturaleza: ansiedad, depresión o conducta agresiva, entre otras.

Los síntomas de la depresión en los más jóvenes pueden ser dife

rentes a los manifestados por adultos. No es sencillo diagnosticar una depresión durante la adolescencia, ya que en esta etapa son habituales los altibajos en el estado de ánimo. Además, indicios tan típicos de la depresión como tristeza, problemas para dormir o falta de autoestima pueden estar enmascarados por una conducta desobediente, discusiones frecuentes, consumo de drogas, etc.

En estos casos, explica Calvete, los adultos pueden interpretar que el problema del joven es de una naturaleza distinta a la depresión, pese a que un diagnóstico correcto es el paso previo necesario para una intervención adecuada.

El adolescente puede mostrarse triste y apático, aunque en ocasiones manifiesta irritabilidad y reacciona de manera brusca hacia las demás personas. “Estos cambios emocionales se acompañan de pensamientos negativos o falta de autoestima, se siente rechazado o sin esperanza de que las cosas mejoren. En ocasiones, los pensamientos incluyen ideas de suicidio”, añade la experta.

SENTIRSE ACEPTADO

Un joven que tiene problemas para que le acepten cambiará algunas de sus conductas. La psicóloga Sílvia Sumell afirma que algunas señales son indicativas de que un adolescente tiene problemas para que le acepten socialmente, como el hecho de que “nunca o muy pocas veces quede con alguien, no le llamen, no se conecte a ninguna red social como Facebook, tenga problemas con los compañeros de clase (peleas) o con los profesores (contesta mal, es desafiante, etc.), no le apetece quedar con nadie, se aburre o está más irritable que de costumbre, tiene alteraciones del sueño o del apetito, o empeora su rendimiento académico”. Durante la adolescencia, ser aceptado por los demás se convierte en una necesidad psicológica fundamental. Esta necesidad de aceptación tan intensa “se debe a los estereotipos y valores que caracterizan la cultura occidental”, considera Calvete.

A las chicas se les enseña, en mayor medida, que es importante agradar a los demás, lo que implica tener un aspecto físico que guste. Algunas comienzan a deprimirse a raíz de comentarios negativos sobre su aspecto físico. En muchos casos, cuando se tiene la creencia de “necesito ser aceptada por los demás, sería horrible que me rechazaran...”, cada vez que se enfrenta a una crítica o al rechazo por parte de los demás lo pasa muy mal.

Si estas situaciones se repiten de forma prolongada, pueden desarrollarse los síntomas depresivos.

De la misma manera, algunos estudios señalan que a partir de los 13 ó 14 años aumentan los casos de depresión de una forma muy acusada. Este incremento se prolonga durante toda la adolescencia. Las chicas se deprimen con más frecuencia que los chicos: al final de la adolescencia, la tasa de depresión del sexo femenino es el doble que la del masculino.

PRESIÓN ACADÉMICA, DEPRESIÓN Y ESTRÉS

Una de las principales causas de depresión en la adolescencia es la exigencia por obtener buenas notas. Alicia López de Fez, psicóloga en Valencia, señala que los adolescentes se quejan de la presión académica, ya que llegan a la consulta con un gran sentimiento de inseguridad y con poca confianza en sus posibilidades. En las sesiones, ganan autoconfianza y las quejas por la carga de los estudios dejan de ser tales de manera progresiva. Si se ajustan las metas a los recursos, si se establecen metas realistas, la presión académica percibida es menor y la frustración, también.

Las quejas sobre la cantidad excesiva de deberes, exámenes o trabajos que entregar y muy poco tiempo son habituales. No obstante, Sumell afirma que “no hay una presión académica generalizada, sino que los jóvenes con problemas añadidos suelen percibirlo así y, a consecuencia, su rendimiento académico queda afectado”.

Esta presión no sólo es responsabilidad de los padres. Los expertos coinciden en que hay una presión social que empuja a ser cada vez más y más competitivos. Quienes no tienen una vocación clara o están desmotivados con los estudios, pueden sufrir más. “Acuden a la consulta jóvenes sin vocación ni hábito de estudio que sobreestiman sus cualidades y que no son capaces de reconocer que sin fuerza de voluntad y sacrificio no lograrán empezar, o terminar según los casos, sus estudios universitarios”, explica López de Fez.

Por otro lado, una de las principales consecuencias de la actual crisis económica es el futuro laboral que espera a muchos de ellos. La falta de perspectivas en este terreno es un factor estresante en el final de la adolescencia y puede provocar problemas como ansiedad o depresión.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Errores que no motivan

Uno de los retos mas difíciles para los padres es motivar en el estudio a los adolescentes, puesto que pasan por una etapa de cambio y transformación, por ello que los padres deben interesarse en las actividades escolares sin caer en los errores comunes. La psicóloga Isabel Alexander señaló que en esta etapa los progenitores deben evitar caer en errores como chantajes o regalos, puesto que en esta edad se debe fomentar los hábitos ya existentes, para que el estudiante tenga mayor interés y se sienta apoyado por su familia.

Ojo con los regalos. Los padres de familia en su mayoría creen que una manera de incentivar al adolescente es ofreciéndole regalos o viajes, pues ese es un grave error, porque a esa edad los adolescentes ya deben estar automotivados y esto solo sucederá si desde pequeños los padres formaron hábitos de estudio. “Los regalos o recompensa no deben darse en cada examen, sin embargo a fin de año darle un obsequio no esta demás para que el estudiante sienta que su esfuerzo es valorado”. “Es importante que los padres no exijan buenas notas, sino buenos hábitos, eso llevará al estudiante a sacar buenas notas sin exigirlas”, enfatizó Alexander.

El horario es importante. No debe ser parte de la rutina de los padres levantar a su hijo todos los días, para que este llegue temprano al colegio. "Desde el primer día de clases, asegúrese de que su hijo sepa la hora de ir a la cama y la hora de levantarse, qué necesita para prepararse para la escuela cada mañana y cuánto tiempo necesita para llegar a la escuela", señaló la experta.

Las tareas. Como padres deben estar al tanto con qué tipo de tareas llega a la casa. Pero cuidado que eso no significa que deba revisar cada uno de los cuadernos, sino de que el adolescente comente sus tareas y pida, incluso, ayuda a sus padres para realizarlas. Otra opción es investigar con los maestros con qué frecuencia encargan tarea y más o menos cuánto se debe tardar su hijo para terminarla. "Nunca haga la tarea por su hijo. Sin embargo, asegúrese que él se esfuerce por presentar su tarea", resaltó la psicóloga Tusnelda Flores.

Ayúdelo a organizarse. No se debe estar encima de ellos, como si se trata de niños de kínder, esperando que hagan sus oficios. Si bien, muchos adolescentes se distraen muy fácilmente, lo que se debe hacer es orientarlos para ayudarlos a concentrarse.

Consejo básico. Es importante que fomente buenos hábitos de estudio, por ello fije una hora específica para hacer la tarea, hablen sobre la tarea. "Asegúrese de que entiende lo que se espera que haga. Es bueno que tenga un calendario para anotar su tarea, y una mochila con carpetas para acomodar la tarea sin que se le pierda. Ayude a su hijo a comenzar sus trabajos de investigación y otros proyectos mayores llevándolo a la biblioteca o ayudándole a localizar fuentes de información en sitios Web que sean adecuados, de esa manera seguirá fomentando los buenos hábitos para obtener buenas notas" puntualizó Alexander.

lunes, 3 de febrero de 2014

Claves para un inicio de clases sin llanto

Usted pensó que este año su hijo debe comenzar sus primeras clases, pero no sabe cómo lidiar con el típico llanto y sufrimiento de los primeros días, para eso, los psicólogos Ruby Toledo y Óscar Urzagasti dan algunos consejos y a la vez señalan los errores comunes que cometen los padres al afrontar el problema.

La situación. En las mayorías de los casos, el niño pasa tanto tiempo con la mamá y a veces no lo meten a nidito, sino directamente a kinder, entonces el niño tiene una sobreprotección de la madre y se les hace difícil esa separación. El problema es que los niños creen que los van a dejar en la escuela y no los volverán a buscar, para eso los padres tienen que prepararlo previamente al ingreso de nidito o kinder.

Consejos. Urzagasti indica que los padres deben preparar al niño días antes de que comiencen las clases, demostrando alegría, emoción y nada de tristezas, explicarle que tendrá muchos amiguitos.

Familiarización. Si notas su rostro de angustia o preocupación, es recomendable llevarlo primero para que conozca el kinder y su salón.

Buen kinder. Cerciórese de que el aula tenga bastantes juegos porque por medio de ellos es que los niños aprenden a desarrollar su creatividad y a tener amiguitos.

Compras. Después de explicarle que entrará a clases, es bueno que el día de comprar la mochila, el padre lleve a su hijo para que él escoja el color que más le guste o elija la forma del tajador de lápices que más le agrade, así la criatura se emocionará para ese gran día.

El momento clave. Hacer que el pequeño salude a la tía (maestra) y decirle: "esperame un ratito aquí con la tía, yo ahurita regreso para ir a casa". Se recomienda que el padre le sonría al niño y no se despida porque el pequeño se asustará.

Cambio paulatino. En caso de que el niño llore, es mejor comenzar dejándolo menos horas, así el niño comprenderá que su padre volverá por él.

Tranquilidad. Es aconsejable permitirle que meta a su mochila algún objeto que le brinde seguridad, como cuando está en casa (peluche, juguete, amuleto, etc)

Errores más comunes. Toledo indica que la falla de los padres está durante los días previos, cuando expresan mensajes dramáticos y contundentes que propician angustia en el niño y obviamente el rechazo por la escuela. Evite las frases: “Te vas de mí lado”, “eras un bebé y ahora te vas de nosotros”, “no sé si voy a soportar verte cruzar la puerta de la escuela” etc.